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lunes, 27 de enero de 2025

Arcane. Season II



He estado indagando por los suburbios de internet, como un Roschach desubicado… ahora, que estamos viviendo su resurrección de entre las máscaras con esa adaptación concienzuda de los cómics de Alan Moore y Dave Gibbons… no se le puede reprochar casi nada…

 Pues, de visita a los diversos espíritus que pululan sin identidad aparente entre nubes, y calculando los espacios que navegamos o navegaremos en el futuro… vacíos que no nos llevan a ninguna parte, salvo a la otra…

Y según el oráculo – que es verdadero, porque tiene historia -, para nada un cómic de piratas en redeción… ya hace unos 15 años, que existe el universo expandido sobre el que se basaron los juegos de League of Legends. Cosa de la que no puedo hablar, ni considera siquiera…

Y por tanto, abrirme a ciegas, a esta alternativa contemporánea, como a los más jóvenes observadores de la animación 3D en nueva generación. Donde se concentra la energía todopoderosa de la serie Arcane, con sus brillos y sus espejismos, en forma de retoño narrativo. Con propia vida… ya que parece ideada para la ocasión teleisiva… ¿Hasta cuándo? No sabemos. Pero, qué bien lo pasamos…

Los programadores y creadores de Riot Games, emblema con sus campeonatos presenciales u online del juego, llevan a producción animada de Fortiche (Rocket & Groot), una especie de catarsis visual de su mundo. Qué convence técnicamente hablando, si bien… nada. No dan rienda abierta sobre el futuro. Y no gusta, por estos lares, de quedar a medias… o terminas, o te borras como un cero…

Sus detalles en gráficos, en cambio, pueden llegar a la perfección en los cálculos, colores y formas, con ese aspecto de estética steampunk, a todo lujo. Pero… bueno, ya veremos, porque la raíz se está diversificando y no sabemos hasta dónde llega el tomate.

El denominado en el mundo sajón, como showrunner – es decir, el ideólogo de la salsa -, Christian Linke, ha creado algo de confusión con sus declaraciones, respecto al futuro de la serie. Pues, el sheriff del Pitlover y la madre que los p… a una historia, que recuerda a Los Miserables de Victor Hugo; pues se piensa en ampliar a un número indefinido de leyendas. No sabemos si dibujadas o reales.

Con el fin de abarcar fronteras más allá de los cambios sociales, los juicios de la amistad y el hambre, los seguros médicos para lisiados y demás abandonados… a esas puertas externas de la ciudad de Pitlover, cuyo reflejo rebelde define a Zaun. Habría que ver, quién es quién, Mr. Victor Hugo... girando el pescuezo de la gallina de los huevos de oro.

Parece claro, el deseo de aumentar los ingresos a través de la saga y propagar su ciencia, a través de las piedras, gemas... leyendas todas del medievo, o más… Para ello, el jefe desea contar con interesantes y convincentes storyboards, en primer lugar (cosa que no se concreta en todos sus minutos de duración), para dejarlos retroalimentarse con el gusto del público y la acción, que cojea un poco.

Que empiecen a respirar en sus mentes, los juegos del hambre, y terminar dejándolos descansar… respirar, hasta nueva orden. Por Ramses, Alejandro, Ozymandias…

Los dibujitos 3D.

Los gráficos son la pera… Y para ello, deben compaginar las relaciones personales de los personajes y que sean creíbles. Destinadas, accesibles para todas clases sociales, géneros, que muestren sus diferentes puntos de vista, o crezcan hasta sentirse divinos… de la muerte. Y así, al final, el espectador se pueda sentir, parte emocional, entre ellos. Para todos los gustos, hay… sólo faltaría un racista y un impotente.

Claro, en la primera temporada de Arcane, Mr. Linke no esperaba grandes expectativas de éxito, y se vio fortalecido con el trabajo duro y la calidad en la programación, de animación 3D y texturas cuasi reales o eléctricas fosforitas, hasta el intento de invasión. Fiándose en la mera, pero esencial, creatividad de los profesionales involucrados en el proyecto, el estudio Fortiche ha experimentado la estilización de los mundos paralelos, dotándoles de características propias.

A veces, cuesta reconocerlos en los diferentes saltos de guión, sino es por la estética enfermiza o pirata, pinchazos en un ojo dorado, que además se han alternado con diversas técnicas que no son de ahí. Saltos  en la presentación de los cortes, en la estructura dramática, que se salen del resto animado en primera orden. Esos cambios de escenario que varían especialmente más aún en esta segunda temporada, la hace más alternativa, más colorista si cabe… más surrealista en el resultado estético…

Casi, intentando acercarse a esa joya subversiva, que es Cyberpunk, pero ejem, esa va para obra maestra de la animación como Pluto, no el de Mickey y Disney, ni el pequeño planeta de algún principito animado, vale. Como lo fue El Samurái de Ojos Azules, en el sentido clásico de editar dibus… Y en definitiva, con un mensaje claro de parte de este equipo, de Dos… qué solos nos has dejado maestro, Mr. David Lynch, ¿qué hubieras hecho en una animación de las tuyas, nuestras…? Ay.

Sin embargo, este acto comparativo entre ambas series animadas, se convierte en pequeño inconveniente. Se desgaja ese ambiente detallado de escenas habituales de gestos o movimientos faciales o musculares, o diálogos comunes en el argumento, y queda algo raro, la ambientación rebelde de animación convulsa o alucinógena… No es grave, pero algo se desnaturaliza, desfasa o pierde mágicamente con lo punk, del métido clásico. A cada uno, lo que es del César, Mr. Linke.

Los de Villarriba vs las de Villabajo.

Esta división es todo un clásico… que se lo preguntes a los Minutemen, o los animalicos desvalidos de las pelis animadas. Vale también para cualquier manifestación literaria sobre sociedades alienadas, entre partidarios, o partisanos… Como la de la representación visual dentro de un anuncio u otra manifestación artística, un pueblos, dos razas o manos, dos piernas enfangadas, dos garrotes... y sólo puede quedar uno. ¿O no es así, ángel de alien...?

Asi la tensión emocional – montescos y capuletos -, desintegración de los valores humanos, convertidos en subgéneros en lucha, que se rebelan violentamente – no hace falta señalar a Francia, verdad… -. O unos personajes que son separados al nacer, hermanos de sangre, no para siempre… Pongamos a Mesala y Juda Ben-Hur, como ejemplo de paralelismo lógico de los tiempos. O no... Luego sigo, argo, navegantes.

También, causa de un momento dramático en sus vidas, que lleva por caminos completamente divergentes, a pesar de esa sangre, y que en este caso, como otros literarios… deriva en verdadera venganza. Hablaba de un Conde de Montecristo, o mujer máscara de hierro, dura e impenetrable como diosa de ébano, o la joven divertida y sensual, como un temible burlón, con su peto cruzado de cuero en X y sus pantalones rallados para expertos movimientos circenses. Vamos un condimento en femenino, a Errol Flynn, o no el menos espectacular, Burt Lancaster.

En la última película francesa de Mathieu Delaporte y Alexandre de La Patellière (guionistas de Los Tres Mosqueteros), el conde está interpretado por Pierre Niney (LOL), que si bien no se acerca a esos ídolos del pasado, es tal, la contundencia de la obra de Alejandro Dumas y la producción de Pathé, que termina siendo un mal menor. Sin dar muestras, tampoco, de ser una terrible equivocación su elección, no impide el disfrute de la obra en carne y hueso.

Algo parecido ocurre con las aventuras, reales, o las ensoñaciones del joven que interpretó el viaje planetario de un Principito, viendo la decadencia y la contradicción de los seres que se encuentra. A través de un viaje propio, que es rescate, redención y supervivencia aérea, tod en uno… y no para los dos, o todos... En busca del amigo, un Vincent Cassel en penumbras, amor en los Andes, saltando por los desiertos, de las almas, los mares, ríos o glaciares… y por las páginas inocentes de un libro. Mágico, como todos los cuentos… Le film est aceptable.

Por otro planeta, pequeño en tamaño, grande en el corazón de un niño... No recuerdo bien, y no sé si habrá envejecido demasido, El Principito de 1974, creado a la limón, sin agua ni hielo, por el añorado Stanley Donen y el gran Bob Fosse, como auto-coreógrafo planetario de vidas... donde estaban Gene Wilder. oooh... y la música del pianitas Frederick Loewe, que en su asociación con el compositor Alan Jay Lerner, crearía 5 maravillas (Brigadoon, Camelot, Mi Fair Lady, Paint Your Wagon y este Ser mágico) ... además del jovencito Steven Warner, del que poco más trascendió, ni rosas con espinas, ni zorros amistosos, ni gallinas... apenas, un solitario Pájaro Azul...

Así vemos a Jinx, terminada en esa equis como los héroes sexualizados de antaño, y piratas, disfrazando la voz de Ella Purnell (Yellowjackets, SweetPea), divina, como carne de cañón en la serie videojueguil Fallout,  con su mono azul y sus besos perdidos; al otro lado del ring, el personaje de sus cromosomas entrevirados, hermana Vi y su pasado, que es una  afrenta no dialogada, no de Violenta culpa, sino de Violeta… quizá para hacerla más cercana a esa visión de lesbianismo sintomático, productos de los hechos globalizados actuales… aquí, se puede entender, sino no habría diferencias raciales. Excepto las evidentes…

No sé… Jinx es más cercana con el espectador, más caliente, si cabe… a pesar de las bombas incendiarias, que la hacen revolucionaria a la fuerzai, mortal. No sé si existe una ideología oculta, en todo ello, bueno. No conozco el juego… ni me apetece comenzarlo ahora. Algunas se quedarán, bastantes menos… con ¿Quién es la fémina, ella rosa o la Caitlyn con esas piernas estilizadas, de tan poco uso, militarizado?

VI es interpretada vocalmente por la actriz Hailee Steinfeld, recordada en la revisión moderna del clásico del oeste, Valor de Ley, a convertirse en Hawkeye o poner voz a una de las protagonistas del Spiderverse, que tanto gusto nos dio. Amamos la animación y lo surreal en imágenes, se nota... Pero ojo, no hay que confundir lo real, la globalidad, que es imprescindible si queremos entendernos todos, más o menos…, con la globalización, que viene impuesta… y es una idealización.

A través de una manera de comportarse, forzada, una forma de pensar (amar, u odiar), programada, o una ideología para conformar la vida en el futuro, y sino el silencio, la muerte social. La alienación… qué no viene de marcianas, aunque los viera un satélite abrasando la atmósfera… ¿Viste el tráiler, eh...? Y eso sí que no… necesitamos un Sumidero para mentes obtusas, tipos del fascismo ideológico y la censura…

Como ya ocurriera en otras ocasiones, en el pasado bélico de la humanidad, en los gráficos de Mr. Moore, que significa la señalización de una estirpe ultrajada. Donde razas, o diversos pensamientos, no violentos, ojo… pusieron en aquella desbalanza de aniquilación total – pasa ahora en otro sentido… -, que visitó a distintos lugares del planeta. Por tanto, Pitlover y Zaun, son espejo, poder y ciencia, en su octanaje justo contra el horror. El otro son los ataques terroristas, que desembocan en revolución, duelos de hermanos, a todos los niveles y el derrame de sangre, de aquí o allá. Familias y amigos, en lucha.

Seres que imponen restricciones a la libertad, a machetazos, rechazos al prójimo por su forma de ser, vestir o pensar, sin escuchar opiniones diferentes, yéndose del rosa, al negro o el azul… definiendo mayor diferencia social, para odiar al otro como enemigo… como dijo recientemente un árbitro de fútbol, sobre los equipos rivales… claro, si digo de dónde es, se entenderían muchas cosas… cuestiones.

Lo cual desembocaría en una versión contraríada, con el resultado que tenemos hoy, mayor división, independencia la llaman, revisionismo cultural… y especialmente, propagación de odio. A todos los niveles, cuando debería ser globalidad, bien gobernada. Que no globalización, obligada. Imposible, cuando una raza intenta devorar a otra.

Por eso, el mundo de Arcane, está a punto de reventar también, de arriba a abajo… Así que, tal vez, no sea tan utópico como resultaba en principio, pues ya lo escribió Homero… como hoy. Puede que, un visionario. Ahí, se empieza con cruces de palabras, como odas helénicas, cantos de sirenas, gigantes, hermanos amamantados… guerra.

Argo de, alteraciones en la sangre, que es la misma a antaño… y se termina con puños… con hachas, y esa energía, ¡qué termina mandando todo al carajo, eh…! Vamos el guión habitual… para Oppenheimer.

Pitlovans vs. Firelights.

Y esos, siempre 2, enfrentados. Don razas, dos géneros, dos hermanos/as, dos lobeznos… - curiosamente relación silenciada en el juego -, o dos núcleos hechos de materias opuestas… qué se lo pregunten, a la presunta ganadora del Oscar, The Substance de Demi Moore. O a El Comediante, que demostró ser, como Hugh Grant…

Si no, uno con mal ojo, el Vilco, o tal vez, la diosa mulata con ejércitos de Guardianes, y sus contrarias Principesas… demostrando que, Mal se expande rápidamente, en cualquier dirección, arriba o abajo. ¿No es verdad, ángel de dos…? Como agente de caos, o como terrorista, Jinx que se siente culpable por la muerte de sus progenitores, en una guerra que como niña, no era suya… Por eso, la pintan de gracioSa, simpática, sarcástica, saltimbanqui, solitaria y sexi… y Vi va mutando de chaquetas, y lengua para mojar… sin saber demasiado, en lo que piensa o lo que desea, más allá… por eso, el reencuentro es extraño, en el nombre del padre, de la madre robot, o la magia santa.

Se comportan como niñas montados en un balancín, cada una saltando sobre la tierra, para ver si el culete de oponente se machaca contra el golpe del sillín, o una bomba. Pero, al final, se necesitan… porque, son la misma. Joven, menos, azules o moradas… No existirían, una sin la otra.

Esta historia, no es más que una versión más estilizada y moderna, de viejos amamantados por loba, Rómulo y desaparecido por su mano, el Remo. Que gobernaría mágicamente, a pesar de la desgracia a la que fueron despóticamente entregados en aquel río… y lo que vendría después, batallas. Qué se lo hubieran enseñado a los niños, llamados Geta o Caracalla, unos años antes, xDio.

Y en otros mundos estábamos… cuando una nave apareció en el horizonte sangrante… como el ácido que se desparramara desde el pasado de nuestro recuerdo… Y un gigante semihumano, crece para convertirse en una amenaza irreal y poco convincente… de nuestros errores. Por encima de una madre, que se inyecta el suero fosforito de una jeringa, y se reactivara, como si se tratara de un médico jugando a dios metafísico de la inmortalidad… y él, resulta un poco bluf. Al menos, en lo metafísico. Estilizado, eso sí…

Pues Fede Álvarez, aún manteniendo tensiones pretéritas y madres robots, que no pueden amamantar a sus crías.., ve realidades físicas con fluidos en gravedad cero, ideales… sin la tranquilidad de aquellos primeros Ridley Scott o Cameron, esto es, menos pausa. E imberbes, como la chica que protagonizará Priscilla – la de Elvis, que no interesa tanto como el Rey -, que no es Ripley. Es decir se queda a años luz de la soñada… o menos despierta que, Sigourney Weaver. Y su gato… qué no era zorro, ni oso, ni ganso…

Y la parte Remo de la nave, que se quemó en las manos de gobernante en Rómulo, fue sacrificada por la que aspiraba a dios todopoderoso… hy se quedó en otra anécdota más dentro de una saga de aliens… y nos hallamos un poco perdidos, como monstruos nuevos, bichos algo erráticos. A pesar de sustos efectivos… y de saltos embrionarios…

Algo me dice que vamos a empezar a escuchar los gritos, y esperando que lleguen por fin a la Tierra en Hulu. Ojalá, que el suspense de aquel primer Ridley, no nos destripe la cosa… con el cuerpo en tierra.

Del LoL-bo… al Robot.

Vander, ese ser musculoso y grande como una montaña, no azul, cuando parecía olvidado en la memoria, se vuelve un apoteósico lobezno con garras, tocando a los grandes mitos de la vieja Europa. Otro día os hablo de los monstruos que tanto están llamando a mi puerta… Otro día, os dejo pasar, seres.

Y todo dentro de un mundo, donde predomina esa actitud mágica de la que se creían dotados, los Valdemares, no preconcebidos, y revuelven el tiempo como Ekko controlando el minutaje, atrás y adelante; o el cambia formas de Jayce, que parece anulado, o el controlador del Hextech del porvenir, más conocido como el cojo Viktor de los coj… o de la Matrix… más gays serían demasiado. Lo que subyace en el fondo, es la dominación de esos autómatas, con cierta inteligencia comunitaria que reinterpretan a Isaac Asimov, pelenado por el nuevo orden imaginario de los mortales. O globalizado, mundo feliz sin enfermedades… o el comercio para todos, que sube precios para arruinarlos, sin medida… Por ende, el cuento podría ser una mera utopía, de nuevo.

Y es que, sin duda, los pequeños o gigantescos productos de la mercadotecnia informática y la inteligencia artificial, están de moda… y empiezan a constas menos que la comida… Si aguantarán en funciomaiento muchos años… Y son dominadores animados, incluso, en los próximos Oscar´s de Hollywood. Aunque todavía no idearon unos, que pudieran contener, esos fuegos, los incendios de Los Ángeles en el estado de la caliente California. Sin X.

Primera fase, el de madre con voz de Lupita Nyong´o – protagonista de la agotada A Quiet Place: Day One, con marcianos inválido -, que se pone en los ´cobetes` propulsados de Roz, para contar un cuento idealizado, otro. Violento como aquel de los Lobos y los gemelos. Al paso dos, de la madre que comprende su rol, recapacita y defiende a su camada por encima de todo mal, aunque no sean propios… como el de Raised by Wolves o la madre de primer xenomorfo humano… cambiando a una Robot programada para ayudar a los homo sapiens que, sin embargo, termina pensando que… más que Naufrago con rostro pintado en una pelota, podría ser una auténtica Robison Crusoe. Condesa de MonteIsla.

Tercero, convertirse en heroína, de p… madre. Casi tan humana, como la de la última aventura de los Minions, ayudando al amigo zorro con la voz de Pedro Pascal (The Mandalorian, The Last of Us), el Gladiador que era  solitario. Hoy aspira a ser Mr. Fantastic con sus amiguetes. Huele a moraleja dorada, si bien, la música cantosa, no sé, no sé… brilli, brilli, pero vuela alto, BrightBill. Como un principito, o Saint Ex, o nave en colisión inminente. ¿Habrá algún aprendiz, al timón...? Habrá que esperar, a ver si la Ser, antes Movistar, hoy LaCope, comenta argo…

Y de frente, una legión… no de muertos viviventes, ni de infames como Gru en miniatura, condicionada por el corazón inocente… Aparecen automáticamente en un proceso rebelde, de descabalgarse de la globalizada sociedad del bienestar, de los ritos y adentrarse en la AI, para ser una mente inteligente dedicada al mal, surrealista Terminator, sí. Con risas… panda de histéricos, con determinadas patologías humanas de carácter comprometido, exageradas. Así, pasamos de The Wild Robot de la Dreamworks, a los del Revés 2 (no confundir con Rivales, plis), más bien decepcionantes para el universo animado de Pixar… como tenistas del amor.  

A la nueva aventura destartalada, automatizada, de gnomos de jardín, enemigos del perro de Wallace, o Gromit, en verdirojo. Versión la venganza se sirve con plumas… Y ese Pingüino, que no es el de Marvel, porque entre otras cosas, no se pronuncia, ni pío. Ës omertá, total… Así son los ingleses, que con esta historia manida – aunque divertida como siempre para la BBC -, dos viejos personajes de Aardman, se enfrentan a los imperios digitales, con robots gnomóticos de plastilina y reparto de voces, mucho más ascético, humilde…

Todo lo contrario a un éxito comercial de la música actual, que sin embargo, es una magnífica puesta en escena de un personaje curioso – para mí desconocido -, y que crea un mundo de fantasía sobre la creación de los seres humanos… A dónde podemos llegar con ella, aunque no nos suenen los acordos, o nos gusten otros… Pues, la animación de Lego: Piece by Piece, es una orgía de color, y la reflexión del compositor Pharrel Williams, creador del éxito Happy por el mundo, es una paradoja de lo humilde o del fracaso. Más habitual si cabe… en un o dos piezas…

Y colorín colorado… otro día cuento con flow, más sobre ellos… porque no tengo más ganas de animales ni bichos, zorros… ni de gatos. Miau, miau! Principitos y principesas… alienados, hadas.


domingo, 12 de enero de 2025

Masters of the Air. Season Roger.

 


A comienzos de la Primera Mundial, se produce un hecho que cambiaría el curso venidero de todas las guerras modernas. Sería la revolución industrial con su eficiencia, la que introdujo nuevas fuentes de energía como el petróleo, electricidad o gas, junto a productos tecnológicos hechos con materiales metalúrgicos como el acero. El aire cada vez, pesaba menos… para el ambiente de esos conflictos.

Pero los hombres seguían cayendo prisioneros… cuando no fiambres. Y las mujeres trabajaban ya en ellas, las industrias o fábricas. Desde el apocalipsis bélico, cuatro jinetes: tierra, fuego, agua y aire, se llenaban de dolor y muerte… Se forja este tipo de corporación casi indestructible en el futuro que, sin embargo, se llevaría por delante la vida de sus predilectos hijos. A bordo de sus fortalezas de metal, que no eran indestructibles, ni mucho menos.

Y la carne es más débil aún… en las cámaras, como si de una película de Steven Spielberg se tratara… se conformaría además un grupo salvaje de jóvenes caídos, que se disputaban en el tiempo, aquellos mejores planos. Los papeles de esos larguísimos repartos que sustentarían sus inicios en el mundo de la interpretación, heridos, precavidos, satisfechos por sus trabajos. Cada cual, va a actuar y pronunciar su diálogo con pasión, un discurso temporal camuflado en el conjunto celebrado o confuso… que, es cómo funcionan las cosas en los ejércitos… y el cine.

Salvo caso, de algún lobo solitario, espía o francotirador, hermético en un torreta rotatoria… que gira o respira, sólo hasta que puede… o manda el jefe John Shiban o John Orloff – no confundir con Orlok conde, del cual ya hablaremos…-, inspirados por obra de Breaking Bad y Better Call Saul.

Aquí no valen egos, aunque haberlos haylos, encajonados en las personalidades que representan, o acongojados… y eso que no habían llegado aún las potentes adicciones químicas y sus poderes mágicos. Sobre las que se recrearía el mago Francis Ford Coppola traduciendo libremente las páginas de Joseph Conrad, gracias a su obra maestra de un Vietnam cambiado por un Apocalypse Now, y a su constelación de estrellas consolidadas o algún brillo por pulimentar.

Eso fue muchos años antes, de ser atacado por el virus de Megalópolis y el endiosamiento megalómano de sus personajes en la construcción emotiva, a pesar del amor en sucedáneo…, y en otro sentido, artístico afortunadamente para ellos, actores, masculinos preferentemente, como protagonistas agonizantes de casi todas las batallas sangrientas, en la historia de la humanidad.

Donde guiones, fundamentales como las interpretaciones creíbles que vemos, que sentimos dentro del caos y el desorden de bombardeos indiscriminados, – incluso el motivo climático, o los gastos de producción en las tinieblas -, respeten los rasgos personales de los personajes, o sus maniobras históricas y reales. Ejemplos de estos repartos heroícos, nos vienen a la memoria en varias épocas.

Y en este lugar, a esta hora, el día D, voy a hacer un inciso… Pues, existe una forma de trabajar en la Historia con mayúsculas, en la cual no estoy demasiado de acuerdo, y es… cuando se reinterpretan las grandes cuestiones que forman parte de la memoria. Es decir, que perdono ciertas licencias en construcción de anécdotas, no demasiado conocidas o demostrables, pero, auténtica sentencia de muerte, para las representaciones que no pueden, o deberían ser cambiadas.

Pues es un engaño mayúsculo… Por supuesto, no hablaba del ejemplo de Maestros del Aire para Apple+ y producida por la Amblin Tv de Steven, el judío dorado, más la Playtone de Gary Goetzman y Tom Hanks; sino del filme de Mr. Ridley Scott  con Caracalla y Geta, con sus rostros torcidos o Severos, odiosos de cualquier forma, – si bien incluye escenas espectaculares o gestos incendiados gráficamente y airados-, y que se permite licencias históricas, que van más allá de lo histriónico de los personajes. No, muy satisfactorias, que incluyen paternidades ilícitas, mortalidades alargadas, gemelos entrelazados a una sentencia, inventada, y otras ejecuciones animalescas o pérdidas de miembros, en brazos de la acción…

Y sin embargo, tragamos… Para que se entienda la historia, con claridad… así, como en la imaginación cabe casi todo, y el espíritu ejecutor es libre para creer que Hitler fue ejecutado por aliados, o bien el mundo se libró de él, gracias a la ingesta de pastilla… Fin, por ahora.

Entre RAF y Centésima Sangrienta…

Por supuesto, lo principal – entre otras estrategias o planes de vuelo -, son las distinciones oratorias, que definen al personaje en cuestión y nos modifican las posturas. Sea inventado o recreado con pasión… La realidad es muy diferente, y el Desembarco de Normandía segó muchas vidas de ambos bandos… excepto la de un dictador español.

Y ahí, estamos los espectadores para calificar sus operaciones con ejecuciones sumariales, distracciones bélicas de otros menos conocidos, en una investigación, un homenaje, o una rendición… o simples gárgaras para aclararse la voz, tras interpretación de un tema de Cole Porter, o canción de Elvis, con diferentes acentos. El resultado suele ser, es zoo de atavismos, sobre campesinos, egocéntricos o reservados, reclinatorios, ante el miedo, o actos de loca valentía... De eso, están elaborados estos tipos duros, un  Anthony Boyle, que nos llevó a la caza del asesino de Lincoln en Manhunt, hasta salir en el Juego de Tronos, el Tetris o la vida de Tolkien – sus tres días Tes -, y nos avisa con su próxima enunciación, que No Digas Nada. De su final, en la serie… pssst, si sabes.

Callum Turner, otro que demostraría su valía en aquella cinta especial titulada Green Room y los Animales Fantásticos, hasta llegar a algo llamado, Eternity. Y de los que más se salen, Aston Butler, al son del baile de caderas, uno de los oscuros en Dune II y motorista fantasma en tiempos de Bikeriders – no confundir con Peaky Blinder, fuck -, rebelde entre listas ejemplares de actores y más jóvenes, pálidos al brillo. Y siempre suena, como ametralladora volante, el joven irlandés Barry Keoghan, inolvidable de Almas en Pena en Inisherin o El Sacrificio de un Ciervo Sagrado, héroe de The Batman y Eternal, hijo caído de Chernobyl, Dunkerque, 71´, El Caballero Verde y, sí un Irish de gorrilla o sombrero, también en el cine… próximamente en proyecto Sam Mendes, sobre The Beatles.

¿Lo esperamos…? Aquí en el aire, también, entre explosivo y la congelación, vuelan chicos como Raff Law, David Shields, Darragh Cowley, Isabel May, James Murray, Eric Tiede, Nate Mann (Licorire Pizza), Edward Ashley (The Terror, The King), Adam Long (Cherry, Dunkerque), Jordan Coulson (The Batman, 100 Nights of Hero), Oaklee Pendergast (Lo Imposible)… y alguna fémina, Amma Canning (Dune The Prophecy), Joanna Kulig (Los Inocentes), Lauren McQueen (Belgravia), o con los rasgos familiares de Ben Radcliffe, Sawyer Spielberg, Nikolai Kinski o Alfie Tempest, el joven Lucius de Gladiator II.

Así, se estampa una camada que recuerda a las EasyCompany de Band of Brothers o marines de The Pacific, listas del pasado televisivo; mas,con sabor o aire maldecido del 100º Grupo de Bombarderos, con la 8ª Fuerza Aérea de B-17 o denominadas Fortalezas Volantes de EEUU. Y alguno de la RAF que volaba por ahí, que aparece de noche eso sí… para no enseñar demasiado el Ala. Mira que avisaban… y hay cierta crítica velada.

Algunos pocos, capturados, uno libre recalentado por la munición de los antiaéreos, llegaron hasta el fin, ante los más terribles Krauts, o la Luftwaffe, equiparada con temibles cruces de Hierro en el fuselaje, sus gestos impávidos y sus misiles novedosos. ¿Entienden…? Sí, Roger.

100, sangre, cambio… los demás no volvieron.

Fue un Centésimo Sangriento, sin razonamientos… fatalismo en materia de aviación mundial… con sacrificios. Uno de los regimientos volantes con más bajas en la historia bélica, sacrifican vidas de unos 700 hombres en tan solo dos años de participación en la WWII, desde noviembre de 1942 a esa penúltima misión. Donde el único superviviente del grupo volvió salvo, y vomitando la tensión, de un cambio en los planes. Sin embargo, condecorados por el éxito, limpiando las redes ferroviarias por las que la Alemania de Adolf Hitler no pudo reabastecer a sus tropas, salvando vidas tras el día D del desembarco de Normandía… o simplemente, no muriendo bajo sus botas. Negras, y nazis.

En la constelación metálica de 299 aviones, abatidos, mental emotivamente para tripulaciones nuevas, de 10 a 20 hombres cada una, de las cuales aproximadamente, 900 serían capturados como prisioneros de guerra en los diferentes campos, en los que el trabajo era tolerable para ellos, cuando no eran ejecutados sin orden. En cambio, soviéticos no, aunque medio millón del total de prisioneros escaparon o fueron liberados en el transcurso de los postreros instantes de guerra, y que casi un millón se encontraron vivos en campos, por contra, un total de 3,3 millones resultarían muertos o ejecutados. Total, entre aliados protagónicos en serie, y demás participantes silenciados, capturados por el Eje del MAL, se sumaron entre 6 y 10 millones de solados prisioneros, y muertos en la II Guerra Mundial.

Sin embargo, por el convenio de Ginebra acoredado con Alemania, se cree que solo unos 8340 occidentales murieron en cautiverio.

Muchos soviéticos serían repatriados en la llamada Operación Keelhaul de vuelta a la URSS y alguno ejecutado por colaboracionista ante militares británicos, por ser acusado de anticomunista o criminal civil. La ejecución por fuerzas yugoslavas se denominaría masacre de Bleiburg. Mientras que Japón fue otra historia… bastante terrible, sí. Y se esa manera terminó… debía terminar con el horror…

Y aunque los hermanos de sangre o, salsa de cualquier imperio finiquitado, o por venir… no me resisto a la motivación interpretativa, de textos novelados del escritor Donald L. Miller en que se basa la serie Amos del Aire, a los efectos y, con mano ejecutora de directores como Timothy van Patten o Cary Joji Fukunaga (True Detective). Al son épico o  banda sonora del compositor Blake Neely (Greyhound y The Pacific).

Patria, Religión y… Muerte.

Hijos como siempre… cuando faltan antes de que la ley natural, nos lleve… es dolor inmenso. O no, depende de algunos rasgos… de algunas maniobras en la obscuridad…

En The Substance, la hija que le sale a Demi Moore, de sus propios rasgos, es muy hija de p… porque, entra en combate con ella misma y su recuerdo, con lo que fue y ya no puede volver… a ser. Alimentándola de más… Siendo ella misma, ya es ganadora de un premio dorado, y puede que se lleve otro, sobre una jeringuilla de color verde fosforito, como aquella otra del pasado y la ciencia de la resurrección de la muerte. Por tanto, es siempre bienvenida, cuando la dicha es buena, y el guión, y la forma de referirse a la metafísica de lo humano, y lo divino, una especia de nueva religión, que todos quieren… o desean abarcar. O sino, una forma de retratar lo moderno, lo absurdo… lo kitsch, lo horrendo, lo irrisorio… la deformidad del final.

Pero recordando, que su directora y guionista, es una francesa llamada Coralie Fargeat, ¡qué no se olvide, eh! Y que tampoco, se debe infravalorar el atrevimiento de Scott Beck y Bryan Woods, dentro del tema psicológico-metafísico, con el trabajo realizado con Chloe East (la veremos con Amy Adams en At the Sea), Sophie Thatcher (con el The Boys, Jack Quaid de El Acompañante), & of course, el brit fuera de rango, en que se está convirtiendo, celebérrimamente, Hugh Grant. Yo le daría otro Oscar, joer… y a A24 un enorme aplauso, de nuevo… O por qué no, al mismo Nicolas Cage por Dream Scenario, vaya.

Pero lo terminará ganando otro, espero no Gladiator II, en una California que debe renacer de las cenizas, como Ave Fénix, xDio.

El Padre y esos Hijos de...

Por supuesto, ante el hijoputismo general… existen los héroes o los sobrevivientes, por encima de todo mal. Resistencia de aquellos que aparecen en las últimas vivencias, como los que salieron de algunas odiseas fatídicas en el pasado.

La expedición del Endurance, capitaneado por un resistente Shackleton, pese a carencias, es una aventura sobre el hielo y el patinaje, más la ciencia patrocinada de la exploración y el poder económico. Lo único que puede conseguir estas cosas, tan inalcanzables en el pretérito, como salir con vida de aquella situación trágica y deshumanizada. Lo puedes ver, sin la voz de Liam Neeson esta vez, pero con sus propios registros sonoros y fotográficos, en Disney+.

En cambio, tengo dudas en los Challengers de Luca Guadagnino, porque sus hijos aunque bellos, no acabo por creérmelos… y no sé muy bien, qué esperarme de otros que están en cartelera. Incluso reconozco, que su Suspiria no terminé de verla… No sé si lo haré o me convenceré… en otra vida posiblemente.

Al final, todo es la guerra entre el capitalismo, y los que lo atacan, cuando fueron los verdaderos salvadores del mundo, y se pusieron en guardia con la otra dictadura, que pasó de una república… a esto.

Y, ¿ahora qué…? Te preguntarás… y viendo la ciencia ficción apocalíptica de Fallout, y sus embestidas futuristas a lo Mad Max, a partir de compras diferidas después de la pesadilla, de los kilos navideños… de celos entre profesionales, o familiares en cenas, de tergiversaciones, y cantos repetidos, al loro… de posteridad, de engaños políticos, resucitados… regurgitados… Todo es mediocridad.

Sólo nos salva el arte… y el arte de la guerra. Cuando siempre, ¡rechazamos el uso de las armas! Pero… ¿qué se puede hacer frente a los hijos de p… eh? Pues lo que hizo John Ford… en las manos vigilantes de John Wayne, ocultando el cerebro legítimo de James Stewart en las sombras, contra ese que creció en la maldad, magnífico Lee Marvin y su compañía. Pues, el Hombre que mató a Liberty Balance… La lye, Entre el amor florido de una Mujer, esa Vera Miles… y sobreviviendo al recuerdo y al asesino psicótico de Alfred Hitchcock.

En el mismo sentido, aunque una gran distancia en el tiempo, y el espacio cinematográfico, lo que le ocurre con Don´t Move y Kelsey Chow (Fargo IV, Yellowstone) anestesiada y reinsertada por su agresor. Por no hablar del cabronoide de Longlegs, la mala baba de los hermanos gemelos romanos y la ida de olla de Denzel Washington… O si te parece poco… Pues, a joderse y bailar hasta la obscuridad clásica, del alma, con la última de Alexandre Aja – otro de la república francesa -, que se las trae con los hijos extraños de una Halle Berry, celebérrima de nuevo en la obscuridad, y lo que esconde la realidad de una vida, bajo una trampilla… El Miedo, a lo no tan desconocido... como se piensa.

Somos nosotros, las tres, cuatro o cinco patas, los heridos, los supervivientes, los animales… Los Guardianes, para el que quiera entender... un gran año de Cosecha. Un gran año del Terror. Y las vueltas, a renacer… como el vengador, Conde de Montecristo. Un clásico que nunca decepciona, por las manos de Dumas y la République, con esa mazmorra de olor a orín, rabia y salitre… Por supuesto, es una clara venganza de los hijos, contra los otros hijos de la rep… con inteligencia y con armas. Es lo que hay… Donde se forjan amistades, que van más allá del sufrimiento... como el nacimiento de dos nuevos seres, casi idénticos. Hermanos de ... fueron rescatados del olvido. POR TODOS.

Me queda alguna… veremos. Esa química familiar, quema, como la química ácida de Reanimator… Oppenheimer bien lo demostró… y lo reavivó de alguna forma calenturienta… para acabar la división… que volvería a renacer, una y otra vez, una y otra vez, una, y otra, sobre la estratosfera, o con las armas al hombro. O bajo el culo… con tu casco, ahí metido. Por si el señor, o señora… de las Moscas. Flies…

Y tras el Fallout, siempre nos quedará en la memoria algún Crosby por renacer.



lunes, 30 de diciembre de 2024

Fallout. Season I

 

Todo comenzó subrepticiamente el 23 de Octubre de 2077. Explosivo pero oculto, como una espiral de caos y destrucción, pasada por bits reservados. Sin embargo en nuestra línea de tiempo, digitalizada con botones de on/off, empezaría mucho antes con esta serie de juegos post-apocalípticos.

En ellos, una sociedad norteamericana esencialmente, separada por momentos, de Canadá y México, en el punto de mira de la extranjería cotidiana, se separaría de facciones en constante lucha… ¡claro!

La Guerra Nunca Cambia… pregonaban en los altavoces mediáticos, y no tanto… Y por agente contaminante, también el resto del mundo civilizado, o no… Se constituiría una formación árida, con estas banderas cuadriculadas, llenas de estrelladas barras, tras la caída de las bombas… Más eso, es otra cuestión… Ahora vamos con, Ella Purnell.

Ella, joven de Miss Peregrine y en deprimente suceso de Kick-Ass 2, o como aparición en una de las primeras liquidaciones de Yellowjackets; se puso a construir juegos divididos en ejércitos de muerte, como de posesos, como voz de Arcane y al fin, moradora del refugio 33. Por consiguiente, se convertiría en hija de nuestro querido Kyle MacLachlan, que… ¡qué os voy a contar a los aficionados a la ciencia ficción y al maestro David Lynch… todo un referente del cine y la tele! Y ella, una gracia de la supervivencia, que ha puesto a la fémina de protagonista, nómada.

Así, dentro del mundo alternativo y mutante, de un Fallout en serie de nueva creación, entre Vault-Tec, aquel primer rol de Bethesda Softworks (anteriormente denominada Black Isle Studios con el maestro creador Todd Howard), la unión de Lisa Joy y Jonathan Nolan (que se adiestraron en mundos paralelos en Westworld), y la productora de la actual serie Amazon Studios que sería visionada en Prime Video, se conduce una anomalía genética televisiva.

Hasta aquí, 200 años después, todo es coser y jugar… Ella, lleva el traje de diseño azulado con ribete amarillo en el pecho, que llama la atención lógicamente… Walton Goggins tiene el olfato suficiente para continuar su obra tarantiniana del error de Djiango y la excelencia de The Haterful Eight, como negro cuervo de la Venganza, en ciudad de los 10000 cadáveres, muy vivos… Y el más nuevo Aaron Morton es el trípode metálico, que se transforma en sobrino de Teminator II con humor, Caballero de la mesa cuadrada de acero, con parecido corazón, tránsfuga… y perspectiva de crecimiento en Hermandad. También con una relación de moda, dentro del mundo hollywoodiense de hoy – Chica con chico de color, normalmente…-, posiblemente gracias a la influencia de su creadora Geneva Robertson-Dworet, responsable de Capitana Marvel y aquella última Tomb Raider de tan mal recuerdo…

De The Acolyte, no te hablo, para qué… igual te despiertas un día con pesadillas, preguntándote… ¿hasta qué basurero espacial ha ido a parar una parte del mundo galáctico de Star Wars… con la llamada wokelización de Disney pus? Hasta he llegado a leer, no sé qué de interseccional, mecachis, empieza a ser pringoso… Por mis partes, me quedaré siempre con el espacio solitarios de El Mandaloriano y su Grogu, de mis pensamientos... que no panfletos. Verdad, Leslye Headland, ex de Miramax y asistente de Harvey Weinstein, y creadora de varios capítulos de la notable Muñeca Rusa… y que parece dirigirá, la versión cinematográfica de la novela Los siete maridos de Evelyn Hugo.

Pues mira qué bien... un mix converso y camuflado, entre vidas de Rita Hayworth, Elizabeth Taylor y Ava Gadner. A ver qué nos desvela…

Refugios… como el parchís.

No, además de espacios reservados de un juego en facciones de colores… Son esos cubículos especialmente preparados para sobrevivir una larga temporada, en un nicho potenciado, bajo tierra.

Como si de muertos vivientes, en el silencio subterráneo, nos alimentamos y damos vueltas... Mientras en la superficie, con la más extensa radioactividad, interferencias de otras épocas y a lo Mad Max. Este efecto nocivo, campa a sus anchas, junto a los monstruos, que devienen de las terribles consecuencias que, aún estamos por descifrar… y no desvelar para los no iniciados… aquí.

Refugios con numeritos, esparcidos por lustros, que preservan la vida de los llamados, moradores, y definidos por diferentes formas de gestión social, política y alimentaria. Salvo, si es que lo estarás… que se diferencian de las inclemencias sufridas por los superficiales del exterior, y algún secretillo interno.

Sean producidas consecuentemente, o provocadas… por vaya ud. a saber qué, tipo de mentalidad… todo se mezcla con F/X de odisea metafísica, cierto diseño steampunk, con un música sugerente de compositor Ramin Djawadi. Creador por ejemplo, de bandas sonoras como ElProblema de los 3 Cuerpos y excelentísima La Casa del Dragón, chimpón.

Por ende, en los ratos libres, qué deben ser muchos… todos forman una especie de facción dentro de una batalla compleja, con estrategias de tableros, que dura ya varios siglos, y un arcade que debería crecer más todavía, en un futuro cercano. Esto viene sucediendo, desde que al término de la Segunda Guerra Mundial y las catastróficas consecuencias en Japón, se separaron los tiempos en diferentes líneas. Como las guerras civiles que te suenan…

La nuestra real,  la suya, la de los Ghouls y los SuperMutantes en western de nuevo orden. Capitaneados por estos personajes, en los que destaca el Necrófago inmortal, un cowboy del desierto de Mojave o Yermo sin colonos, en la Nueva California de 2198. Y un padre, que no se reencuentra pacíficamente con su retoña… oño… por quítame allá, esa cabeza loca. Y tenemos junto al Quijote racial, hasta un Sancho, con juanetes chungos…

Flipada llena de aventuras, bandidos, traficantes de órganos, robots en descomposición, mutarachas, anuncios con macguffins sorprendentemente chisposos y moleculares, testas borradoras recordando a otras inyectadas – ya me extenderé -, monstruos del lago, monedas de chapas para pagos licenciosos, servoarmaduras T60 (si no es una referencia, pues vale…), Pip gigantescos como móviles antiguos, y Vault Boys en cartelería casi retro, un poco de Maximus Prime, Grognak el Bárbaro y…. una canción de Johnny Cash.

Y sin embargo, aunque todo nos suene, incluso a los que no hayan demostrado su jugabilidad a los mandos… Todo es diferente… excepto la guerra que se aproximaría de nuevo… que es la misma, civil. Porque los refugios, no son exactamente iguales, ni la animatrónica robótica o monstruosa, de momento del III y IV se muestra aun, ni los sucesos inventados para esta generación de sufridores, tienen que ver con el agua, ni el nuevo Maestro en fémina, ni California o futuros sucesos que se preparan con vistas al Fallout 2. Dejarán indiferentes… espero.

El Yermo…

Y es que esos hogares, nidos de corrupción, sectas y víboras, deberían estar preparados para medir la capacidad de la supervivencia humana, y no lo contrario. Con seres bajo diferentes condiciones de presión, con falta de agua o energía, conviviendo con amigos de toda la vida, tan extraños, que acabas desfamiliarizado… y sabiendo que los altos niveles de contaminación allá arriba, son una nueva forma de sobrevivir también, más natural… ejem. Donde la carne es la nueva carne, y los perros comen carne… Cooper eres un perro… vagabundo.

Lo que ocurre, ciertamente, es que en el interior de estos refugios herméticamente sellados, tipos de sarcófagos, hay un paso temporal entre vida y muerte, o la resurrección en otra forma. Y teniendo en cuenta la capacidad de su aforo, es posible que existan bajas, ¡ve tú a saber por qué motivo, eh! (sin destripar por ahora… o descabezar), pues no vamos a corromper el trabajo de guionistas de Fringe, Melrose Place, Lost, The Walking Dead, SnowPiercer, The BoysMrs. Davis, American Gods, Westworld y of course, Shôgun. Esta serie de series, es para qué pinchéis y leáis lo que escribí sobre ellas… Vale.

El Erial contaminado escrito Yermo, o Los Baldíos en otra era, son los rescoldos calcinados, nunca mejor dicho (que lo veremos…), tras la guerra entre los USA y China, por el Labrador, que dividió el mundo conocido occidental en Commonwealth´s, como buenos y jodíos sajones… hasta esta representación, 10 años después de Fallout IV, de la actual situación mundial… ejem2… con esas facciones peleando hasta la destrucción, por ver quién mueve los mandos, y los corregirá… o moldeará a su manera.

¡Volveré!, que diría el otro. I promise you… De momento, evidentemente, recomiendo pasear por estas arenas contaminadas… escudriñar, y ya veremos. Que nos depara Cooper, Titus, Kyle y… Ella.

Referencias y… otras pelis.

En primer lugar las sagas replicantes, es evidente, con Westworld de referente en la mochila, en convergencia de Terminators con los Caballeros del Zodiaco o los Halos de Arturo, the King legendario de un Camelot destronado… y por supuesto, todo el mundo creado por George A. Romero, deambula por ahí por otro mundo a lo Last of Us, o al Silo esperado en segundas, para los restos, como otro ejército en consonancia con los muertos pandémicos de nuestra realidad. Mas, con mutaciones más evidentes, que un pulmón de mármol, eso sí.

De momento, cómo no he visionado ninguna película del género de zombies, últimamente me las ahorro, me voy a centrar en otras incorporaciones terroríficas, por ejemplo V/H/S Beyond, que coexisten parecidos… donde reina el descontrol en mundo paralelos, por los cielos, los campos, las profundidades de la mente humana, o las edificios con  comilonas a lo Rec. Residen cánidos también, con mala leche, en un capítulo muy especial para cuidadores… en cambio, en sentido contrario al protagonista de la notable Dogman, dirigida por Luc Besson con magnífico estilismo artístico, atmosférico y narrativo, y la excelencia interpretativa de Caleb Landry Jones, como bandera redonda. 

Todo se supedita a la carne, claro. Y a veces, con una especie de mueca al espectador, como aquella Smile que dio bien de comer, y que ahora se ha descompuesto bastante en nuestra cara, tras segunda versión con una, La Voz, que ya cansa como ocurriera con una parte del penúltimo trabajo de M. Night Shyamalan titulado Trap. Si bien al final tiene su cosa… interrumpida, como la mala leche de la segunda entrega de Winnie the Pooh, de carencias evidentes, o la transgresión literaria que no redondea, Alice in Terrorland. Esto nos dirige a la nada, espesamiento  psicológico por querer abarcar demasiada pesadilla…

 Y esto me recuerda, a obras ambiciosas y megalomaníacas - desgraciadamente a estas alturas de la construcción cinematográfica de una carrera- a Megalópolis del amado Francis Ford Coppola. Pues se desborda desde los cimientos a la cúspide, al escoger a un reparto variopinto (no sé, si muchos creyeron en el proyecto…), en el que no termina nadie destacando por su actuación. Un guión republicano de corrupción monumental en ciudades, de bandos constructores en busca del elemento milagroso, basado en una Nueva Roma de Gotham en la que no existen ni caballeros oscuros, ni clowns, ni gladiadores o césares siquiera en sombras, solamente esclavos… Tal vez, algún Craso borroso. Por tanto ficción que acaba desarrollando una paranoia, o pequeña, gran catástrofe narrativa y visual, por sus aspiraciones y consideraciones políticas y estilísiticas del romance. Y un posible borrado de la memoria, en el tiempo. Qué siempre está ahí… como un corazón perdido en tinieblas. Qué se lo digan a Joseph Conrad, Charlie Sheen o Marlon Brando… y a los mancillados del Congo belga.

Y cómo no… remontamos… Terminaría diciendo que Venom, mejor no dieras ese último baile… otra decepción esperada de la Marvel-Disney, que va encadenando... Para eso no meterse en ese Cellar Door del subsuelo, qué mira que te dicen que no veas, y hala… vas y miras, y te la vuelves a pegar, porque el sótano está oscuro y hace mucho frío… para un baile auxiliar en pareja.

Algo similar le pasa a Don´t Move, producida por Sam Raimi, que es exageradamente rebuscada en la acción o el suspense, acabando en el fondo de un barranco genérico. Pero, al menos hay un héroe en redención, como en el Kraven the Hunter. Que vuelve de la muerte, para vengarse… y eso siempre mola, un huevo de león, o Mufasa… que no Muface, no confundir los ambientes leoninos, eh.

Sin embargo, aunque tiene momentos, en la cinta mexicana No Voltees, no me acabo de creer lo que ocurre, ni obsesión de madre, ni fantasma del padre, ni venganzas del averno… Parece otro ataque desaforado a la familia actual y el malvado supuesto americano, de la violencia genérica y patriarcal, en forma militarizada. ¡Híjole!

Y aquí me detengo… por el momento, no vaya a ser que nos llevemos (o me halle), con sorpresa en forma de sonrisa de Hugh Grant, en versión oompa-loompa´s y acompañando a Bob Dylan con atracón vocal de chocolates por Navidad, mi Burrito saba… joer, joer, joer…

O, a Demi Moore haciendo un cambio radical, televisivo directo, en plena sustancia a sus medidas, interpretativas, tan dubitativas en otras etapas, y ese normal calzador que es, el sorprendente paso del tiempo… xDio. Mis reconocimientos, para ambos lumpas.

Y ahora, pensamos… Óscares incluidos ¡en el terror! Qué esto, no es el mundo de Wonka, ni una Séptima Profecía… ¿eh? Como diría aquel otro Agente Cooper, bipolar… tengo que dejar el café, craso error… ¡qué no, ni de coña!


domingo, 15 de diciembre de 2024

Federico: El Último Verso.

 

Desde luego, no es algo acostumbrado en este blog, hablar de representaciones teatrales… Pero, lo prometido es deuda, y aunque toque un tema controvertido, la poesía de Lorca es crecimiento, vitalidad, sufrimiento y muerte.

Ante esa, su mejor obra La Casa de Bernarda Alba – según las lecciones que daría la vida -, también se oscurecerían los momentos críticos de la hora última de Don Federico García Lorca.

Y en una reflexión esdrújula, onírica y familiar, voy a guiarme por la obra titulada “El Último Verso” y, en algunos otros episodios que se ocuparon de ello, en el cine y la televisión. “ A las cinco de la madrugada, ni un vuelo de murciélago guiaba sus pasos, ni los caballos de los picadores osaban un relincho… a las cinco de la madrugada, bailando los minutos en el tablao del tiempo, la muerte se encaminó a su rostro, como tantas veces había sido nombrada… inmóvil, congelada en el tiempo”.

El día y la noche, en el teatro.

El texto de la escritora y guionista Raquel Trujillo - que estudió por el American Film Institute de L.A.-, es una revisión hipnótica y de representación artística sofocada en su atmósfera, físicamente simple y espiritualmente compleja, que pone en escena María Rodríguez Ortega. De día temor, de noche confusión y recogimiento.

Son horas de un relato casi mudo, en una tempestad granadina casi invisible, que se compone de fragmentos fatídicos, irreales o imaginarios, que convergen en la única verdad. Qué fue su asesinato de un poeta, ya en esos momentos, universalmente versado… ¡teatralmente sometido en una blanqui-oscura, solemne pesadilla!

Es el contraste de un espíritu puro, enfrentado a la realidad latente y su mente en vigilia. Como un lúgubre arrastre de campanillas, en aquel 1936 tan aciago como la sombra de una montera en la arena. Y en su interior, negro y vacío, una espiral de violencia que redondeaba toda la fiesta… porque, sí, se dirigió pudiendo haberse decidido por multitudes lugares, a la celebración de su onomástica, y la de su padre, Don Federico. Así que, era un hijo de papá, pero sólo de gastos determinados, traje blanco y pajarita, que no de pensamiento y obra.

Era el primer avance de las hostilidades inútiles, de una frustrante y horripilante, Guerra Civil Española, que pareciera una inutilidad de nuestra historia. En continua alimentación retrospectiva, venenosa, dura como un cuadro de Goya… por no hablar de Pablo Picasso, que ni pasó por aquella academia, ni conoció en persona, ni sus inquietudes en España, ni su verdad en París, a los que ambos encaminaron sus méritos desde su natalidad andaluza.

Sin embargo, las conexiones se acomplejan en las versiones y el tiempo se divide en diversas teorías sobre esas fechas, de las cuáles no cuento, pues ya existieron, y existen muchas voces, historiadores, implicados, condicionados, admiradores, secretos… No paran de crecer tratando de definir las expectativas históricas, o los intereses, quién sabe.

La perspectiva desarrollada en tablas arlequinada, blanco y negro, con matices múltiples de grises, se estipula por la compañía teatral tinerfeña, Timaginas. Es mi contacto y mi palabra en voz viva, que justifico con estas letras convulsamente admirativas…, y que se representa en tiempo de adviento, en Teatro Arlequín de Madrid. Y cuyos dedicados protagonistas, estarán encantados con vuestra visita, y comparecencia a juicio. El que no tuvo, ni tendrá, el recuerdo de un poema.

Dignidad… y culpa.

Venimos del pasado, de la memoria, ya que la historia de este grupo teatral posee algunas huellas históricas, a sus espaldas. Premio Godot a la comedia crítica “La Farsa del Siglo de Oro”; y elogios para navegantes en su anterior viaje teatral “Elcano”.

Referente de españolidad necesaria de la que adolecemos, y se mofan allende los mares, afrontando personajes que han sido fundamentales y artísticamente, bastante mudos. Recuperar referentes, en estudios contemporáneos de nuestros jóvenes, es maniobra al timón.

Pero, ¿cuántos muchachos habrán naufragado en el transcurso de guerras por diferentes épocas…? Imposible el cálculo, es un potosí orgiástico de violencia... Sin duda, pérdidas siempre dolorosas, especialmente con los niños… Y Federico, en cierta forma, y en espíritu, era un poco niño… dejando aparte las querencias sexuales, que no son lo principal en estos días de angustia belicosa.

España se partía… por el rayo de nuestra desgracia tópica. Hace tiempo hundía en el tronco del tiempo, y desangrada a chorros, goteando radicalmente hasta nuestros días. Una desgracia cómo ninguna otra, salvo la de algunos espíritus norteamericanos, y algún otro verso poeniano… A pesar de temas que abarcaba en su producción literaria, Lorca no se caracterizó esencialmente por una objetiva posición política, si bien social, granadina y española.

 Más efervescente, en sus expectativas republicanas del estado español, que ciertos reflejos separan de su trágico destino, y otros se meten en el fango hasta las rodillas. Por ende, existen teorías para todos los gustos, incluyendo escenas, biografías de pluma irlandesa en el Planeta, y programas que recuerdan palabras y sugestionan odios imperecederos.

Aunque no estamos aquí, para ejecutar ninguna orden de persecución, ni manifestarnos a favor de ninguna maniobra conspiratoria… sino, para hablar de teatro. Era dantesco verano en la Vega de Granada, un infierno de fuegos fatuos, con mosquitos persiguiendo fantasmas, y picando escondidos. Ya que las cosas se estaban complicando desde las trincheras, de las cabezas a los tentáculos familiares… Era la cólera enfermiza, provocación de ideas, y venidas de estertores de muerte en la plaza. Por allí, y por acullá… envidias y celos.

Esto se siente en la obra, gira como torbellino de palabras ejecutadas, en gritos amargos y silenciosos, a la vez. Dudas en cuatro paredes que son refugio, y serán prisión, hasta el final. Y la redención, una mera especulación, al igual que la culpa… que dijo Gibson, guió La Muerte de un Poeta en Tve, cerca de sus padres y hermana. Los nervios afloraban debido a las extrañas circunstancias que rodeaban sus posibles, y sus enojos, que también los había… por referencias en sus obras y demás omertás familiares.

Y luego está lo evidente, que forman los bandos que se matan en todas las batallas, cuando él, no querían ni parecerse ni verse identificado. Incluso en las teclas del maravilloso piano, sonaban a reproches de Falla, don Manuel, y sugerencias sin escrúpulos personales, por las extravagancias personales junto a Salvador Dalí y el magnífico director que sería Luis Buñuel, emparentado virtualmente… pudiera ser… con su surrealismo mundo de El Perro Andaluz. Qué sentían sus raíces, de veras, en contra de otras teorías revolucionarias.

Apodos aparte. Y que tantas veces, oyó nombrar en sus propias bocas… desde sus cuerdas tiradas por asnos, a sus ojos rebanados por hormigas vítreas, más que venéreas o relativas al sexo. Son ejemplos surrealistas, de su convivencia y devaneos por el Madrid de desangramientos, y hoy sangrante de nuevo. Y aquí me paro, no por perro, sino gato.

Hora de Alba.

Esa Casa que serviría de motor de ciertas exequias y maniobras calenturientas futuribles, con Federico de inspiración de nuestras letras más memorables. Echadas al fuego,  en una incontinencia narrativa que no existe, sino fuera de nuestras fronteras como una especie de maldición de la cultura española. Tan denostada, como la historia negra que padecemos en actuales fusilamientos.

Historia contra la sajona evidencia, tan opaca, asfixiantemente delatora, como una especie de lengua traidora. O una voz que apunta en la enfática concha, de una diminuta Barraca.

Y ahí crece, su literatura de féminas, patriarcales o respondedoras, si sexuales en torrentes secos de sus pechos, hasta las indiscretas insinuaciones de su homónimo de odas tocantes, Walt Whitman, en maniobras orquestales en la obscuridad. Y la guerra, que también conoció y alimentó en sus versos. En ambos se presiona, y ciertos críticos y biógrafos dicen, no sangra… teorías hay como estocadas vitales. Pero, la obra arlequinada, lo expresa bien claro, tú verás…

Y ahí, es donde termina, y comienza esta escritura mía, al anochecer o el alba, en las profundidades del alma, y las penumbras de un corazón que,  dejaría de latir para siempre. Innecesariamente, deshilachadas, como casi todas… vidas hechas girones.

Entonces llegó, sonando desde una antigua radio, es primer aviso del vértigo, que luego lloraría el mundo y España. Retos que pertenecen en mi caso, a la promesa, y para aquellos, a la deuda… o la venganza, quizás. De todo había en la vega del señor.

Sobre las tablas, el interior se va apagando poco a poco, mientras se ilumina un foco sobre el personaje asustado, como conejo en una cacería. Donde los trámites de ese coto, privado la mayoría de veces, tienen vetas que se van descartando en la historia. Para centrarse en relaciones personales, y una especie de malentendidos, o no… Depende del que lo quisiera contar… Aquí, es meridiano, apellidos, ideas y mariconadas, que siempre fueron motivos validados.

El Último Verso, es titular.

Amigos del alma, o enemigos mortales… como sombras históricas goyescas, de los que participan en la representación sobre el escenario.

A la vez, sencillo y representativo, definiendo la consabida figura de Lorca, sus quehaceres narrativos, como sueños cortados de un plumazo, y sus miedos, recurrentes tras su pluma… y en las representaciones marchitas de su propio deceso.

En matices libres, se descompone la afrenta familiar y las reacciones políticas, que vivieron un cacique en su matrimonio, otra posible fuente de crispación en aquellas tierras. Por herencias, heréticas, o tal vez, hasta eróticas, tan compungidas en la piel de unas frenéticas, Vicky Peña, Enriqueta Carballeiro y una animosa y atractiva Ana Belén, bajo la fusta intimidantes de la inflexible Irene Gutiérrez Caba y el diapasón sonoro, de las escenas intimistas de Mario Camus.

Esfuerzo en una improbable papelera consumida por fuegos internos u odios… salvados en último instante, por lucidez artística o su arte. En este teatro de minutos postreros, son parecidas uñas de matriarca, con  tendencia a ese machismo costumbrista de la época, que sale de las fauces inestables de la Roldán, devorando a su hijo, y que forman parte del conflicto entre la sangre y las envidias de otros tiempos. Y fortunas… y además, no contamos para desengrasar con la gran Florinda, Chico. 

En el Foco… ¡Fuego!

Allí todo se incendiaba por culpa de un cabreo, o Cabrero, y en esta obra, son varias que desembocarían en el cuerpo inerte de Lorca. Dónde no voy a significarme, ni prestar oídos a comentarios. Federico reía cuando representaba su descomposición, entre amigos en cambio, a pesar de todo. O la nada… Y con ese humor negro, me quedo…

Mientras el personaje de Horacio Roldán es interpretado magistralmente por Armando Jérez, cuando el coño tiránico de la venganza, se apodera de la escena con la actriz María Rodríguez, que atraviesa con su lengua bífida el porvenir de un Lorca, interpretado por Alejandro Fuertes. Y complementan otros fuegos desatados, Javier Martos, Andreas, Figueireido y Lucía Jerez. Y todas sus sombras, bañadas por una iluminación, que va de lo íntimo a lo fantasmagórico, recalcando los distintos estados de ánimo.

Ante tanta debilidad del poeta, la suerte esquiva pasa a los espectadores, en hechos tan lamentables y dolorosos, encañonados por esta versión en perspectiva. A pesar de la trágica evidencia de un presupuesto sin grandes alharacas, todo se ve reconfortado por las interpretaciones y palabras que afrontan, tanto venganza como dolor.

Tú, amigo, a las cinco sentirás el sudor que surca tu frente, la afrenta que enfrenta tu mirada, perdida, la culpa a los ojos, y el sentir de un protagonismo que te sobrepasa… como si fuera una bala. Eres, puedes ser, o pudiera ser, cualquiera de nosotros. Maniatado, o denunciado por un beso anónimo, en la misma boca del arte.

Y eso es todo, que es casi la nada… la figura maternal, se aparece indicando los tiempos transcurridos, como los fantasmas de la Navidad de otros tiempos, incluso, las que viene de otras olas, cuando el poeta navegaba a solas. En paralelo histórico, de un Sebastián Elcano, que da  la vuelta onírica a sus mundos, y volviéndose héroes a su manera… que no es la nuestra, sino la de la ira.

Y como meros observadores, sufridores, porque ya no volverán sus viajes ni letras, somos visitados por dineros, personajes o deudas históricas. Al igual que la, Alba despide a su hija, nosotros nos encontramos con un hijo de España… Esta España, dividida en familias o estirpes que odian.

El beso de Judas: Algunos historiadores, califican la vida y final de Lorca, en comparación con Jesucristo, en una constante guerra civil trágica, conformada por ideologías opuestas con o sin fe… y Uno, que no pertenece a ninguna de las esquinas históricas, observa que el paso del tiempo ha ido transformando en algo similar al magnicidio conspiranoico de un John Fitzgerald Kennedy, a la española…

Salvando las distancias poéticas, y sus ejecutores en el punto de mira, no entro en el fango de opiniones, contrastes, sesgos… Ni manipulación, daños causados, herencias y culpas, de los retratos y los silencios, de las sombras silenciosas, lo oculto, mano vengativa, de las voces que retumban, interesadas o no… del incendio por venir… de sus pesadillas. De tu muerte… Pues sabes que, la historia es cíclica, se puede repetir en cualquier momento, en un segundo, un foco sobre cada uno… y dónde eras, ya no eres, y los sueños terminan, con el último.

Expresaba Miguel Bosé en aquel corto sobre la consciencia poética de Lorca… Deseaba vivir… seguir viviendo, por encima de todo. Y quién no, sea hombre pobre o señorito poderoso… poeta u obrero, inocente o delator, político o guerrero, primo o amante endogámico, miedoso, incluso, guardia civil… frente al terror. El mismo que seguimos padeciendo, mucho tiempo, en esta piel de toro. Mañana europea… americana… ¡mundial, quizá!

Y en postrera referencia, o última recomendación, sin rimas en las bocas,  como una necesidad interna, se despierta el caso de los últimos días de Federico García Lorca… que es, viajar al pasado, echando un vistazo al programa La Clave con José Luis Balbín y aquellos invitados al baile, sin paseos… y jugar al juego de ser como Costner en J.F.K., para ver quién dice, o inventa, y quién envenena por referencias o verdades. Y quién calla sobre todo… o quiénes borraron huellas. De la Ceda a la Meca, en el cinturón… ver el arrepentimiento y vuelta a empezar. Intentando resolver un rompecabezas, que termine el todo. O no…

Al Albaaaaa, ¡habla! Al alba, una última oración… y ya. Qué cosas, éstas de la serie que sigue a Gibson, para un amante de los toros, las banderillas y… ¿dios? Tan blanco que iba.

Pero claro, la censura es poderosa moneda de cobro… Decían que los roqueros, nunca mueren… pero, no es verdad, es la música y la poesía, la que sobrevive… Y los poetas, músicos como Falla o Quincy Jones, lo sabían bien. Porque en su documental Quincy, lo enfrentó en los duros asesinatos entre jóvenes raperos y negros… Dónde también murió la poesía callejera ante el rojo sangre… Como mataron de Lorca, la del pueblo.

Fuente Vaqueros quedó en silencio… Y Asquerosa cambió de nombre, para que no fuera identificada nunca jamás, y les acusarán de rencorosos, siendo Valderrubios, cosecha de tabaco y novela para Albas. Y de Federico, quedó, recuerdo de aquellas criaturas, féminas sacadas de las brasas, fogosas, y sus versos de aquí a Nueva York… Más, el sonido universal, de un Son Cubano.

 

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