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domingo, 28 de junio de 2026

Maul: Lord Shadows. Season I



¿Qué tiene que ver la Orden de Caballería del Imperio Británico, con la Orden de los Shit…? Probablemente nada, sólo que ambas forman parte de las personas que sirven sus servicios al Imperio…

Y, ¿qué tiene que ver Sir Ian Scott Anderson… líder, cantante y flautista – no de la encantadora Hamelin, sino de los Jethro Tull, con este personaje de Star Wars, llamado Maul…? Sinceramente casi nula la relación de caracteres, únicamente que uno de los involucrados en la creación del zabrak  del planeta Dathomir, el artista californiano Iain McCaig, diseñaría la portada discográfica del grupo de Lancashire, con el título de The Broadsword & the Beast, en 1982.

En el disco dibuja un ser encapuchado, de mirada inquietante, con una túnica de altos vuelos y una espada prominente en el frontal, sobre un océano agitado y cielo oscuro tormentoso… También Iain describe que incluye en la portada, unas inscripciones como runas anglosajonas, que se traducen del primer verso de la canción Broadsword… “Veo una vela oscura en el horizonte, oculta bajo una nube negra que esconde el Sol. Tráeme mi espada ancha y mi comprensión clara – fuerza quizás…-, tráeme mi cruz de oro como talismán”. Tal vez, un sable de luz…

El caso es que, con el tiempo y el legado de George Lucas en el cine, el creador se vio involucrado en el diseño físico del mismo Lord de las Sombras, al que alguien en el equipo, cambiara su aspecto plumífero por esos cuernos mefistofélicos. Y el color carmesí de la piel arrancada de cuajo de su rostro, que sería criado como un Hermano de la Noche, antes de ser lo reclamara para ser instruido como su aprendiz de Sith. Y hasta ahí, puedo transcribir, su relación con el Mal…

El Lord Shadows resucitado por el mismo Dave Filoni, al que le debemos el nacimiento del ser verde, mas achuchable de la galaxia, Mr. Grogu. Y hasta aquí, puedo escribir, por ahora… en una muy, muy lejana ídem.

Del Rojo… al Verde.

Se comenta que los colores están presentes con un orden, en los lucimientos de los sables de luz, siendo azul o verde para los moradores buenos de la Fuerza, y un rojo intenso, que produce una piedra al sangrar, que pertenece a ese otro Lado Oscuro.

En Star Wars, los hemos visto resplandecer como las espadas de los Caballeros de otros milenios, piratas o samuráis, y las pistolas de los vaqueros en un salvaje Oeste… durante más de medio siglo ya. Las tres trilogías se engendran en el nacimiento de dos seres opuestos, pero con un toque infantil sin biberones, el de Anakin Skywalker y el misterioso sir Grogu. Hablando de colores… de luz y obscuridad… uno de ellos, es mi debilidad… tú lo sabes muy bien…

Estábamos en los comienzos, que no en el inicio mental de la saga cinematográfica a inicios de los 70, en plena Edad del Imperio Galáctico, tras la movida Resistencia, que terminaría con la muerte de Leia y el impulso de la Rebeldía que nos introduce en la serie The Mandalorian por la mitad… como si fuera un cuerpo rebanado por el mismísimo Obi Wan Kenobi, y vuelto a rejuntar… Gracias también a la aportación del Jefe Lucas y el director Jan Favreau, justo en el momento tormentoso con el decreto de la Primera Orden.

Habrían transcurrido unos cinco años de aquel Retorno del Jedi, y sus protagonistas ya empezaban a ser cazados por toda la galaxia, para terminar cayendo en un silencio casi sepulcral. Al menos, hasta la programación de las series de dibujos animados por la Lucasfilm Animation y su ascenso en la Disney Plus… O no… colores!!

Sin embargo, ambos, el Bien y el Mal… sobreviven como siempre, a la purga de la Orden 55, contra los Jedi´s. Y uno con piernas cibernéticas y otra mente, más fragmentada y vengativa, y el otro, como un recambio del poderío de Yoda, con un nombre de Niño o Grogu… se han convertido en los grandes productores de este otro lado de la pantalla, como si los colores hubieran teñido aquellos viejos tiempos, con mayor Fuerza… digamos…

Así que, ahora mismo digamos, que la Galaxia puede ser observada como un queso de Gruyere, agujereado con láseres que recuerdan a épocas gansteriles, equivalentes de otras tierras o espacios, no tan, tan lejanos como creíamos… donde los créditos, money… son evidentes.

La Mafia… ¡qué no cesa!

Durante los años de la Nueva República, muchos oficiales del Imperio caído y otros remanentes militarizados, se siguen moviendo ocultos en las sombras. Sombra de apellido Shit… y que siempre se vieron tentados en manipular los estados de esa materia o Fuerza, para crear el caos o el miedo. Y en esa parte, es donde crecen estas otras historias.

Mientras algunos intentan reconstruir el pasado tras las guerras, clones y demás, el poder es una política que se ve lastrada por los negocios más fuera de la ley, que será impuesta en próximos decenios. Las recompensas por cabezas, están al orden del día, y de las noches en los diferentes mundos y sus razas… y los elementos del crimen, tienen un crecimiento exponencial, que nos recuerda a… yo qué sé…

El Grogu, verde que te quiero verde, niño, es otro que sobrevive a la purga, escondido tras la mirada en el casco de un padre, que no se lo creía ni él… al principio… pero ahora, es suyo, Su Padre como dijo aquel otro, con cierto retintín… y escapa a un lugar indeterminado, de nuestros corazones rojos, dentro de una nueva coordenada, brillante, como la cara de un zabrak, dentro del universo de Star Wars. Mandalore, es hogar de los mandalorianos, cerca de Janix, que se verán gobernados por Él, casi un Diablo, que ve en sus cascos  característicos, el Camino para sus actos vindicativos… fortalecidos con metal de beskar… y el espíritu de El Hombre sin Nombre, que convirtieran en leyenda a la par, entre Clint Eastwood y el director Sergio Leone, en la mítica trilogía del Dólar.

Y entre créditos y dineros, nos forramos… a host… que es cómo se sobrevive en este lado de la salvaje galaxia, con Mytosaurio incluido como debe ser, en una Odisea… Marítima o espacial.

La Unión… de los Clanes.

Al estar ese monstruo o mito vivo, todos se fueron bajo la misma bandera, cada cual con su armadura y casco, al mando de la Bo-Katan y el resurgimiento del poder en una Espada Oscura. Y volvieron a entonar juntos, This is the Way! He dicho… Y el hijo, Din Grogu se establecería luchando con su luchador padre, en la ciudad de Nevarro… y cada vez, queremos más, y más… aventuras del vaquero y su peque.

En la Era Mandaloriana, este Maul de las Sombras, no los conoce… va por otro camino que tiene la sangre, salpicada en su cara como bandera. Y en la película de Jan Favreau con Pedro Pascal, Mandalorian & Grogu,  con el Palpatine ya desaparecido… nos hallamos con personajes nuevos, como el joven Hutt llamado Rotta, interpretado por Jeremy Allen White (que proveniente de la series Shameless y The Bear), se ha establecido en la piel del clan de Bruce Springsteen… Y la verdad, aunque dramático, lo hace bastante bien… no da el cante, para nada.

Además, a este chico en auge lo veremos próximamente en The Social Reckoning de Aaron Sorkin… También tenemos al jefe criminal de Shakari, Jarvus Coin en la piel del actor Jonny Coyne, la vuelta volandera a los alienes, la rebelde y gran Sigourney Weaver como coronela… y líderesa de Adelphi Rangers para una Nueva República. Y aquí, como un simpático y temeroso tendero de una ciudad parecida a la de Blade Runner, simulada en Ardenia, al mismo Martin Scorsese. Ciudades que tienen una cierta conexión, también con los edificios y vehículos de Maul.

Para rematar este clan de Rebeldes sin causa, donde no puedo creer que Mr. Scorsese esté preparando una buena, entre Gangs of New York… terror junto a Leo y Mads… componemos la banda sonora junto a un sueco llamado Ludwing Göransson, del que aprendimos bombas en Tenet, Openheimer, Sinners, Boba Fett y The Mandalorian, y le oiremos grandilocuente en 3 semanas para The Odissey de Christopher Nolan, crepitando y tensando el arco.

Este otro clan en colores luminosos, entre el verduzco, rojizo y malvas, es una continuación de la serie que empezara con Anakin, el Vader más negro y zozobrante, en la Amenaza Fantasma… Y aquellos colores de lava, se han trasplantado en los láseres cruzados de añil en el rostro de otro Darth Maul, ya sin título… Pero sí, con sobretítulo gremial, el señor de las Sombras… Y que, de ser interpretado por el Roy Park con voz de Peter Serafinowicz (South Park, Dr. Who), cambió a otro tono más cómico con la mítica Zombies Party.

Bueno… Oby Wan, se partió de risa… y yo aunque no vi las series de animación, Rebels o The Clon Wars, sí que vi cómo caía en dos, en Solo: A Star Wars Story. Los clanes mandalorianos, se forjaron en el Colectivo Sombra creado por Maul, y aún mantiene algo del shit que Sidious le introdujo anualmente… cuando demostrara liquidando a Liam Neeson, ahora vamos a esa venganza, que junta a todos los que fueron Darth, alguna vez, incluyendo a Inquisidores, Marrok y el Cuervo… y al Otro.

Hombre, si tu hermano, tu sangre, te recicla en el contenedor rojo de la galaxia, y te pone esos pies, que tienen problemas de reumatismo clónico, debes dar todo de ti, para hacer crecer el odio en tus juntas humanoides, hacia Obi o va, Palpatine, o quién sea… La serie tiene aciertos estilísticos o artísticos esbozos, sin duda,  los personajes son atractivos y la venganza se siente más allá de las fuerzas resilientes, o rebeliones sobre rescoldos imperiales en auge… pero… pero… los guiones de los capítulos, se resienten, ya que es mejor la animación cuando no se habla… es decir, la acción que la palabra.

Oye, a ver si esa niña con coletas… va a ser la Ashoka del fracaso en su serie, saltando a las órdenes del comandante Rex… no el perro, sino el que el soldado que remata los clanes mandalorianos de Maul… Y Sidious que lanzase la Orden 66, que hizo que los soldados de toda la galaxia, traicionaran e hicieran ejecutar a sus generales Jedi´s, tras abandonar el título de Darth, sin bailar en la obscuridad como Bruce… se colara en la Tripulación Fantasma, y la liara con la unió de los holocrones de jedi y shit… P´habernos matao… shit!

Maul y Grogu, junto a Mando y demás… son dos muestras de los colores de los clanes de esta nueva galaxia, prometedora… sólo falta el azul del elefantito y de Cad Bane… y el amarillo… ¡de yo qué sé! Quizá, el veneno de alguna serpiente gigante… ¿o la de un político de la galaxia… con 2 SpaceBalls? Felicidades, young Mel…


 

domingo, 17 de mayo de 2026

Daredevil, Born Again. Season II

 

Mira que hemos, estilizado y romantizado hasta límites abisles, a todos esos individuos que se paseaban por las calles, con un revólver en mano. Dispuestos a defender los negocios ílicitos, de las instituciones legales, o no tanto... Una pistola o una metralleta de mano, se incorporaron a los arsenales, de bandas infranquieables com. La Mafia, Cosa Nostra o el Hampa, en su vertiente de corporación americana, y de ahí a los más actuales cárteles. 

De los más o menos silenciosos, a los que hacen demasiado ruido en las sociedaes, se compionína por todos esos personajes marginales, débiles de espíritu o mentes privilegiadas, para doblegarse a las oblgaciones de sus jefes... Los Padrinos. Y cuya imagen como solucionadores de problemas en la Familia, se han instalado como gobernantes contemporáneos de nuestras ciudades y memoria.

Según parece hasta el mismo Orson Welles decía que “los gánsteres con clase son una invención de Hollywood”… Y desde esta época más clásica, su imagen llegó a trasladarse al ciudadano común, como una especie de antihéroes arquetípicos e indomables. Quizá porque utilizaban todos esos resortes ocultos de la política corrupta, dentro una comunidad vanzalizada o consumida por sus adicciones. Y al fin adquirir el éxito económico, notoriedad a través de sobornos variopintos y escalables, con pago de diferentes causas sociales, para el blanqueo social o salir en cabecera de páginas de sucesos. O incluso, los partidos con diversas ideologías, e incluso, las instituciones religiosas... Sí, os parece, encended la media...

Sin embargo uno de estos personajes, ha ido tomando una relevancia histórica en el sentido estético y argumental de las películas hollywoodienses y es, sin lugar a duda, el de “el solucionador”. El hombre misterioso bajo las sombras problemáticas...Un ser metódico, precavido, puede que universitario e inteligente, a veces hasta educado, y especialmente calculador. Un tipo al margen de la consanguinidad del resto de la banda, al cual todos ponemos el retrato de un Harvey Keitel como “el Sr. Lobo” para la mítica película Pulp Fiction. ¡Qué espectáculo fue visionar este filme, al igual que lo había sido un par de años antes, el de la incombustible, no por el fuego, Reservoir Dogs? Con aquel que desempeñaba su labor, con extraños bailes... ya en los cielos... Don Michael Mardsen.

Un reloj de precisión, tic-tac, se nos hace tarde, aprieta tu cul... y tras el baño, los restos en el escai y una conversación a cuatro paredes charlatanas, que se quedan en la historia de la meca del séptimo, lo admiramos junto con Samuel L. Jackson, John Travolta y el director Quentin Tarantino. Y sin succionar claro, excepto café, que es menos engorroso. Inolvidable secuencia incombustible del género.

Pero anteriormente al desparrame verbal, y cerebral, otros acometieron tan aséptica labor, en pos de la glorificación del trabajo sucio, pero medido y limpiado hasta el último germen o desecho… en ocasiones, sin salpicarse directamente en dichos asuntos, tan pringosos. Ahí hemos tenido, pulcros y refinados abogados como Robert Duvall, que aún de mayor categoría y galones universitarios, lograra ser el Consejero de Marlon Brando en El Padrino, como el verdadero Padre Padrone de los negocios ilegales – recordando la notable películas de los Hermanos Taviani – en vidas paralelas.

Aunque Mr. Jules consiguió el rol en la medianía divertida Cleaner, tras inalcanzables que alcanzaron la meta… de esta inmortalidad, casi romántica aunque se trate de un confidente como Frank Murray Abraham en Scarface… o elegante como Tom Hanks en Road to Perdition de Sam Mendes, Robert De Niro en The Irishman de Martin Scorsese, el “fixer” pragmático Mike Ehrmantraut de Breaking Bad de la mano de un increíble Jonathan Banks y el tramposo abogado interpretado por el no menos especial, Bob Odenkirk, también enBetter Call Saul. Así como grabado en sus parcas palabra, descubrimos recientemente al resuelto, último negociador Harry Da Souza de Tom Hardy. Resistente personaje, de la serie comentada hace poco en esta sección, Mobland… que le da ¡un nuevo empujón al gremio! Como todos aquellos anónimos que están a servicio secreto dentro del Hotel Continental para otro Winston, el Scott gerente. 

Pero, siempre quedará en recuerdo lustroso, la referencia de Winston Wolfe.

Siempre hay un Ray Donovan, casi nació para ello, el Tom Reagan de Gabriel Byrne es un tipo precavido, muchas veces de hombres en peligro de k-put, en Muerte entre las Flores de los Hermanos Coen. El qu see sacrifica en redención, con una mística casi ascética, revolucionaria contra el poder y sobre el amor; en cambio Henry Hill de The Goodfellas, o Ray Liotta d.e.p., podría haber sido uno de ellos, pero ascendió de categoría y se condenará violentamente en familia, con su mezcla de sangre irlandesa e italiana. Es una forma de implicación judicial, a una paralela línea testifical del caos, contradictoria y mortífera. Y en la actualidad más curenta aún, al sentido apocalíptico de los cómics, tipificada con manchas sanguinolentas, difícilmente borradas por un Kingpin bestial en primera fila. Su figura residual, transita en  la segunda temporada de la serie de Marvel para Disney+,  con el actor Arty Foushan (Carnival Row, House of Dragon) para Daredevil Born Again.

Veremos si éste… estará condenado en el futuro, III. No se vayan todavía, amigos, aún quedan balas... y muchas más. He he.

Mientras esperamos a… Guy Ritchie…

Ya ha dicho el director británico, que en Paramount+ está todo dispuesto para acoger las nuevas tramas internas de Mobland y los proximos movimientos de Tom Hardy, preparados para lanzarse al negocio internacional europeo… aunque deberemos esperar los, aprendices de solucionador, hasta finales de este año, para desviar la inoculación de esta venganza. Sí, nos lo permiten... por alguna temprada más... ¡o no!

En Daredevil, se amplifica la Tierra de Mafiosos – que se ve centrada en aquella década de finales de los 80, en plena plaga de bandas callejeras y tráfico de drogas, volviendo a renacer en la actualidad de nuestros guetos, con toque moderno. Así mismo, nos arrastran o caen otras resurrecciones, a parte de la supuesta conjura del Diablo Rojo contra Wilson Fisk como método de combatir el crimen, en callses o juzgados...,  Y será la vuelta a los ruedos podridos de Matthew Lillard como imagen de un gobierno tendencioso y multidisciplinar, el conocido Tony Dalton como Duquesne, Michael Gandolfini, Wilson Bethel en otra mirada licenciosa de Bullseye, Kristen Ritter desempolvando la vida de Jessica Jones, Bastian Cooper o la musa ex-soviética Margarita Levieva, opuesta a la nueva recaída amorosa de Deborah Ann Woll. 

Y claro está, Charlie Cox.

Me he dejado a alguno, porque es impronunciable para la gente de New York, cerca del Hell´s Kitchen… Qué no significa que no pueden ver, como el ciego del bastón retráctil, sino que no quieren sentir, lo de él. Más, todo lo que renace… y vuelve a sentir… no tiene porqué ser consistente en todos sus puntos. Ni alcanzar el mismo rendimiento que, la acción de un John Wick, o su jefe, u otros justicieros, o no girando alrededor de Marvel… 

Sí, me estoy refiriendo a ese que todos pensáis… y que justifica la violencia, a expensas de la vuelta del mundo Ritchie. Y, ¿por qué pasa esto, whatsup this shit…? Pues porque otros elementos estarían alienados en el proceso de reconstrucción, o huelen a sucedáneos de prometeos que se transforman en otra cosa… Y eso ya veremos, si funciona.

Un ser de doble cara, no la del _Dc, sino el de la Calavera en su pecho, que parece un muerto en vida, transitando por el psado, con un futuro que significa una vuelta a un día de violencia... extrema. Tal vez, un antihéroe, que necesita el sopesado reposo del guerrero... tras la última gota de sangre.

La Traumática comparación…

Aquella primera aparición de la doble D, en res temporadas, fue una bocanada de aire fresco para los superhéroes en la televisión. Que se alargaría, con los alaridos guturales de https://cinecomio.blogspot.com/2018/09/the-punisher-season-i.htmlThe Punisher, en un enfrentamiento salvaje, frente al espejo. Dos tipos rquetifinos, dos tipos medio chiflaos... para haberse matao.

Los episodios tenían una estructura homogénea y la ficción no decaía en interés, ante la nueva propuesta de Marvel… En cambio, lo peor que puede hacer una serie es volverse intermitente, con personajes no justificados e intranscendentes, que traicionan a la memoria. Y de esa, Marvel con Frank Miller, tiene mucha.

Pero aquel Born Again, monumental, visceral y oscuro, junto a David Mazzuchelli de los cómics, reactivaría al Diablo en la manzana podrida y a su antiguo enemigo The Kingpin, le envolvió en un halo de perniciosa institucionalidad. Muy poco reglamentaria, como némesis casi arquitectónica en su cuerpo. 

Más bien, de personalidad monstruosa como ocurriera en los casos contra Spiderman, aunque mucho menos sartcástico que el Lex Luthor del inolvidable Gene Hackman, d.e.p., y del que se olvidan algunas páginas de comentarios, no sé porqué, la verdad... Así mismo, veremos una vuelta a esa ciudad de New York acosada por las arcaicas amenazas, de la mano de un nuevo director y el sentido arácnido de Tom Holland, respondiendo a las señales de Zendaya y Sadie Sink tras las de Stranger Things, y con Jon Bernthal completando el círuculo… bueno ya hablaremos… trío calavera.

La historia, es que… parece alargada, veremos si funciona igualmente… y no tanto como el trapecio con el que se solía columpiar entre los inmuebles de la Gran Manzana, territorio descomunal y arácnido - como si se tratase de un gran personaje siempre presente-, sino dentro de esta llamada Fase 5 indeterminada, del Marvel-Disney que no acaba de arrancar del todo. Creo.

Y hasta aquí, se puede leer con máscara... porque todos están esperando al gran Doctor Muerte... qué era cómo más lo conocíamos entonces. Monarca de una Latveria, que sonaba a seres ancestrales junto a los Cárpatos de otras épòcas... cerca del lunático combate con el Cráneo Rojo... Ahí, os lanzo una idea... ¡eh, pensantes! Doom, doom, doom..

Pero no importa… porque llevo torta.

Cada guión, cada historia interna, tendrá una opinión... Semejante al cómo y motivo, en el momento de una elección presidencial o alcaldable, que elige a un rostro presidencial, para una ciudad, para un club… Qué sería crucial, o ni siquiera oportunamente registrable, cuando se trata de una voz, me refiero a la opinión anónima... pero sin voto como participante censado o socio del mismo... 

Y por lo tanto, nos moveríamos de nuevo, en una coyuntura infernal donde se desatan extrañas fuerza, donde las palabras no tienen consistencia, como en una segunda temporada de la serie Born Again. Sí, se ha resentido en ese aspecto… y… Existe algo más, que no acaba de resolverse… no sé. 

La emoción se ve entrecortada por demasiadas tramas, vericuetos sin trascendencia, ideados en esta época, limitados por unos diálogos que suenan repetitivos, condenados al ostracismos... y personajes que no deberían tener ese peso en la serie. Lógicamente, no me refiero al Kingpin, que es un superpesado e imbatible, mal abierto en canal...

Así mismo, porque realiza una propuesta combinada en la secuencia de acciones, que recuerdan a otros películas de éxito… y aquí, como que no funcionan. Para que se me entienda, el único que da color al inmundo enfrentamiento judicial de Daredevil en este renacimiento, es Wilson Fisk. Es, con su facha de gángster impoluto, de poder absoluto, salvo la sangre con la que se enfanga en luchas directas… y esa última postal, enfrentándose a las olas del mar…

Mucho de lo que ocurre, en la segunda temporada del Dan Defensor castellanizado - en la era de la oscura personalida de Jessica Jones, Los Defenders desatinados en serie y el amor nítido de Luke Cage... es tenue y borroso, como una pesadilla de recuerdos que nos vuelven a visitar, y que se sienten algo distorsionada. 

Por eso, escojo el camino de la violencia directa… que, al menos, no te engaña, y ahí el personaje de Vincent D´Onofrio es el Rey. Y ha llegado el momento de las tortas… 

Si bien, no me refiero a que aparezca por aquí una Cosa de los últimos 4 Fantásticos en proceso de recuperación milagrosa, ni tampoco el Hulk, que sí saldrá en Spiderman Brand New Day, y no en rojo… Sino, del capítulo especial en el que revivimos la pesadillas psicológica, de un individuo marginado como Frank Castle, en The Punisher One Last Kill, en efecto destructivo-salvador.

Donde antes de la última, hay otras muchas muertes correlativas, grupales, sicarias, punzantes y … sanguinolentas. Al estilo disfuncional de Lorne Salvo, que pudo ser un buen solucionador en otras épocas, o el psicópata liquidador de Anton Chigurg de No Country for Old Men. Sí es cierto que para The Punisher en este momento, más que pasión por la sangre y la psicopatía, dejando a los monstruos reales que dan más pavor, tratándose de una reaparición fantasmal, que la haga volver a sentir… una historia de violencia. Un día de furia.

Es la reinvención, de un individuo que lo ha perdido todo, y no le importa sin vivir o morir… o enfrentarse a una araña. Vigilante y Defensor, antes don Nadie. Del que fuera un espectro… y ahora podría convertirse en héroe. Ya, no en las sombras. Puede que Peter Parker, esté ahí para echarle una manos, con red.

… Hasta la Bomba Nuclear.

Este renacimiento de Daredevil en Tv, no significa lo mismo que en la novela gráfica, pues posee sus propios condimentos, que la alejan un tanto de la comparativa con un posible redentor, o ser Superior.

Tampoco significa una raíz etimológica con aquel sufrimiento, ni las extremadas relaciones personales que padeció… hasta que la deriva del lado existencial se unió al carácter religioso del personaje. Qué, curiosamente, cogió la imagen de un diablo rojo, o ángel caído… Todos reconocemos en la novela, antiguos episodios bíblicos, así como las personalidades cambiantes de sus principales protagonistas, y aquí, en la anteriormente denominada catódica por los rayos, de desvanecen como las llamas de sus episodios sensoriales y transcendentales.

Donde más te conecta la serie, es la sensación de vulnerabilidad del pueblo ante los políticos, ¡qué comprobamos a diario! Que, no tendría nada que ver, con los pringosos fragmentos en las redes sociales y las opiniones de anónimos, saliendo en la serie como un pegamento, que no funciona… Ni siquiera esa traslación burladora de Mr. Fisk.

En el dolor marginal, echamos de menos la imagen de la moderna María Magdalena, que sería Karen Page, una página que se ha transmitido mal y que ya no creemos demasiado, personalmente. Que, irían más en el sentido woke de esta nueva Disney de los superhéroes, alejándose radicalmente de aquel mensaje en negrita de Mr. Miller: “Un hombre -yo especificaría pobre diablo-, sin esperanza, es un hombre sin miedo”. A lo John Doe, justiciero… A lo Frank Castle, en la supervivencia.

El Kingpin es el menos transmutado… y por ello aceptado como caricatura, como un sociópata inadaptado, lejos de la palabrería y la opinión sesgada, capaz de comportarse como esposo-amante, traicionado, perverso… la imagen del antiguo Nerón. Y para el futuro, como el ejército ha fracasado, contaminando la superficie del mundo revolucionario, con una ideología emparentada a la corrupción mafiosa… la única forma alcanzar la venganza, será… la ayuda antropomórfica de una súper arma, la de un súper soldado.

No importa, veremos hacia donde nos dirigimos, no importa la desnaturalizada posición de Bullseye, ni el efecto White Tiger o el Muse, en género, ni la destrucción de aquellos más humanos, sin un camino claro en el horizonte… lo importante es el contraste bicolor de ese punto de mira. El enfrentamiento directo entre Dc y Marvel, con estos dos personajes similares y dispares, entre el blanco y negro de sus indumentarias… El Kingpin, y el Pingüino.

Con el tiempo, y Frank Miller, y el pensamiento de una sociedad cada vez más radicalizada y traumatizada por el terror en sus calles violentas… se echa de menos, un poco de ese humor inocente, de las series sesenteras  sobre The Batman o del punto de vista adaptado por el mismo Tim Burton, que mezcla lo oscuro y la diversión cómica. Donde encontrábamos el blanco y negro, el rojo y el morado, el azul y el verde, el humor amarillo… las dos caras del entretenimiento, en definitiva.

Tal vez por ello… Frank Castle y su emblema en el pecho, sea el lado opuesto a la personalidad de Matt Murdock. Por eso, esencialmente, la interpretación visceral y susurrada de Jon Bernthal, te convence en su lucha interna, y los desvíos de esta sociedad condenada.

Es decir, por estas cosas… buscando el color… a lo mejor la mayoría, está buscando el verde de Mandalorian y Grogu… la máscara plateada con capa verdosa igualmente de Victor Von Doom… o coloridos vaivenes de un hombre araña desconocido, con o contra Punisher, y dando mamporros a Lápida y Escorpión… y tendremos a ¿SpiderWoman?

 Si alguien se podía pensar que me iba a olvidad del maestro John Huston, y de Jack Nicholson en El Honor de los Prizzi... entre el honor y el loco amor.

Hay algo con los villanos en traje, y los bastones... ¿verdad, Gene? 

https://youtube.com/shorts/8qVeybCSU0w?is=TEocQgb0Omz0wuYV

lunes, 9 de marzo de 2026

El Eternauta. Season I.

 


Siempre… desde hace décadas… se ha relacionado a la fantasía con el cine, desde los cuentos clásicos a la ciencia ficción, desde el gran Méliès al no menos, maestro  Fritz Lang. Y una de las incursiones más frecuentadas, han sido las invasiones extraterrestres que viajarían a la velocidad de 24 fotogramas por segundo, más o menos… primero en blanco y negro, como ultracuerpos, después teñidas de verde y rojo sangre. Más visceral...

Su terrible carácter insectoide y voraz, se haría evidente… ¿Por qué? Pues seguramente, porque sus chasquidos y chirridos, con esos irritantes placeres alimenticios y a determinados tamaños, hasta terroríficamente vomitivos. Gracias a mandíbulas, garras y espinas que te pueden ahogar los gritos, agrios hasta en el espacio. ¡Qué es un hecho por la acidez! Y esos élitros tras caparazones blindados, y esas patas con ganchos y otros artilugios para desgarrar, que dan bastante dentera cuando se cruzan con la carne de asustadizos humanos… De aquí, a la vuelta del 8  a los Starship Troopers.

Inclusive esas formaciones dantescas, con hábitos sociales en manada y de alimentación tan particular, como el vómito de un hombre mosca… comportamientos acomunados, conectados en telequinesis, o aromas propios para la sangrante invasión que se aproxima, debido a los usos de guerra y comunicación entre miembros de la especie, sin tocarse. A veces con el sexo vírico, que te contagian hasta un viaje de Aliens a la Earth, esa. Especies atrevidas, o en lo oculto.

Desde luego, Ridley Scott dio un pequeño salto al vacío, y humidificó el cine de terror en el insectoide cosmos en expansión, con un trazado amplio de violencia en incremento y una parasitación, que ha llegado a la televisión con grandes réplicas… ejemplos son otras Invasiones, calamares en Dc o las lluvias entre Watchmen, y los superpuestos bichejos starwarianos, por doquier. Verdes o de cualquier color, vaqueros turquesa, rojo diablo, Grogus a parte, pobre boy. 

Y sin remedios, sin saberlos, simios... podíamos ser nosotros mismos, eh.

El Caso… Argento.

No es de ahora tampoco, pues la historia ha calibrado sobrepasar la atmósfera de nuestros salones, balanceada en el Buenos Aires querido, y con la efigie cercana de Ricardo Darín. Claro que, tenía ya algunos episodios desde los cómics setenteros, y un orden argentino en contradicción, que el dibujante Francisco Solano, y sobre todo, el guionista creador Héctor Germán Oesterheld, tuvieron en su mente. Y en el cuerpo, que ya no se podría adaptar más a las lindes del scifi patrio, consecuente a las invasiones de poder y los actos de violencia.

Aquel relato de éxito argento y rotundo, se convierte ahora en más interplanetario si cabe… con el nombre conocido de El Eternauta para la Netflix de los altos vuelos y un sobrenombre que acecha en la obscuridad futura, Memoria de un Navegante del Porvenir, ya veremos. Sin embargo, su primera andadura en la revista Hora Cero sería en 1957, pasando a la Frontera, y marcando diferencias en la serie.

Donde la trama del viajero de la eternidad – así como del éter en los cielos -, que visitaba la propia casa de Mr. Oesterheld y contaba su historia de la invasión extraterrestre, se situá en otra época y otro carácter, que entronca con la llaneza de las interpretaciones actuales. Aunque, la original tuvo diferentes versiones adaptadas a la situación contemporánea del país del sol y el linde celeste, con ese hielo, llevando a tomar a su pensador a la posesión de las armas, dicen… Sin duda, en cambio, nadie le contaría, las relaciones de los Perón con los mismísimos seguidores de Hitler, supongo… Pues luego, la rebeldía se conduciría al Eternauta 2.

Así, otra curiosa anécdota, son las raíces con acento criollo, vasco-español y alemán, casi nada. ¡Menudo menjunje! Algo así como un ácido por sangre, ¿no? Pero bueno, dejando cosas extrañas… amargas conexiones… contraindicaciones superpuestas como élitros… alucinaciones de comuna insectívora; otra paradoja de la existencia nos dejaría una mueca, del que llega más lejos sonriendo, que disparando. No sé, depende, del bicho, de quién seas… o en lo que te transformes…

Pongamos que… hablo de un político. Que se pasaría el tiempo atusando su cabello y ejerciendo esa bobalicona mueca, constantemente, parecido a un gesto falsario, infinito en bucle, como las masticaduras de alguno de esos insectos o parásitos, tal vez, cris, cris, cris… Y de repente, la interina decadencia, de un poder políticamente incorrecto, necesitaría de evaluación judicial, para aclarar los puntos ocultos de su alimentación…

¡Qué te devora por dentro…! Y con una viralidad mortífera, que se enmarca en la furibunda maldad y el crimen, la depravación se va extendiendo, junto a la adicción y el odio… y se parece a las esporas de un gigantesco hongo, que va invadiendo, consumiendo los organismos vivos, llegando la nube venenosa, a construir una monstruosa nebulosa de otro mundo, dirigida por un cerebro irracional o simiesco. Es así.

En fin, casos contados por eternautas del tiempo, ha habido y los habrá, a colmenas centenarias o milenarias… Menos mal, que estos tristes insectos, carnívoros casi siempre, de la carne propia y ajena, se propagan por las películas de ficción… sino, para qué… y no son lenguaraces, capaces de confundirlo todo, tan solo con chasquidos irreproducibles. Como diría Mr. Darín…:

“Soy noctámbulo… porque en soledad – no Villamil -, con el silencio de la noche, es momento de encontrarse con uno mismo. De día se responde a exigencia sociales y urbanitas, pero, de noche y en soledad, creo que es cuando más próximo estoy, de recordar quién soy…”. Yo pienso, lejos de aquellos virus cotidianos…

Y otra, “si uno es humorista, tratar de ponerse en lugar del otro, especialmente si se recibe una agresión externa… (invasión dolorosa)… es primordial, porque la bola de nieve que produce la violencia es fácil de generar y muy difícil de contener…”. Tal que un liquen, o un parásito.

Y el Oscar… colmenero…

Siempre diría alguien, podemos estar metidos en otra piel o trasplantados a una mente desequilibrada, y eso, ¿nos hace monstruos… o duendecillos amarillos? Quizá no, puede que más humanos, frugívoros… y cercanos a la huerta del tío Oscar. 1 a 0.

Y en ocasiones, podríamos quedar en las tinieblas, agazapados o criogenizados en el viaje, esperando sembrar la semilla para esparcir nuestra misión, contaminarlo todo, producir el daño… y la serie El Eternauta, se desmarca de las grandes muestras de arrogancia, como expliqué… las interpretaciones nos relajan como en una partida de mus, es decir, que pasan de una sonrisa a esa mueca; parecidamente a la representación de una obra de William Shakespeare, donde los máximos protagonistas de tal magna cumbre teatral, siempre son los favoritos para ganar el aplauso, las lágrimas… y el Todo. Por Ham y net, 2 a 0.

Y sin embargo, como en el patrio de mi casa, en el argento no tienen esos medios hollywoodienses, ni el presupuesto entero de la plataforma, por lo que se tienen que satisfacer a sí mismos. Estableciendo una comunicación humilde con los demás, y esperando que la condena de la acción sea ligerita en comparación. Pero, el suspense… por no decir el terror, no, eh, no debería… y aquí, es donde aparece la sorpresa de una transfusión sanguínea con la música, que daría la campanada, el 3 a 0.

Ya que una gala de premios, es como una termitera, o colmena, que puede magnificarse con las ideas, en una especie de confabulación universal, ejem. Una batalla tras otra, y así sucesivamente, hasta que ya no se le hace caso, porque… ¿para qué? Si Leo, no puede ganar, aunque sí que podría radicalizarse en el reparto, digamos el 4 a 0.

Por tanto, los premios se suman a la nube de incoherencia, pues la atmósfera está cargada y confusa, creando micro partículas en el aire, entre el pudor, la injusticia, los recuerdos de otras entregas… las zancadillas, y las confusiones, los gritos… y en el vacío, ya se sabe… pues qué no se oye, gilipo… y entonces, aparece una Bugonia, y te lo arrebata todo, y te quedas con cara de flor amarillenta, 5 a 0.

Esa realidad es, de la que se carcajea The Studio de Seth Rogen, y de las caóticas ceremonias, con rollos perdidos y cuestiones adictivas, kilos, etc… y entonces te das cuenta, que solo queda la música, la creativa poesía… y el amor. Esto es, principalmente, lo que te contaría el ganador sorpresa bajo la luz azul de la Luna, y 6 a 0.

La ideología, tras las numerosas batallas de la noche… se debería desprender del lujo con el mismo desparpajo, de los rendimientos e intereses comerciales, de las herencias de los grandes miembros, de tal palo a tal astilla… tal vez… y esa coherencia tendría alguna claridad en el horizonte. Y se verían a un inspector en gabardina entrando en el set, como Roger Rabbit en busca del rollo perdido, y de manera clandestina, descubriríamos que, muchas veces el cine dentro del cine, triunfa normalmente. Acercar la piel a la piel, con pensamiento crítico, sueco, danés o noruego, y viendo que aquella violencia, humana o bugoniana, es otra escena inacabada… de esencias vampíricas… y sabes que el terror institucional o el de las bombas terroristas se denominan, se retroalimentan en la dispersión nebulosa. Nada de hermandad, cinéfila o amorosa, 7 a 0.

Entonces llegando a este punto, no arribaré a los 10, ¿para qué…? Entre pudores e injusticias varias, gritos parturientos, vemos a Mr. Rogen Rabbit, carcajeándose en el fondo… y como si del ARN mensajero se tratara, toma el camino, This is the way! Y se lanza a la senda de los ganadores, ganaderos, colmeneros o no… Contagiados ya, en esa forma de éter universalizado, con nieve utópica por doquier, unidos a ritmo de aquella grabación del fantasma, llamado John Lennon, imagina tú.

Ni una partida de tenis en miniatura, ni una Fórmula ni un desierto, ya solo nos queda hablar de Irán… Pero, ¡para qué! Si está todo dicho, y la película es el miedo, y la venganza contenida, por la humanidad. Que, al final no se entiende demasiado… como cualquier otra locura… Como un raquetazo en la cara, nos despertamos de una mal sueño… y hostia, un insecto… que te masculla los test… el camino. “Eres un mamonazo, violento, sin humanidad, que pegas y castigas a los demás, inocentes, seguramente… o no… y los haces orinarse y sangrar, haces que pierdan a sus familias, a ellos mismos… y ya estaría. El 8 a 0, es infinito.

Al final, ganaría un monstruo, tras otro… de aquí o de allá, desde la China o el Irán, de los USA a Israel, surgida de la violencia de aquellos que te cuentan en Noruega… plagados de túneles, búnkeres y demás, como insectos metidos bajo tierra, o emigrando a otro planeta…

Pues éste, el de los óscares y egos domesticados, a lo mejor… peor… nos lleva a esa película interminable, inacabada, a otra danza condenada del poder devorador, que lamenta o implora con lágrimas en los ojos, no quedarse en la efigie de los monstruos, solitarios… Pero, te crees que me importa lo que te creas… o lo que pienses de mí, nah.

Y siempre, siempre, te dirán… En la Colmena se vive fetén… O no. Redención y perdón, de hermanos y hermanas. Como Pecadores de los coj… que diría el poeta, de la bragueta, azul. Que, de la mochila… ya hablaré… y de otros mordiscos por venir. Por no ser…


sábado, 31 de enero de 2026

Stranger Things. Season V (and…)

 


En el extraño viaje de la vida, ha transcurrido apenas 10 años… ni eso todavía… un suspiro, un reencuentro, un pequeño cambio… una canción.

Sin embargo, bajo el pequeño pueblo de Hawkins - sí Stephen -, todo va tomando forma… A través de los ojos, de un grupo que paree indivisible, por la fatalidad o el desánimo. Y hemos visto crecer cada centímetro, cada sentido, casi en directo, a ese grupo de jóvenes que empezaron sentados  alrededor de un tablero de rol. O en el otro lado…

Claro, ellos aún no lo sabían pero… En ese mundo de los adultos, existen las máscaras… como en el juego.  Sus roles sociales, atracciones y adicciones, entre adversidades de todo tipo y, por supuesto, los gustos culturales… que son las referencias que todos vivimos y poseemos en la memoria. Es decir, son aquellas vivencias que conformaron sus existencias y los recuerdos que ya, nunca, never eleven… desaparecerán de sus mentes. ¡Ha no ser, que alguno pierda la cabeza durante el viaje!

Arriba… Abajo.

Quizás, muchos no sepan o recuerden, las diferencias de arriba y abajo, no la de Coco, sino la de aquella serie británicas, con sus reglas y aberturas a habitaciones… Sensaciones que, como en una espiral que envuelve cuerpos pensamientos, y que no es otra cosa que el paso del tiempo. Los filamentos que van creciendo, entre sus neuronas juveniles, cables o fibras que mueven sus músculos, que se van endureciendo… o se van marchitando, en otra línea oscura.

Con esas líneas temporales, siempre hacia adelante, pero mirando hacia atrás… por el lugar dónde se cuelan, amores perdidos y monstruos… Y es que en las ficciones, o ese tablero, la realidad se puede dividir a un nivel cuántico, fraccionarse en dos, ser o no ser… Y establecer lazos invisibles, aumentar el conocimiento, la rebeldía y el valor, la unión de la amistad, establecer nuevos lazos familiares… creer, en definitiva.

En uno mismo… y en los demás. Tal vez… pero… (no hay peros).

Por tanto, se trata de un aprendizaje, del nivel grupal al molecular, que te cambia, invade el organismo e… impregna las ondas de un universo indetectable a simple vista. Donde se pueden renovar piezas, o cortar por lo insano… poner y quitar en el tiempo, desde… no sé sabe bien… puede que desde principios de los ochenta en adelante.

En un laboratorio, como el de ET, se empiezan a crear los héroes… y los otros… siempre en marcha. Unas veces, se investiga sobre el terreno y, en otras, escondidos como un mago que buscara el principio de la transmutación de los metales en oro… lo imposible, lo inevitable. Mas, no valioso en sentido material, sino, el que se bruñe en el interior de los corazones… descubriendo lo que eres, de que estás compuesto, hacia la conclusión de otra etapa, o simplemente, en la creación de una historia.

Y hacia arriba, más importante… cuando llega a un número mayor de personas, de todo tipo y pensamiento. Eso lo saben, Los Hermanos Duffer, dos que son uno en la pantalla real de Netflix, narrando un conjunto de realidades, alternativas, redes, mágicas, familiares, terroríficas, oníricas, personales… y a la vez, con perspectiva física y mental… universales. Y hacia abajo, dos mil, noventas, ochentas… el viaje al pasado, pues es una aventura que une los puntos, desde allí, hasta el presente, remontando para las nuevas generaciones. Los gustos ya son, otra cosa.

Cada quién habla, siente en consecuencia, desde su parcela de tiempo que le toca… y la crítica individual va comparando ambos lugares y emplazamientos caóticos, hasta nuestra propia realidad – que a veces se siente traumática -; y en otro sentido, el de la fantasía, abierta a todo tipo de puertas, portales interiores, ecos que se repiten para lo bueno, o lo malo… imágenes como retratos en las retinas. Así dependiendo de cada experiencia, facilitada por las neuronas de cada cerebro, esos caminos se hacen infinitos… si bien, algunos sientan, que uno es el auténtico… la ejemplaridad, y te señalen que… ¡Ese es el camino!

Lo seguro es… Qué siempre nos quedará lo recorrido, París o Marte, todo aquello que hemos viajado… o no… Lo que dejamos de hacer o sentir, lo que se quedó escondido… en algún rincón… infierno o paraíso.

2 Caras… de verdad…

Un eco parece que no nos abandona… se mantiene el grado de enfrentamiento, o el resurgir de la necesidad. Para continuar esa realidad pretérita, hacia el horizonte de sucesos, solo que, con la carcasa, sangre, piel y huesos… esencia… de otro ser distinto.

¿Y los hijos...? Bien gracias. En toda incursión al futuro, son el relevo, y se trata del reconocimiento del pasado, porque creemos que es necesaria esa experiencia, que nos facilite el tránsito, a otra lugar. A otro individuo que la absorbe,  tal que una antena detecta las ondas, o una batería retiene la energía… de fuera para adentro. Es una guía que va del  mundo de las percepciones – ya sean reales o no – como Platón decía, a otro sitio más efímero, clarividente o penumbroso, el de las ideas. O el más válido, el más real… Duda pues existes, que pensaba el otro.

Dos imágenes que entran por nuestros ojos, las convierten es espejos, que rebotan, internamente, pudiendo generar sensaciones, distintas, creando un mundo paralelo donde la imaginación reina. Ella, es reina…

La Niebla… a 10 pasos de distancia.

“La Niebla, se arremolinaba alrededor… como un vasto manto gris, ocultando todo a su paso…”.

Sin embargo, no es verdad, si te acercas lo suficiente y, lo ves con esa otra mirada, la de la fantasía… en la que crecieron niños, como tú o como yo, como los Duffer o Shawn Levi, y los reyes King o Spielberg, Frank Darabont, Donner y Reiner, Cronemberg, Craven o Carpenter. Las tres Ces, de Ce o Eleven. A un paso del 10, tras la ciencia ficción y el terror. En este caso, las historias de Stranger Things, se basan en ella, pero esencialmente se detienen en los pequeños detalles…

Y aquellos niños, que son éstos también. Básicamente, desean elevarse  como contadores de historias… sumergiéndonos en otros universos, para fundirse con los personajes y hacernos sentir… viajar, ricos o humildes, como víctimas, más débiles, o hasta llegar a un nivel superior de superación, y flotar en el espacio, como los héroes.

Somos amos de la aventura… los jugadores frente al tablero. Creemos en las cosas, las que no parecen importantes a simple vista, pero en la mente se vuelven imprescindibles, esenciales… porque forman parte de lo que somos, de lo que fuimos… Y de lo que otros, podrán rememorar, para sentir el mal en sus cabezas, o hacer el bien… Con uno mismo, o los demás. Así, en la década maravillosa de los 80, con sombras y luces, como todas, o no, hubo más oscuras seguramente, o habrán… se detuvo el corazón… tic, tac… En ese mismo instante donde comenzó el recuerdo,  la música, aventuras, y el Cine. Es decir, el Arte, de vivir.

Ya fuera una vida, o la otra, la que no se puede contar a cualquiera… el tiempo es magnitud caprichosa. Puede dividirnos y convertirnos en otra cosa… Viajamos a bordo de una nave estelar, púrpura, fascinante, heroica… con estos jovenzuelos que se convirtieron en parte de la esencia vivida, los pasos que dimos… o no…  Una que unos cuentan a otros, enseña, nos entretiene, simplemente… Y tras esas vivencias, sueños o pesadillas… que nos generan pasión por aquellas pequeñas cosas, por estas que nos hacen sentir…

Nos transforman, en futuros viajeros… De una época a otra, de un mundo visible a uno oculto, de una aventura a otra, muy distinta. De 10 en 10, como falanges de una garra afilada… Y los hermanos, dos, nos llevaron de su mano, a ese lugar… mágico. Pues si te comen, te comes los veinte… y así… en décadas de dos en dos… con dos guiones, arriba y abajo, maldad crece, anatomía de los malvados más resistentes… que rememoramos como los abusones del cole… Monstruos salidos de una niebla, como cancerberos del infierno o gigantescos arácnidos, hasta formar la garra que comenzó un día… en un agujero terrible.

Es una cueva oscura, una fisura en la mente, como la de Freddy Krueger y su leyenda negra. He aquí, uno de esos ejemplos que mantienen el terror porque están bien escritos sobre el papel, e imágenes oníricas, tal que los jóvenes que vieron Stand by Me… y descubrieron que la aventura, en cualquier época, etapa…  puede surgir el mal en una vía, de un asesinato, en serie… y el compañerismo, amor, o no… el olvido, tal vez… Y como si de una obra de teatro se tratara… Ser o no Ser…

El poder mental…

Sentir, padecer, errar, temer, jugar… tal vez, soñar. Y tras el ruido, y la niebla, nos transformamos. Ese uno, apareció de ella…

El nombre de Henry Creel, dio nombre al portal del Mundo del Revés, a menos de un paso dimensional del Once… puede provenir de crowl (arrastrarse)… en busca de infantes que desea su alter ego en conversión demoniaca a Vecna… Y ¡vampiresca! Para alimentarse de su esencia, como en aquel envoltorio membranoso de Alien o las conexiones neuronales para los visitantes a Matrix.

Por ende, se podría decir que primero fue un experimento fallido, como tantos otros en la fantasía… que posteriormente se transformó en el ser de Dragones y Mazmorras, con esa nebulosa presencia de la mutilación, y los cuentos que rodeaban el pensamiento del ocultista y novelista Alister Crowley. Más con la piel del sujeto 1, saltando hacia la Dimensión X por un agujero de gusano, se dignifica el gesto y trabajo, del actor Jamie Campbell Bower en la esencia de lo inevitable. Y como Santificado por Ozzy Osbourne en su mítica canción ya, bajo la producción del sello Black Sabbath, este ser teatral, que comenzó cantando en Sweeney Todd y Rock&Rolla para terminar ascendiendo a una banda de punk rock… será la próxima generación de The Rings of Power, de TlotR.

El Mago oscuro, o Dragón, la Araña… es jefe de Demogorgones, como  verdaderos perros de presa que lamen la zarpa del verdadero maestro… Azotamentes. Y en la niebla, nos reencontraremos en diez… con ellos, u otros… los 90, tal vez. Del ser oculto que, está en las alturas, rememoramos a ese otro ojo que todo lo ve según la mente prodigiosa de J.R.R. Tolkien… Y manda subalternos, cada episodio más cruentos o sangrientos, contra los ziggy stardust, duques o agentes blancos, tenientes Tom´s que lucharán con la luz, inversamente proporcionales a otro hijo de Lucifer. Un Warlock cualquiera, una sombra con necesidad de mutar en Anticristo, humanoide reptiliano, y esparcir las pestes sobre la Tierra, en ese apocalipsis, que deben detener en un abrir y cerrar… sus némesis de la mente, demente…

El grupo humano, alrededor de ese poder mental, casi inmortal ya, establece una serie de nombres, que serán recordados… mitos de la tele del futuro… crecidos en una población ficticia de Indiana… pasando por obra teatral en construcción del mal, The First Shadow… hasta la megalítica y universal televisión. Significados por un escuadrón de fanáticos del actor visceral, como he comentado.  Qué demostraría que el Mal está más cerca de humanos, de lo que parece… con un toque, o gema, demoníaca/o, eso sí, o sino recuerda el caso de El Exorcista de William Peter Blatty y representaciones por el desierto de William Friedkin. Y en el camino…

Reflejarse en todas las efigies que representan a los demás personajes… nos vemos tú y yo, tu hermano/a, el otro, la de más allá… cada uno, con una misión al final, ¡Cómo queda más que claro! En esta era… otra.

En definitiva, todo un ejército de seguidores de Hedonisio, su antecesor, con todas sus dotes afrodisiacas y elementos adictivos – como la nostalgia, la comedia o la esperanza -, que abstrajeron a otros como Neil Gaiman y Terry Prachett, o Terry O´Neal parodiando a William the Antichrist de su obra corta. El poder mental de los ochenta, hoy, nos enseña a amar los sonidos, placeres semi olvidados por otros modernos… y conservar la esencia de la humanidad.

Poder mental sí, pero empuñando una espada flamígera que corte el cuello de la serpiente… y evitar la otra enseñanza traumática. Y eso que comenzó Every Day de un, malogrado Buddy Holly, terminando en lluvia púrpura de Prince, hasta el viaje estelar de Mr. Bowie, qué no es poco. Y rebelarse, con el espíritu contestatario de Eddie, maldición de Iron Maiden, Pizza mediante… Gazen Matarazzo, mediante, digo.

… Boys & Girls.

Como decíamos, ayer… volveremos al universo Tolkien y Mr. Bowen, y en reflejo fraterno a lo Carrie con Millie Bobby Brown, para un nuevo episodio de Enola Holmes como heroína, ideada, o nuevas posibles series apalabradas, se verá.

Seguimos en Dust Bunny con Mads Mikkelsen, en otra línea… y la auténtica teniente Riley entre monstruos, que no su representación biterrenal Natalia Dyer, ésta algo restringida, sin nuevas producciones futuribles, tal que el mismo Finn “Mike” Wolfhard o Noah “Will” Schnapp, en himpás interpretativo; y como a la mayoría, que no nos gustan las despedidas, o no sabemos de carreras, esperaremos… por si las moscas. Y como David Damalchian, monstruo bajo la cama, monstruo de la tele infernal y en la próxima The Curse, Street Fighter, One Pierce y Kodak Super XX… ha tomado el otro camino, que fue en Philadelphia. Que es el hilo, para la próxima reunión de colegas, el Phily stranger próximamente -,  o una simple formalidad… no sé.

Entre chicos y chicas, deben estar… nos las veremos con Charlie Heaton en Twice Over y Mia Wasikowska, a Maya Hawke en versiones de ese carácter tan Thurman-Hawke, y a Joe Keery junto a Liam Neeson  y Georgina Campbell (brincando a través de la oscura Barbarian) aterrizando en la comedia negra Cold Storage. Entre Winona Ryder y David Harbour, ese baile, una en stan by y otro, gatillo de diferentes palos, como compañero de Caleb Mclaughlin emitirán tonos en Como Cabras. Y la Cara Buono, en una comedia musical dirigida por Jesse Eisenberg, con Julianne Moore y Paul Giamatti, interesante… Sadie Sink sale vencedora claramente, saldrá con Peter Parker y más, o Priah Ferguson dando otro salto cualitativo, y por último Brett Gelman (el Murray) a la serie Wild Things con Justin Teroux, Jude Law y Andrex Garfield, se presume que triunfadores…

Tous les garçons et les filles, de mon âge… tralalá… Ya no, la nueva generación en década de los 90, probablemente, con Jake Connelly, el monstruo o la bestia… y Nell Fisher (Holly), la bella… son otros nombres que suenan, sueñan y danzan… Sólo resta el maestro de los títeres... ¿Y Linda Hamilton? En su nuevo rol de mala… Sí, creemos… ¿o no? Tendré que empezar, a visualizar… the Oscar´s…

domingo, 16 de noviembre de 2025

Foundation. Season III. Andor. Season II.

 


Están de moda los regímenes autoritarios… ¿Amigos, quién lo iba a pensar en esta época… a un lado y otro de la frontera? Después de esto y lo otro, de lo de más allá… Y da igual, con qué color lo mires… Bueno, no… Depende de si perteneces a uno de los grupos dominantes. Entonces, ¡parecerá lo fetén!

Mira vos, estoy hasta los hue… como diría Lemmy Kilmister \,,,/ “La vida es broma sin chiste final”, ¡fuck off! Y eso que un tal Isaac Asimov, qué algo vio de conflagraciones pretéritas… apuntó al futuro de la humanidad… se lanzó a la política sideral… entre imperios y demás… pero sin demasiado humor. Y oye, que sí, que los egipcios, chinos, o aztecas, también fueron imperios… y se pasaban los humores de otras tribus, a  cuchillo ¡Ah, pero qué no, no eran fascistas…! Pues vale…

Entonces el escritor - antes de nacionalidad únicamente rusa -, revivió esos conflictos típicos y mundiales, orbitó alrededor de las fluctuaciones de la historia de seres, casi humanos; y esas huellas malditas, hasta dos o tres quizás en el barro, marcadas por retratos de sus personajes, con sus pretensiones… y traiciones.

Sus planetas funcionaban con mega ciudades en su interior, elevadas a la enésima potencia, a cerca de sus posibles hundimientos, bailaron; trasladando la fe a sus pies, las que surgieron o surgirían, entre división de cabezas con ideas y fenotipos de ciudadanos. Poblaciones gigantescas con necesidades económicas y energéticas – qué es parecido -, creando poderes clonados, familiares o  escondidos, ocultos en la mentira que rula… siempre por las esquinas de la galaxia.

Con las alforjas de El Mulo, y la IA, en perspectiva.

Entonces… ¿de dónde sacó esas ideas… geniales? Definitivamente no, de la antigua unión soviética. Pues contaba tan solo con tres añitos cuando sus padres emigraron a USA, hacia prolífica y cimentada entrada en el   Brooklyn de Nueva York. Humildad silente donde al poco tiempo… se abre una modesta tienda de chuches por el barrio, con venta de revistas y periódico, donde se cimienta su poderío intelectual en la lectura.

El joven Isaac devoraría aquellos textos, desviándose, ante el calentón de su padre, hacia temas de tecnología y ciencia ficción, que eran su pasión. Además el chavalín, que entonces no portaba patillas, de tahúr pistolero del oeste, comenzó a destacar en los estudios y a publicar relatos avanzados sobre ciencia. Cosa que mantendrían en parte a su familia y le otorgaría con inteligencia y esfuerzo, un doctorado en bioquímica. Así que, se podría decir… que era un máquina, ejem…

Y entonces estalló todo en los inicios de los cuarenta, cuando el visionario escritor escuchó la guerra en blanco y negro, cuando contaba con sus veinte, y tenía arrestos para enfrentar a la otra… inteligencia. La de los objetos mecánicos… Y aunque, no prevalece aquí el hablar de robots, no por el momento… nos dejó esas leyes fundamentales para la inteligencia artificial, es decir, la creada por humanos, colgada de nuestro básico ordenador, urgida por el pantallazo… Hasta expandirnos en tres monolitos temáticos por el universo, simplificados en el inmenso poderío estelar de las palabras, que significan ramales infinitos, como las yemas terminales en los dedos de sus hijos con sus historias…

Hari Sheldon, la “robota” y el Mulo… triángulo estelar, cada uno de su padre o madre. Que no, de su imperio ideado, fundamentado en los Cleón, de nueva generación. Y descrito estilizado en genes, tal que Despunte, el quemado, el Día, mazado, enamorado y drogado, y el Ocaso, del que no diremos más... qué eso. Es Fundación, una aventura de clases, desde el tipo de vida orgánica, hasta la obsolescencia de la máquina, de la acción de una galaxia troceada, a la magnificencia de un imperio… y del fracaso.

Y eso lo hemos visto después. Por tanto, Ozi-mov es un visionario, quizá algo pesimista, un casi Ozymandias superdotado y poderoso, con sus sombras… que engendraría próximos hijos a la Fundación, con esta serie en general, que le hace justicia. A esperar nuevas eras…

Empiezo por el principio… o propago el fin…

Voy a empezar, por un eco que no, siempre, funciona bien… Aunque, tiene el valor de valentía… Y es, confiar el seguimiento de una historia y su configuración vistosa en pantalla, hacia profesionales que no poseen todavía, una experiencia determinante para su resultado final… y eso se acaba notando… Andor yo caliente, y ríase la gente… Del cine. Aunque el  poso tampoco es garantía de éxito, se decía, ya que lo hemos podido comprobar en diferentes ocasiones. Así, se podría decir que, lo que transcurre en más de una obra, es una mínima cantidad de aportaciones imaginativas al guión.

Andor es tediosa en principio, si bien, camina a su máximo exponente de intencionalidad victorhuguista en ese capítulo 8, quizás demasiado tarde… y lamentablemente existe poco remedio, ya que culmina la serie en lenta rebeldía hacia lo conocido. La Vida y La Muerte, en estrella. Ha sido mucho, lo que padecer o esperar… hasta aquí.

El tema político y social de Star Wars, traslada el scifi más moderno, que nos introdujera Don Asimov, como el nacimiento de un guijarro en el cielo, a través de huesos, y su propagación hacia otros mundos de la Láctea en propulsión inagotable… y su forma mental en la cúspide del humanismo psico-historicopolítico, pero no sexualizado. Hoy sí… Si bien, no tanto, como lo dramático del nuevo estilo Disney.

Aburre ya… el tema, no. Y nos devanamos los sesos con esas fases de un Imperio Galáctico, que no comenzó hacia mucho, mucho tiempo, sino en 1950, con princesas heroínas. El ascenso, entre el lugar de nacimiento de Andor y el walker de Tatooine, era variado y racial, sin pretensiones ideológicas, que describe el sistema social y la fuerza oscura, de manera costumbrista y vitalista. Los poderes al estilo del político romano, con sus traumas y júbilos, pasando por lo de las guerras clones, los senadores y todo el lío con el poder mental… y traiciones por todos lados.

Hasta el declive, cuando el Mulo - de Darth Vader -, se tiró hacia el abismo, o más allá, sin manos, para ser cuasi mecanizado a lo Frankenstein… Y del Toro no está aún allí, al lado del monstruo, como Mary Shelley… lo visualizó eléctricamente… Casi como un primer engendro mecánico... Así que, los monstruos del Séptimo Arte y la literatura, son inmortales, emergen chisporroteantes, entre el Ciclo de los Robots, con su incomprensión intelectual, y pululan entre vaqueros espaciales, rebeldes y paladines samuráis. No se sabe sin poseerán un alma en las sombras… según Asimov.

De la que surgiría tanta la obscuridad, como, de sus citas emergieron, amistades o admiración. Se ensimismaron entre ambos,  dos almas de su generación, aquel con pies en el barro y el fuego, entre la fantasía medieval y los dedos metálicos de su obra magna… surgida del real belicismo, Don J.R.R. Tolkien. Maquinó artilugios, seres, magia en mundos subterráneos o dorados, y lenguas. Y entre la superchería, las  guerras…. En fin, de la creación de piedras poderosas y metal incandescente, lo ennegrecido, ceniciento… que luego saltaría como mal a la mente, a los teletransportes de Star Trek, a los sables luminosos de Star Wars, y lo demás vulcanizado en Anillos… la destrucción y la vida.

Y en el cosmos de Asimov, excepto bichos que estaban por llegar… esparció todo lo primerizo, siempre, con permiso de otros, como Julio Verne o H.G. Wells.

A nuestro particular parecer, la segunda temporada de Andor, empieza a inventar, pistolas extrañamente láser, personajes inservibles, desde esa idea de John Knoll, que empezara siendo supervisor de efectos especiales en la saga de la luminaria, y la sombra, hasta Rogue One. Como padre e hijo, ya trabajó de la mano de George Lucas en Willow. Pero… un tan largo caminar, no hace camino al andar, sino laberinto.

Y a veces, con una salida tan angosta… ¡qué no se ve el final! Vale, hay personas a las que les mola todo lo de Star Wars, y el capítulo del estallido rebelde, marca la diferencia con el resto. Además la calidad visual y demás, es indestructible como una vena cargada de midiclorianos de fiesta… Mientras, por el camino republicano, otros se aburren como, ostras, en una partida de ajedrez tridimensional, sin sal ni nada, aplastada por el peso de su gravedad… Cuando la leve gravedad de ser, es lo que importa, el romanticismo y las amistades, quedan un poco, desmontadas… en un campo de simiente.

Entre rebeldes y fachas, se estableció el comercio de especias, armas apocalípticas en construcción y sectas de féminas, más otras sustancias, que manejaría Frank Herbert en su Dune. Y madres de varios tipos, enérgicas, amorosas, poderosas, chismosas… hasta descabalgar el método heurístico de Tony Gilroy en la acción, en cambio, con poca gracia, pues no es su especialidad precisamente. De hecho, el Cassian no emite mueca, ni chiste. Nada que ver con Luke o Han, of course.

Y es que, en ocasiones, 12 episodios, se hacen… molto longos. Y describen una elipsis hacia el fin, Disney Wars incluido, colorines de generaciones, descoloridos, bailes electrónicos – alejados de fanfarrias orquestales y ocarinas de jazz – y episodios perdidos de terror. Al menos, se mantiene el efecto de saga, gracias a los esfuerzos de su héroe masculino, interpretado por Diego Luna con esa pelea entre dos estilos, uniformados. El romántico y el cruel… Ellos mantienen, aquel recuerdo del primer viaje de George Lucas, y el decoro de los aventureros clásicos. ¡Oh, sí! ¿O no?

Uno, Dos… y Tres.

Algunos juegan a esto con sus pequeñuelos… y hala… a volar al espacio, como si fueran la reencarnación del Padre, el Hijo, y la espíritu Santa, o esa androide. Que, será la reina de la fiesta, entre aquellos y el Imperio… porque los saltos, son un juego.

Más otros alicientes, que han hecho de la saga Fundación de Isaac Asimov en la televisión, algo especial, con una calidad de diseño, magnífica, interpretaciones precisas, e ideas que han ido acumulando novedades, hasta esta tercera temporada certera. Incrementado la posibilidad de una PsicoHistoria para mantener en el recuerdo… Y si existiera otra línea temporal… ¿Para cuánto tiempo? Quilo sá…

En estos tiempos que corremos, podría ser un advenimiento de un nuevo  líder, o la defunción explosiva de una megaestrella… Pero, ahí quedará para siempre su brillo. Al menos, por un periodo de… no sé… cientos de años mulares… La ciencia ficción posee estos detalles, caras, que permanecen o se desvanecen, en la inmensidad, como lágrimas y no sé qué… No vamos a plagiar, ¿no? ¡Qué para eso ya están otros… pescando!

A Don Asimov, no se lo hicieron intencionadamente, creo. Sino que su teoría, significó el motor de todo, como la Guerra de los Mundos o 2001, serían enseñanza en sus tiempos, y escritos que formularon claves, observando, del pasado hasta no sé sabe cuándo… de un posible futuro asimovariano o sheldoriano.

Los Robots, como la María de Metropolis, indicaban la capacidad dictada por el maestro, en el ambiente humano social, ¿y laboral…? Balbuceos, miradas de incertidumbre, sentimientos que se empiezan a notar en todas partes… Tal vez, demasiado, ¿quizás? Y sí, nos estuvieran llevando al gran paradigma, de la capacidad intelectual… y el poder… esto es, a una encrucijada con el monstruo.

Entre tanto, el wokismo es el real… la pelea genérica de la confrontación futura, la discrepancia del tono, la intrascendencia del ser… hacia la uniformidad de la pobreza, y el caos en redes. Y la futilidad, del pensamiento crítico. Es lo que trae la radicalización, siempre…

Mientras nos quedamos sin trabajo, sin funciones, sin liderazgo, sin humor… como los alienígenas de Invasiones u otras tomas de Tierra… Hari, la “droidea rubia, tal que Afrodita A”, ya no… y el cruel telepático, de retinas invernales y coces de Mulo, os retan al juego. Al juego de los clonados… y su corona.  A ella, nuestra inteligencia artificial, que no engaña… Es, lo que fue, y lo que será, lo programado, al uno, al dos y el tres, repetido, de rebeldía a la uniformidad, for ever.

Ah, y algo en último término… ¿qué les ocurre a algunas series, últimamente… que se van al traste, durante el último episodio de la temporada en ciernes? Perdido, en el cielo de los millones de cielos… que te deja un poco planchado, por lo esperado. Deseando un empujón más fuerte y tensionado, que te mandara al otro lado de la galaxia, acabas desilusionado.  Vamos, que no acaba de reventar…

Y esa estrella supermasiva que marcaba los tiempos, a la espera de ser supernova brillante, para dejarte con la boca abierta, de par en par, humano mortal, a millones de años luz de distancia, de lo sugerido o prometido. Nada, en fin, agujero negruzco. Y acá estamos, con el wokismo subido, ¿o no?

Los trípticos no aguantan ya la superchería, la cosificación y el libertinaje, pues la psicología de Isaac Asimov, con grandes saltos temporales, ha ido acrecentando la imaginación post-histórica y política… sin parangón, aunque las series muten sexos y piel. Hoy, triunfan heroínas, o malvadas, frente al mal carácter o prácticas indecentes de los machos, y entes sin caché en el argumento. Esto en Fundación, es bastante menos pronunciado que en Andor, y se agradece. Basta ya, de atrincherarse en la división mental, por favor.

David S. Goyer (Blade, El Caballero Oscuro) y Josh Friedman, para AppleTV+, y Toni Gilroy, se basaron en lo belicosamente oscuro, para crearlas. Es lo que hay, y habrá en pretéritos… entre rezos, misilazos, guerreros, ultras variados/as, dictadorzuelos, de tres al cuarto, kilos de metal precioso, negocios ocultos… cuando un fotón de energía, tarda en llegar una eternidad…

Mientras tú, ahí, estás aparcado, viendo disparos desde un sillón… ¿Facha, rebelde… y qué? Qué no sabes de lo que te hablo… qué mas da, tienes todo un espacio entero, para investigar y meditar…

No cabe duda… las cucarachas eléctricas, serán las únicas supervivientes, soñadas por las inteligencias de insectos artificiales… ¡O no… hombre!

 


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