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jueves, 27 de agosto de 2026

Monarch: Legacy of Monsters. Season I

 


Monstruo, un ser considerado como una amenaza de aspecto terrorífico… Algunos incluso de consideraciones sobrehumanas, tanto que, en determinadas ocasiones, el monstruo conseguiría tamaños gigantescos.

El monstruo clásico - no el del cine aún… - poseería sus características pavorosas, de la mitología, odas y ciertos escritos religiosos con leyendas arcaicas. Algunas que datarían del comienzo de todo, de la creación y de las primeras evoluciones de seres humanos inteligentes. Así, del paso del tiempo, unos se convirtieron en demonios devoradores de almas y otros, se mostraron como dioses… o hijos de ellos.

Dice el mito helénico que Cronos - considerado Rey de los Titanes -, se alzó con el poder máximo, anterior al gobierno de Zeus sobre la Antigua Grecia. Y se sucedieron las historias monstruosas con diferentes variaciones, según escritores y poetas. Uno destacado entre ellos, Homero, al que se le antojan las obras de la Ilíada, y tal vez, completa o fragmentos de la Odisea. Durante siglos posteriores, monstruos se fueron acercando cada vez más, a nuestros miedos, quizás… porque la realidad salvaje, salía de nuestras manos y los terrores de la mente.

Por consiguiente, la monstruosidad en términos genéricos, mutó los rasgos de gigantes malformados, de un solo ojo y cuerpos divididos, mitad hombre, mitad animal; o esos elementos diabólicos clásicos, que serpenteaban o quemaban en la tinieblas, por temibles asesinos que permanecían ocultas en la obscuridad de nuestras calles o aldeas. Hasta que cubrían de sangre inocente, nuestras propias pesadillas. Según la historia de la humanidad, hubo épocas grises como el medievo, donde asesinos se transformaron en seres esotéricos, como fantasmas, muertos vivientes, licántropos y vampiros… u otros fantásticos productos de la ciencia y el deseo de inmortalidad. Hey, Franky!

Mitos… monstruosos.

Si bien, ya nada tenían que ver, con aquellos elementos enormes, escamosos y serpentinos, diablos marinos o del interior de la tierra, que deseaban un imperio del Mal. Otros atacaban a viajeros y otros creyentes… salían de la imaginación legendaria de arcanos y poetas, palpitaban en papiros con jeroglíficos, y lenguas perdidas, como muertos  en los confines del tiempooo… Estos libros sagrados, o no… como la Biblia u otros similares cantos, quedaron amortiguados por la falta de evidencias… Hasta ahora… ¡Eh, no!

Ni tampoco monstruos, se emparentan ya con aquellos rasgos mitológicos clásicos en nuestra cabeza… salvo imaginativos cómics o ciertos rasgos colosales de la cultura japonesa, la literatura fantástica y las incursiones cretácicas del Séptimo Arte.

Ahora algo se convulsiona por los efectos de la radiación de los años 40 y 50, refulgen como racimos atmosféricos por la fluorescencia de sus colores, o debido a explosiones que detonaron bajo la tierra, en millones de efectos gamma. Y eso, que el inicio del Rey de los monstruos, de la cinematografía nipona a través de la productora Soho, era totalmente en blanco y negro, e infinidad de grises nucleares. El director Ishirö Honda,  lo llamaría Gojira, Godzilla para Occidente y se alzaría como un devastador recuerdo de los efectos de la radiación de una bomba nuclear.

Sería ya parte del denominado MonsterVerso… Japón Bajo el Terror del Monstruo y Eiji Tsumuraya creador de los efectos especiales, sería pionero de los F/x en el cine japonés con sus especialistas, enfundados en trajes jurásicos en decorados en tamaño miniaturizado… Sin embargo, el embrión de gigantescas amenazas biológicas, fue ideado por El Mundo Perdido de sir Arthur Conan Doyle – ideólogo de otro ser mitológico como Sherlock Holmes -, o La Tierra Olvidada por el Tiempo de Edgar Rice Burroughs, creador de las selvas de Tarzán y los viajes teletransportados de John Carter. Sí, otra conexión del scifi literario…

Pero antes de la biología y los antecedentes antediluvianos, los cantos griegos los nombraron como Titanes… pues la mitología helenística, los instala en una Edad de Oro elevada, inmortales como John Carter o Frankenstein, moradores del Olimpo, junto a los dioses hacedores y sin limitaciones de tiempo. Según el poeta Hesíodo a mitad de s. VIII a.C., los primigenios dioses descendieron de Gea (Tierra) junto a su esposado hijo Urano (Cielo), como posteriormente aseveraría Platón en su Diálogo político. Se sumaron al número 12, discípulos de un señor todopoderoso, que multiplicarían en oleadas al panteón orillas del Adriático. Siendo uno de los destacados, Océano…

Contaban que él creó Atlántico y Mar Mediterráneo, conocidos por los navegantes de la civilización más avanzada, más ampliaría en dominio a un horizonte profuso, hasta confines desconocido con el nombre de Mar Océano… Allí fantasearían héroes como Odiseo y su tripulación hacia Troya, siguiendo a un gigante que dibuja Christopher Nolan de espaldas, maltrecho al fin, guía espiritual en la guerra como Agamenón… sin su porquero... Donde los cerdos crecerían, para ser la denuncia de tiempos futuros y los guerreros se sienten afligidos ante las pérdidas y llenos de arrepentimiento por sus actos pasados. Aunque, el filme en sí, con las diferencias consabidas al texto originario, carece en alguna de sus partes, de la dramatización necesaria que nos dirija a la emoción. Digo personalmente… en comparación con interpretaciones anteriores de Odiseo por Armand Assante, Kirk Douglas, y sobre todo, Ralph Fiennes.

Pero, desde estas páginas, no ¡Vamos a tensar más el Arco! Simplemente, traspasamos preferencias… sobre seres mitológicos. Quizás, con un grado de realidad, que esquivaría a las deidades…

Pasan muchos días y noches, hasta que la llamada Titanomaquia, terrible Batalla entre Titanes y los Olímpicos, reinantes en el monte más alto de Grecia, ya se veían asociados con cuerpos celestes y constelaciones del universo, que visualizaban los marineros en sus odiseas... Sin embargo, la monstruosidad, esa pasmosa singularidad… expandida en textos sagrados, fue la excepción con Hades.

El Dios del Inframundo, como otros en diversas etapas de antiguas civilizaciones en el desierto y los reinos circundantes al más allá, se dicta como rey en el Reino de los muertos, la línea divisoria del Nos, con los Otros. Y aunque la conexión sangrienta fuera algo esotérica, con sangrientos sacrificios de hombres a los de arriba, idealizados, se significó que otros, hermanos como Poseidón y Zeus, no estaban de acuerdo con los derramamientos inocentes. Así que, se acabó engendrando a los Gigantes, y su parte más escatológica, destacando a  Tifón y Equidna. Un esposo y una criatura femenina, mitad ninfa y mitad serpiente, moradora de subterráneos, que juntos engendrarían a los Monstruos…

Y aquí estamos… Por estigma, ella es madre de Monstruos, como otras de las dracaenas o hembras de los dragones, y simiente de otros cuerpos culebrescos como Delfine o Pitón, custodios el Oráculo de Delfos, hasta que fuera aniquilada con la habilidad cortante de Apolo. Muchos de esos monstruos poseen registros, conservados por diferentes culturas y religiones, para conformar el mito esencial del Mal, o el mismo Satán. Modos reptilianos, deformes, escamosos y draconinos… cuando no serpentinas viscosidades del fondo del mar. Todas de los inicios de los tiempos… o en las formaciones de otras eras perdidas.

Un aparte… Tras Egipto… Sumeria o más allá.

Irak y Kuwait, desérticos ejemplos de civilizaciones donde emergió la  sumeria… de ciudades donde descansa el Poema de Gilgamesh, Uruk y Ur, revivirían sus relatos. No descubiertos, hasta décadas postreras, en comparación con sus edades en la línea temporal, sirven de influencia para textos en otras lenguas, incluyendo la Ilíada y la Odisea, hoy casi olvidadas. Su historia otorgada al puño de Homero… O no…

Y puede que también, sean el Legado para los Monstruos, hasta Toho y la productora Legendary, que dejan un halo inconsistente hoy, en la serie Monarch: Legacy of Monsters. En la que la familia, es una trama paralela, que da demasiadas vueltas, a mi consideración…

Gilgamesh, es el típico forzudo, héroe o semidios de tiempos pretéritos, transformado al paso, en Heracles o Hércules, u otros que vendrían como caballeros y dioses enmascarados con poderes. En cambio, polémica, donde la epopeya de Gilgamesh y sus diversas traducciones, tiene curiosas similitudes. Fundamentos argumentales como el Diluvio Universal, con fragmentos y comparaciones ejemplares de la Biblia hebrea, en los 27 siglos a.C., antes incluso de la reina Ishtar, cuando se tienen referencias de una gran inundación en la Tierra. Y efectivamente, el tema por excelencia… la inmortalidad.

Ahora sería observado como sensacionalismo, al lado de próximos descubrimientos de la modernidad, donde los yacimientos increíbles al sureste de Turquía sobre la frontera con Siria, han llevado los restos de Nevali Çori y, especialmente el de Gobekli Tepe, hasta los 10000 años antes de Cristo. Y es realidad, no ficción… Ahí se dice, se fecundan inicios de determinados acontecimientos de la Humanidad, como su posterior destrucción calculada, no se sabe el motivo... Emergieron bajo restos de quintales de arena, daño datado sobre el VII milenio, cerca al Neolítico Precerámico, y basándose en la creación magnánima de la agricultura… Sin evidencias… o sí, tal vez.

En esos elementos, pétreos rocas sagradas o no, pilares de humanoides o divinidades, puede ser… coexisten con esculturas reconocibles de animales como leones, toros, jabalíes, zorros, gacelas, asnos, serpientes, reptiles varios, insectos, arácnidos y pájaros (buitres y aves acuáticas), son de una variedad impresionante, para una zona de la vieja Europa, pensamos. En ese primer momento, se pensó… como grupo de individuos, nómadas cazadores-recolectores, creando una estructura sin reminiscencias, pero… hay ciertas columnas de unas 20 toneladas, hasta 50, que remontan milenios antes de megalitos como Stonehenge y las grandes Pirámides. Más cerca de descubrimientos sobre el Rey Escorpión, y su posible unificación del estado egipcio.

Allí en Gobekli, se descubren suelos alcalinos semejantes a los del Opus Signinum de la Antigua Roma, esos monolitos con relieves animalescos,  sedimentos de actividad, sí, agrícola… junto a instrumentos de sílex y huesos de animales, formando parte de prácticas de caza en reunión, o posiblemente, banquetes. Y personalmente, durante una estancia en el Museo Antropológico de Madrid, ocasión para hablar con los protagonistas en exposición fotográfica, sobre esos círculos - 4 aireados de 16 en total -, que confirmarían mordidas humanas, de origen antropófago. ¡Hey, como los monstruos antiguos!

De esos monolitos en forma de gran T, destacan brazos, cabezas, espaldas, falos, etc… y se supone que podrían extenderse en ciertas prácticas religiosas o rituales sobre cambios de luz, pluviosidad, entre la Luna y el Sol, donde emergían extraños sedimentos. De igual manera, se podría llegar a considerar la idea de algún dios…

Curiosamente, muchas de estas figuras humanoides o de animales comunes o exóticos, tienen parecidos más que razonables, con las culturas sudamericanas, y evidentemente, con paralelismos con los que reinaban… o adoraban entre los muertos, en el Antiguo Egipto u otros mesoamericanos… Y alguno se atreve, osa a mentar, el Paraíso original e, incluso, avanza nombres como Adán y Eva. Por las dataciones… no la evidencia, que no la hay… Aún.

Y de Soho… a los Dinosaurios.

En Japón de Soho, dio a luz a Godzilla y sus antediluvianos radiactivos amigos… Los Dinosaurios dominaron la Tierra… tal como explica la voz de Morgan Freeman explicando un mundo diferente a lo que han conocido – así mismo voz  considerada como privilegiada para estos menesteres -, y que Mr. Spielberg en documental homónimo, busca la enormidad del tiempo. Hace unos 235 millones de años, o más, cuando una Tierra muy diferente era el territorio de la Bestia. La era de los Grandes Reptiles… de la que algo conocemos en la actualidad…

Tras millones de años de dominio de aquellos, controlando el mercado de la carne y las grandes charcas, grandes como océanos alrededor de Pangea… Se produjeron varias, y una principal catástrofe de las pasmosas erupciones en todo el planeta, que cubrieron la Tierra con emanaciones tóxicas perpetúas y una bajada abismal de las temperaturas. La llamada Bola de Nieve, que acabaría con todos ellos y su alimento, hasta la aparición de la claridad, de nuevo y el gran deshielo. Era el pluvial carniense, ante de la gran diversidad, donde las dietas se complicaban en las especies reinantes, parece que se ha descubierto un individuo el Tyrannoroter Heberti en Canadá, que fue unos de los primeros herbívoros y excavaba madrigueras, sí, bajo tierra… Eh, monsterverse!

Todos acabaron por rendirse a los elevados y nuevos, como los simpáticos Rincosaurios, ante árboles de tamaño monumental, muy alejados de sus patas rechonchas y cuellos cortos. La evolución, en cambio, nunca se detiene, los pequeños resistentes dinosaurios, algo minúsculos e incipientes en número, tuvieron que crecer tras muchos millones de cambios y años, hasta transformarse en los Godzillas del Cretácico, y llamados monstruos en el Jurásico… Pero…, acaso denominarías monstruo a un elefante o un rinoceronte… No, verdad, son animales, con terribles defensas y armas, pero animales al fin y al cabo. Incluidos, esos que abarcan toda la Tierra junto a los seres humanos, sí, los pájaros… en infinidad de variedades, como sus parientes.

Ellos, se propagarían por tierra, mar y aire. Creo que también, bajo la tierra, y resistieron a monstruosos impactos… la idea del Reino de los Dinosaurios, confluye hoy con la de la institución Monarca, que comparte sus monstruos subterráneos, en parte – y como si fuera un tipo de inframundo, con la narración del Apocalipsis –, donde Godzilla y el viejo Kong, tratados como amenazantes gigantes, se convierten en protectores de nuestros errores… mediante ecos en Warner y Apple Tv+. El creador Matt Sharkman, curiosamente nacido en Ventura (California), actualiza a los demonios clásicos de la antiguas civilizaciones, y en episodios le sale bien… en otras aburrimiento y pérdida.

Los pensamientos sobre la idea del apocalipsis, ígneo, serpentino, draconiano y alado, se subdivide en una rama espacio-temporal, con alternativas, que difieren de aquellos miedos tribales, debidos a guerras y la antigua, búsqueda de la inmortalidad… La familia es un caos, como lo fue en la era de los dinosaurios, en la Antigua Grecia, que volvió a surgir… y los Russell, una especie de animales interpretativos… siguen en la brecha, metidos en ella. Como aquel Kurt, que fue Elvis en la tele, escapó del Nueva York apocalíptico, en forma de serpiente, casi alada… y lucho, extendido o no, contra un monstruo o Cosa del espacio exterior… Casi nada…

Su hijo Wyatt Russell, le sigue los pasos, todavía a distancia, porque estuvo con él, parece ser resistiendo en Soldier y aquel N.Y., también ha atravesado alguna vez el Black Mirror… y ha sido y será el John Walker de Marvel hasta el Doomsday. Así que, en el devenir de la saga… quizás El Monstruo, seas tú… Hombre! Y sino, házselo saber a Odiseo… Héroe perdido con Ella, en el horizonte hacia el Poniente del Sol… para honrar a sus amigos, caídos en la Guerra… ¡Por Atenea!

Spider Noir, o segunda de the Pitt… ¿tú que me recomiendas…? Viendo que me dan cita en el médico para dentro de un mes… no sé… Ni los egipcios, tú!!

sábado, 15 de agosto de 2026

Pluribus. Season I

 

Existe… hay un lema americano que dice E pluribus Unum. Durante el primer Comité del Sello de los EEUU en 1776 – y de muchos, uno -, que reflejaba en el inicio de la Guerra de Independencia, cuando las 3 colonias norteamericanas, se unieron en la rebelión contra Gran Bretaña. Lo que significaría, aparentemente hoy, la formación de un único país, pero también el flujo de la migración en la composición multiétnica de su población. Qué, así sea…

Y tú, ¿qué esperas de la vida, amigo? … ¡Ser feliz! El apocalipsis de un bienestar sin fronteras, a través de la influencia de una sonrisa. Quizá la unión de las mentes… sin una opinión propia… y reflexiva.

El creador de Breaking Bad y Better Call Saul – palabras mayores en la mente de Vince Gilligan – junto al guión de ciertos episódicos de aquel Expediente X… cree firmemente en ello, y en AppleTV+ ha sincronizado un paralelismo que conlleva una especie de cataclismo sociológico… o puede ser en el futuro, una distopía elíptica, franca y explosiva.

Otro tipo de reflexión que merece sentido aparte, no secreta… es la anunciación. Mediante la desclasificación de misteriosos, viejos y rancios archivos, poco nítidos, sobre posibles visitas de naves extraterrestres. Y una ciencia avanzada, incluida la cerebral o cognitiva, que meditaría esa cuestión de la felicidad… Pero, a cambio de qué… eh?

Esos ecos del pasado, con supuestas voces interiores en ocasiones… sí las crees… a veces no poseían luz suficiente, ni reflexiva. Ni definición, de alta probabilidad… Sino, meras experiencias personales, o en conjunción de mentes dispuestas, puede ser… al contemplar extrañas luces en los cielos, movimientos acompasados o vertiginosos… que, pudieran ser naves de cualquier tipo imaginable… ¡o prototipo!

Pero, eso es otra cuestión, de la que tendremos que dialogar con Mr. Steven Spielberg… en un encuentro en cualquiera de sus fases. Ahora, lo que nos atrae… a este mundo… es la conciencia. Y los astros… rey, o no.

Ellos… están, o estuvieron…

Es un aspecto, que la ciencia ficción siempre ha tratado… aunque con matices según las décadas y la evolución de nuestras mentes… porque, la tecnología, en un planeta ya demasiado conocido y azul atmosférico… ha crecido de una manera tan exponencial y matemática, que es dudoso que la calidad de las imágenes, no hayan capturado claramente, nada en el sentido propulsado.

Pero bueno, los alienígenas – que no, marcianos… ya -, podrían haber elaborado medios tan infalibles como invisibles, para esconder sus famosas llegadas a Tierra… excepto en el Arte, como la Literatura y la Cinematografía, que los ha expuesto eclipsados, con pelos, o no… y Señales. El cine, como el Sol… es luz de la vida.

Sea aquí, o en el espacio profuso… Nada se sabe, de los resortes que hicieron del Pluribus, una unión tan increíble, que supusiera la formación de una Mente… Es decir, telepática, casi metafísica. Ahora precisamente, que se vuelve a hablar de la Carrie telequinética, que firmara Mr. Stephen King – por cierto, con mucha problemática religiosa entre sus argumentos… vengativos -, y que un director tan significativo y musicalmente festivalero, como Brian de Palma, alzaría a John Travolta junto a la madre de todos los cinéfilos y buscavidas, Piper Laurie, antes de embarcarse en Twin Peaks… y a la inimitable Sissy Spacek a un nivel supremo… casi místico, o endiablado. Mas, si se ha defin8do una teoría anterio que coincida con los hech9s de la serie Pkuribus, tendremos que retrotraernos al episodio, sin duda, canibal de Richard Fleischer, cin Edwaed G. Robinso y Charlton Heston, titulado Soylent Green... y a ciertos dantescos agentes vampirizados mucho más animalescos, como LifeForce de Tobe Hooper o al film Soy Leyenda. Con más fluidos derramado, efectivamente...

Como entonaría la banda británica The Cult, influenciados por las guitarras de The Doors o Led Zeppelin… otros que acabaron chamuscados, por motivos muy diferentes, en el agua o en los cielos… pues bien, en la letra de su canción The Phoenix: “Oh, mira eso. Como el calor de mil Soles que arde… subiendo cada vez más alto. Un Fénix de una pira. Mi Deseo Eterno… Estoy ardiendo… Como un beso de los labios de Ra, arde… Fuego”. Y en ese final, en el ciclo capitular, el efecto está encajonado… como una reflexión, o no… El apocalipsis.

Sin buscarlo… Ellos… lo desencadenaron... Y Ella, lo piensa…

Fénix… segunda oportunidad.

Sissy se incendió por dentro, como una estrella… Y Ella, como la escritora protagonista de Pluribus, dejó de creer… tal vez, en la bondad. Rea Seehorn, que anduvo con Saul también por Albuquerque, curiosamente… se resiste a un destino predestinado y tumultuoso, que significa en cambio, un cambio metafórico de la combinación de géneros y razas, para el Creador de ambos, Todos. Y con un escudero, de curioso nombre Manousos, que no cree ni en dioses todopoderosos, como una sola mente… ni en espinas. Sólo, en su efecto… venenoso.

Esa felicidad, en la que han dejado de creer… lo contrario a los de Ted Lasso y su comunión, pero con sus personalidades intactas… es el rasgo que subraya el cine de Mr. Spielberg en la comunión con la vida proveniente del exterior… Ahora, con un nuevo dilema, que es de por sí, atemporal e interplanetario… Si Ellos, ya estuvieron aquí. Sí, siempre han estado... aquí (sin ninguna mención a una panspermia…), sino directa y corporalmente… Y más cuestionable… si intelectual y socialmente.

Si Ellos… siguen Aquí… ahora. Imagino… como otra entidad, con otra perspectiva de las cosas… o con otra estructura anatómica y cerebral. Pues así, habría que preguntarles a los visitantes que mutaron… desde vainas que convertían vegetales en carne… como en la primera Cosa del espacio… como los que se mezclarían en la mente de John Carpenter, Ellos viviendo entre Nos… Especies sexualizadas u Ocultos… y por supuesto, demandándoselo a las Lagartas de V…

Sin embargo, estamos sobre un misterio de distopía mental… como si fuera el encubrimiento de los famoso objetos espaciales y de esa vida extraterrestre… y por tanto, pensando… ¡si se trata de una amenaza! Pues eso… veremos entretenidos, sin sonrisa… la Bomba.

Conexiones…

El significado de la comunicación, no sería posible sin un lenguaje común, como una bienvenida lanzada al cosmos infinito, o al establecer una llegada, con un contacto personal. Donde confluyen palabras, que son casi telepáticas o universales, como un signo, señal o baile…

En determinados momentos, sea cual sea, el origen o el sentido de las vidas, los seres inteligentes se deberían entender, especialmente, si está en riesgo sus existencias. Y ahí, es donde la película Project Hail Mary, crece dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, a través de un guión de Drew Goddard, basado en la novela de Andy Weir, que se reencuentran tras la historia de supervivencia de The Martian. Claro con estas mimbres, y albóndigas espaciales… amistad y humor, son esenciales.

Sin embargo, otras no lo consiguen, ni con litros de alcohol corriendo por sus venas… ¡Supergirl! Aunque, existe una curiosa definición de los astros, catalogándolos, en rojos, amarillos como the sun… y verdes. Sin envidias… Dc no es capaz de levantar la cabeza, para limpiar la atmósfera de cinéfilos y comiqueros, en fin. Y claro, con éstas… ya es hora de hablar de Disclosure Day… ¡en serio! O no… Spielberg siempre clama, por el buenismo de los encuentros. Cuando Pluribus, discute sobre el mismo determinado por la unificación de la razón… ¿Y aquel, libre albedrío…?

Creo definitivamente más… en que Steven no cuestiona tanto el ocultismo de la información, ni el tratamiento de las instituciones o gobiernos, ni siquiera… el miedo que pudiera causar un dato revolucionario como éste… Sino en tal caso, investigativo o evidentemente orgánico… el cómo sería el día después… Steve, perdón por la confianza… nos conocemos de toda la vida, extraterrestre, ti, no ni no, níiii… piensa que los seres humanos, no estamos solos en el universo, evidentemente… He dicho, ¿estamos…? ¿Nos…?

Claro, sea en nuestro universo, o en uno cercano como el de Kepler 22B, las probabilidades de haberse difundido la vida, son infinitas. Al menos, cualquiera y no tal como la conocemos. Sobre cualquier punto ínfimo del universo expandido, como dijo Carl Sagan. Y eso sin suponer que estemos… multiplicados… en paralelo. Si bien creemos en, esta diversidad, basada con fenómenos universales no identificables, también se descarta la probabilidad de una vida confinada en el misterioso Área 51 de Nevada. Más, para lelos…

En cambio, siempre Spielberg ha sido atraído por ese primer contacto… qué causaría el mayor impacto en la existencia de la humanidad y su posicionamiento en el universo conocido, o no. En el futuro que vendría a continuación... como si ya lo hubiéramos anticipado, entre Aliens en la Tierra, con próximas Fundaciones descatalogadas en la ciencia, exploradores metálicos… Dunas desgobernadas… Grogus, de los que pensábamos en verde amistoso… y desvaríos de mentes comunes.

Esto es, una Humanidad, deshumanizada… o no… que forma parte de una conciencia mucha más amplia… cosmológica… Y que se basa en esa palabra alienada… llamada Amor. Y si no,  como pensó Mr. George Lucas, y tantos otros por esos confines del cine y la literatura de ciencia ficción… Boooom, la guerra!

En fin, con toda esta distopía que me embarga… se me ha pasado hablar de la entidad alucinatoria de Adam Scott en Hokum, menos mal… Y de otra historia más cómica en la posibilidad de un próximo fin del mundo. Y eso, me ha recordado… como en conexión de una mente unificada en el universo cinematográfico… con otras películas. ¡Pasadas o futuras! Ah, y sin hablar… de otro Fénix. Cómo pasa el tiempo…


domingo, 26 de julio de 2026

Young Sherlock. Season I

 

La familia desunida… permanece unida con alfileres, si alguno no se cae por el camino de la historia…

El joven Sherlock Holmes típico, legendario, está basada en el canon holmesiano creado por Sir Arthur Conan Doyle. Desde 1987, con el método literario y retrospectivo de media res en sus letras, y regresando a través de las portentosas investigaciones cerebrales de un superdotado para los desenredos, se enmarca en las consecuencias y la vuelta a los comienzos del caso. Es un caso prodigio, de la evaluación y la perspicacia, dentro de mucha introspección personal… y familiar.

En aquella película de 1987 con guión de Chris Columbus (Gremlins, Home Alone), poseía un cariz más ligero, ilusorio diríamos… con aquel título en español de El Secreto de la Pirámide… el aprendiz de detective contaría con unos 16 años y su interpretación, con un escocés llamado Nicholas Rowe que ya cumplía los 21, se haría de querer, como el goloso Watson de Alan Cox (Las Aventuras del Joven Indiana Jones), ambos  como estudiantes imberbes en la Academia Brompton de Londres.

Aquella pequeña joya de aventuras juveniles, fue dirigida por el prestigioso Barry Levinson – trillado en comedias televisivas con Mary Feldman y Carol Burnett, sería fichado por el mismísimo Mel Brooks como guionista – pasando a dirigir filmes como El Mejor con  Robert Redford y Robert Duvall, Good Morning Vietnam con Robin Williams, Bugsy, Rain Man, Sleepers y Disclosure… Lo que me lleva a enlazar su relación piramidal con la productora Amblin Entertainment creada en sus puntos triangulares entre Frank Marshall, Kathleen Kennedy y Steven Spielberg… Conection!

De su mente, surgió también Lucasfilm – que se vendería a The Walt Disney Company años después -  con su filial, la Industrial Light & Magic, e integraría esa idea del primer personaje creado por pixeles informáticos, el guerrero vidrioso que salta espada en mano amenazante sobre los jóvenes, y creado por otro conocido mago como John Lasseter, al cual debemos los chicos animados de Toy Story y la última producción Intercambiados, con voces de Michael B. Jordan (Sinners, Miami Vice 85´ próximamente) y Juno Temple (Fargo V, Ted Lasso).

De esta colección de intrépidos, en el rodaje conocimos a un James Moriarty de última hora – que ya daba señales en el argumento para los más avispados -, en la piel del actor Anthony Higgins (En Busca del Arca Perdida, El Contrato del Dibujante), y que poseería otras relaciones con Conan Doyle y sus rivales. A pesar de ser mucho mayor que sus contemporáneos en las novelas, y enemigos íntimos… Pero, eso es otra historia a mirar con lupa…

Sherlock… by Guy Ritchie.

Young  Sherlock, es una serie de nuevo cuño, con la firma del director británico Guy Ritchie, que tras sus éxitos arrolladores en críticas con Look & Stock (en la que participaba el mismo joven Nicholas Rowe), y Snatch: Cerdos y Diamantes, pondría el rostro cambiante y radiante en un versátil polivalente, Robert Downey Jr. – ahora con otro solitario Doctor Doom en candelero-, un hombre de pipa y violín, cimbreante y pugilístico. En fin… sangrante, para ciertos paradigmas.

En esta serie de acontecimientos, algo dispersos, seguidos por las novelas de un escritor llamado Andrew Lane, se crea una narrativa algo diferente, que no casa con aquellos otros jóvenes de la pirámide y sus alucinógenos sentidos. Ahora en Amazon Prime Video, Mr. Ritchie se pasa por la Universidad de Oxford en 1970 aprox… y nuestro héroe favorito en las pesquisas de época, se empareja a Moriarty, para contarnos su leyenda más íntima y familiar. Por lo que hay que tener la mente un poco libre… y ver en la efigie de ambos, de sus pensamientos e inteligencias enfrentadas, a Dónal Finn (Turpin, y The Uprising de Paul Greengrass junto a Andrew Garfield) y un inmaculado Hero Fiennes, como si fueran gemelos elegantes e inseparables… no al nacer, de aquella pluma… misteriosa.

Más diferencias incomparables, es que la serie transcurre en la memoria del personaje, viendo la raíz de un joven metódico, menos luchador que Mr. Downey en las películas, herido en su amor propio, junto a James como espejo, parodiados que no odiados… porque poseen sus corazoncitos acompasados… y cogiendo parajes de Bristol, Cardiff, Jerez, una comuna francesa en Cádiz o la Casa de Pilatos en  Sevilla, para remitir sus pesquisas licenciosas, con cierta precisión, sino quirúrgica, sí, lustrosa.

A su lado, pululan mentores y princesas, como Natasha MacElhone, Max Irons, Zine Tseng (El Problema de los 3Cuerpos), Holly Cattle y Colin Firth. Pero respecto al protagonista, Hero F., debemos separar que su tío es el querido Odiseo, el cónclave Ralph Fiennes, intérprete igualmente de la fantástica The Bones Temple, y que ya fuese Mr. M (muerte y arte) en la olvidada Holmes & Watson.

De todo hay en la viña del señor, y no debemos olvidar los estereotipos de una catarsis mental que lucha contra los vicios, y los destierra de los pregones, ¡Elemental querido Watson! Porque, en esta celebración de la nostalgia cinematográfica – recordando a los grandes Nigel Bruce y Basil Rathbone – y como no, aquella maravillosa e introspectiva Vida Privada de Billy Wilder, que además de té o café para el desayuno, también tenía otras adicciones, como el tabaco u otros reflejos, más vidriosos y peligrosos… Acá, parece un joven brillante, con el cerebro en su sitio.

Con lo que fue… Guy Ritchie en el pasado… en fin.

Una investigación… privada.

Investigación se basa en una recopilación de datos, más o menos acertados, que tratan de llegar a un fin concreto. La resolución de un caso, a través de un método… Deductivo, intuitivo… científico, matemático… como la lectura de un jeroglífico… que sirve para hacer una avance comprensivo de un hecho, una cuestión… O un caso indescifrable a simple vista, oculto tras un velo… a despejar sudando tinta china… en ocasiones.

Creemos que, para convertirse en buen investigador, en el futuro… pensaríamos como el Conan Doyle a sus 19 años, nunca en un escenario peor que Oxford y un miembro de la afamada y contundente, familia Fiennes y su otro tío Joseph, invocando en el nombre del padre.

A un estilo, al que debes acostumbrarte a lo largo de los episodios, por  persecuciones que se asemejan a aquellas del cine mudo y sus policías torpes, con artilugios mecánicos y activados para crear el caos, artes marciales no interpretadas por él… y enigmas, acertijos de menor o mayor nivel imaginativo. Es lo que hay… tíos luchando con los muertos, en una sociedad zombificada, conspiranoica… aquí, un sobrino.

Es como un viaje introspectivo de Ralp Fiennes, una vuelta a los orígenes de un Odiseo, solitario como fue Holmes tensando el arco, del instrumento, tortura para maestros, antes de embarcarse en El coro de Ramsden o The Choral. Hasta Embers con Viggo Mortensen y Charlotte Rampling… un tío que también se formará como director en The Beacon, en una historia que recuerda ligeramente a Adivina quién viene a cenar esta noche… y acabar en el Art, junto a Collin Farrell. Vaya Monstruo!

La sangre… Mycroft de exteriores, sabe las consecuencias de la trama, tanto familiar como internacional… que se tiene que liberar de las cárceles del pasado… y volar, con una nueva identidad, que no tiene parangón con la joven de Enola, que es una invención de la actual literatura femenina y amoratada… más bien con la Eurus de la BBC. Por lo tanto, es liberación en libertinaje literario, un engaño entre padres e hijos, un caso de princesa destronada y vuelta a entronizar, para recrear la actualidad, en un conflicto que nos genera la lectura de Conan Doyle original y, como no… El Arte de la Guerra de Sun Tzu. This is the Way!

La Clave… la llave!

Esta relación de Mr. Ritchie con Sherlock y el resto de los personajes, incluido el desvencijado Lestrade, es una experiencia trágica en su composición, algo poética a veces… ¡es de agradecer¡ También metódica en la recreación de una época, transformista, de gemelos y gemelas, en paz y amor… o en la próxima confrontación que se prepara. Lucha de puños, y narices sabuesas, con muecas y teorías burlescas… al estilo del Folies Bergère… y por tanto, un retrato libre de las chicas de entonces, en London o París, y del Cabaret… Willkommen, Bienvenue, Welcome, ál, au, to… Cabageeeet.

Para su nueva perspectiva, hay que buscar la clave, la llave que abra unas nuevas relaciones, que están latentes… frías, como la muerte, o calientes, como el sexo… y sin haber leído las novelas de Andrew Lane, o sugerir esta nueva visión de los personajes para el creador Matthew Parkhill, en una estrategia incierta, esperemos… baños de sangre, delirio y confusión. Una guerra, que ya estableció el prota con el director, en aquel drama heroico, El Ministerio de la Guerra Sucia.

Pero… podría hablar de otros desvaríos, no me refiero a los próximos trabajos del director, In the Grey, Wife & Dog, o Viva la Madness… sino a historias en que las investigaciones, más o menos profesionales… se tuercen, desproporcionan o… vuelven terroríficas. Con puertas que se abren y mentes que juegan con la psicología de la atracción.

Primer caso, más relevante por las infinitas posibilidades que se postergan infinitamente, o se entrevén en los infinitos espacios, monocromático y psicopáticos, enfermizos, es la triunfadora inesperada Backrooms del joven, novel como Holmes, llevado por los efluvios de un baño blanquecino… Kane Parsons. Un pirata con todas las letras, y los garfios para destriparte… que se lo rifan desde una tienda de muebles nórdicos, al Hollywood al completo. Hala, piensa en amarillo…

En el segundo caso, más amenazador con un monstruo de colmillos afilados, vamos con un Apex, que no viene de los monos, aunque si de una especie de Tarzán, algo antropófago, eso sí… y que martiriza por igual a los espectadores y a la defensora, del feminismo tras una particular odisea, tragedia griega de la montaña, miss Charlize Theron. Su rival, un Taron Egerton, que atemoriza y nos hace una parodia del horror, algo ridiculizada a veces, cuando fue un magnífico creador del Tetris y el mismísimo Elton John en Rocketman. Acá sería JawsMan.

Y por último, un elemento variopinto del terror, que ha gustado un montón… y a algunos nos parece un ejemplo más del montón, sin más. Algo que ya hemos visto, reflejado en determinadas producciones actuales, y que trata sobre el aspecto del indeterminado objeto del deseo, de la atracción que se vuelve enfermedad… esta vez a causa de un juego infantil e indefinido en su realismo mágico, digamos… Se trata de Obsession, de otro casi novel director como Curry Baker. Un caso que, en manos de Holmes y Watson, sería un pelín… indescifrable.

Y hasta aquí… hasta perpetrarse como estudiante de Cambridge o de Oxford, lo que comenzaría en una especie de Corbeta subtitulada Gloria Scott… y transformarse en comediante, titiritero… nos veremos a las seven o´clock! Cerca  del centro de la tormenta del profesor Moriarty, en el famoso 221 B de Baker Street… Con la observación y la deducción por montera… o gorro, de astuto cazador… eh!


domingo, 12 de julio de 2026

Ted Lasso. Season III

 


The Football Wars…

Ted, que no le llaman Teddy… Llegó como un oso extraviado, del otro lado de un océano… de lágrimas. Y cruzando esas olas en dos temporadas, que barrían el tiempo… como el césped a primero hora de la mañana… se perdería en los rincones del amor… y la profusa distancia I.

A cambio como profesional dedicado (ahora mejor retribuido también), se dedicó a meditar, a planear sobre las cabezas de los aficionados, al fútbol y al cine, perfeccionando las estrategias sobre esos campos de batalla, con un método para las Fútbol Wars… Y de una galaxia, muy o no muy lejana, depende del idioma en disposición, y los medios tan dispares… se enfrentó al nuevo desembarco, como el director Steven Spielberg dedicase en la serie Hermanos de Sangre, para confeccionar un grupo de héroes, más terrenales, o no… que serían la nueva Fuerza Aérea de los remates, entre distintas lenguas, géneros y sexualidades.

Claro, esta guerra debía de  tener unos determinados giros a lo Woke Wars, pero meditados y distinguidos por la discreción y la emotividad, para que los combates fueran del agrado de la mayoría. Afortunadamente, para esta tercera entrega de la serie Ted Lasso enApple Tv. Así son sus B-onces, fortalezas volantes dispuestas a sacar esa parte de ti, más emocional y romántica… Sin olvidar las bromas, claro.

Mr. Lasso, y ya nuestros amigos/as, se han convertido en un equipo sin fisuras con el humor, y dispuestos a combatir los frentes ancestrales, rivales en diferentes ciudades y rostros, gracias al sarcasmo en los diálogos y la inteligencia, en las muchas y variadas apreciaciones de la sociedad británica, europea, nigeriana… y la texana, norteamericana.

La Fuerza… del credo.

A veces en la serie, pareciera que la Fuerza puede estar fragmentándose en el camino… las historias paralelas, o han perdido algo de consistencia o esa fuerza, o desaparecen de nuestra vista, resolviéndose de sopetón, como si en el Centésimo Sangriento… nada que ver con aquel Sunday Bloody… el del 100 de bombarderos, se partiese la cara y el fuselaje, sin darse publicidad, ni salir en el escaparate de la fama. La Historia.

Es como si en unos segundos, un cambio de rumbo, la Semana Negra de 1943 antes del D de Normandía, o día de la Gloria, ya se arreglara todo sin pérdidas, ni huellas psicológicas, ni una palabra de su entrenador general… el mismo Sir Winston Churchill. Y en aquel enfrentamiento salvaje, donde se partieron las alas… solo regresó uno solitario. Quizás, en esta semana de Ted Lasso, el único héroe que sale indemne, sin daños morales, porque toma la decisión que necesita, sea el llamado Zava, y su cultura de la aceptación… Y el cultivo de su ego, en forma de Aguacate.

Algunos dirían que se consagra a la figura de Slatan, pues después de esa aparición transcendental, casi mística y celestial, se comenzó a insuflar el nuevo aliento de la victoria. Algo más adecuado al sitio, a la transposición del imperialismo, que acaba disgregándose por otras sintonías más actuales y modernas. Y así, de alguna manera, la antigua fuerza que se mencionaba en un cartel sobre las cabezas, volvió cargada de otras energías para intentar ganar la Guerra de las Galaxias, junto a las estrellas de la liga de los creadores del balompié… Qué, no radicalmente británica.

Técnica de filósofos contemporáneos…

Bueno, los brits no tan técnicos, ni tan filosofales… al menos, en esto del deporte Rey… quizá por eso, fichan a tanto extranjero en los diversos clubes de la Premier, gastándose quintales de oro como el City, del Pep.

Se nota que les escuece el Real Madrid… o a la Warner tal vez… ya que en las Fútbol Wars, se evitan otras variantes, no tan filosofales como el tiki-taka, se complementan con otras distracciones profesionales, amatorias y genéticas, donde el wokismo se conforma como credo. Y creo que se pasa a la imagen del Imperio Galáctico, de estas luminosas estrellas en los focos, a una auténtica batalla de Guerras Clown´s. Así vemos que, en la rojiza Ámsterdam se cruzan chistes con carnaza artística de nivel, se cumplen sueños sin sexo, y se distraen los egos, con discusiones que… son más bien pueriles e infantiles. ¡Pues eso, clowns!

Sin embargo, bajo el signo de los tiempos, se da un paso firme hacia la Hora Woke, porque el credo también reside en esas parcelas sacrificadas, que no tienen que ver con la inmigración, sino con la clase social y las salidas en una sociedad paralela al espectáculo.

Todo empezó hace ya tiempo, siglos a… antes de que existiese esta Guerra de las Galaxias Premier Quality…. Donde la Estrella Fantasma desaparecería con un resplandor olvidado y celeste, al borde la extinción con el planeta Pep Palpatine... Y el imperio contraatacaría en una segunda ocasión, llevándose a jóvenes padawan, y algún maestro respondón, antropológico e injurioso… marcándose un descenso que significó la condena al otro lado, al inframundo de una segunda no tan galáctica… Pero, donde la serie Ted Lasso crecería de manera exponencial, hasta con el desertor, acercándose al Lado Oscuro.

Y ahora, Darth Sidious resucitado en el Oeste de la City, ha vuelto en carne y hueso, diciendo que no se necesita un Zava, o Slatan Jedi, para volver a alcanzar la excelencia del gol… que no, del toque… y así, conseguir una verdadera reunificación galáctica con el imperio holandés de Johan y el posterior Varsa. Sabiendo ¡qué no importa la victoria, ya! Mientras, otros aconsejados o sometidos por las viejas leyendas, pensaron en Verde, no de la Heineken, sino de un huevo Grogu en el útero… ¿Será la esperada Salvación?

Los seguidores de Pep Palpatine, se cachondean, y él ríe sin mensaje, aunque se ningunea al mejor club del mundo… Ya nos encontraremos en cualquier esquina, de aquí a París… con amor. Un nuevo casamiento entre las galaxias, y guerra.

La Transformación… en Maul.

Antes de un episodio I inicial, y por supuesto del Día de Desembarco de Zava… Maul nació en el planeta Iridonia, con el curso sacado de Hermanas de la Noche, vestido para la ocasión… con su sapiencia y su magnetismo, sólo hay que fijarse en sus trajes, sus pantalones brillantes, sus tangas rojos para ocasiones especiales, o One, y los disfraces que le convierten en el astral Piggy Stardust. ¿O no estamos de acuerdo, que este personaje, y el resto de los Diamonds Dogs, suben al cielo? Como lo sube la escena, en la que fanes de The Beatles cantan a coro, Hey Jude.

Según nos acercamos al fin de la trilogía, Mau-L o Brendan Hunt, está presente en todas las ocasiones importantes como Beard, deja sus perlas como parte del equipo animalesco, brillante y filosófico al par de la calle, junto a Jason Suidekis, Brett Goldstein, Nick Mohammed y Jeremy Swift. Ahora más abierto, con el ladrido editorial de James Lance… pues todos sus alter egos escriben, todavía algunos buscan su aparición en la serie de Wednesday.

Siempre están a un nivel superior, incluso cuando sus jugadores se juntan para acariciar los compases del Adiós, en un musical de amistad sin fronteras galácticas… y con esas transformaciones de Maul, la serie siempre se anima, y se impregna de ideas u opiniones sarcásticas. Cuando no, en un homenaje brutal, al Enfermo Imaginario…

De repente los tríos se deshacen, las reivindicaciones no son para tanto, en una sociedad abierta como es ahora… dónde cada uno/a, puede discutir o amarse con quién quiera… y donde los patriarcados, no son tan reales como en otras épocas de trabajo físico… sino más bien, enseñanzas de las mujeres, madres, sufridas o no, que se establecen en los primeros puestos de las finanzas, estudios, casamientos y negocios. Y esto ya no parece tanto, a aquel antediluviano aquelarre entre brujas y machos desproporcionados… radicalizados. Por eso, Jamie perdona.

Otra vez, como por arte de magia, el credo se restablece de las cenizas, la bruja del Oeste, regresa como el alumno aventajado, las fragancias retornan a sus estambres y pistilos, las cuerdas dejan de tensarse en los testigos, los clowns toman pintas o claras, con un par de huevos, como la escena entre Paul Newman y Robert Redford – allá reunidos en concordia y fuego -, la sangre retorna a los rostros… y el último Jedi, recuerda a sus hermanos del balón reglamentario… como una Familia unida por la Fuerza.

La Nueva Generación…

Tras el viaje insulso de las estrellas a la ciudad, en que todos disfrutamos y que algunos no recordaron, lo que hicieron… incluso los maestros del jazz y otros instrumentos… se observa que algo cambia en el ambiente, futbolístico y nocturno. Se va intuyendo, quién sabe en otra trilogía, una Nueva Generación… ¡O no…! Sí, para el agosto, sabremos si con una nueva Zava y otros aguacates… otro perros de las emociones, o perras, que pudieran incorporarse… ovejas con sus parejas, o tríos triangulares… taka-tikis, entonaciones beatlemaniacas, océanos salinos en los ojos… retornos como el de Odiseo, donde el amor venció, o no a veces. Y, por encima de todo… ¿sabremos quién es el mejor guitarrista del mundo?

¿Te acordarás de ese viaje a Ámsterdam…? Bajo el auspicio de los Greyhounds de Tom Hanks, con respuesta a ladridos, que no a aullidos de lobo… Hey, Obi Wan Lasso… ¡te acordarás de los grindhouds! Sabes lo que significa un Richmond Club de féminas… Esa es tu odisea, tu Camino, olvidándote de los girasoles de tu tierra… Quizás, vestido de inmaculado  celestial… como en la revancha de los Jedi´s, contra el imperio anti… viendo el Día de la Revelación…

Enemigos/as ancestrales, del Real Madrid con renovado Mou… que sugiero, olvide a la sociedad de silbatos negreiras, mucho mejor, en su sitio riguroso, y silencioso… junto a la bestia Negra de brits, o mejor dicho, Blanca… No perdemos esa esperanza, ni tememos a la vuelta… Te veremos, acorazados… con 40 grados, y el credo grabado en el alma. A fuego y… humor.

Y el Mundial 2026, ¿para quién…? Bueno, tengo una pequeña historia loca de las galaxias que lanzar al ciberespacio… pero ya la diré, a su debido tiempo, cuando se pasen estas semifinales infernales… cuando no establecer, como, casi bélicas… Pelota Wars.

 

Duck Assley... cuá!


Otro Goodbye diferente... con un par de balones!!

domingo, 28 de junio de 2026

Maul: Lord Shadows. Season I



¿Qué tiene que ver la Orden de Caballería del Imperio Británico, con la Orden de los Shit…? Probablemente nada, sólo que ambas forman parte de las personas que sirven sus servicios al Imperio…

Y, ¿qué tiene que ver Sir Ian Scott Anderson… líder, cantante y flautista – no de la encantadora Hamelin, sino de los Jethro Tull, con este personaje de Star Wars, llamado Maul…? Sinceramente casi nula la relación de caracteres, únicamente que uno de los involucrados en la creación del zabrak  del planeta Dathomir, el artista californiano Iain McCaig, diseñaría la portada discográfica del grupo de Lancashire, con el título de The Broadsword & the Beast, en 1982.

En el disco dibuja un ser encapuchado, de mirada inquietante, con una túnica de altos vuelos y una espada prominente en el frontal, sobre un océano agitado y cielo oscuro tormentoso… También Iain describe que incluye en la portada, unas inscripciones como runas anglosajonas, que se traducen del primer verso de la canción Broadsword… “Veo una vela oscura en el horizonte, oculta bajo una nube negra que esconde el Sol. Tráeme mi espada ancha y mi comprensión clara – fuerza quizás…-, tráeme mi cruz de oro como talismán”. Tal vez, un sable de luz…

El caso es que, con el tiempo y el legado de George Lucas en el cine, el creador se vio involucrado en el diseño físico del mismo Lord de las Sombras, al que alguien en el equipo, cambiara su aspecto plumífero por esos cuernos mefistofélicos. Y el color carmesí de la piel arrancada de cuajo de su rostro, que sería criado como un Hermano de la Noche, antes de ser lo reclamara para ser instruido como su aprendiz de Sith. Y hasta ahí, puedo transcribir, su relación con el Mal…

El Lord Shadows resucitado por el mismo Dave Filoni, al que le debemos el nacimiento del ser verde, mas achuchable de la galaxia, Mr. Grogu. Y hasta aquí, puedo escribir, por ahora… en una muy, muy lejana ídem.

Del Rojo… al Verde.

Se comenta que los colores están presentes con un orden, en los lucimientos de los sables de luz, siendo azul o verde para los moradores buenos de la Fuerza, y un rojo intenso, que produce una piedra al sangrar, que pertenece a ese otro Lado Oscuro.

En Star Wars, los hemos visto resplandecer como las espadas de los Caballeros de otros milenios, piratas o samuráis, y las pistolas de los vaqueros en un salvaje Oeste… durante más de medio siglo ya. Las tres trilogías se engendran en el nacimiento de dos seres opuestos, pero con un toque infantil sin biberones, el de Anakin Skywalker y el misterioso sir Grogu. Hablando de colores… de luz y obscuridad… uno de ellos, es mi debilidad… tú lo sabes muy bien…

Estábamos en los comienzos, que no en el inicio mental de la saga cinematográfica a inicios de los 70, en plena Edad del Imperio Galáctico, tras la movida Resistencia, que terminaría con la muerte de Leia y el impulso de la Rebeldía que nos introduce en la serie The Mandalorian por la mitad… como si fuera un cuerpo rebanado por el mismísimo Obi Wan Kenobi, y vuelto a rejuntar… Gracias también a la aportación del Jefe Lucas y el director Jan Favreau, justo en el momento tormentoso con el decreto de la Primera Orden.

Habrían transcurrido unos cinco años de aquel Retorno del Jedi, y sus protagonistas ya empezaban a ser cazados por toda la galaxia, para terminar cayendo en un silencio casi sepulcral. Al menos, hasta la programación de las series de dibujos animados por la Lucasfilm Animation y su ascenso en la Disney Plus… O no… colores!!

Sin embargo, ambos, el Bien y el Mal… sobreviven como siempre, a la purga de la Orden 55, contra los Jedi´s. Y uno con piernas cibernéticas y otra mente, más fragmentada y vengativa, y el otro, como un recambio del poderío de Yoda, con un nombre de Niño o Grogu… se han convertido en los grandes productores de este otro lado de la pantalla, como si los colores hubieran teñido aquellos viejos tiempos, con mayor Fuerza… digamos…

Así que, ahora mismo digamos, que la Galaxia puede ser observada como un queso de Gruyere, agujereado con láseres que recuerdan a épocas gansteriles, equivalentes de otras tierras o espacios, no tan, tan lejanos como creíamos… donde los créditos, money… son evidentes.

La Mafia… ¡qué no cesa!

Durante los años de la Nueva República, muchos oficiales del Imperio caído y otros remanentes militarizados, se siguen moviendo ocultos en las sombras. Sombra de apellido Shit… y que siempre se vieron tentados en manipular los estados de esa materia o Fuerza, para crear el caos o el miedo. Y en esa parte, es donde crecen estas otras historias.

Mientras algunos intentan reconstruir el pasado tras las guerras, clones y demás, el poder es una política que se ve lastrada por los negocios más fuera de la ley, que será impuesta en próximos decenios. Las recompensas por cabezas, están al orden del día, y de las noches en los diferentes mundos y sus razas… y los elementos del crimen, tienen un crecimiento exponencial, que nos recuerda a… yo qué sé…

El Grogu, verde que te quiero verde, niño, es otro que sobrevive a la purga, escondido tras la mirada en el casco de un padre, que no se lo creía ni él… al principio… pero ahora, es suyo, Su Padre como dijo aquel otro, con cierto retintín… y escapa a un lugar indeterminado, de nuestros corazones rojos, dentro de una nueva coordenada, brillante, como la cara de un zabrak, dentro del universo de Star Wars. Mandalore, es hogar de los mandalorianos, cerca de Janix, que se verán gobernados por Él, casi un Diablo, que ve en sus cascos  característicos, el Camino para sus actos vindicativos… fortalecidos con metal de beskar… y el espíritu de El Hombre sin Nombre, que convirtieran en leyenda a la par, entre Clint Eastwood y el director Sergio Leone, en la mítica trilogía del Dólar.

Y entre créditos y dineros, nos forramos… a host… que es cómo se sobrevive en este lado de la salvaje galaxia, con Mytosaurio incluido como debe ser, en una Odisea… Marítima o espacial.

La Unión… de los Clanes.

Al estar ese monstruo o mito vivo, todos se fueron bajo la misma bandera, cada cual con su armadura y casco, al mando de la Bo-Katan y el resurgimiento del poder en una Espada Oscura. Y volvieron a entonar juntos, This is the Way! He dicho… Y el hijo, Din Grogu se establecería luchando con su luchador padre, en la ciudad de Nevarro… y cada vez, queremos más, y más… aventuras del vaquero y su peque.

En la Era Mandaloriana, este Maul de las Sombras, no los conoce… va por otro camino que tiene la sangre, salpicada en su cara como bandera. Y en la película de Jan Favreau con Pedro Pascal, Mandalorian & Grogu,  con el Palpatine ya desaparecido… nos hallamos con personajes nuevos, como el joven Hutt llamado Rotta, interpretado por Jeremy Allen White (que proveniente de la series Shameless y The Bear), se ha establecido en la piel del clan de Bruce Springsteen… Y la verdad, aunque dramático, lo hace bastante bien… no da el cante, para nada.

Además, a este chico en auge lo veremos próximamente en The Social Reckoning de Aaron Sorkin… También tenemos al jefe criminal de Shakari, Jarvus Coin en la piel del actor Jonny Coyne, la vuelta volandera a los alienes, la rebelde y gran Sigourney Weaver como coronela… y líderesa de Adelphi Rangers para una Nueva República. Y aquí, como un simpático y temeroso tendero de una ciudad parecida a la de Blade Runner, simulada en Ardenia, al mismo Martin Scorsese. Ciudades que tienen una cierta conexión, también con los edificios y vehículos de Maul.

Para rematar este clan de Rebeldes sin causa, donde no puedo creer que Mr. Scorsese esté preparando una buena, entre Gangs of New York… terror junto a Leo y Mads… componemos la banda sonora junto a un sueco llamado Ludwing Göransson, del que aprendimos bombas en Tenet, Openheimer, Sinners, Boba Fett y The Mandalorian, y le oiremos grandilocuente en 3 semanas para The Odissey de Christopher Nolan, crepitando y tensando el arco.

Este otro clan en colores luminosos, entre el verduzco, rojizo y malvas, es una continuación de la serie que empezara con Anakin, el Vader más negro y zozobrante, en la Amenaza Fantasma… Y aquellos colores de lava, se han trasplantado en los láseres cruzados de añil en el rostro de otro Darth Maul, ya sin título… Pero sí, con sobretítulo gremial, el señor de las Sombras… Y que, de ser interpretado por el Roy Park con voz de Peter Serafinowicz (South Park, Dr. Who), cambió a otro tono más cómico con la mítica Zombies Party.

Bueno… Oby Wan, se partió de risa… y yo aunque no vi las series de animación, Rebels o The Clon Wars, sí que vi cómo caía en dos, en Solo: A Star Wars Story. Los clanes mandalorianos, se forjaron en el Colectivo Sombra creado por Maul, y aún mantiene algo del shit que Sidious le introdujo anualmente… cuando demostrara liquidando a Liam Neeson, ahora vamos a esa venganza, que junta a todos los que fueron Darth, alguna vez, incluyendo a Inquisidores, Marrok y el Cuervo… y al Otro.

Hombre, si tu hermano, tu sangre, te recicla en el contenedor rojo de la galaxia, y te pone esos pies, que tienen problemas de reumatismo clónico, debes dar todo de ti, para hacer crecer el odio en tus juntas humanoides, hacia Obi o va, Palpatine, o quién sea… La serie tiene aciertos estilísticos o artísticos esbozos, sin duda,  los personajes son atractivos y la venganza se siente más allá de las fuerzas resilientes, o rebeliones sobre rescoldos imperiales en auge… pero… pero… los guiones de los capítulos, se resienten, ya que es mejor la animación cuando no se habla… es decir, la acción que la palabra.

Oye, a ver si esa niña con coletas… va a ser la Ashoka del fracaso en su serie, saltando a las órdenes del comandante Rex… no el perro, sino el que el soldado que remata los clanes mandalorianos de Maul… Y Sidious que lanzase la Orden 66, que hizo que los soldados de toda la galaxia, traicionaran e hicieran ejecutar a sus generales Jedi´s, tras abandonar el título de Darth, sin bailar en la obscuridad como Bruce… se colara en la Tripulación Fantasma, y la liara con la unió de los holocrones de jedi y shit… P´habernos matao… shit!

Maul y Grogu, junto a Mando y demás… son dos muestras de los colores de los clanes de esta nueva galaxia, prometedora… sólo falta el azul del elefantito y de Cad Bane… y el amarillo… ¡de yo qué sé! Quizá, el veneno de alguna serpiente gigante… ¿o la de un político de la galaxia… con 2 SpaceBalls? Felicidades, young Mel…


 

domingo, 14 de junio de 2026

Ted Lasso. Season Led Tasso.

 


El Deporte Rey por antonomasia, es el Balompié… Y es sólo Fútbol sí, pero dentro de la caja tonta en esta serie de Apple TV (emisión en Prime Video), con nombre de un extravagante entrenador procedente del fútbol americano, que no se trata de una tediosa franquicia deportiva sin historia. Sino que posee un interés para otros espectadores no aficionados a un juego inventado por los británicos.

Aunque para algunos determinados de cierto país… En su guión se reitera intencionadamente, creo, nombrando a un listado de los equipos más importantes de Europa, haciendo paradiña de un par de segundos, a continuación, le niega una posición en el podio al mítico club blanco, mejor del mundo… el Real Madrid C.F. Y eso, particularmente por esa negación burlesca y guardiolesca, ¡no se lo perdonamos! ¡Qué vuelva Mou!

Dicho esto, la serie Ted Lasso es un enfrentamiento a cara partida, de una sonrisa atravesada y, a veces muy alienada, entre sus queridos personajes, que poseen luces y sombras. Como todos… Excepto que, en la mayoría de los casos que propone, pertenecen a un club de privilegiados, comparados con el resto de la sociedad normal. Que, eso sí, tienen devaneos amorosos-sexuales, que forman parte esencial de ese apogeo clasista más cercano a la mayoría.

Todo proviene de un descenso anterior a los infiernos, pero llevado con resignación y paciencia, que sin embargo, en esta segunda temporada, se vuelve más problemático, en términos personales. Y ahí radica la diferencia psicológica, donde los protagonistas reflexionan y bailan  alrededor de los excesos, como el nivel económico, el éxito social o profesional, y los designios caprichosos del corazón. Sin olvidarse, en ningún momento por ejemplo, a los guiños contemporáneos sobre la música, el cine y los medios de distinta rigurosidad crítica.

Evidentemente, esto se complementa con la personalidad de los dos creadores principales de Ted Lasso, el guionista y productor Bill Lawrence, que escribió capítulos para Friends, Scrubs y The Nanny, o las más actuales Shrinking con Harrison Ford y Rooster con Steve Carell. Y claro, el principal protagonista de la serie, que lleva todo el peso de la comedia y los llantos a sus hombros, el actor procedente del programa Saturday Night Live, Daniel Jason Sudeikis, que no es texano pistolero, sino un virginiano, que curiosamente, homónima al estado, tiene de capital la ciudad de Richmond. Como, esta locura de sociedad deportiva y amorosamente, inestable.

Mr. Sudeikis nació al Este en Fairfax, cerquita de la ciudad capitalina, y otro dato interesante – que desconocía por no interesarme la privacidad demasiado – es que la siempre interesante actriz y también directora, Olivia Wilde, estuvo unido a él durante una época. Quizá sobre eso igualmente, reflexiona en la serie de manera constante, así como de su residencia de la infancia, en Kansas, y no tener capacidad para degustar dulces, cervezas y esa infusión de sus pesadillas. Con orígenes europeos, posee la habilidad de trasladar en su entrenador, las frustraciones y las contradicciones, a ambos lados del océano Atlántico. Con un premio de comedia en las maletas, y en años de pandemia mundial.

Una época inolvidable para todos… en la que unos, sudaron y se rallaron en casa… y otros se pusieron las botas. En fin…

Alineación… de alienados.

Una de las reflexiones de esta comedia balompédica es, además de ser capaz de creer en ti mismo y en el grupo, que positivamente, sus reflexiones, incluidas los tacos e improperios variados, te podrían llevar a ser mejor persona. Y para ello, el ramillete de privilegiados económicos, buscan otras necesidades básica, incluyendo a un multimillonario africano que se ofrece como candidato, a la donación de la herencia paterna, para hechos más prácticos y altruistas… Bueno, eso dice… aunque no te lo creas… ¡Pues, fuck cree!

Estas batallas, como las menos importantes, pero necesarias, sobre el terreno de juego… sugieren estrategias a un muy alto nivel. Gracias a estos intérpretes que se vacilan o reniegan coordinadamente, a un ritmo de virtuosismo que va en aumento. Siendo la cercanía con las relaciones personales de la gente humilde, o fanáticos de unos colores deportivos, la relevancia con la que transitan por la vida. O, en determinados episodios, se embarcan en una alocada noche, que nos recuerda a películas, como After Hours – conocida en España como ¡Jó qué noche! – del maestro Martin Scorsese, Punch-Drunk Love de Paul Thomas Anderson, la más radical Last Night in Soho, y las enseñanzas positivas dentro de una pesadilla psicológica, de James Stewart en la mítica It´s a Wonderful Life, ¡Qué Bello es Vivir! De otro maestro como Frank Capra.

Salvando distorsiones en las épocas y los hechos narrados, que señalan a diferencias de creencias, o la era de simple fama en las redes, y en los volúmenes de sus carteras o cuentas corrientes, atribuidos a campañas de publicidad. El caso esencial es que, los efectos del amor en Ted Lasso sirven como modelos para las tristes míseras vidas de los demás mortales, así como, las consecuencias de las humillaciones de padres a hijos, o de los poderosos a sus parejas. Por ende, esto es la serie, y con otro letrero que exprese… y sin embargo, te quiero. Te lo crees…

Tal vez, no se trate de un viaje de vuelta, al romanticismo homérico de Odiseo y Penélope en la Odisea, pero mantiene la perspectiva de un posible encuentro, al menos, con su hijo Telémaco, el de los chats como si fuera un arco con sus flechas envenenadas. Ni que, tú en su papel, o cualquiera de los seguidores comunes, tenga nada parecido, porque los jefes normalmente no se comportan así… Por tanto, a los humanos sólo nos queda subsistir, resistiendo a los embates de la economía. Qué, sin duda, puede destruir matrimonios, imbuidos por el consumo de alcohol y estupefacientes…

Aquí, de momento son fiestas con nocturnidad, y paradoja de la coincidencia en las calles y otras peleas callejeras.

Risas victoriosas… y otras celebraciones.

El comienzo es de comedia navideña, pasando por Nothing Hill, Tú y yo, o 4 Bodas y un Funeral, y la caída de un campanario frente al City de los Oasis, contra todos sus montones de pasta… una Champions! Pasta crítica, servida en pubs clásicos y rostros casi anónimos, que dotan de una flexibilidad o habilidad transitoria a los episodios. Como un tatu en el culo…

Al final, parece que lo importante, - además del creer…-, es la amistad y ese querer no tan habitual en reciprocidad, ocasionalmente, tan difícil de encontrar en estos momentos de conexión fantasmagórica… Y los fantasmas paradójicos de ese amor, es la visión temerosa del propia Mr. Lasso en sus recuerdos con el pasado y el matrimonio. El paralelismo con el personaje de la mandamás, creada por la actriz Hannah Waddingham, que refleja la complejidad de una venganza en primer término, para acabar reivindicándose como espíritu libre… y racial. Su voz ya había triunfado en el West End, como Bruja Mala del Oeste en El Mago de Oz, o dramáticamente como Septa Unella en la quinta de Juego de Tronos.

Jeremy Swift como opuesta ejemplaridad de la unidad familiar, eso sí, con extraños comportamientos que distan entre lo enfermizo y la hilaridad máxima, con cierta flema que ya paseara por Downton Abbey. Los dos machos alfa en celo, el también guionista Brett Goldstein y Phil Dunster como Jamie Tartt, a cornadas complejas y palabrotas cruzadas, por el amor de una radiante y simpática Juno Temple – distanciada emocionalmente de su papel en la quinta de Fargo -, y ambos con distintas camisetas, la roja del maltrato paterno, y la negra como una especie de bandera pirata o rebelde.

Pero el equipo de Richmond, no estaría completo sin las píldoras de todos sus componentes en papeles de protagonismo deportivo o lectivo, como el tercero Nathan del actor Nich Mohammed, el nigeriano interpretado por el comprometido Toheeb Jimoh, el mexicano de pies delicados – como otros…-  el futbolista Cristo Fernández… o ese segundo preparador Beard, oso amoroso, dejado o reparado con pantacas a lo Elton, por Brendan Hunt.

Por supuesto, hay cameos de renombre, pero… como curiosidad a parte… diremos que el padre de Jamie, en la piel del actor británico Kieran O´Brien, fue partícipe en películas como la genial 24 Hour Party People, The Look of Love o 9 Songs, del gran Michael Winterbottom. Y del elenco de dos grandes series de éxito mayúsculo como Band of Brothers y Chernobyl… píldoras ácidas como su papel extremo paterno.

Y para finalizar, antes de ver cantar como un negro al Rick Astley, demostraremos que el Richmond es un club de fútbol de Australia, y que verdaderamente, el de la serie se inspira en el famoso Ipswich Town de Suffolk, que volverá esta temporada próxima a la Primera de Inglaterra. Son los chicos del Tractor iniciados en 1878, no amarillo sino como Los Blues del Este… quizás por eso, lo del episodio con la Blue Moon en el horizonte lobezno, junto al más allá, pues fueron machos alfa de la Liga en 1961 y de la Copa de la UEFA en 1980.

Una lágrima lunera… pues el mítico Pelé jugó en el viejo estadio Portmand Road del Ipswich Town en la película Evasión o Victoria, - antes de su excelente documental -, y con aquel gol geométricamente diseñado… que luego marcaría el mismo Cristiano Ronaldo. Pero no… para derrotar a Mussolini. Ser o no ser, a poder ser querido… al reencontrarnos con ellos, protagónicos, y con Ella… No, la Victoria o Vicky reina del pinball, sino el paso de vuelta a casa… lanzando una mirada a la resistecia de John Wayne y su mueca medio sonriente… como un oasis en el desierto tejano. This is the Way, grogus y marineros, espartanos futboleros, todos… ¡O no!

Colorín, colorado, ¿hablaremos de mundiales…? Ya veremos, y comprobaremos si metemos en la tercera… un golazo al Pep entre las piernas… o patas ya, para un ¡no banco!

 


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