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domingo, 23 de marzo de 2025

Dune: Prophecy & Skeleton Crew. Season I

 


Érase una vez un espacio triste y oscuro, en el que todos podían navegar… Sí, incluso los más jóvenes.

Pero a través del tiempo, determinados artistas dedicados a la ciencia ficción, se dedicaron a llenarlo de pequeños, casi infinitos, puntos luminosos. Como faros de señalización para antiguos navegantes, los aficionados se orientaban en el mundo conocido y por conocer, tal y como aquellos pioneros… Así, en cada luz intermitente, lejana y danzante, una vida se definía, como la de aquel niño que nació hace una intemerata de años.

Sus pasos serían reescritos por un novelista fantástico conocido como Frank Herbert. En 1965 emergió en Dune de sus sombras, en paralelismo a nombrados por escritos sagrados o arcanas civilizaciones. Las conciencias del planeta azul, coincidían en el pensamiento de conservación de ciertas costas y sus arenas. Y el nombre de Paul Atreides, en referencia a una de sus Casas y la vertiente más revolucionaria en aproximación como sugerente jefe y  ratón del desierto, dio los primeros pasos de una saga. Al igual que la Fundación que emergió de la pluma de Isaac Asimov.

Metido en grandes batallas raciales y otras movidas ´especiales` con el imperio de artilugios mecánicos, Mr. Lynch lo viera a su manera. Que, sin embargo, no siempre fuese la mejor como acostumbraba nuestro admirado David en su mundo surrealista y paranoico… Una de las causas, los efectos visuales, aquí son religión. Y el caso es que su propio hijo, llamado Brian Herbert, junto a Kevin J. Anderson – superviviente de Star Wars Ep. I que será mencionado, y creador de la Trilogía de la Academia Jedi -, se situarían en esos 10000 años antes, para introducirnos en una nueva Trilogía, que comienza en serie. Pero, algo renqueante como gusano extraviado, Dune: Prophecy de Max HBO.

El siguiente salto temporal… de creyentes en letras de Mr. Herbert a la gran pantalla, por marcada versión de Denis Villeneuve, y la próxima revelación como Mesías, en determinada forma o género… Amén.


Dune: el Prolapso.

De una desazón, como algo que se sale de su lugar natural, ese rincón de libros y pelis… el arquetipo de nacimiento de otras space óperas futuras, se transforma en algo orgánico, como diría otro personaje elegido por un tal George Lucas… ¡Yo sería, tu padre! Si hijo, hija…

Sí otras eras, los tiempos que están cambiando como versó el Bob, y la madre que la parió, qué a gusto se quedó… Porque la esfera dimensional fue cambiando en su nombre, de Herbert hasta la trilogía susodicha. Que se extendió por el espacio herbertiano como una secta. Y bien aburrido, me dejó in situ. Aquello ya no eran los padres, como dicen ahora los jóvenes, a 10 milenios de mentes distintas y reintroducidos en la Hermandad de las Bene Gesserit. Así en un guiño a otros cuentos de criadas y su liberación de ciertas propiedades en el pasado, ya menos romántico, supone la evolución del empoderamiento. Hoy visto en la realidad, en forma de lobbies como en otros pensamientos.

Habitualmente, lo que menos me atrae de la obra artística, es la oda sectaria y monástica. No es mi predilección en materia novelesca o cinematográfica… las sectas me repelen. Así que me paso la mayoría del tiempo, de bostezo en bostezo, sacándome del infinito, más o menos p´allá, y quedando lejos de las preferencias paternales, que estudiaron a filósofos como Jaspers, Juni y Heidegger, o fantásticamente fortalecido por Jack Vance, R.A. Heinlein y sus Tropas del Espacio, o El Último Castillo, más especialmente esos mundos en guerra de H.G. Wells.

Así, se refieren a brujas por algunos/as, no acólitas, como insulto a la magia, una perversa manipulación del poder para evitar el emparejamiento amoroso, y la meta de la procreación genética. Qué, curiosamente… tanto difiere del mayoritario pensamiento ultra feminista… como una especie de prostitución sistemática. Y por tanto, quedando divididas entre Bien y el Mal… te suena, no.

Se ha configurado tras una llamada Yihad Butleriana… Hoy en rigurosa singularidad distópica, o no…

 

De la Madre al hijo…

En la Escuela Madre, la supervivencia difiere de aquella I Am Mother o los pequeños lobeznos producidos, o amamantados por RidleyScott, sino al prolapso más definitivo, que nos deja completamente aturdidos, con tantos cromosomas duplicados, hacia  la consecución del poder. Casi pareciera la reconversión científica de aquel moderno Prometeo o Frankenstein, en monstruas de política… y un toque Terminator, servido en píldoras.

La primera Profecía de Dune, se aleja emocionalmente de las máquinas, de El Manantial de la Doncella de Ingmar Bergman o el Rashômon de Akira Kurosawa, donde la violación era acusación. De igual manera, aquella Lady Snowblood que inspiró a Kill Bill, el Ford de El Sargento Negro en suspense leguleyo, o el dogmatismo femenino de Lady Vengeance hacia el estilismo de La Doncella, de Park Chan-wook. Ni  siquiera aproximación a la Hija del General.

Tampoco es manifestación romántica de la Hija de Brian o la delicadeza del Pasaje a la India… ni acerca a la dureza de Rompiendo las Olas, en otro universo sexualizado, alejado a esta caricatura de la misma Emily Wastson. Todo este relato, para hablar de la herencia hitchcockniana de BlackMail, comienzo de superación, defensa propia y el fetichismo que vendría después… Pues quería recomendar la desorbitada iniciación, del documental, Becoming Hitchcock, con su rotunda sombra y firma, como diría mi padre, el tío Alfredo. Dios suspensivo… ¡Qué aprendan otros…!

En Dune, ellas conducen su propia existencia… ¿del porvenir?

Skeleton Crew… una historia de SW.

Mientras otra historia de Disney+, nos sumerge en odiseas pretéritas… Basta observar Navegantes en Islas del Tesoro, exploradores o Héroes del Tiempo, y nuevas versiones de los pirateos de Elisabeth, la Virgen I… hoy vistos en versión espía de Estado Eléctrico. Una guerra robótica…

Los machotes ágiles como Errol Flynn y Burt Lancaster… son fantasmas. Ocultos como tesoro en The Goonies, donde los temibles Fratellis y el desdoblamiento de la visión materialista de Willie el Tuerto con la inocencia del gigante de sonrisa sincera, el Sloth de John Matuszak, eran constatación hecha carne y único ojo polifémico… ¡Piratas!, en papel metálico y gruñón. Momento ochentero, capturado por a Columbus, Chris y los copilotos don Spielberg y Mr. Richard Donner.

Nos retraerían a odiseas, de la mano amistosa-belicosa de J.R.R. Tolkien, en huella fílmica, una secuela más gamberra y poderosa Cuenta Conmigo, y algún Oscar tardío más actual. Además de niños perdidos, mágicos o fantasiosos… quedan otras cosas por venir… tal vez… En este regreso a casa de mini marineros espaciales, si existen máquinas pensantes… de pata de acero.

Pero definitivamente, una nos descoloca dentro del universo creado por Mr. Lucas… que no recuerdo de nunca. Es una robotilla, prima en su género, más cercana a Alita que a los cyborgs humanoides de la obra generacional e inspiradoramente sangrante y distópica, Blade Runner. U otros con la función de esclavizar o destruir nuestra raza, ¿humana…?

Ya estaba escrito en las arenas, bajo páginas anaranjadas de Dune… “No, se construirá máquina semejante, a la mente humana”. Como aviso y base pluscuamperfecta de la sociedad planetaria… En fin.

Me resta nombrar a The Goonies II y Gremlins III (con Columbus, productor de Nosferatu), parecen un hecho y derecho, de generaciones, con el futuro televisivo de Las Grandes Escuelas de Dune de Brian Herbert, sobre esta trilogía Sisterhood (La Hermandad de Dune), Mentats (o Máquinas Pensantes), y Navegantes. Con Olivia Williams – pasando del Sexto Sentido de elegido, a Una Educación y el Maps to Stars, y aparición familiarmente fantástica como Queen of Andor en La Rueda del Tiempo…-, a Mark Strong (Nine Perfect Strangers, la última visión de ojo vidrioso tras el Cristal Oscuro y la de acólito de Pingüino, hacia el Everest 2025, y finalmente, Travis Fimmel de jefe casi inmortal en Vikingos, a aspirante a profeta de Raised by Wolves, con vistas a la 2a de Black Snow, próximamente…

Y del otro lado de la galaxia, con Jude Law, qué tantas victorias nos diera desde Gattaca, informática avanzada de ExistenZ o A.I. y otras guerras con Garfios y parches, a este corsario de Tripulación Perdida. Pasa al Edén de otro ochentero famoso, Ron Howard, y suena como Putin, joerrrr. Pero primero suena para caer en el agujero de Black Rabbit, otra historia de N.Y. De juventudes Star Wars, tal vez hablaremos... o estudiaremos en otra ocasión. Ron, ron…

Dijeron… Saldremos Mejores.

Mira que Skeleton empieza bien, rememorando otros viajes y esqueletos enterrados… aunque, muy vivos. Suspiros de sagas, remontando el prefacio ochentero, como los recuerdos memorables de vaqueros bajo soles, ya no tan solitarios. De los samuráis que salvaban princesas, o las perseguían y enterraban en el machismo secularizado, y especialmente, junto a aromas oceánicos de corsarios o piratas.

Y aquí, jo jo jo, estamos, alienados… con la cofradía infantil, por control del transporte por el hiperespacio, a la intención de trazar una ruta de vuelta a casa como diminutos odiseos… Hoy tan de moda. No necesitados de melange para romantizar amistad, liderazgo o, lo más importante, la imaginación. Eso sí, dentro de esos cánones, ya tan surcados en eras del ayer. Lo malo, quizá, no el pillaje…

Sino, esa banda sin demasiado relumbrón, de escualos… y la batalla final que no es de Corrin, en planeta oculto que asemeja más a persecuciones suertudas entre bosques de Ewoks-wokes, que a una verdadera amenaza de despiadados asaltadores de bancos… Y eso, nooo…

La Biblia de Star Wars no menciona tontunas… salvo alguna en aquella Amenaza Fantasma… que ya nos avisaba en su título, con Infante, pedante, incluido. La última trilogía nos retroalimentaba en la estima, y narraba a las nuevas olas de jedis, que cualquiera podría serlo... levantando un poco la vista y mirando las estrellas. Y después de tanta pandemia, decían "tranquilos, saldremos mejores...". Sí seguro, ya estamos cogiendo los láseres para la batallla... ejem.

Aún me queda algo que señalar en los planos… lideresas como Chloe Lea, ya introducida en la Fundación en serie, y la nueva tropa con trompa, que queda como un chiste al final. Y es el cálculo de los públicos jóvenes actuales con la dual violencia, no se puede disparar al aire. No se debe, porque ya no se engaña, a casi nadie… ¡observando las políticas!

Omnius no son Barbanegra en el siglo XVII – ojo no acabado en m qué es peor -, ni el Titán Barbarroja en milenio X a.C., gracias a un error del Titán Jerjes, se expande como virus respiratorio por el universo… son replicantes. Así que el ser humano es irracional y poco eficiente, deberá ser exterminado… masculinamente hablando. Y los planetas sincronizados por la mente regente, serán wokes para más inri, catalizados, comprados… sin tesoro. Robado por las manos de piratas verdaderos.

El heredero, muerto a manos del robot independiente Erasmus, no de Rotterdam, sino de oriente, significa la revolución nombrada y la esclavitud para los humanos libres, hasta entonces. Y en cada planeta, gobernará una robotisa… Entonces, se acelera el proceso de los viajes interespaciales por desdoblamiento del cosmos, y en pocos minutos los militares Harkonnen y Atreides, en ellos perderían un 10 % de la flota, hasta esa última contra Omnius en el O.K. Corrin galáctico.

Y se cerró el Banco… con la fabricación de moneda a espuerta, fin. Haber estudiado… como Steven, George, Ridley o Denis, Jonathan y Christopher… si no, quedarás expuesto a la contaminación de una serie Z, como en el bicho femenino de Blood & Snow. Una cagada ártica, canadiense, sin dinero ni aranceles a lo troche y woke… Sin duda, me hacen más gracia, los piratillas cantores… y el estilo juvenil. O la Hermandad del Acero de Fallout… o simplemente, un agente naranja radical de Yellowjackets III.

¡Ay, Cosita! sin-pa… peles. Qué, repeles, por falta de imaginación. Y esta historia, se acabóoo… ¡O no! Ahora prefiero a las mujeres reales de The Pitt y… Te aviso ya que el futuro, se verá… Severance!

 

miércoles, 12 de marzo de 2025

Black Doves. Season I

 

El espionaje internacional siempre ha estado, irremediable e históricamente, unido al sexo.

Atribulaciones emotivas que se desarrolladas en intimidad, por hoteles y alcobas privadas, con el fin de conseguir un contacto fiable. De propósitos revelados entre gimoteos o susurros, que interfieran sobre los intereses de una nación. U organización, más o menos secreta, a cambio de emolumentos normalmente.

En muchas ocasiones, por amor patrio… como en el caso de la famosa femme fatale y princesa falsa, Mata-Hari, en la cruzada racial de Josephine Baker, o Josefina Guerrero luchando contra japoneses y terrible enfermedad de la lepra…; y un grupo de mujeres británicas del SOE, toma ya… pero bajo mandato de Winston Churchill en la II WW, entre guerras anda el juego, habrá más pasta… y por medio de su famosa sección F, de féminas y con aquellas excelencias con el francés.

Por descontado, operaciones que se nombraban con epitetitos en clave, para confundir las acciones de especialistas desde la red de Felipe II, hasta la actualidad, con denominación animalesca. Siendo el más conocido como Topo o infiltrado. Otro como el Chacal – parentesco con los ninjas o shinobis, o assassins - contra la agente del MI6 con Eddie Redmayne, aunque no visionada, creo que me seguiría quedando con aquella notable de Fred Zinneman, como joya visual de la novela de Frederick Forsyth para el magnicidio de De Gaulle.

Más de cuervos, caballeros negros por el mundo oculto, gorriones rojos en sacrificio – donde recordamos quizá el mejor papel de Jennifer Lawrence y el animal guerrero de Joel Edgerton -; algún que otro chivo expiatorio, depredadores como wolf o lobos solitario, de diferentes palos o… tortugas ninjas mutantes… hasta, las sigilosas PalomasNegras.

O no tanto, dependen de los conflictos amorosos… quién habla, otorga… la oportunidad. Pero si se trata de la comunicación actual, el malware de los piratas informáticos es el rey, los sinNombre, tras el código, para spyware en numerosas escaramuzas híbridas y tratos criminales, mayormente. Son llamados gusanos, cebos para pesca digital de datos o phising, y los consabidos troyanos, nominativo por el célebre caballo que parió a Ulises. Por supuesto, esperando que empiece su mítica epopeya en manos del británico-estadounidense, Christopher Nolan, con extenso de navegantes interpretativos… Pero bueno, esa es otra odisea de especies marinas mitológicas… que ya cantaremos.

De momento, canillas mojadas en fango, oscuro como plumas de córvidos para detective poeniano… nos sumergimos en cloacas estatales, o vaya a saber ud., de la sociedad turbulenta.

Versiones de época.

Fase Sanguinolenta, subvencionada y secreta, en triple SSS que no sería una ramificación de nazis frente a aliados en la Batalla de las Ardenas, con sus comandos infiltrados y disfrazados de uniforme, en aquella recreación fílmica entre la Wehrmacht de un particular Hessler interpretado por el admirado Robert Shaw, contra el no menos carismático Henry Fonda, en película de un casi olvidado director inglés, sin estrellas, Ken Annakin. Menos lobos… perdieron…

Recordatorio infausto por la variedad, todas la vetas posibles funcionan  dentro del espionaje literario o cinematográfico, empezando por clásicos primerizos de Don Alfred Hitchcock, y otros terceros hombres; a los Premios en excelencia para Edward G. Robinson y Paul Newman – en su siglo de recuerdo –, la Charada de Audrey con Gary de Stanley Donen, y fugas hacia Damas de Shangai, en correspondencia con Gildas, Maratonianos en caos, casos con viudas negras, Malditos Bastardos, Bournes a Misiones Imposibles… que ya llegará en coma dos, un Top de acción para Tom Cruise… en parachute.

Pasamos por máquinas Enigma, mujeres de espías en Japón, cachos de carne, volantes, visitas aéreas de Maestros del Aire con niebla… Es caldo de cultivo para la reproducción de organismos invisibles, mono o multicelulares, que necesitan alimentarse de otros, fagocitándoles, apoderándose de su voluntad, ¿recuerdas a algún alienígena invasor? En serie, o con sangre ácida de xenomorfos, simbiontes, halcones galácticos, cylones y hasta Skrull vs Thunderbolts en el universo Marvelita… Al otro lado, el resiliente kryptoniano Supermán, super infiltrado, superemotivo en el Documental, La Historia de don Chistopher Reeve. Y a capas de cebolla,  se van uniendo en ecosistemas dispares, autosuficientes o no…

La búsqueda de nutrientes necesarios, para parasitar al huésped desprevenido – en futuro hablo de Bong Joon-ho y 17 clones -, y así hasta hacerlo desaparecer… y luego mares de lágrimas…; si no se hacen los durmientes, llegando a veces, a reproducirse entre ellos… Pululando en el sistema político y social, infiltrados en redes nazionalistas, incluso.

El porvenir se ve más caótico… como aquellos seres peludos en supervivencia por una putrefacta charca. Intentan - y lo llegan a conseguir en engaño profesional -, aparentar lo que no son, lo que nunca serán… Y da significado a su otra vida, la peligrosa, donde la infiltración puede sentenciarte, al anonimato perpetuo, o peor… El agente secreto, normalmente entra en grupos radicalizados - tal que terroristas, sectas o enemigos de la patria -, o simplemente, son remunerados por alguien con poderes – dirigentes o societarios -, para sonsacar una información confidencial. De una lista negra, un dato, clave o el Top Secret…

Habitualmente sin el humor de aquella peli del trío increíble de la toma inédita en segundo plano, tercero... o ZAZ; del cual, nos falta la pata del recordado Jim Abrahams, ni aterrizaremos con su piloto autómata, por aquellas míticas parodias mágicas y sarcásticas. Por cierto… me pregunto ¿qué actor suplantaría el estilo y humor del primer Val Kilmer…? Y por mimetización, me saldría el exitoso Austin Butler. Pudiera ser…

Vuelta al redil… dos piquitos coinciden en nuestro tiempo por esta España y la ex-Europa, ¡vaya pareja…! Paradoja del pasado, o una maldita broma! Con escándalo en la Gran Bretaña, agentes o no, que convivieron o casáronse, parieron inclusive, con parejas engañados/as, por amplios periodos de sus vidas. Y ahora sale el desencanto de la traición, espiados buscando información en sus actividades privadas, como escualos de ciertas organizaciones. Como dije, parece un, no tan permitido cotarro como aceptado en ´general` por la… X.

Y luego, aquí en tierra de penumbras, La Infiltrada, película de acalorado debate a favor o en contra, según ideologías y la ley. Cuenta la incursión policial en banda cuadriculada, por boina estancada, favorecedora del caos patrio, dentro de sangriento baño, sajado, sanado en política y no curiosamente, perfumado. Creemos… Mientras las poetisas, musas también, fueron engañadas más al este, y se mosquearon como un belga falso, con nuestros dineros… o los rusos, que también.

Naná, nananá, rumore, rumore… En el ministerio del tiempo, interno, se  juntan a rostros de fachas verdaderos, a la desigualdad entre ciudadanos y ese derecho, tan poco progresista, de la no admisión, o expulsión de GH. Esto es globalización a la carta… mediática. Si no puedes, a la calle...

Es decir al fondo a la… pasta gansa, práctica de ultra, socialnazionalista, ¿para qué… democrática, no? Pudiendo engañar al pueblo… Mientras que, aquellos, se cagan en aquella mujer infiltrada… hoy se cargan, a las educadoras y… es época del 8M, ya sabes… máscara y silencio.

Topas…

Por tanto, me he topado – verbo nunca mejor transitado-, con Ella, la Webb secreta de Keira Knightley, que es una versión tranquila y familiar del feminismo. A veces guerrera a tiros, dentro de reducto denominado Palomas Negras, de Netflix. O Black Doves, de negros objetivos… y producción del creador de El Proyecto Lazarus, por ende, más notable.

Sin embargo, no es tan woke como se esperaba, hay un contacto diferente en forma y espíritu… Un amigo palomo negro, o cojo, por la forma de vestir, y lo otro… en el semblante tranquilo de Ben Whishaw, el del Perfume, y la madre que lo parió… ya sabes, en aquellos restos que parecían el vertedero de un mercado chino… ¿Ahí hubo infiltración…? 

El guión de Black Doves atrapa con sus querencias, algunos temas paralelos, tiros por vía extraña, con regresos furtivos al pasado, trajes de fiesta, conflictos que destapados con aroma a estrellas, cuerpos tumbados en un banco, solitario, y el asesino perfumado, no rasurado. Medio dulce, como parece… a veces empalagoso, y lo vas a ir viendo, te quiero, pero... Nunca será lo que podías esperar, una Matahari tal vez…

Pues no, sin embargo, vano recuerdo para ángeles de Charlie en la tv, black mirror británico, con Intocables Vengadores, cuervos entre Tronos, Montecristos de Tabús, Sherlock´s adaptados, Peaky Blinders… ya quisiéramos… queriendo cambiar nuestro mundo. Y lo hicieron…

¿Un mundo más sano y sociable…? Pues no sabemos… el motivo exactamente de la cifra… Al fondo de todo planteamiento moral, o ideológico, esta la mera transacción comercial. La entrega de cheque al gatillero, ¡gracias por el trabajo completado! Te llamaremos… la próxima, si la hay… ¡Hale al SepeBrit!

Y en la vorágine salvadora, el prota solterón, al que se quiere redimir a toda costa, es lo contrario a aquel machirulo. Cuando nos mostró su gusto por las armas, como el pionero 007, en postureo más sensual, como novio en la polémica Chica Danesa, y siniestro serial killer en El Perfume de la archifamosa novela de Patrick Süskind.

Los asesinos a sueldo, no volverán a ser lo mismo, ya. Se ha modificado ese estereotipo… No sabemos si para bien, tú decides, palomero.

Sajones, jugando a Chinos.

Tras este caso, de terraplenes ofuscados, está Alex Gabassi, que salta a  una trama oscura política, donde las cosas van cambiando, con las ráfagas y los aires. Entretenimiento en el Londres moderno de aquel Jack, el destripaterrones, firmado El Asesino más famoso en las humedades victorianas del Támesis.

Cuyo interés va quedando en thriller, algo psicopático, con dramas emocionales salteados, que van dejando a la mujer de lado… para recaer en el impertérrito, de gatillo fácil, o no… Depende a lo que apunte.

Su variación sexual, cambia el orden del suspense y altera la perspectiva de un killer romántico, a cierta pretensión calmada del nuevo estado woke, sin ostentación, qué es de agradecer… Y esta estrategia, poco habitual – recuerdo ahora mismo al Willem Dafoe de The Boondock Saints, a otro nivel of course- , nos vemos a gatilleros al servicio de la reina, Rey, o lo que sea por venir… ¡por la puerta de detrás!

En Black Doves, no se abandona el nido por esa ideología, gracias a Dio, ni otras adicciones más fatales. Se parte del cambio de roles, como si la Taylor Joy de la entrega australiana, pero sin Max macho -, se metiera en la boca del lobo, o loba… A la caverna de 40 ladrones o más, alterados, violentos, politizados, en cotización al alza, corrompidos, niños de papá, tal que ruso de Anora… Ahora que la bailarina, se salió con la suya y dejó a la actriz retirada a la fuerza, insultada en círculos, no admirada… sin premios, acribillada a balazos al fin… como Bonnie sin Clyde.

El reino esta comandado por ellas, jefas por doquier, con poder singular. A un lado y el otro, de la sangre, y la pasta gansa. Mujeres con licencia, o no… para matar en masa. O en igual derecho matrimonial, meterlos en la cama.

Es el cambio, amigos.

El cine y la tele han cambiado… ya lo decía Bob Dylan… Anticipo de emociones secretas que vienen dibujadas durante su carrera artística, y la otra más profunda, desconocidamente personal.

En el retrato masculino, versado, con agentes femeninas, de A Complete Unknown, hallamos la imposibilidad. El juego del desconocimiento… y eso es lo más sugestivo. Además del esfuerzo físico y mental, de reconocer al cantante, con bello gesto y una buena voz.

Las actuaciones entrecortadas, no pueden con él… con el poeta y su motocicleta… Certero en la composición. Pero lo que me molesta… es rasurado en exceso. Tijeretazos a actuaciones cuando tienen mucho que decir, debían hacer crecer el enigma, el paso  acústico o eléctricamente, al contenido, hablando… contando al autor, James Mangold, ¡no joer!

Qué te vas quedando con la música, y no… excepto el especial soso de Joan Báez, a su oído. Qué es el nuestro y siempre me lo pareció un poco, tristón escenario digo... Pues eso, te quedas… compuesto y sin novia, ni Mónica Barbaro, ni Elle, Fanning, más recatada que compleja, como activista, ni el Thimothée Chalamet, ¡qué lo borda hasta pedo!. No en físico y química, jeje.

Y con adláteres de gatillo saltarín, poder, poderoso, podemita, y homosexual… voy a hablar de… No, mejor lo dejo para otro momento… Hoy toca el alcantarillado, las cloacas de Londres y sus redecillas oscuras, la sombra estirada de un Gobierno, la guerra estando Out, o exit… Sin ser Bond contra Mr. Lee, que sería otro cero, cero, siete… grande de Billy W. Llamada a lo caótico y apocalíptico, por navidad, no tan dulce, esquiva como pareja a la fuerza, salto esquivo al lesbianismo, que asemejan a Nosferatus sangrientos, y en particular redención… de asesinos naturales, o a sueldo. Pero, amistosos.

Ya que, sin duda, estos miembros, lobos solitarios de otros gustos, o en parejas que disfrutan de lo suyo, lo profe, ¡qué es matar a otro…! Sería una refundación del hospital de Pittsburgh, regentado por el Dr. Robby Rabinavith… con semejantes altibajos emocionales, tensiones entre ellos, los trabajadores de la salvación, en sentido contrario. Definidos por esa sangre fría necesaria para el trabajo. Ejem… es un lujo mío. Al terminar la jornada… nos encontramos con la verdad, o pos verdad… Estos son asesinos, algo vampirizados dentro de una escala londinense sin transbordos con Transilvania y el tiempo.

Son Odiosos, de Oddity… que pululan en sombras y se guían por el dinero, liquidadores con un lado amable, que cobran y a veces, no cuadra demasiado. Pero bueno, esto no es Laroy, Texas… Es un lado más romántico, con toques familiares, sin la épica de aquellos magníficos Bonnie & Clyde, qué tanta huella me dejaron, con sus temas. Incluidos los dos Gene, Wilder y Hackman, que juntos descansan con nuestras risas, mejor… y recuerdos cinéfilos. ¡Gracias boys!

Y damos Bienvenida, ya establecida hace tiempo, a la violencia de las mujeres, luchadoras contra los machirulos de gatillo facilón, que te tocan el culete al pasar, y ríen… como sangran, no. Se alían de extremo a extremo, para finiquitar a los imberbes esos… con el orden de la vieja escuela del asesinato… Mientras aquellos agentes infiltrados a lo Max, como números claves, han fenecido en acto de servicio, para siempre. Este mundo, no lo va a conocer ni Brad Pitt… en un tren. Ni la madre que parió a Bob, cuando no pensaba en dar el cante privilegiado, o el Johnny Cash… un fantasma en negro, positivo…

Asesinos variados habrá y han habido, pongamos que hablo de los esdrújulos de los Hnos. Coen - esos que idolatramos-, y más sustancialmente, el de Gabriel Byrne y colegas, - o acólitos del gatillo mercenario -, que se pasea bajo el sombrero de Muerte entre las Flores, y nos apunta paralelismos.

Al menos, en las relaciones de amantes que engañan a un jefe - en el caso de la Paloma a un marido de ministerio de los enamorados -, y que acaban enterándose del desaguisado familiar. Cosa que no ocurrió con Marsellus Wallace y Umma Thurman o Mia, cuando se pegara aquellos bailes con Travolta resucitado de VV, sin llegar a más por esos pelos, y aquellos polvos directos al corazón... 

Sin embargo, quitando el humor a un lado, todos hacían uso de los tiros al vuelo, a la pared o al bosque. Aquí Keira y cía, se debaten en ajusticiar la venganza. Al igual que el culo de Marcelus... Travolta aunque pagado, iba un poco más por libre... y los coenianos se tambaleaban, de una banda, a otra, donde Byrne era el más legal en las prácticas.

Todos eran fotogramas a color del hombre, con reflejos de Mr. Bogart, el primer Lancaster, o el vaquero solitario de John Wayne... Ya echo de menos, esa foto de Dylan alejándose en la obscuridad de un callejón de New York, joer… ni los poetas en Indian rulando a concierto o calles luminosas sesenteras, ni los vaqueros de cadillac solitario, volverán, bebiendo y fumando. 

Sólo él y las asesinas… Sólo Ella, y los asesinos… Es lo que… no hay. ¿Sabes qué…? El macho ha muerto, ¡viva el Bollo! Fuck off, la repera… Este es el juego, no el de yankis vs chineses… Sino, de la chica que se quedó, mordiéndose el labio inferior, ahí, sin amigo, ni Oscar… Y el labio no sangra, pero quema el alcohol sobrante en el cuerpo… en la tarta de segundas nupcias. Bang, Bang!

No de bodas, por descontado, eso ya no se llevará más… y seguiremos buscando a la Keira K. del futuro, por amor al nuevo modo del género de acción. Uno Gay, y violento… pero no, como el de Dahmer, ni mucho menos eh… Si acaso, una cortadita en el ojal, del pastel.

martes, 25 de febrero de 2025

The Pitt… from 7 to 14 p.m.

 


El cine en general, y el hollywoodiense en particular, se nutre de profesionales que desembarcaron de muchos lugares diversos, con proyectos de lo más variopinto… y en las producciones que se ven en competición hacia la carrera tenebrosa, con nocturnidad, de los Oscar´s, tocan todos los palos desafiantes de la actualidad. Y determinadas series, también… y más si se trata de revisiones en el Hospital Médico de Traumas de Pittsburgh, a triajes entre Warner, el creador Mr. Gemmill y los herederos de Michael Crichton. Empezamos bien, la jornada… en fin.

Podemos ver extraños capitanes de barcaza… Con el Pianista aquel, Adrian Brody se acreditó socialmente, maltrecho, y se metamorfosea de nuevo, para The Brutalist. Polémicas de voz en el panorama, que piden descalificación… o no… Años tras tocar históricamente aquellas podridas teclas de la guerra, vuelve para ocuparse obras y asuntos ficticios, que adornan el proyecto y atacan los cimientos de aquel sueño americano. Migración forzada y sexo no consentido, es la cuestión del rechazo en construcción contemporánea.

Hablando de mentiras, en este caso hermosas en su envoltura, más en tiempo pocho de papas… Cónclave posee una narrativa de superación, superior y más adictiva… Sin drogas duras… El personaje de Ralph Fiennes, sin tinajas ni ponzoñas, asemeja a ese fraile culto Guillermo de Sean Connery en El Nombre de la Rosa. Decantándose como uno de los máximos favoritos a mejor actor, junto a Sebastian Stan, el divino Colman y el Chalamet de todas las salsas… O mejor folk, rock espacial electrificado.

Según algunas lenguas y la mente propia que le resta un texto sobre Sing Sing, nos inyectamos en el sustancioso universo de la femineidad y sus reclamaciones sociales. Metióse entre pecho y espalda, un concentrado de Demi Moore a la desesperada, que la explota sin contar esa casquería final… veremos si acaba estallando en gozo. Y no por la edad… Postdata: Unos días después la ficción enraizó y ganó la bailarina.

La xenofobia es guía, descontando a xenomorfos que se rigen por otros tipos de contagio… y es la epidemia vampírica - sin murciélagos entonces -, extendida hasta los 60 en USA. Los siglos la mutaron, de trabajos forzados en esclavitud a una etapa cruenta, en que los derechos comenzaron a forjarse con Mr. Lincoln y demás. Hasta la sorpresa de un libro, que grita en silencio mortuorio hoy, la represión de los Nickel Boys. No sólo por una historia negra y criminalmente escondida, sino por su vitalidad visual, el descontrol rítmico… que te viene a recordar en algunos ejes, la vertical de las escenas de otra tapada, como Anora. La bella y la bestia, invisible, picante… al encuentro de una rosa infantilizada.

Así mismo, arroba el destape protagónico, - en los otros no voy a meterme, lágrima fácil, gritos histéricos, y superficialidad familiar -, en historia semejante al de una prostituta que enamorara, eh… a un millonetis. Pero en ambos filmes, contemplamos la brillantez escénica y diversidad de planos, enfocados o no, hacia mundos sórdidos diferentes, donde el espectador puede preguntarse – mi cabeza lo hizo -, el porqué de esos planos y su resolución, y que tras el ruido, acabas comprendiendo en su conjunto para el caso de la violencia racial. En el otro, un mar de dudas, estereotipos y fluidos… Tras un terraplén de sexo y videojuegos.

Especialmente volcados ante Ella, la mamá-abuela, que pudiera haber sido la ganadora por naturalidad, en la alegría y el dolor… aunque lo será seguramente, Felicity o la Rosselini, por encima del cadáver de Wiked, el engendro xDio. Menos mal que, nos queda la seguridad social… ¡Hale, entubación y a seguir aspirando!

Érase una vez… urgencias.

Con las demandas sociales hemos topado, con los topos también que van escarbando buscando la luz… ¿Verdad cinéfilos de solera y principiantes…? Nos vamos conociendo, ya que aquí ocurre de todo, y aunque es muy parecido a la realidad, va ultraconcentrado, de tal manera y modo, que todas las polémicas se presentan entre las blancas paredes de este hospital de emergencias clínicas. Más que una oleada, es un tsunami, del que es imposible salir indemne…

Cualquier individuo se ha visto paralelamente en algún caso, o semejante, y más después de las miles de muertes acaecidas durante la pandemia. Hijos de fruta, los que lo fabricaron - en serie , y esparcieron, hermano… así hoy vemos el triunfo de la corrupción y ciertos lobbys, sea por el poder, la superioridad moral o la pasta gansa. Que también se demanda, esta última, en caso de los técnicos, entre aliens, nosferatus y ratones del desierto… y marramamiau.

Aún nos queda, una etapa oscura del pasado, al lado del director y guionista, Jesse Eisemberg y Kieran Culkin, que se vaticina como ganador, sin humos… o mejor dicho, sí…. Pues representan la causa judía en un periodo, en el que vuelven las quemazones del pasado y los hechos dramáticos del genocidio a través del Holocausto. Ahora, a vueltas con persecución ideológica que todavía perdura. Como los rastros de sangre familiar, los pensamientos de dictador asesino y la gente que lo siguió… hasta el suicidio colectivo.

Da igual que sea ideología de derecha o izquierda, el genocidio no conoce de egolatrías coloristas… y todavía quedan algunos en el tintero, musicales o animosos, si bien la saturación no es buena. Si no ganas tiempo, priorizando que es gerundio, complejo y parcial, telemático… como pilotando. ¡He dicho… como un Brad Pitt en el turno!

De Thelma… al terminal.

7 vidas tiene un gato, pero un humano no, al menos sin un alienígena en la barriga… En los casos más o menos urgentes, rebuscando en las estructuras sociales y el problema irresoluble de sustancias malditas en expansión, lo más importante se dice, es la atención. Y más si se marca con tinta roja, en un libro de excel, que hay que presentar al juicio…

Esa mecha prendió rápidamente por Estados Unidos y, Pittsburgh no es más que una condenada ciudad más, dentro del infierno de droga dura. Hay claros en los muchos oscuros… del panorama en las calles. A ver, El Brutalist, los chicos de la esencia del gusano, de la droga por redes y tecnología, el dinero pagado por fluidos, sangre para vampiros, tentación de IA en escritura y arte, en Anora hay vicios por todos lados… quizá, el menor sea el de la música rock y, sin embargo… existen numerosos caídos, hasta en los 27… ¡no hay más vidas de gato!

Un solo premio animoso, espiritual, capitán glorioso, sangre de gato que fluye hasta el alma… Si los gastos sanitarios, que todos disfrutamos con nuestros impuestos aquí, hasta allá, sirven para cerrar las heridas, o para desangrarse en desgarradores infortunios actuales, y la sala de 'desespera', es la cuestión. Y todo cuesta, cada vez, un huevo más… alguien se lo estará llevando crudo, o ya se lo gastó en fiestas variadas, máscaras y vacunas invariadas...

Por supuesto, temas controvertidos que están amontonados sobre las camas, olvidasos en camillas de pasillo,  rebuscados para fomentar esa variedad del wokismo en producción a discreción … y condensados por horas laborales, que pueden llegar a dejarte un poco exhausto, como a los profesionales de la medicina pública. Sin embargo están, tan bien presentados y documentados, que pueden significar un salto cualitativo, sobre series de médicos que a todos se nos vienen a la mente… o el corazón, y yo no recuerdo – salvo una próxima y excelente, como los dardos mortales de Dopesick, sin Beetlejuice por favor. ¡Qué fatiga, oiga! ... O no es cierto, demonio de amor, que enfermeras y doctores, médicas genéricas… os atraen y enamoran, en un abrir y cerrar de párpados… ¿Eh ´impacientas`…? E impacientes pacientes o as… Ejem. ¡Diablas!

Es lógico que, la serie The Pitt con gestión de Mr. Brad en recámara, - no mortuoria -, se lustre de cierto tono femenino, que no completamente ´feminista`, aunque va de sí; pero si representa loa evidencia de una sociedad moderna, que pide soluciones… Cuando algunas se arreglarían, con cadenas perpetuas, como diría mi amigo Mr. Clint Eastwood en Jurado Nº2, cuando no, una buena inyección en vena… Pues, lo de siempre en esta historia, larga como la humanidad y el poder del más fuerte, es esa depravada actitud de hombres violentos, física o emocionalmente, que como las adicciones, desatan la violencia. Y en los casos laborales, los trabajos más peligrosos o riesgosos. Se lo podemos preguntar a algunos educadores...

La salud les importa un ´güevo`, en el caso de Ellas, una regla… y en cambio, y la sociedad globalizada está por la labor de enfrentar los miedos, de Nosferatus contagiosos, la incomprensión y el racismo, que componen el universo mediático o profesional… Cuando no, los fallecidos que se convierten en un número... ¡Dramático! Semejanza a este hospital, tal que bosque, con sus diferencias animalescas, sus demagogias actualizadas y tendencias depredadoras... Realmente, al final siempre existe una luz… ¿tras la tormenta? Pájaro, o hay gato encerrado…

Triaje… de mente.

Thelma y Louise, desafiaron las reglas… lanzándose al foso de una radicalización, con ambulancia sin luces, ni cruces en su vestimenta, sólo cargadas con pólvora… y en esas estamos, que esto no se cura, a base de tiritas… Era ante un cónclave, reivindicativo, que se lleva por dentro… sea de una forma o de otra, debiéndose respetar todo pensamiento legal, y cualquier forma de pena... exonerada por juez.

Y en el lado humano, si serán debidamente cubiertos, gastados, o serán meritoriamente tratados, es la cuestión, como casi todo lo que depende de la pasta gansa… Pues la sicología no es lo mío, frente a ofrendas mediáticas con bailes y demás reclamaciones cantosas políticamente. Que, esa es otra cuestión, y se entrevé sobre los hálitos finales de las familias enfilando la última vida – no de gatos -; o ciertas perspectivas pretéritas que se incitan sobre divanes y camas, cuando la mayoría requieren de derivaciones psiquiátricas, u otras... Esas que sí necesitan tratamiento, o… cárcel para el alma.

De materias incontroladas o manipuladas, según la máscara, se distinguen males tópicos y derramas, hacia bolsillos de particulares o interesados que no podemos desviar de ese foco principal y necesario. Y eso que en Pittsburgh y otros sitios, no estamos en guerra… aunque la sentimos de nuevo - con muertos en las agendas…-,  bastante cercana en medio de este bosque de cemento, u otro semejante... por eso, se alían… las cabezas…

El miedo es libre también, así The Pitt necesita de cabeza amueblada, que organice el caos y el todo, aparentemente… Que dome hordas de maleducados, idiotas, desviados, retorcidos, dementes… y se desviva por los heridos reales. Arriba o abajo, como la serie… a quiénes necesitan de prioridad… no de derivación o el triaje, del triage napoleónico… sino de la humanidad por el no muerto. El otro está bien, viéndose desde otro lado, o ninguno. Oscuro como el señor ese de los colmillos… ¡y qué curioso! No está Mr. Dafoe ni el Herético, ni el Conde de Montecristo, o animosos Vigilantes, ni atropellos por el camino… dorado.

En Oz es responsable de cada uno. Pues, en determinadas circunstancias de la vida, todo convertimos en dudoso, insatisfactorio, agresivo, humillante… terrible. Cuando el adiós es lo más común - bye premiooo…- a lo que nos encaminamos… y lo será. Ya que la ciencia, no halla solución, como no remedia los cambios, hormonales o climáticos… ni termina con los ataques víricos, o en internet… Demasiado Flow, o gato encerrado, por acá, por allá... en cualquier sitio, en todo tiempo. A jornada completa, de quince horas… aún resta una segunda ronda.

¡Silencio! Se cura… al otro lado, con o sin el abogado del Aprendiz, - que merecería un premio aparte -, queda la gestión, con los números de las obras hemos topado y, ahí siempre se miente, de un lado para otro; se presentan motivaciones, se ocultan las estrategias, se enmascara la verdad, se sesga la capacidad, o se resienten ante la presión, se lanzan cuchillos al pie, o espaldas… se descentra emocional, arterial… mente. Y se prescinde, digamos, de una coordinación por un número, una ideología, una cama más…

Metafóricamente hablando como el general de unas tropas salvajes, y la ayuda de cerebros artificiales, lejanos hermanos de sangre, en los cerebros ´cableados`, en batallas diarias, perdidos como náufragos, y bajo los extremos, botas de guerra, últimos estertores, sangre envenenada, ahogamientos… en busca del elegido, en cónclave, y la hermandad de la salud, santificada, por la metodología y la ciencia… ¿Existirá el más allá, gato…?

Y zarandeados por el maldito triaje… unos abandonan esta orilla, hacia el espacio como un periodista melenudo. Y en la Tierra, condicionados  por políticos realmente, llevado a un suicidio colectivo… ¡quilosá!

Lo sustancial…

Al menos, en esta entretenidísima serie, queda un resquicio para la esperanza, reciclaje, de géneros… y el humor. Caustico como el fluido vital de un alíen… recalentado como el corazón de un robot.

Los espectadores no se convierten en, sino que somos los pacientes y visitantes, dolientes o abandonados, destruidos… incluida la razón. Y los sexos, que brillan por la falta de inteligencia, natural o artificial, como las voces del arquitecto…

En busca… de remedio, La sustancia, que elimina el dolor o ese padecimiento focalizado en el tiempo, emponzoñamiento de la sangre o dolor extendido por todo el cuerpo. Hasta que el mal crece, irreversible como la ideología, sintiendo que nos dividimos en dos… uno de lado más conservador, y otro atrevido con nuevas terapias… a palos… garrotazos en otros lares… Incluso, observamos lo insustancial a través del espejo social… que quiere evadir la muerte, con una foto...

Cuando lo vivido es lo que dejamos atrás… amigos e imborrables recuerdos, injusticias de segunda clase o errores, y seres queridos, miembros… de la familia. O no… ¡maletas!, que pesan como un viaje a lo irracional de la humanidad. Acuchilladas, bombardeadas, invisibles, ya.

Es la intransigencia o la violencia, de cualquier tipo, que en The Pitt se halla en los pasillos, y atiende a todos los paneles electrónicos, de lo reclamable ahora, concentrado en una inyección directa a los cerebros, alienados o no. En ese aspecto es inteligente, perfecta estructura, sin perder ápice de interés, y el enjuiciamiento personal, tras cada píldora administrada, por vía intravenosa… A veces, de manera vampírica. Donde los estereotipos, que haberlos haylos en ambos equipos, condes y mordisqueados… deberían estar sanados o extirpados hace tiempo...

Y esto que podría ser fácil de abatir con buenas administraciones, o un gato lanzado al estrellato – no sé si como un caracol, de otra especie -, se choca frontalmente con economato de prevaricación, que existir, exístela… pues en necesidad, todos saquean los tesoros. La representación artística comprende todo esto… y lo retrata salvajemente, sin tapujos… a veces, sirve de vomitivo ante los casos más sangrantes, corte fino de escarpelo, balanza de las necesidades y las demandas sociales.

Se carga como jeringa que apunta a tu corazón, al de todos… O va directa a la espina dorsal, sobre la sombra de un machismo, que no es lo mismo que una violación enfermiza o la crueldad… del asesino. Donde una de las mayores causas, es la adicción polémica, que enloquece o deteriora, hasta hacerlos parecer más salvajes aún… normalmente hombres.

El cine es como una ventana abierta que ventila los secretos, de ministerios y sus datos ocultos… Viaje de primos lejanos, que se sienten desbordados por la existencia sesgada, el horror y la emoción. Un bofetón a la sinrazón y el odio, que debería observarse desde diferentes planos y pensamientos libres… un baile desnudo con la conciencia propia, no ideada en una calculadora… y el siguiente paso a dar, compartir… sería no perder la oportunidad. La vida, que sigue siendo lo más valioso, impredecible… y doloroso. Un momento de humanidad, es una lágrima que se seca, con un último aliento.

En el otro lado, esencialmente entretenimiento, también cura la serie de Warner, y no, como las tres horas y media, de otras… ni las canciones, que te vacían el alma… ni memorias artificiales que siente, por ahora… Y la culpa será compartida, entre todos, ellos y nos… antes de que las lágrimas se confundan con otros humores… fluidos invisibles en un desierto alimentado por las Dunas, y del fentanilo, los posibles males que nos entran por la puerta trasera y extirpan el sentido común… en una construcción irrealmente, verdadera. Espejismos, que no son.

Al otro lado, del Flow de la vida y muerte, 7 vidas románticas de los gatos, o la única de perro abandonado… Frente a desprecios o abusos…, el Desfile de sombras y jugadores empedernidos, malpagados, viciosos, de la Sucesión a la postrera Separación, con sustancias en la mente, perdidos… desahuciados. Los vigilantes, novatos o experimentados, escépticos, luchadores, por la salud y honestidad, si bien, algo maquiavélico, malhablado, injurioso, maltrecho, decepcionado con esta realidad, indómito/temerario, esclavizado, solitario, manchado, desprevenido, vejado o sentenciado… uno más, como un hermano, hermana de sangre. De los otros…

Guerrero al fin y al cabo, jefe de urgencias… Aunque, algo deprimido de visiones pretéritas que fueron reales, como la vida misma, enajenada o… ese suicidio del Ser. ¿La Leyenda de un Indomable…? ¿Has visto a Mr. Hatosy, el de Animal Kingdom…? Tal vez, sólo 1 de 8 al mañana… Vamos rodando como una piedra… Que, de otros temas, canciones y actores, ya contaré… O no… Depende si queda, alguna cama libre… muro que salvar. Nino, ni nooo, education…

Que, esto, parece la casa de Bernarda Alba… coño, de la Bernarda. Jefe Noah Wyle… ¿estuvo usted con Donnie Darko…? Chí. Esquizofrenia, another brick in the wall… aca-báramosss.

¿Has dicho Wolf…? Noo, Gato.

 

 


lunes, 10 de febrero de 2025

100 Años de Soledad.



Todo el mundo se pone su camisa resplandeciente, por la mañana. Algunos incluso una careta nueva…

Se disfrazan los padres, de hijos predilectos, que en realidad son enfermos del contagio cíclico… o frívolos compulsivos, en dirección contraria. Depende de la situación en la digestión nocturna, o la guerra pasada, a calzón quitado, o recordando el reproche de  una voz aterciopelada del Jefe, que se forró y vive en caserón… Cada uno pintado con el color que quiera... Y los chivatos, pululando… pagando por meritaje.

También de la época, de la realidad que conocimos o de lo que nos contaron nuestros mayores, y desarrollamos con la perspectiva y la posición propia. Gabriel García Márquez literato de Aracateca, en la comarca de la Magdalena, como aquella…), vivió épocas conflictivas, muy personales en su alma, y las fracturas colectivas en Colombia, las fraguó en la realidad mágica de Macondo.

Sin embargo, nada que ver, o sí… con los lobeznos de Wall Street, de aprendices con piel de cordero, donde la violencia física se convierte en palabras y dinero… En cambio, los hijos de los millonarios, desde los triunfadores en negocios y apuestas, hasta los deportistas de élite y las estrellas de cine… todos, se fueron encontrado con la fortuna en línea sucesoria. No como el personaje de Leo di Caprio de la película de D. Martin Scorsese, que tuvo que engañar desde 0.

O como asciende, - no conozco su verdadera historia -, el protagonista del filme El Aprendiz, con que opta por la estatuilla dorada de 2025, por interpretación modulada de un camaleónico Sebastian Stan. Producto  polémico en la memoria de protagonistas y sus reflejos actuales, arriba y abajo, en el ala oeste de, prefabricado asunto por el guionista Gabriel Sherman, que parece saber casi todo del partido republicano. Y el director nacido en Irán, para la Canadá plagada de aranceles, Ali Abbasi (The Last of Us), no de aquellos, hoy emigrado y danés. Ideologías aparte, o no...

Esto de hablar de política, - no sé si practicarla y ganarse la vida con ella -, es una especie de droga… Que, a veces, te sienta como pastilla de Neo, para la evasión, jeringa de Separación surrealista, sensitivamente hablando. Y otras no… puede hacerte ver pesadillas, horrores inyectados por el trasero… o directamente, transformarte en un monstruo… De los clásicos, pero sin tornillos en el cuello, colmillos o terroríficas máscaras… ¡Qué susto, joé!

100 Años, una generación tras otra…

Esta realidad, mágica literaria, comenzó hace más de un siglo – 100 años para los poco avezados en numerología -, a través de los reflejos dorados en los ojos de una Hispano-América, de lo negro a lo mestizo. Plagada de trances desde las Leyendas de Guatemala y Las Lanzas Coloradas, a las extrañas expresiones de Ecué-yamba-O!, que cambiarían la escritura de Alejo Carpentier, M.A. Asturias, bajo La Lluvia de Arturo Uslar Pietri, a las torrenteras de aluvión, que sufrieron allá por la Ciénaga, en las afueras de la ciudad creada por Don Gabo.

Todo empezó a reposar en los cimientos de aquella Aracateca natal, con los cultivos de tabaco, cacao o plátanos – quizá bananas, tal vez, sexualizados -, que llevaron el tren amarillo a sus hogares construidos en materiales autóctonos, a las reprimendas por los actos revolucionarios de sus trabajadores, y que llegarían inevitablemente… como las lágrimas en la lluvia o la sangre fraterna de la Guerra Civil. En España y USA, también las conocen, desgraciadamente… más de lo necesario…

Dicen que el tiempo posee un envoltorio cíclico, yo creo que no… que se mueve linealmente, pero tiene puntos de encuentro, picos que se convierten en una especie de agujeros de gusano… Que traspasan el espacio y dicho tiempo, dándose la mano, el puño… o los fluidos.

Si el tiempo volviera hacia atrás, y la memoria histórica… sería una peligrosa regresión… Y eso, los seres humanos no se lo podrían permitir, o tal vez sí, quién sabe… Al fin y al cabo, no Gabo, sino los aprendices/zas, a escritores o directores, como los hijos, se guían a través de los caminos, que les muestran sus maestros.

Así siguieron las vías, del surrealismo consciente o la magia realista, Los Sangurimas de José de la Cuadra por la costa ecuatoriana, María Luisa Bombaí entre la cordillera irreal chilena, Juan Rulfo desde México con su Pedro Páramo (algún día tendremos que platicar de él); o en el Aura personal de Carlos Fuerte, como agua para chocolate para Laura Esquivel, en remojo, o en las casas espirituosas de Isabel Allende, hasta los versos satánicos perseguidos, casi vaciados, y en el oriental viaje de Murakami, a los tambores de Guerra de Gunter Grass, sensaciones del ser para Milan Kundera, en guerra interna, consigo mismo y el otro. A la vista del perdido, alienado, y pensamiento platónico de José Saramago, y surcar el río de la vida, de una a otra frontera con España que es El Jarama, de Rafael Fdez. Ferlosio. Que no era el de Macondo, pero como si lo fuese…

Aunque, en muchas ocasiones y en Gabo más, se trata, de una línea recta, no de indirectas sino con meandros salpicados de sangre y esperma, que nos abandona y conduce a la violencia, amargura, pasión desaforada… y esa soledad... que impregna a individuos y familias… qué es de lo que se trata verdaderamente… Aún con toque de cinismo real, mesiánico y ácido, aderezado con humor salvaje.

Los Hijos de la Guerra…

Cada quién pensó en cómo eran esos personajes, en su mente… Los Buendía, uno tras otro, siendo reconocidos públicos o bastardos impúdicos, se traspasaron en letras inconmensurables, las obsesiones, los deseos… y las sensaciones de soledad y fricción. Incluso, las batallas polvorientas, que de una u otra forma, estaban predestinados a enfrentar, resistir, convulsionar… de una contienda o de una hamaca.

Aquellas que son metáforas de la realidad de los países defectuosos, no perfectos  – en este sueño de Colombia, una más -, socialmente, divididos en dos, con las piernas en un fango secular, mientras se golpean con ráfagas de fuego tipo western fronterizo, esas tiendas y casas bajas, esos  puñales… o garrotazos, que es muy hispánico y extremo. Y esto nada tiene que ver con la colonización, he dicho… sino con las herencias patrias e ideológicas, de cada cual. Y de aquellas familias, engendradas, o de engendros por venir...

Aureliano quizás fuera su padre, pero también podría tratarse de su hijo… ¿o no…? O del padre de un coronel que se opuso al casamiento de su hija – diferente a la posición de la madre del otro…-, por unirse a un facha que diríamos por ende… además de mujeriego, macho o machista, y experto en enviar mensajes a distancia… Como el semen.

Como los mensajes de amor, antes de la guerra, que tuvo que mandar a su amada a kilómetros, en la gran ciudad hasta que la familia permitiera el enlace, aburridos seguramente por la insistencia y el quebranto de la niña, en aquella costa del turístico Caribe en Santa Marta… Curiosamente, la tierra del agua, donde se ahogaría el rastro de Simón Bolívar… el que se enamoró de Madrid, de orígenes españoles, casado con una grande de esa España odiosa, de la familia de los duques de Toro. Fallecida de fiebre amarilla, como esos tantos males de Macondo, al que le llevó a vomitar la bilis… propia, aderezada de los consiguientes historiadores de la leyenda negra de España. Qué son muchos y variados.

Y así, llegamos a los herederos, que son pocos y cobardes… Pero, los dejo en la política belicista… Sino al del hijo de Gabo, director de cine, social y feminista, que deja de lado, las ocurrencias de su padre. Pues, los años no pasan en balde, y en México van de otra cosa… de pies a cabeza.

La Herencia… no mágica.

Lo que estamos viviendo en la actualidad es una constante fake news, como dicen los sajones y demás acólitos… con la idea de intentar prolongar sus propios deseos de colonialismo imperioso. Hartos de afanar, con flemático silencio, escupitajos finos y realeza de puñales traseros, a la altura del dorsal... a cañonazos desde, antes de Trafalgar... por Babor! O estribor, depende de la tormenta...

Y el coronel, se convirtió en General, como aquel otro, medio hombre… y enfermó para siempre, con la sangre dolorosa de la crueldad en sus ojos guerreros. Sin embargo, muerto Gabo, se acabó la magia… Y en el nombre del hijo, no aprendiz de Mago, ni que recibiera la influencia de aquel otro coronel de la infancia del escritor, conocido como Nicolás Márquez, - que mató en duelo a Medardo Pacheco, como en Macondo pero sin lanza -, y no llevarle a 3 hijos oficiales y otro 9 de mujeres diferentes; se embarcó negándole la mayor al padre, en esto del guión y dirección de cine.

El cine… que es a la vez, esa especia de truco… que sale de la realidad de unas máquinas magicas, y oscuras, y unas mentes, con grises, unidas en un río de Macondo, de colores. Y que se transformó en una industria, fosforita, de neones, a veces decadente, a bananas, por aquí y por acullá… y de dónde proceden algunos lodos. Riadas, delitos y fuegos internos… Y así, los hijos de Norteamérica, fatuos o no, de todos los sitios del mundo, empezaron a convertirse en pieles rojas, socialistas o más, incluso hasta musulmanes que plantan su bandera… y el hijo mexicano de Gabo, pasó de obra y su premio Nobel, y concluyó a su discurso, con un definitivo:

“… la interpretación de nuestra realidad, con esquemas ajenos, sólo contribuye a  hacernos más desconocidos cada vez, menos libres, y cada generación, más solitarios”. Así, declinó su Cónclave particular, de momento... Ya que nadie sabe, como acaba historia, o sí… premonición ursulínica.

Comentó: “No, no está en mis planes, porque no funcionaría recrear su Macondo… ¿Por qué…? Por dos motivos, uno sería la película en sí misma, algo secundaria, y segundo, Gabo y yo tenemos diferentes obsesiones, y por tanto, no nos atraen los mismos temas…”. Y no se creyó el lema de los Buendía, lo predestinado… y se conformó en showrunner del Jefe, como si cualquier cosa... ¡No, de su otro lado conyugal y politicastro en DF, no voy a hablar…! Y en esas estamos…

… en esa soledad mecánica; con voluptuosidad; carnal; patriarcal pero matriarcal; entre cometierras, limpiabajos, tragasables, adivinadoras y puteros; la maestría de lo surreal; sale a flote en metáforas, elipsis, hipérboles; hasta el fondo de río y venas, tintadas; de troncos y raíces, inventos, costumbres; realmente vívidos; como loco apasionado; cuerdo ecléctico; cambiante patrio; gitano sin rumbo; jefe de las letras; del español perseguido; mágico hidalgo; reportero Universal; esqueleto en Ciudad de los Muertos; al embrión clásico; la resurrección en serie... y del  cuentista letrado. Al recuerdo de abuelo, premiado, casado con la hija del boticario… sin mancha. Quijote… de los tiempos. Era, y será...

Cuando la televisión colombiana, de producción Dynamo (se une con México, Nueva York y Madrid, la mezcla… blanca…), en cíclico motor de imágenes brillantes, llevadas a Netflix con gratitud al autor, y surge la excelente dirección de Laura Mora y Alex García, aunque de unos segundos López… que realizando un trabajo esdrújulo, da calidad sorprendente a priori para muchos, mí, disfrutamos una producción de quitarse el sombrero… No de paja, sino de fieltro de máxima calidad. Menudo regalo de serie… a ráfagas políticas, y pólvora… que dejarían desnudo frente al pelotón a más de uno… firmado, Cine, de este mundo de Macondo, para el otro.

… 100, menos tres…

Absolutamente, fuimos perdiendo a sus personajes en soledad, a los maestros, o padres cuestionados en el pensamiento, de los que se guiaron los aprendices, y sobre aquel Río Manzanares… Ciudad Perdida de la arqueología del pueblo Tayrona, se acabó el Amor en los Tiempos cíclicos del Cólera.

Papalelo, como llamaba al Coronel que mató a uno, se encontró en la ficción, pues era narrador de historias y lingüista en la sombra familiar, además de colocarle sobre la pista “del milagro del hielo”. Le decía al joven Gabriel: “Tú no sabes lo que pesa un muerto…”. De ahí, el surrealismo en sus expresiones metafóricas…

Sobrevivió, sin embargo, el recuerdo de su abuela ciega, no Úrsula aunque lo fuera… gallega imaginativa, con supersticiones de la tierra y superpoderes en los cielos, macabros, con augurios y signos del más allá. Una inspiración, al igual, que aquel abogado, aparentemente para El Aprendiz, pero con otras pulgas atlánticas

Sin duda, a 97 o menos 3 de 100, tenemos a la ceremonia de los Oscar´s de Hollywood, que se dividen en dos… como la Sustancia, con visiones distintas, y civiles, del mundo. Incluso de la perspectiva histórica, el realismo contemporáneo, y la magia artística...

Y sumado a ese Aprendiz, que tiene su miga… me dispongo a decir que, a pesar de la polémica religiosa que puede inculcar, en estas y aquellas familias… Cónclave es un peliculón, que como el río de Macondo, te lleva en su corriente, te moja como un aluvión, y te deja sorprendido de la factura y el suspense… Las interpretaciones, todas correctas sin estridencias ni miradas extrañas, junto a la dirección del alemán Edward Berger (Sin Novedad en el Frente, The Terror), te controlan la mente cinematográfica, como si del mismo Alfred Hitchcock se tratara. Excelente, sinfonía, sin clásico academicismo, sin embargo.

Y en último aliento, trotando a lomos de un caballo salvaje, como el humo blanco de una guerra entre rojos, cardenalicios, y azules, globos de Separación, social y política… no, no hablaré de Emilia Pérez, porque no acudí a su llamada mejicana, ni publicitaria, ni manipuladora... Ni de los posibles premios técnicos, que se disputarán entre la Dune y el Nosferatu de Robert Edggers, del que aprendió de Murnau y Stoker en viajes por Cárpatos… Mientras otros siguen los pasos del padre de todo el cine actual y social, Nicolas Hoult, del lado no cerrado del caso polémico de Clint Eastwood, irrealmente reconocible, Jurado Nº 2…

Lily-Rose Depp, la otra rosa oculta de Johnny the Cry, con su ex Vanessa Paradis, y Bill Skarsgard, el Conde Orlok, frente al conde mágico de algunos últimos Macondos del cine… The Florida Project (2917), At Eternity´s Gate (2018), The Lighthouse y Togo (2019), Siberia (2020), Nightmare Alley (2021), The Nortman (2022), Poor Things (2023), o Kinds of Kidness (2024). Willem Dafoe, estuvo con John Waters en aquel Lágrima roquero de Depp… premonitorio encuentro familiar…

 … y lo bordó en La Sombra del Vampiro, como Max Schreck, actor de la línea literaria, cíclica, del colmillo de Bram Stoker, que se completa ahora, con sangre nueva… Qué se le puede pedir más a Don Willem… Un Oscar próximo… Toc, toc… ¡Déjame entraar… en tu vida!

Se dice que… Gabo perdió la visión de un ojo, el izquierdo… por mirar directamente a un eclipse… ¿o fue a la Luna, de amor y sangre…? Diluvio de flores amarillas, - de monstruos y Gabtos con Flow, ya hablaré otra noche -, o cómo hablar de temas complicados, pasando por encima, surrealmente... y por Macondo, gracias Maestro.

Cinemomio: Thank you

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