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jueves, 25 de abril de 2013

Kauwboy: En Alas de la Poesía.




Cine holandés: puertas al campo.

Se dice que la esencia más refinada de las cosas se guarda en envases pequeños, Kauwboy o el niño "grajo", posee dicha cualidad y guarda en su interior sencillo, la calidad de una historia con aroma a cine estructurado e inteligente.
El director holandés Boudewijn Koole acomete con el riesgo del cine pausado, una película intimista y en cierta manera especial, dentro de una cinematografía que intenta hacerse un hueco entre otras europeas de más renombre. Fue seleccionada por Holanda para representar al país en los Oscar´s y conseguiría un premio Discovery en la ceremonia del Cine Europeo.

En su primer largometraje el director presta el mayor peso del guión (en un equipo de relatores del que él mismo forma parte) en la imagen de un niño abarcando una época convulsa de su vida, la pre-adolescencia y el descubrimiento de emociones a través de la ofuscación de su edad temprana, con altos grados de lirismo y existencialismo.
Una estructura sencilla, pero no por ello compleja, con la notable capacidad de sorprender y conmover a partes iguales, a un espectador algo distraído en su comienzo.

Los aromas campestres de historias mínimas en la cabecita de unos diez años de edad, dónde emergen situaciones cotidianas sobre la vida y la comprensión de la edad adulta. Esa esencia existencial sobre la muerte, el descubrimiento del sexo contrario y la necesidad de ocupar ese pequeño reducto de cariño que todos necesitamos. Jóvenes y mayores.
El reconocimiento del amor esencial, a través del amor a los animales, es un punto de inflexión en la vida de este niño llamado Jojo e interpretado con seguridad por el joven actor Rick Lens en su primer trabajo, y la contemplación de la naturaleza como medio del balance interior propio.

Esta relación naturalista (en cierta medida recuerda a pesar de la distancia generacional y condicionada a cintas como El Hombre de Alcatraz) en la búsqueda personal del equilibrio emocional mantenido por la relación con otro ser vivo, desvalido. Todo ello confecciona un punto de vista muy personal del director de difícil pronunciación en español Boudewijn.
Kauwboy posee también el aroma de los juegos infantiles, de películas con profundidad donde los niños se enfrentan a situaciones más o menos adultas. Travesuras que surgen de la competitividad del mundo de los mayores, y de una cierta educación inculcada con la intención de hacernos más fuertes frente a la adversidad. Incluida la violencia física.

Cuando en una familia reducida de miembros, ya que Jojo es hijo único, se encuentra en un vacío emotivo y empático, surgen los enfrentamientos y la huida entre padres e hijos (una imagen de padre interpretada con eficacia por el actor Loek Peters). Entonces hacerse cargo de los cuidados necesarios para mantener una pequeña existencia se convierten en un refugio fundamental para la comprensión.
Es como si la llegada de un nuevo y débil hermanito, despertaran una pequeña llama en la oscuridad de su plumaje ajado. Jojo y Jack se necesitan el uno al otro, necesitan la música relajante de una canción folk susurrada en la noche. El espíritu de un ser con problemas que necesita del otro, cuando se hecha en falta el cariño de un padre olvidado de su labor de educador y cabeza de familia. Mentes encerradas en un frasco de frustración o en cabezas en plena efervescencia de sentimientos.

Kauwboy destila el olor de la goma de mascar de color azul.
Un chicle de sabor a frescura, con la imagen de una joven actriz de nombre Susan Radder (con un posible y brillante futuro cinematográfico) en usufructo con deseos emergentes de coqueteo con el otro sexo. Aquella acidez del sabor de antaño, los recuerdos de un primer amor compartiendo los jugos y los juegos, porque las quebraderos de cabeza ya llegarán en el futuro. Ahora, sólo el deseo de que la llama prenda en almas viajando en la oscuridad de los tiempos. La poesía como arma de llegar al corazón.
Comentar que Susan tiene una nueva película este años con el director holandés dedicado al thriller y el terror, Dick Mass, titulada Quiz y con la participación de otro protagonista de Kauwboy.

El filme abarca los efluvios de cocinas de amargura, de injustos reproches. Y del encuentro en piscinas cloradas.
Así como, el despertar de sensaciones sonoras y cálidas voces entonando una banda sonora intimista en grado superlativo. Con toques a rock, blues y sobre todo folk, los arreglos son suaves y melodiosamente cristalinos.
Estos saltos musicales por trastes de alegría melancólica se comparten en la profundización de la historia de Jojo y su, poco convencional, familia. La sencillez de una guitarra aparcada desde hace tiempo, pero compartida con el dolor y la emoción.
Sonidos que recuerdan a recuerdos de cumpleaños amargos. Y viajes inacabados.

Para finalizar, podría decir que Kauwboy es un canto a la libertad. Y a los peligros que pueden acontecer cuando las alas están ya sanadas para conseguirla. Es una elegía a la lealtad y al amor, mediante una amistad que no pide nada a cambio, sólo unas migajas redondeadas con las yemas de los dedos.
También del compromiso con las vidas de los que nos rodean. Sacar adelante con el esfuerzo a vidas recortadas o minusválidas, observando el crecimiento de la amistad con una sonrisa dibujada en el alma de una guitarra.

Si algún día consigues alzar el vuelo... conseguirás entender la fragilidad de una vida en libertad. Y lo que cuesta.

**** Notable ****


Tráiler del filme francés Tomboy, de Céline Sciamma. Reparto: Zoé Héran, Malonn Lévana, Jeanne Disson, Sophie Cattani.


Tráiler de la película holandesa Quiz, de Dick Mass. Reparto: Hanna Verboom, Barry Atsma, Pierre Bokma, Kim van Kooten, Loek Peters y Susan Radder. V.O. subtitulado en inglés.


Tango libre, coproducción del director belga Frédéric Fonteyne. Reparto: Zacharie Chasseriaud, François Damiens, Jan Hammenecker, Sergi López y Anne Paulicevich. Tráiler v.o. subtítulos inglés:



Oda a un Kauwboy.

Esencias a recuerdos
de intantiles juegos,
al pie de aquel árbol,
dónde hallé la vida.

Convertidos niños en hombres,
despertar de estado febriles.
Coqueteos del sexo contrario,
flagelos de la vida misma.

Te sostengo en mis manos,
y alimentado con migajas.
tú, mi amigo, Jack el grajo,
idealización vacía del alma.

Pequeño alado,
no tengas miedo,
con ese gorjeo,
y llama a mi lado.
Justos seremos,
juegos enamorados.

Mi alma derribas,
sonidos de guitarra
curando las heridas,
volando muy arriba.
Sonando en el corazón,
del niño olvidado.

No olvides, te nutrí esos días,
fuimos como hermanos,
con empeño, devolvernos la vida,
recuperando el pasado.
El niño convertido en madre,
una llama alumbrando
la oscuridad perdida.
Tú y yo, pluma y carne.



martes, 23 de abril de 2013

El Jinete Pálido.
















Clint Eastwood: despertó el western de entre los muertos...

Aromas del viejo y epopéyico western.

Corría el año del señor 1985, cuando un viejo vaquero curtido en numerosas y cruentas escaramuzas, Colt en mano, se decidió a impulsar el género de sus pioneros cinematográficos. Coincidió con otro personaje llamado Lawrence Kasdan que con el film del mismo año titulado Silverado, dieron una renovación de la visión antigua del Western.
Su nombre, no el del predicador sino el cineasta, era Clint Eastwood y sus medios la productora creada en 1967 a su imagen, The Malpaso Company actualmente rebautizada como Malpaso Productions. Nombre tomado de su rancho habitual en Malpaso Creek, ubicado al sur de la pequeña ciudad de Carmel, en California, donde Mr. Eastwood ha pasado gran parte de su vida.

Echando un vistazo atrás, el director Sergio Leone hacía ya casi 15 años que no rodaba un filme del llamado spaghetti western, ya que un año antes en 1984 dedicó sus últimos esfuerzos para crear una obra de una magnificencia colosal con el título de Once Upon a Time in America. Sin duda, un esfuerzo que reclamaría un coste físico, pues cinco años después fallecería dejando huérfano al género que hizo participe a Eastwood de una nueva estética cinematográfica.
Clint aportaría sus pequeñas gotas de esencia al famoso vaquero, dotándole de una estética referente en la historia del cine. Y rescataría para la banda sonora a otro mítico de nombre Ennio Morricone, junto a un compositor de la total confianza como el saxofonista y arreglista Lennie Nihaus presente en muchas de sus películas (como Unforgiven o The Bridges of Madison County).

Pale Rader se iba a convertir en cierta manera en un homenaje al director romano, y algunas de las famosas películas del western clásico como Raíces Profundas de George Stevens, Sólo ante el peligro de Fred Zinnemann o El Hombre que mató a Liberty Balance del maestro John Ford.
El género puesto en los montañosos paisaje del condado de Columbia en el Historic Park, cercanías dónde se rodó también High Noon con un Gary Cooper enfrentándose en solitario a un grupo de peligrosos pistoleros. Y por supuesto, en un parecido personaje al que luego daría otra vuelta de tuerca prodigiosa en Sin Perdón en 1992, en la piel de un endiablado Will Munny.
Este nuevo renacer vendría acompañado de un cierto éxito en la distribución por parte de Warner, ya que el presupuesto inicial de 7 millones de dólares, se convertiría en una recaudación multiplicada casi por 7.

La mítica del 7.



The Preacher es un hombre de mediana edad, ya va peinando canas tras numerosos avatares del pasado por territorios salvajes, dónde la vida no valía ni un puñado de dólares. Distraída barba, sombrero calado con cinta de piel que oculta unos ojos desgastados por las visiones de antaño, y un pañuelo al cuello con recio abrigo para cubrir las adversidades del tiempo y la llamativa vestimenta.
Unos ojos que ocultan un fulgor contra la sociedad enferma, su pasado posiblemente criminal y la envoltura endiablada de su conciencia.

A lomos de su caballo cano llega su fantasmal figura, estilizada como una montaña, portando su uniforme de recolector de almas, que él mismo en el pasado mandaba al mismísimo infierno. Un alzacuellos disimula o disfraza antiguos golpes de espuela a la grupa con galope escapando de la muerte. El golpe de percutor incluido.
La búsqueda azarosa de una ciudad indefinida, le lleva a los pies de montañas enfebrecidas por la necesidad o la codicia. Otra ciudad sin nombre, como él mismo. Muy bien ambos pudieran llamarse Diablo o algo por el estilo.



Sus moradores son mineros en busca del poder del dinero, para salir de su empobrecida vida. A los ojos del predicador son un grupo de ovejas perdidas a las que poder inculcar su visión mística del asunto.
Pero, también son la resistencia al poder establecido por los cañones de agua a presión y las cargas dinamiteras. Aunque su poder sea más de palabra que de hecho.
Ellos configuran la artesanía en la explotación minera y de los recursos naturales, mediante pico y golpe de suerte. Sin embargo, el terrateniente de turno está dispuesto a hacerles bajar de la burra de carga, a través de las malas artes y la contratación de pistoleros si fuera menester. Su nombre LaHood interpretado por Richard Dysart, y su hijo en el añorado rostro de Chris Penn.

Los futuribles fieles se encuentran furtivamente con el Predicador y su altanera dialéctica, sobre la defensa de sus bienes y sus familias. El cabeza de familia interpretado por Michael Moriarty tiene el convencimiento pero no la técnica; eso sólo se aprende con la experiencia del día a día en antros de mala muerte y duelos al sol.
Así, el vaquero de la sotana invisible y botas de montar, se encariña de la familia (inclusive enamora a la joven hija con semejanzas a una virgen inmaculada) y decide echarles unas balas de ayuda. Su odio ante la injusticia del poderoso explotador, le hace revolver sus tripas y proclama su ferocidad ante los hombres indolentes, incapaces de defender la tierra que pisan.

El hombre de paz sin crucifijo en ristre, oculta en su interior un ser endiablado de ojos inyectados en sangre y bilis. Luchando por no salir a la superficie, no tiene más remedio que hacer presencia con la llegada de las siete "plagas de Egipto", y sus métodos de asesinato a sangre fría. La maldad y la codicia aparecen como un pasaje de la Biblia, una maldición para el pueblo sacrificado. Con la cara de la abominación interpretada por un majestuoso abigotado y frío jefe de encurtidos pistoleros de nombre Stockburn (curiosa mezcla de signifidos stock "capital" y burn "quemadura"), recreado por el genial John Russell.

Así, Clint Eastwood se reencarna en el pistolero vengador del spaguetti "leoneiano", él mismo que resucitará en el posterior western Unforgiven, un rostro pálido que enrojece con la cólera de la opresión. Y se quita el disfraz para enseñar su oscuro pasado baleado en la espalda con 6 o 7 marcas de cañonazos a discreción. El ángel exterminador se alza de nuevo.
Las referencias sagradas emergen en el filme dirigido con pulso y talento por el director californiano nacido en San Francisco, y con el guión de una excelencia en estas labores como David Webb Peoples (firma de otros como Blade Runner, Lady Halcón, Doce Monos y el también el mismo de Sin Perdón).

El final del filme tiene secuencias míticas de un duelo contra los siete pecados capitales representados por pistoleros y gabardinas ocres a juego con elegantes sobreros. Botas de cuero sobre los pantalones y las espuelas sonando en las tablas de los porches y rincones de la pequeña población minera.
Su rodaje es propio de figuras reconocidas que han mamado el western desde su juventud, moviéndose como un verdadero fantasma o demonio por las frías laderas de las Rocosas. De nuevo un Clint Eastwood fantasmagórico repartiendo plomo entre los monstruos abrigados hasta los pies. Sus gabardinas son las que sonábamos en juegos de niños con nuestras pistolas de plástico y pistones de indoloro fósforo.

El Jinete Pálido tiene todos los ingredientes para convertirse en una película pequeña de culto y de personajes épicos.
El Predicador lleva en su Carne, la marca de 7 heridas que devolvieron al diablo a su refugio interior, tan profundas que duelen en el alma de la fe.
Son 7 los demonios como plagas o pecados capitales, vestidos con la frialdad de la opulencia y el poder inmaculado.
El demonio es un fantasma que en esta ocasión no necesita de alcohol para su aparición, y mata con 6 tiros a quemarropa más uno, cerebral y calculado para que la bestia no despierte nunca más.

Un golpe último de espuela y el vaquero desaparecerá de nuevo como llegó, como un fantasma entre los campos nevados.

**** Muy Buena *****

Pale Rider 1985, composición de Lennie Nihaus y Ennio Morricone.


A falta de Western en cartelera, y como Clint Eastwood se encuentra en pre-producción de su nuevo filme, la versión de la famosa Ha Nacido una Estrella, vamos con algún estreno más volador.
Iron Man 3, de Shane Black. Reparto: Robert Downey Jr., Ben Kingsley, Gwyneth Paltrow, Don Cheadle, Guy Pearce, Rebecca Hall, James Badge Dale, Stephanie Szostak y Wang Xueqi. 

lunes, 8 de abril de 2013

Jack Reacher: La diferencia entre el bien y el mal.




Del conflicto a la interpretación.

Nunca hemos reconocido en Cinecomio a Tom Cruise como un actor de carácter, pero hay que reconocerle un rostro capaz de hacer dinero en todo los trabajos que haya realizado. Esto le supone una "mérito-cracia" en lo referente al público, ya que ha sido vituperado en sus films en infinidad de ocasiones (seamos o no seguidores de su forma de entender el cine). Tom Cruise siempre ha representado el espectáculo y el glamour de Hollywood.
Nosotros aquí le reconocemos su valía en el aspecto de superar una dislexia (le impedía leer y escribir con cierta displicencia) durante su juventud. Por tanto, hacer frente a un problema con un cierto grado de superación.

Jack Reacher parece un papel hecho a su medida, con todos los tics de sus papeles de duro de sus comienzos, pero con la diferencia de un peso elevado en la mente del actor por los años de rodar por los platós. También es el segundo trabajo del director Christopher McQuarrie (ahora se habla que pudiera enfrentarse a otra entrega de Misión Imposible) y autor de algunos guiones de éxito como Sospechosos Habituales. Por lo cual, se puede decir que Jack Reacher tiene una base argumental por encima de la media de otras producciones semejantes.

Cabe la posibilidad que el comienzo de una película se propague como un reguero de pólvora, en el cual el espectador se ve arrastrado y enganchado a la historia. El director McQuarrie consigue dicho efecto, sin la presentación del rostro mundialmente conocido de Cruise. Pone en los primeros minutos de metraje toda la pirotecnia necesaria para crear una ambientación de thriller policiaco atractiva, con el terrorismo internacional y el espionaje industrial en escena.
Tampoco aparecen otros rostros, protagonista principales del filme, como la pareja de sufrimientos interpretada por Rosamund Pike, ni la sugestiva imagen de dos buques insignia de la cinematografía americana como Richard Jenkins o el querido por todos Robert Duvall. Siempre una imagen mayestática de saber estar en estos dos grandes actores.

El guión de Jack Reacher, en manos del propio director basado en una novela del británico Lee Child (como dato curioso aparece en un pequeño papel en la película como sargento de policía) nos adentra en una trama de espionaje y asesinato, algo confusa en algunas de sus partes. Sin embargo, consigue mantener el ritmo de la trama hasta el final sin demasiados problemas.
Cuenta historias sobre seres escapándose de realidades o de pasados afilados en sus carnes. Hasta aquí, todo correcto y con cierta contundencia en las imágenes y diálogos.

Sin embargo, las deficiencias aparecen con la suficiencia de los gestos y acciones del protagonista, cuando el policía militar se convierte en una máquina de matar y un cerebro superior a la media de sus enemigos. Por otro lado, el aspecto de galán arrollador y atractivo de Tom Cruise con las mujeres de cualquier edad, es un hecho que no me preocupa especialmente, más bien, lo ignoro en la crítica actual. Pero, está ahí.
Las tensiones que se derivan en los encontronazos (más o menos esquivos) del policía militar en la clandestinidad y la abogada interpretada por Rosamund Pike (Orgullo y Prejuicio, An Education) producen una extraña y misteriosa pareja. Y el director explota una imagen de dureza con cierta ambigüedad al romanticismo.

La tensiones derivadas de la acción principal, quizás, conforman los altibajos que sacan al espectador de la trama en ocasiones, cuando el flirteo y la profusión de atractivos sexuales y sentimientos no redondean las relaciones con el género femenino en el film. Jack Reacher se mueve en los terrenos de la profesionalidad y los medios de combate cuerpo a cuerpo... pero solamente en los barrios, parques y puentes de Saltsburg, Pennsylvania, dónde está rodada la acción.
Ahora bien, esto no es óbice para la consecución de otros retos al alcance del guionista y director. La investigación pseudo policial (por estar al margen de los actitudes habituales de los mandos policiales) depara encuentros con lo más interesante de la película, sin lugar a duda.

Profusas y espectaculares escenas con tiroteos y la aparición en escena de los malos de la cinta, con un peso sin parangón para un grandísimo Werner Herzog en el papel angustioso y maligno al extremo de The Zec. También acompañado de forma terrorífica por un puñado de matones y asesinos a tener en cuenta, y alguna sorpresa que hay que desmadejar en su visionado final.
La violencia de gesto y mirada del maestro Herzog, es suficiente para conseguir un estado de alarma y deseo de su próxima aparición en la gran pantalla. Sin concesiones, este actor y genial director de filmes, y sobre todo documentales, simplemente con su profunda y arrastrada voz nos prepara para caer en la maldad absoluta.

Para finalizar, como la trama en algunos momentos se hace espesa y rebuscada, con una investigación que produce instantes de pérdida del hilo argumental, y algún que otro papel cuestionable para mi gusto, diremos que en la maldad radica su esencia.
Sin esta acciones reprobables y herzognianas, no sería lo mismo. Por lo tanto, podemos acreditar que os divertiréis con Jack Reacher y su semejanza a otros personajes ochenteros del cine.

*** Interesante ***

Oblivion, de Joseph Kosinski (TRON: Legacy). Reparto: Tom Cruise, Nikolaj Coster-Waldau, Morgan Freeman, Olga Kurylenko, Zoe Bell, Melissa Leo, Andrea Riseborougn, Lindsay Clift.

Películs Mud (Barro), de Jeff Nichols (Take Shelter). Reparto: Matthew McConaughey, Jacob Lofland, Tye Sheridan, Reese Witherspoon, Michael Shannon, Sarah Paulson, Ray McKinnon, Sam Shepard, Paul Sparks, Joe Don Baker. Espectacular elenco.

jueves, 4 de abril de 2013

War Witch: La 'Bruja' del Comandante Rebelde.



Oscar nominada a la mejor película de habla no inglesa 2012.
Festival de Berlín: Oso de Plata - Mejor actriz (Rachel Mwanza)
Festival de Tribeca: Mejor película
Canadian Screen Awards: 10 premios incluido mejor film y director.


La fisicidad cruel de la guerra africana.

Llevamos unas cuantas películas estrenadas sobre los problemas variados que sufren los niños en distintas situaciones desesperadas o violentas. En este caso el filme War Witch (Rebelde en España), nos muestra la fisicidad de la guerra y la suciedad en su más amplio sentido. Una producción de Canadá de nuevo impecable y con dos protagonistas "casi" invisibles en una apuesta valiente.

Sin embargo, dos figuras que están presentes durante toda la película. El director y guionista Kim Nguyen, se desplazó a tierras del Congo para contar una historia sobre la guerra y los niños soldado, aunque realmente se cuentan también las tribulaciones de un no nato en una declaración epistolar de su madre. A él van dirigidos los consejos y avisos sobre la vida y la muerte, en un interesante interpretación de Rachel Mwanza o la Bruja de la Guerra.

Ambos, madre e hijo, mantienen durante todo el metraje un diálogo de sentimientos encontrados, de los peligros de monstruos y sus terribles actos sobre los pobres campesinos, hombres de bien. Pero, sobre todo ante la invasión de la niñez y el maltrato a la mujer, con el único interés de la anulación, el uso de la violencia y el fin último de convertirles en fantasmas.

Aún existen otro protagonista medio visible, en el lugar donde las películas modernas se recrean, War Witch no lo hace. En nuestra opinión, la sangre. Arriesgado, no. Bello punto de vista del director Nguyen.
La de vencidos y maltratados que se ven arrastrados a la locura y la avaricia de los señores de la guerra, en un desprecio absoluto por la humanidad y la vida. Por otro lado, la de los vencedores que caerán víctimas de sus propias insidiosas aptitudes.

Como la sangre no respeta sexos ni edades, se mezcla con la pobreza y la codicia de los poderosos. Se enfanga con la suciedad y la mugre de pequeñas aldeas y caminos selváticos. Por sendas sangrientas encontramos personajes desvalidos o rufianes, trabajadores forzosos o jóvenes aprendices del manejo de armas obtenidas de otras potencias.
En el infierno, Nguyen respeta por el contrario al espectador, despojándole de escenas escabrosamente innecesarias y sensacionalista. Insufla un tratamiento de gran lirismo a las imágenes, a las relaciones personales llenas de sugestión demostrando una gran inteligencia en el tratamiento visual y argumental.

En War Witch existe un póker físico que dota de movimiento a las acciones y caminatas por la selva y poblados pintorescos de algún lugar indeterminado del África Subsahariano (Guerra del Congo y comercio con Uganda o Ruanda), en dos lenguas oficiales francés y lingala. Y música plagada de percusión angoleña.

Además de la magnífica y sensitiva madre, llamada Komona, aparece su opresor en la oscuridad absoluta por la codicia del dinero extraído con el mineral coltán usado para la fabricación de condensadores de nuestros aparatos electrónicos. El Grand Tigre Royal interpretado por Mizinga Mwinga.
El curioso albino y querido por ella, Le Magicien, un personaje entre la guerra y la magia de los ancestros africanos. Sus amuletos y sortilegios se cruzan en el camino de los soldados y la muerte. Su piel se envuelve en el actor Serge Kanyinda. Sin embargo, el póker se completa con el rostro de la violencia, a manos manchadas de golpe de machete y tiro en la cabeza. El Comandante Rebelle da nombre al título en español, y el actor llamado Alain Bastien se convierte en el centro de todos los desastres acontecidos en las tierras llenas de sangre y hambre de este notable filme War Witch.

**** Muy Buena ****

Cómo últimamente muchas películas se cargan de un lirismo especial, no voy a perder la oportunidad de una composición (más o menos acertada). Espero que guste:


Un día nacerás y me podrás juzgar con tus ojos de adulto.
Yo no pude, era la niña de mis padres.
Juntos viajamos por parajes de belleza incomparable,
llenos de barro y podredumbre perversa.

En la tierra de nuestros ancestros, niños como tú, muertos
jugando en una malvada guerra, secuestrables.
Te cuento y escribo. Podrás elegir tu futuro incierto,
lograrías, esquivar aquel fango sangriento.

Recuerdo el atardecer, ese Rebelde comandante, aquel
que me convirtió en fantasma, como mis padres.
Con la sangre corriendo por mi frustrado interior, en
silencio escondí mis lágrimas, con pena y vergüenza.

Humillada madre que te habla, te conservaría con dolor,
en su entraña ultrajada, la feminidad maltrecha.
Tú vivirías, alguna oportunidad... no sé que futura vida,
pero vivirás, porque tu madre así lo decida.

Fusil por filoso machete, aquí estoy y les recordaría,
yo también puedo y debo ser fuerte.
Por aquellos sucesos, tú enterrarás los huesos, pequeño.
No como tus abuelos en aldea de muerte.

Sin magias ni salvia, obtendrás tus sueños, sin miedo.
Sin fantasmas, sin maldad y enfrentamiento.
Primero serás niño, no soldado, crecerás a mi lado.
Tu padre y madre, no será un mortal artefacto.

Que, ni el futuro agorero ni el machista veneno,
te alcance,
ni impida que crezcas y formarte primero,
ser hombre.
No monstruo, ni fantasma,
ni huesos.
Porque en esta tierra, aunque no tengas dinero,
no importa hijo.
Aquí nadie tiene dinero.


Tráiler del filme Trance, de Danny Boyle. Será presentado en el Festival de Tribeca, con el elenco siguiente: James McAvoy, Vincent Cassel, Rosario Dawson, Tuppence Middleton, Danny Sapani, Wahab Sheikh.

Otra de Tribeca, At Any Price de Ramin Bahrani. Reparto: Zac Efron, Dennis Quaid, Heather Graham, Clancy Brown, Kim Dickens. Tráiler:


Por último y como no hay dos sin tres. En Tribeca también se presentará el nuevo y esperado trabajo de Richard Linklater con el título Before Midnight. La que parece parte final de la trilogía comenzada en (como casi todo) una amanecer, un largo atardecer hasta acabar en cierta oscuridad de la moderna Grecia. Reparto: Julie Delpy, Ethan Hawke, Seamus Davey-Fitzpatrick, Jennifer Prior, Charlotte Prior, Xenia Kalogeropoulou, Walter Lassally, Ariane Labed, Yannis Papadopoulos.

sábado, 30 de marzo de 2013

Tabú: sobre la inmortalidad.





Por supuesto, la inmortalidad... del amor.

El diccionario de la R.A.E. da dos acepciones para el término Tabú. La primera pudiera ser interesante como lo prohibido, el objeto o la persona inalcanzable por diferentes motivos, entre ellos el religioso. Pero, es una definición ancestral de los seguidores de cultos en la Polinesia. Así que pasemos a la segunda.

Al director portugués Miguel Gomes, sin duda, le ha condicionado para sugerir esta palabra a tan bello título. Y una felicitación enorme para la cinematografía de Portugal por esta maravillosa aportación.
Personas, instituciones y cosas a las que no es lícito censurar o mencionar... por miedo a intereses sociales, políticos u otros. De esto, todos en la nuestra vida sabemos un poco.
La película Tabú es su cuarto largometraje, rodado íntegramente en tonalidades infinitas de grises, y su director se ha encargado de invadir las perspectivas del espectador, con concatenaciones de planos sugerentes. También de un cargado y maravilloso ambiente poético, de acuerdo esto puede llevar a un ritmo lento, pero totalmente disfrutable y apasionada para los buscadores de historias bien contadas. El guión está pensado en dos personalidades, la del propio Gomez y la de la escritora y actriz Mariana Ricardo.

Una consecuencia del magnífico argumento y montaje del filme, es la consecución del premio FIPRESCI y Alfred Bauer en el Festival de Berlín. Ya que contar a lo largo de casi dos horas de duración, una relación pasional amorosa, de manera tan prodigiosa está al alcance de pocos elegidos a la hora de confeccionar una película. Miguel Gomes lo ha conseguido, y lo ha hecho emocionando.

La poesía en las voces en off, narrando, y algunas melodías al borde de un teclado o de la balada lacrimógena, son primordiales para dibujar una historia de toda una vida, en una año ficticio. Por otra, parte aunque los actores no son conocidos para el gran público, cumplen satisfactoriamente con creces su cometido, formando un plantel de personajes inolvidables.

Fue por 1953 cuando el genio de cine (no solamente del Western), el maestro John Ford, nos trasladó con todo su equipo hollywoodiense a la aventura y el amor en las lejanas y salvajes tierras de África. Allí, un hombre (ahora denostado cazador) interpretado por Clark Gable, y dos mujeres formaban un trío, donde el tabú navegaba a sus anchas por tan exuberante belleza en negro y rubio, la arrebatadora Ava Gardner y la inolvidable belleza de Grace Kelly.

Sin embargo, el mayor tabú de todos se produciría como consecuencia de la guerra.
En España durante su aparición en los cines, en régimen dictatorial, los censores de la época no consentían relaciones a tres. Y mucho menos, si una de las mujeres (Kelly) estaba casada con el personaje interpretado por Donald Sinden. El resultado fue convertirlos en hermanos de sangre, de saliva y otras cosas.
Este Tabú africano, de recortes de libertad, fue tan inverosímil y frustrante que verlo reflejado ahora en la pantalla, parece un chiste mal contado. Por suerte, ya hay formas de disfrutar de la obra de John Ford en todo su esplendor prohibido.

Voy a nombrar a algunos de los protagonistas principales de Tabú, lo merecen. Teresa Madruga, Laura Soveral, Ana Moreira, Carloto Cotta, Henrique Espírito Santo, Isabel Muñoz Cardoso. Todos son parte de la película de Miguel Gomes, partes recompuestas en un gran trabajo de edición que conforman una historia, romántica, melancólica, devastadora... no al alcance de todos los paladares.
Ojo, puede influir seriamente en personas que sufran de estados alterados de consciencia o del corazón.

Sin embargo, junto al triángulo amoroso destacan también otras pequeñas historias que giran alrededor del Tabú protagónico, y éstas son también pequeños tabúes en sí mismas. Relaciones cerradas de puertas adentro en la mayoría de los hogares.
Muy bella y recomendable, con un viejo tocadiscos y pañuelos de encaje africano a mano.

**** Excelente *****

Otro tabú, este personal, era abarcar el comentario de una película de forma versificada. Una oda que no sabía si tendría aceptación o causaría motivo de mofa. La verdad es que para Cinecomio, nos trae al pairo. Nos sentimos a gusto, edificando sobre esta estructura y más cuando las películas rebosan de encantamiento poético. Como ésta, Tabú de Miguel Gomes.

Variações pindéricas sobre a insensatez by Joana Sá. B.s.o. Tabú:


Amor en portugués.

Por un viaje de los sentidos,
con acento.
Explorador en salvajes parámos
y corazón en vía perdida.
Perseguido por sombra diletante,
ya de vida exenta.
Monos urbanitas, balanceándose,
a extraños territorios.

En blanco y negro, cocodrilos,
devorando el recuerdo.
Tabúes confundidos.
Y la dama, de certero tiro, erró.
Pasión... recordó!
emulsión ciega, de cuerdos.

Yo protegí tu futuro,
no predestiné mi sentido.
A perderte, ganándote,
a recordarte por cartas,
adorándote con letras.
Sin proclamar sonidos.

Lágrima por canción de amor,
o desamor, de baquetas.
Una batería con quejas,
una amalgama de triste ritmo.
Prófugos que se alejan
con la semilla del hijo.

Dos caminos apasionados,
son de convexo, unidos.
Besos en portugueses labios,
guardar en epistolar sellado.
África en el alma y el olvido,
mas locura, y sin sentido.

Me acurruqué en el regazo
de una año devorado,
con sabor selvático,
y perdido, tu cariño.
Por complacer, estás,
en los brazos equivocados
ni míos, ni del marido.

Así besos africanos quedaron
huérfanos,
de razas, religiones, ideales,
o nivel de poderío.
Los abrazos, los mordiscos,
moribundos y envejecidos.
Tu memoria se borró!
Ahora, regresé
un instante.
A recordarte,
a ofrecerte unas flores,
a devolverte una vida.
Que casi vivimos.

The Ronettes - Be My Baby (Subtitulada) B.s.o. Tabú:


Tráiler La Grande Bellezza, de Paolo Sorrentino. Reparto: Toni Servillo, Carlo Verdone, Sabrina Ferilli, Serena Grandi, Isabella Ferrari, Giulia Di Quilio, Luca Marinelli, Giorgio Pasotti, Massimo Popolizio.


El nuevo film de Roger Michell (Nothing Hill, Venus) se titula Le Week-end. Reparto: Jim Broadbent, Lindsay Duncan, Jeff Goldblum, Olly Alexander, Xavier De Guillebon, Brice Beaugier, Sébastien Siroux, Marie-France Alvarez. Tráiler:


martes, 26 de marzo de 2013

Why Stop Now: Jesse Eisenberg y Melissa Leo.





Jesse Eisenberg: entre Allen y Hanks.

Este joven y simpático actor Jesse "James" Eisenberg nacido en el barrio neoyorkino de Queens, se debate en sus papeles entre una imagen de actor serio y carismático parecido a Tom Hanks (con sus ricitos y cara de no haber roto un plato, de sus comienzos), y entre un estado más cómico-inteligente, ácido-judío-sexual, más cercano a Woody Allen.
Tal vez, por tener ascendencias con mezcla de sangre (entre Polonia y Ucrania), además de tener como madre a una "clown" profesional en fiestas de cumpleaños para niños. Sin duda, todo esto ayuda a crearse una estampa de actor con cierto exotismo. Y un humor diferente al tradicional americano.

En la película Why Stop Now, nos descubre otra faceta desconocida por nosotros. Su capacidad para hablar un idioma español, bastante aceptable. Se trata de una comedia (por momentos disparatada y tronchante) dentro del llamado cine independiente, dirigida por una pareja de guionistas y directores, Ron Nyswaner (también autor del script de Philadelphia entre otras) y su joven colega Phil Dorling. Me parece que sus roles fueron bien diferenciados en la escritura del disparatado argumento.

Jesse Eisenberg, poco a poco, se está convirtiendo en un actor con un talento sarcástico e inteligente, sus anteriores trabajos lo demuestran, en Adventureland, Bienvenidos a Zombieland, y sobre todo en The Social Network del aclamado David Fincher (Zodiac, Benjamin Button) y últimamente en To Rome whit Love del propio Woody Allen.
Así su futuro es prometedor más si cabe que su presente. Si consigue desprenderse de cierto aire de estrella de Hollywood en ciernes, y dirige sus pasos a reafirmarse como actor inteligentemente evolucionado, contemplándose en el espejo de su alter ego maduro, Allen. De momento, compagina sus trabajos (una de cal y otra de arena) pero decantándose por la comedia ligera del éxito comercial.

Sin embargo, Why Stop Now se desmarca ligeramente, pues se trata de cine de humor con acento independiente. Por momentos desternillante en su tratamiento coral (son los más gamberros e interesantes) y otros más individualizados en su personaje que no llegan a atrapar al espectador.
Esas escenas disparatadas sobre la adicción a los estupefacientes, las relaciones personales con la atípica familia y el encuentro con personajes que facilitan la labor de la risa.

En el film junto a Jesse, aparece una madre de ficción algo pasada de vueltas, en la persona de Melissa Leo. Es el contrapunto a la personalidad idealizada del hijo. Esta película es una sucesión de gags, sobre la confianza en uno mismo, y la fuerza del portento artístico innato del protagonista (pianista clásico), la esquizofrenia en las distintas edades de la vida, y la terminación del clímax en un marco teatral y festivo de la recreación de la guerra anglo-americana del año 1812.
Sin duda, estos momentos finales desdibujan algo el resultado de la cinta en todo su metraje anterior. Pero, tampoco desentona.

Sin embargo, Why Stop Now guarda en su manga algunos ases que deben ser conocidos con su visionado. La visión surrealista de unas conversaciones que deambulan por el paroxismo del disparate. Son como apariciones marginales que convierte el filme en una sucesión de exotismo racial y divertido, con papeles para Tracy Morgan como Sprinkles, el negro Black interpretado por Isiah Whitlock Jr., el traficante hispano de Paul Calderon, una guapa Sarah Ramos o la pequeña Emma Rayne Lyle.

Jesse Eissenberg está afincado en New Jersey, tras su aparición en dos pequeños filmes, se encuentra con un papel en un elenco de jóvenes estrellas en la estupenda película dirigida por Louis Masoudi, El Club del Emperador (junto a otros incipientes por entonces como Emile Hirsch, Rob Morrow, Rahul Khanna, Deirdre Lorenz o Paul Dano.
Sus próximos papeles (además de ponerle de nuevo la voz al pájaro de Rio 2), será una comedia de producción francesa junto a Mia Wasikowska titulada The Double, el thriller Now You See Me encabezando un elenco de estrellas como Dave Franco, Morgan Freeman, Mark Ruffalo, Isla Fisher, Mélanie Laurent, Woody Harrelson y Michael Caine. Y en producción While We're Young, de Noah Baumbach, Night Moves drama ecológico junto a Dakota Fanning y Peter Sarsgaard, además de la segunda entrega de Zombieland.

Tendremos Jesse Eisenberg para rato, por que no hay ningun cobarde Robert Ford que acabe con él (parodiando el título de la excelente película dirigida por Andrew Dominik).
Por supuesto, en Cinecomio estamos satisfechos, pues nos cae bien este joven y talentoso actor.

*** Interesante ***

jueves, 21 de marzo de 2013

Cine: Cuéntame un cuento...




Historias de niños... y de mayores.

Desde las fábulas clásicas a las renovadas en el cine, todas las historias traspasadas oralmente generación a generación, siempre nos han gustado los cuentos. Otros inventados en nuestros días como por arte de magia de los 24 fotogramas por segundo, pero que se van quedando en la memoria colectiva de los más jóvenes.
La fantasía es un atractivo indispensable para suavizar los rigores de la vida estresante diaria. Algunas producciones y sus respectivos directores han desafiado la aburrida realidad, desafiando con efectos las reglas del séptimo arte, ya que cuando la realidad choca con la ficción nos aferramos a la magia para salir airosos. Los sueños.

Realidad y fantasía son dos formas de ver la propia vida, y muchos directores como Tim Burton u otros, crean mundos artificiales para soñar, o asustarnos. Porque en muchos casos esa era la finalidad de aquellos cuentos, alejar maleficios o desestimar el rigor de la muerte en épocas de enfermedades y pobreza, así como de las deformidades y desamores. Una pasión compartida en Cinecomio, por la obscuridad barroca y el gótico.

Cuentos anónimos a veces, como Jack y las habichuelas mágicas, atribuido en concesión a Hans Christian Andersen. Creador de bellas historias como El traje nuevo del Emperador, La pequeña cerillera, La Sirenita, El patito feo, Las zapatillas rojas o El soldadito de plomo. Todas con versiones cinematográficas de mayor o menor acierto.
Otros muchos también tienen sus propias versiones. Y de esto se trata este comentario de recordar aquellos territorios de amor, fantasía y aventura:

- La Bella y la Bestia. Su pareja protagoniza una de las historias de amor más fantásticas que se han escrito, a través de la pluma anónima pues tiene varias atribuciones iniciales. Sin embargo, la versión más completa y poética es la de la escritora e institutriz de palacio llamada Jeanne-Marie Leprince de Beaumont.
Y así, aunque la producción cinematográfica más recordada por todos es la omnipresente de Walt Disney (muy fagocitada en ocasiones por su archifamosa banda sonora que recibiría su Óscar, y a la mejor canción original) nosotros recomendamos echar un vistazo atrás, tan sólo 45 años para refrescarnos con la versión barroca del director francés Jean Cocteau y sus dos protagonistas Jean Marais et Jossete Day.
Otra obra maestra que trata el amor universal entre la bestialidad natural y el ideal de belleza femenino. El gran rey de los simios tomando con delicadeza a la flor, defendiéndola de todos los peligros hasta dar su vida, y ofrecerles un último suspiro en su muerte. Por supuesto ella era Fay Wray, él era un maravilloso gorila en blanco y negro construido en 1933, dirección de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack. Una maravilla.
Por último, una referencia al nuevo proyecto también Disney, esta vez con protagonistas de carne y hueso.


- Sleepy Hollow. También conocida como La Leyenda del Jinete sin Cabeza, escrita por Washington Irving (inspirador de la palabra Gotham para referirse a Nueva York y autor de libros como Cuentos de la Alhambra o Rip Van Winkle).
Este maravilloso cuento gótico tuvo como muchos otros de los aquí comentados con su versión cinematográfica en glorioso cine mudo, luego fue llevado con brillantez por Disney en 1949 haciendo famoso en todo el mundo a su protagonista Icabob Crane.
El terror se apodera de este cuento romántico, entre dos enamorados interpretados por Johnny Depp y la siempre inquietante belleza de Christina Ricci más suavizados en su pasión, prestando más atención a la venganza del sin cabeza de colmillos afilados y endemoniado, el siempre grande Christopher Walken.
Tim Burton y su manía de aterroriza y divertir sin medida, también nos llevó de la mano de otras historias fantásticas como Eduardo Manostijeras, Charlie y la fábrica de chocolate, La novia cadáver, su olvidable Alicia y la añorada Big Fish.
Sleepy Hollow main Theme - Sweet Dreams by Danny Elfman:


- Tarzán. Quién no ha soñado alguna vez convertirse en este héroe, amante de la naturaleza y los animales, conciencia limpia y poderosa musculatura en libertad. Vivir en la selva sin miedo a los peligros y estar junto a una bella en mini vestimenta.
Tú Jane, yo Tarzán... Jajaja.
La novela original de Edgar Rice Burroughs (creador de otros mundos más extraterrestres con el héroe John Carter), ha recorrido extensos senderos plagados de lianas, más o menos intensas, desde su comienzo en el mudo, hasta Johnny Weissmüller en 1932 con Tarzán el hombre mono. Sin olvidar a su "co-partener" y uno de mis primero amores cinematográficos, la inolvidable actriz irlandesa Maureen O'Sullivan. Largo recorrido en la serie hasta su retiro en un cementerio de elefantes y puesta en escena en 1984 por Hugh Hudson en una buena y realista versión protagonizada por Christopher Lambert, llamada Greystoke la Leyenda de Tarzán.
Mención a la almibarada versión Disney con música de Phil Collins.


- Peter Pan. El escritor escocés James Matthew Barrie lo denominaría "baguette" para su obra teatral en Londres, su reino los sueños y un mundo mágico llamado Nunca Jamás. Como la película Descubriendo Nunca Jamás la más redonda versión adaptada de su vida, dirigida por Marc Forster (Más extraño que la ficción, y la nueva World War Z). Además, una historia pasional interpretada de nuevo por Johnny Depp y esta vez, la magnífica Kate Winslet.
Realmente una historia que nos hace volar a nuestros días de niñez y aventuras con piratas, magia y Campanilla para las niñas (y los mayores, claro está).
Por otro lado, la versión Disney es mejor infinitamente que la producción de Steven Spielberg, para un sencillo servidor. Como dato curioso aportaré que la versión muda de 1924 sería protagonizada por una mujer Betty Bronson en el papel del volador Peter.


- El Mago de Oz. Otro mundo no menos fantástico es el de la adolescente llena de vitalidad, Dorothy en el cuento escrito por Lyman Frank Baum, llega el momento de la heroínas que desbancan al género masculino. Y su infinidad de interpretaciones sobre los individuos que pululan en este reino mágico de brujas y anti-héroes.
Definitivamente, no se puede hacer referencia a esta obra sin recordar la película de Metro Goldwyn Mayer con la cantarina y crecida Judy Garland convirtiéndola en un éxito mundial, reconocibles sus caras por cualquier camino. Sea de baldosas amarillas o no. Su director Victor Fleming (Lo que el viento se llevó) ya había adaptado grandes obras infantiles de magnitud como La vuelta al mundo en 80 días, La Isla del Tesoro, así como otro éxito con la entrañable Capitanes Intrépidos.
En el Mago de Oz, el amor se desdibuja en una universalidad en forma de hombre con tres personalidades que se complementan, sin participación de la atracción sexual. Creo.
Una banda sonora recordable por todos y ganadora de dos Óscars.


- Alicia en el País de las Maravillas. Escrita por otro británico Charles Lutwidge Dodgson, más conocido por su sobrenombre y desbordante ingenio Lewis Carroll. Si Dorothy es famosa que vamos a decir de esta chica grandiosa. El surrealismo que desprenden sus páginas es inverosímil por lo maravilloso. Alicia a través del espejo tiene un calado de absorción infinita para las mentes abiertas.
Aquí se dan cita los invitados a una merienda de fábula, todos ellos sentados en la misma mesa (recordando a los grandes fabulistas de antaño) y con personajes que se han convertido en los preferidos de generaciones enteras. En mi caso, una sonrisa, o un gato.
Disney tuvo su versión que, a mí personalmente me agrada mucho. Me parece de un colorido y representativa recopilación de su continuación Lo que Alicia se encontró allí.
De la versión conocidísima del cineasta que no pienso nombrar (por algunos de sus peores trabajos últimos) prefiero no hacer ningun comentario. A pesar del esfuerzo y millones gastados en recrear un mundo, en otro tiempo, tan maravilloso.
Sin embargo, hay multitud de referentes en todos los campos de la animación, marionetas o personajes de carne y hueso, en todos los países con interés por la obra universal de Carroll.


- Caperucita Roja. Una historia contada de abuelos a nietos, de hijos a biznietos. Boca a boca, y arreglada en versiones sucesivas por los grandes, Perrault o los Hermanos Grimm.
Siempre nos quedaremos con esa obra de culto dirigida por Neil Jordan, cargada de terror poético y carga sexual, con el magistral nombre de En Compañía de Lobos. E intérpretes de primer nivel en la escena británica como Angela Lansbury, Stephen Rea, David Warner, Brian Glover, Graham Crowden.
Referencias hay de todos los tipos y gustos, incluida animación reconstruyendo el cuento. Pero, hay una adaptación singular que, a algunos nos cortó la "respiración", y la aparición en escena de una nueva estrella del momento, Ellen Page y su Hard Candy bestial. Dirigida por David Slade (30 días de oscuridad). Ay, lo que nos gusta sufrir.
Porque la versión de Catherine Hardwicke es como un anuncio mezclado con algunas dosis de interés.

- Blancanieves. Todos sabemos del comienzo de Walt Disney en la gran pantalla, con su largometraje sobre el personaje creado por los Hermanos Grimm. Puede caer mejor o peor, pero está claro que es un clásico imperecedero, con sus canciones y todo.
Actualizada en distintas versiones con Mirror Mirror, o Snow White and the Huntsman, dónde lo mejor era la belleza de la surafricana y bellísima Charlize Theron.
Aquí en el país de la fiesta nacional denominada tauromaquia, se desarrolla un éxito de premios Goya dirigida por Pablo Berger y ganadora del premio Goya del año 2012.

- La Cenicienta. También tradicional y contada oralmente fue recogida entre otros por el francés Charles Perrault, y posteriormente los afamados hermanos germanos Jacob y Wilhelm. Georges Méliès el genio creador de toda esta locura llena de aventuras cinematogáfica y planificación en el montaje, fue el primero en plasmar la famosa historia en acetato altamente inflamable (La invención de Hugo). Desde 1899 multitud de artistas se han acercado a la obra de zapatito de cristal y su sufrida protagonista.
Walt Disney en 1950, como no, se haría cargo de la siguiente y conocidísima concepción de la obra.
Tengo que hacer referencia, aunque no me gusta y prefería no hacerlo, a la película de Garry Marshall. Con su famosa pareja y poco creíble pareja Julia Roberts y Richard Gere. Eso es todo.

- Las Mil y Una Noches. Esta colección de cuentos originarios de Siria, sí que tienen magia a raudales. Oriente es una tierra prometida para fascinación de las mentes y recurrir a magos, puertas de cuevas de ladrones, alfombras voladoras, tigres de Mompracen o Libros de la Selva.
Podría escribir algún día una entrada a este blog sobre ello (quizás lo haga), porque existe un verdadero filón en Aladino y la lámpara maravillosa, Alí Babá y los 40 ladrones, El ladrón de Bagdad, Shrezade la hija del visir... etc. Aquí tengo que hacer un recuerdo al inimitable actor nacido en Mysore (India) conocido por Sabú, que lastimosamente fallecería a la temprana edad de 39 años y que nos acompañó en un puñado de películas de aventuras.
Un recuerdo también para los autores de fantasías llenas de colorido como el colonial británico Rudyard Kipling (El Libro de la Selva, Kim o El Hombre que pudo reinar) o el italiano Emilio Salgari con sus libros sobre Malasia y Sandokán.


Ojalá, vuelvan pronto este tipo de aventuras y magia. Se necesitan en un mundo como el actual.
Colorín, colorado. Este cuento se ha acabado... Hasta ahora.

Las Mil y Una Noches, de John Rawlins. Con María Montez y Sabú.



martes, 19 de marzo de 2013

Big Fish: Peces mitológicos, padres e hijos.


Tim Burton: realidad... o fantasía.



En una jornada como la de hoy, feliz día del padre a todos ellos, que mejor que revisar un filme recordado por todos.
Justo cuando el esfuerzo para sacar adelante una familia es más complicado. Como antes, cuando nuestros padres eran jóvenes y se sacrificaron para traer al mundo nuestras insignificantes vidas, en términos de globalidad, nos hallamos en una situación económica en la que vuelven aquellas miserias de antaño.
Su fuerza y la magia de la vida hizo lo necesario para que estemos luchando ahora, en la actualidad.

Tras el estreno reciente de una revisión del cuento clásico Jack y las judías mágicas, Jack The Giant Slayer, (o el caso menos cualitativo de Hansel y Gretel) es buen momento para reencontrarse con una película que reúne un compendio de todas aquellas historias universalmente mágicas. Es el caso de Big Fish del director californiano nacido en Burbank, y padre e hijo, Tim Burton.

Los cuentos y el cine se dan de la mano de nuevo, cuando se cumple el décimo aniversario de esta entrañable y bonita historia basada en la novela de Daniel Wallace, con el título Big Fish: a novel of Mythic, y adaptada a la gran pantalla por el guionista John August.
Y es que todos los participantes y el espectador mismo se puede ver reflejado en la historia de Ed Bloom.
También esta estructura de protagonistas fue una interesante y onírica casualidad.

Si bien el director de la película iba a ser otro mago de los cuentos e historias fantásticas, el mago del cine juvenil otrora Steven Spielberg, las casualidades y el destino unió Big Fish con el director de cuentos y animaciones para la gran pantalla más gótico y divertido.
Tim Burton imaginó un protagonista para el argumento como Jack Nicholson y estaba decidido a convertirlo digitalmente en su propio hijo rejuvenecido, al final la magia de nuevo, trasladó el papel a manos de dos grandes actores (convencido de su gran parecido físico) como Albert Finney y Ewan McGregor, y sus respectivas parejas en la dimensión histórica y amorosa fueron Jessica Lange y Alison Lohman. Cuestión de la fantasía del séptimo arte.

Este desdoblamiento entre personajes y diferenciación de la vida en actos reales y ficticios, lleva a construir un cuento de vida admirable. Una historia de amor y reencuentro entre padre e hijo, y entre hombre y mujer fielmente enamorados.
Además, las viejas fábulas e historias sacadas de la pluma de fabulistas y cuentistas de siglos anteriores, se ven reflejadas en una colección de personajes mitológicos, o quizás, falsamente oníricos en nuestra imaginación. Porque, Tim Burton transforma esa metáfora en una colección de imágenes sacadas de su portentosa mentalidad, visualmente hablando. El hermoso guión se plasma en pantalla para darnos una lección sobre la vida de sus protagonistas, que bien podríamos ser cualquiera de nosotros.

Pues bien, esta relación tan especial, paterno-filial convulsiona en la mente del espectador, para ofrecer un reflejo sobre la vejez, el amor y la muerte. Etapas que todos "disfrutamos" en alguna ocasión en nuestras diferentes edades.
Ese camino recorrido del filme, se disfraza con diferentes encuentros fantásticos con seres sacados de la vieja tinta de cuentos. Como el gigante y la bruja visionaria, animales de bosques encantados y sirenas, personajes de circo extraños, freaks unidos a un mismo cuerpo y corazón, hombres lobo que presentan números de equilibrio y amor, guerras mundiales y robos a escala de ladrones y financieros... y sobre todo, el pescador de sueños en busca del animal fabuloso.

Todos se dan cita en un reparto ejemplar con la esposa del creador y encantadora bruja Helena Bonham Carter, el hijo interpretado por Billy Cudrup, la bella Marion Cotillard, el gigante Matthew McGrory, el lobo y hombre Danny deVito, el fiel Robert Guillaume, las siamesas Tai (Ada y Arlene) y como no, el siempre magnífico ladrón y amigo Steve Buscemi.
Todos con guiños cinematográficos monumentales a los cuentos, todos cómplices en la unión de dos seres que fueron uno, padre e hijo, y de una historia conmovedora de amor y fidelidad ante las vicisitudes de la vida.

Big Fish fue rodada en Alabama (tierra originaria del autor de la novela), por tanto sus tierras también son protagonistas. También lo es la inolvidable banda sonora creada por Danny Elfman y con canción de Eddie Vedder, ganadoras de sendos y respectivos Oscar´s. Así como, un esfuerzo por crear ilusiones ópticas y la perspectiva visual con efectos especiales sin el rebuscamiento y frialdad digital.
Todo esto es Big Fish.
Cuando una relación que parecía perdida por falsas enfermedades mentales, se abrazan en el último instante.

El éxito o el fracaso en la vida, no demostrado en la economía, ni el futuro incierto de la realidad diaria. Más bien, en el recuerdo que dejamos en nuestras familias y en la cantidad de amigos que conocimos.
Porque en la mente de nuestros padres se halla el camino de nuestra propia historia. Su fidelidad a la esposa y la magia de la transformación entre pescador y pez mitológico.
Siempre por el camino del amor, la libertad y una senda, surrealista o fluvial en la que convergen todas aquellas vidas con la nuestra.

Esta fabulosa historia no terminará aquí.............. Películas y Cuentos.

**** Excelente *****

Big Fish - Man of the Hour, by Eddie Vedder.


Big Fish - Soundtrack.

domingo, 10 de marzo de 2013

End of Watch: Gyllenhaal y Peña


Independent Spirit Awards: Nominación Mejor actor secundario (Peña) y mejor fotografía.


Visualizaciones policiales de David Ayer.

En nuestra "civilización" actual, algunos se cuestionan sobre la actuación de las fuerzas policiales. Otros muchos, viendo el salvajismo reinante en sus ciudades, se niegan a rechazar la protección de individuos dispuestos a poner en peligro sus vidas, para salvaguardar la vida y la legalidad.

El director nacido en Champaign (Illinois), David Ayer (Harsh Times, Dueños de la calle) vuelve a realizar un filme sobre la violencia de las bandas marginales y organizadas. Una nueva inmersión a los bajos fondos, en este caso de la ciudad de Los Ángeles, y a la rutinaria faceta de las patrullas de agentes de la ley.
Sin embargo, estando esta revisión cargada de realismo, constata algunos procedimientos poco verosímiles en USA. Ayer se toma algunas libertades y efectismos para la creación de situaciones llamativas para la gran pantalla. Aún así, el aspecto visual de la cinta es impecable.

Por otro lado, esa constatación libre de reflejos violentos, está plenamente justificada si echamos un vistazo a las noticias diarias de periódicos y canales de televisión, dejándonos sin palabras ante actitudes mucho más sorprendente y escalofriantes que en la película End of Watch. Ciertamente, aún más salvajes e inhumanas.

David Ayer deja todo el peso de la historia en dos personajes, compañeros de patrulla ambos. Sus inquietantes andaduras en el coche patrulla por distritos desprovistos de racionalidad, enmarcan una ciudad angelina llena de peligros. Sin dejar de lado, sus charlas diarias. Conversaciones entre acristalamiento blindado, a prueba de balas a veces, y otras refugio de confidencias y risas.
Jake Gyllenhaal y Michael Peña reproducen palabras de compañerismo o familiarmente agradecidas. Todo bajo el ojo curioso de la cámara de su vehículo policial, como de la visión no oficial de otras que los oficiales incorporan a su cuerpo para ofrecer un punto de vista en primera persona. Buen y convincente trabajo de los dos actores.

Toda la trama girará en torno a sus intervenciones, cuando el agente Brian Taylor interpretado por Gyllenhaal captará las imágenes y documentará en primera línea de fuego la rutinaria inhumanidad de las calles y propiedades privadas.
Por tanto, la película transcurre entre casos sangrantes de injusticia extrema, la deshumanización personajes fuera de los cauces normales de la sociedad y el abuso de las armas. Se echa en falta una denuncia directa más radical de su utilización. Así, junto a el tráfico de drogas y otros, vemos como se adentran en vida personal y en sus mentes, pesadillas de realidad. Y como afecta a sus relaciones con amigos o familia.

Ese pulso interpretativo entre los dos actores mantiene la tensión del guión del propio Ayer. Envuelto todo con cierto humor relajante entre caso y caso. Pródigo en lenguaje de la calle.
Además tienen como compañeras de patrulla de la vida cotidiana a dos interesantes y bellas coprotagonistas, en los rostros de Anna Kendrick y Natalie Martínez. Sus papeles carecen de tanto poderío como el de ellos, pero se hacen imprescindibles para sacarnos de los sangrientos barrios. Y ese es su punto, sus relaciones amorosas y sexuales aparecen como giros desengrasantes del argumento.

David Ayer en sus anteriores películas ya doy muestras de su interés por las bandas callejeras y la actuación policial, puntos de vista sui generis sobre la diferenciación entre la rebeldía y la heroicidad. Su posicionamiento de la cámara es altamente impactante (aunque pudiera resultar algo mareante a algunos, no nuestro caso).

La metafísica del héroe sin quererlo ni buscarlo está presente. La ley del más fuerte. Una superficial crítica a los métodos de los violentos y diálogos con golpes de humanización policial. Chispeantes o simpáticos según lo requiera la acción.
Estas son las bases de End of Watch que a algunos resultará demasiado visto, pero no por ello menos brillante. Pues la placa de la dirección recae en un director a tener en cuenta en el futuro.

Posee también un interesante y potente conjunto de canciones en su banda sonora, con registros de rap en nombre de Public Enemy, Salt ´n Pepa o Paris. E incluyendo algunas mucho más cercanas al blues o el rock, de la mano de The Delfonics, Black Rebel Motorcycle Club, Mazzy Star, Mem Shannon o Puscifer, y otros ritmos latinos.
Toda la música riega esta buena película acompañando a impactantes encuadres y poderosas imágenes en las calles, patrullas o despachos, sus reuniones diarias y celebraciones familiares, y la degradación del poder en bandas armadas.

Por eso, Cinecomio recomienda su visionado.
Recordando a David Ayer, una mayor crítica al uso indiscriminado de armas de fuego, con los riegos asociados a nuestras vidas.

*** Buena ****

martes, 5 de marzo de 2013

Newlyweds: Burns casado a Woody Allen.




Dudas.

Edward Burns parece ser que no tiene ninguna. Está seguro de sí mismo y su trabajo.
Newlyweds es su décima película como director, convirtiéndose en un legítimo sucesor de uno de los grandes. Atractivos diálogos y guiños al espectador son su misiva. Además rodada en Tribeca y las añoradas calles de Manhathan, por supuesto.
No sé si llegará a estar a la altura del maestro del Woody Allen confidencial y acético, pero no cabe duda que sus pasos van por el camino correcto.
Quizás una dosis más concentrada de ácido no hubiera estado nada mal, sin embargo, Burns quema adecuadamente con su guión cinematográfico las relaciones en pareja de la actualidad.

Quizás parte de la crítica le niegue esa correlación con el majestuoso cine del mejor Allen. Bien pudiera ser debido a las diferencias naturales de su anatomía física, porque yo creo que el sentido del humor debiera ser mayor nexo común entre ambos. Pero hacer reír es difícil siempre y más en estos días.
Newlyweds está plagado de situaciones relacionadas con el amor y el sexo, con profusión de diálogos (más o menos brillantes) y situaciones duras o simpáticas según la historia avanza.
A su vez, como dije, plagada de guiños cómplices a la cámara.

Son los propios protagonistas y personajes secundarios (todos con cierto peso en el filme) quienes aleccionan, dialogan y se confiesan ante el público en una especie de "documentación" de los sentimientos. Como de las dudas que éstos originan.
Por tanto, la duda y el humor crítico son los grandes herederos del director de Brooklyn.
Siempre me ha gustado el trabajo de Woody Allen, desde sus comedias más disparatadas de sus comienzos. Ese distintivo humor forjado en los clubes de la comedia de los bajos fondos artísticos de New York, y basado en la acidez más disparatada, exquisitamente aderezada al diván.
Esta comparación no tiene porque resultar un lastre para calificar Newlyweds como buena película, y a su director Edward Burns como representante de ese camino abierto con Mr. Allen. Buenos reflejos ante y detrás de la cámara, sin duda.

No se trata de ningún tipo de plagio argumental, cada uno tiene sus propias características personales. Por otro lado, la carrera de Burns está en un momento adecuado para despegar definitivamente.
Si llegará o no a la altura del genio alleniano, está por comprobar en el futuro. El camino es largo y la aceptación de los espectadores una conquista gradual e imprevisible. Además, sus producciones siguen la estela del cine independiente de calidad y justos medios económicos, así es un poco más difícil en la industria.
En este caso, gracias a Marlboro Road Gang Productions por sufragar pequeñas e íntimas películas.

Edward Burns que no te asalten las dudas... tu cine tiene interés y mérito.
Por supuesto que ejerce su doble papel, también como actor protagonista del filme. Y funciona al mismo nivel, quizás con un poquito menos de gracia gestual que Woody, pues es un maestro del humor. Mas Burns en pantalla funciona como galán romántico y ecléctico. Este, por tanto, no debería dudar en incluyendo en poquito más de humor en próximos proyectos.

El reparto se ajusta con caras poco conocidas aún, pero con gran atractivo o magnetismo:

Su mitad de la naranja interpretado con derroche de naturalidad por la actriz Caitlin FitzGerald. Son un matrimonio reciente y no piensan que las dudas lleguen a comprometerlo. El futuro dirá que depara a sus vidas. A través, de su relación vemos un pequeño mundo de intimidades y revelaciones, así como, de los elementos amotinadores a su alrededor.
Como todo matrimonio una prueba de resistencia.

Marsha Dietlein la hermana de ella, Max Baker el amigo de gimnasio de él. Son matrimonio y llevan casados 18 años. Por tanto, sobre sus dudas no hay nada más que decir. Bastantes.

Kerry Bishé interpreta a la hermana de Edward Burns. Es el elemento desestabilizador y catalizador de todas las trifulcas. Se ha apuntado a una vida que no le pertenece aunque no tiene maldad. La relación con su hermano tiene que ser recuperada.
Johnny Solo, a pesar de su apellido, no lo está. Muy al contrario, se encuentra con recuerdos de antaño que tendrá que manejar lo mejor posible. Y además, está casado. Por un momento, duda.
Dara Coleman, su vida completa es una duda. Es un actor con más agujeros en el bolsillo que suerte, sin embargo goza de una libertad bohemia a la caza de una oportunidad.

Daniella Pineda, es una bella joven siempre dispuesta. Satisfactoria aliviadora de penas. Su papel es el más corto, junto al hombre invisible de la encimera en la cocina. Su misión es meramente sexual y provocadora de celos.

Los diálogos y monólogos muestran un escaparate de sentimientos, reflejo de sus fantasmas pasados y futuros. Tanto Burns como Allen se entregan a la brillantez en sus guiones, repletos de situaciones que manejadas con la palabra y una economía austera en los recursos. Prescindiendo de efectos o tomas inverosímiles. Por tanto, su fuerte son los guiones.
Uno, con los años, se ha convertido en un referente y todos los artistas del mundo desearían trabajar con él, al menos una vez en su vida.
El otro, tiene tuvo su comienzo desde lo bajo, tras la universidad junto a Oliver Stonee en la película The Doors como sencillo asistente de producción. Ahora tiene un determinado trecho por recorrer y ver su talento recompensado con el deseo del mundo artístico por participar en sus trabajos. Ojalá.
De momento su siguiente trabajo (del año 2012) repite con algunos de los participantes en Newlyweds, su titulo original The Fitzgerald Family Christmas, comedia familiar con aromas navideños.

Mi idea no era hacer competir las cinematografías de los dos directores nacidos en Nueva York. Simplemente por que la de Allen es estratosférica por ahora. Mi interés era reconocer a Burns y conseguir que Newlyweds sea más conocida. Y si fuera posible, aumentar un poco sus notas en los foros y páginas digitales dedicadas al cine.

Me gustaría tener alguna referencia más en España, pues prácticamente el film por ahora, es una duda.
En Cinecomio nos ha gustado y no tenemos miedo a equivocarnos.
Burns filma y escribe con pulso firme.
Puedes pasar un buen rato con Newlyweds... no dudes.

*** Buena ****

Tráiler en inglés de The Fitzgerald Family Christmas, dirigida e interpretada por Edward Burns. Reparto: Kerry Bishé, Connie Britton, Heather Burns, Dara Coleman, Brian D'Arcy James, Marsha Dietlein Bennett, Noah Emmerich, Caitlin FitzGerald.


Otra divertida comedia de un nuevo director novel que proviene de las series televisivas, Jason Moore. Reparto: Anna Kendrick, Brittany Snow, Rebel Wilson, Christopher Mintz-Plasse, Adam DeVine, Anna Camp, John Michael Higgins.

lunes, 4 de marzo de 2013

Take This Waltz: La Dualidad Cíclica del Amor.


Sarah Polley a la dirección.

Take This Waltz es una película sobre la casualidad y la dualidad.
La casualidad que acaece en cualquiera de nuestras vidas. Y la dualidad desde varias perspectivas. La primera es la iniciación en el mundo de la dirección de Sarah Polley (actriz en Exótica de Atom Egoyam, Amanecer de los Muertos y Splice, o el fantástico film de Jaco Van Dormael titulado Mr. Nobody) y el resultado final es satisfactorio.
Existen dos puntos de vista distintos, el de la crítica especializada que tilda la producción de algo cursi, y la de Cinecomio que se contrapone a la misma.

Una vida, la de cualquier persona, la de todos. Cambia o puede hacerlo en un momento determinado. Ese encuentro fortuito en nuestra minúscula existencia, puede cruzar el destino de dos individuos desconocidos o casi. Y el carrusel de los sentimientos encontrados comienza a girar a ritmo de una canción. Bien pudiera ser la del título, del mismísimo Leonard Cohen.
Leonard Cohen - Take This Waltz:


Esa casualidad recurrente sirve de tema inspirador en multitud de obras literarias y cinematográficas, en Take this Waltz, la directora nacida cerca del lugar donde transcurre el film Louisbourg (Toronto, Ontario-Canadá) introduce la cámara en los resquicios de una relación de pareja, en la que confluye una aparición sorpresiva e incitadora.
Esa ruleta del destino (más o menos irreal) juega con los corazones y el deseo, y los giros rutinarios premian a números excesivamente impulsivos, en este caso de la protagonista Michelle Williams (Blue Valentine o Mi semana con Marilyn) se ramifica en dos relaciones a su vez. Entre dos actores (personajes) totalmente contrapuestos, serán el marido Seth Rogen (50/50) y el encuentro Luke Kirby.

La dualidad rutina e innovación golpea cada rincón de su vivienda reconocible por el espectador. La cámara se introduce en los rincones aburridos e íntimos de la relación de pareja, y de igual manera, sale al exterior a reconocer un nuevo mundo.
Excitante como una conversación subida de tono. Sabor picante del humor.
Los silencios y palabras nunca pronunciadas son contrapunto a imágenes de pleno colorido. Las conversaciones de un nuevo reconocimiento del amor se debaten con el sentido propio de la culpa. Entonces, las emociones personales se quedan aprisionados en bocas cerradas. Nunca serán pronunciadas por miedo al futuro o... causar daño a la persona con la que convivimos a diario.

Sarah Polley maneja planos con naturalidad, otras veces, medidamente estudiados. Tonos vivos para la esperanza de algo exótico, en cambio, lugares cerrados y reconocibles por todos, en apagados ocres y habitaciones o cuartos de baño. Personajes que se desnudan en la intimidad de las duchas, mostrando defectos y arrugas. "Todo lo nuevo se hace viejo".
La dualidad también existe en la banda sonora, pues la música se representa como alegría o sentimiento confrontada a los ruidos de cacerolas o familiares de visita. Cuando los acordes de conocidas canciones llegan, la vida se abre paso brillantemente y colorida en espacios abiertos, parques o playas, piscinas ambientales, viajes en carro bajo la lluvia, visiones del deseo o atracciones de feria. Hasta la vida desenfrenada del mundo artístico.

Michelle Williams tiene ante sí, una decisión. ¿Triunfará la ilusión?. Su rubia cabellera sacudida a ritmo discotequero busca una respuesta. La alegría de lo novedoso o la seguridad de un deterioro progresivo de la comunicación.
Pero, nunca estamos seguros del todo. Un encuentro en aquel viejo faro puede convertir la alegría en lágrimas, así como en una escalera de un porche de la casa donde los recuerdos se quedarán en melancólico "yo y tú" o en quizás. La culpa ya poco importa, las vidas corren irreversiblemente hacia puntos desconocidos.

Una sonrisa recordando los temas de la pasión y la diversión, un Dj que mató a la estrella, sufrimiento convertido en muecas sonrientes.
A lo mejor otro encuentro del destino hará girar de nuevo la ruleta. El carrusel del sentimiento perdido.
Michelle te mira al otro lado de la pantalla.
Adiós amor.

Buggles - Video killed the radio star (1979)

*** Buena ***



martes, 19 de febrero de 2013

Amour: Íntimo Haneke.


5 Nominaciones a los Oscar.
Festival de Cannes: Palma de Oro (Mejor película)
Globos de Oro: Mejor película de habla no inglesa.
Premios César: 10 nominaciones.
Premios del Cine Europeo: 6 nominaciones.
2 Premios BAFTA: Mejor película extranjera y actriz (Riva).


Haneke asusta con la realidad.

¿Cómo serán nuestros días, amor?.
Recordaremos nuestros paseos del brazo, en busca de la edificante hermosura de unas notas interpretadas por una orquesta clásica. Nos sentaremos juntos mirándonos a los ojos, cuando la melodía recordada suena para ambos. En el teatro de los sueños. Tú y yo. Para siempre.

Los corazones se acompasan unidos, acompasados al ritmo biológico de la edad.
Seremos corcheas, difusas, recorriendo nuestro cerebro ajado.
Porque, aunque no me recuerdes ya, apenas, vibraremos como cuerdas convergentes en un mismo cuerpo de piano.

Haneke nos sorprende con el miedo a la durísima realidad.
En una mañana rutinaria, como cualquier otra, ellos se mirarán sin conocerse. Ojos abandonados de muñeca. Sin razón.
Yo promete, sostenerte. Te limpiaré la comisura de los labios, de los restos del último café que recuerdes conmigo. No temas, te cuidaré.

Georges y Anne, Jean Luis Trintignant et Emmanuelle Riva, han interpretado como nunca, esta lucha amorosa en París. Un trabajo dentro de una historia cien por cien realista. La vejez de unos actores en la piel de cualquiera de nosotros. La fatalidad de toda una vida unidos.
Magníficos.
Michael Haneke ha enmarcado el viaje de la vida adulta, en una película Amour que es su guión más clarificador y humanista de su carrera hasta el momento. Una envidiable coproducción entre Austria, Alemania y Francia.

El desgaste paulatino y el deterioro de las células de su cerebro (merecidísima nominación a los Oscars), hace de Amour una importante exhibición actoral de la pareja protagonista. Mostrando al desnudo las cicatrices naturales de los años. Arrugas rastrilladas longitudinalmente en los cuerpos, un proceso irreversible. Lucidez en sus cabezas ante la cámara.
Cuerpos marchitos, para el film más personal de Haneke. Amour es honesta con la raza humana, mostrándonos unas necesidades biológicas en la etapa en que necesitaremos la ayuda de los demás. De nuestra pareja, si tenemos. Uña con carne.

La dignidad del ser humano cuando la enfermedad terrible nos aflija, en nuestros sueños desearemos permanecer eternamente enamorados, jóvenes. Pesadillas del realismo diario.
Otro mal día, chocarán con la frontalidad de esta inexorable fatalidad, su gran prueba de fuego. Si salvan este amor, mantendrán por siempre la hoguera con sus tizones encendidos nimiamente. El rescoldo de la pasión de antaño. Intentaremos mantener ese hálito de vida juntos, el suspiro de una débil llama que ya no recuerdas. En mi interior, mi corazón, alentará ese último pensamiento fugitivo, una esperanza de que vuelvas. En sueños, un susurro me dirá... todavía estoy a tu lado, amor.
Yo te mantendré, digna. Aseada.

La cabeza malintencionada de Michael Haneke (incluida dentro de Trintignant), nos golpea en la pantalla. En una lucha contra el tiempo y los recuerdos olvidados. Plantea una huída, por cariño, un desenlace lacerante de la vida de una persona que ha perdido su timón en la vida. Un amor a la deriva, buscando la salvación de las aguas oscuras de la noche.
Georges y Anne, pilotan la nave por profundas aguas de desolación. Se encaraman en el buque navegando por encuadres intimistas de la convivencia alterada. Haneke es representante ya, de la cinematografías intimista del centro y norte de Europa.
Con su guión, el director austriaco nacido en Múnich (Baviera), desnuda su propia alma y observa los acontecimientos futuros de todos, con un máximo respeto hacia el cuerpo de la mujer madura, la enfermedad en la vejez y la muerte.

Así tenemos a Amour como una larga prueba de resistencia.
Con las fuerzas en retroceso, el filme avanza en tensión e intención. Los ruidos y la música, de años anteriores se detiene para comprender a los protagonistas. Sus últimos instantes serán vividos en silencio, poético y ahogado silencio. Inefable soledad.
Abandonado el cuerpo al desvarío, Emmanuelle podría ganar su gran premio. Trintignant perderá su fisicidad templada, por la frialdad de su último aliento para restablecer sus dudas. Sin embargo, la supervivencia al ser amado, es una condena.
En una belleza de elipsis, se reencontrarán con el amor.

La vida y la muerte como la bella crueldad que manipula Haneke en sus trabajos, es una evidencia de las dotes imaginativas en anteriores filmes. En Amour, no es necesaria. Contracorriente es como siente la comodidad, un artista nacido para contar historias en el cine.
Se aleja de los gustos convencionales y de la deriva actual, maquinaria para juventud digital. Se decanta por la proximidad y la catalogación de la imágenes emotivas. Siempre sin perder un ánimo de puro onirismo. Mágico y doloso.

Por tanto, Amour se reafirma como una de las grandes películas de este año. Quizás, un pasito detrás de la genial Beasts of the Southern Wild, claro está para Cinecomio. Dura competencia entre ambas para conseguir el título a mejor film en los Oscar.
Luego, si no gana una de estas dos maravillas este próximo 24 de Febrero en el Dolby Theatre, sentiré cierta frustración. Pero, me lo tomaré como una ligera pesadilla.
Suerte para todos.

**** Sobresaliente *****

Alexandre Tharaud, Schubert, Impromptus, op. 90, D. 899. Amour B.s.o.

B.s.o. de Amour. Alexandre Tharaud, Beethoven: Bagatelles, Op. 126, n.2 in G minor.


La tercera e hija en la película Amour, Isabelle Huppert, es la protagonista del penúltimo film In Another Country, del director coreano Hong Sang-soo. Tráiler:



Cinemomio: Thank you

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