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miércoles, 6 de febrero de 2013

Gangster Squad: La conquista del Oeste.



A sus sombreros, señores de la Brigada de Élite.

Corren tiempos turbulentos, son mediados del XX, el capo mafioso Meyer Harris "Mickey" Cohen, se ha instalado en la ciudad de Los Ángeles. Su intento por conquistarla con todos sus medios al alcance, es evidente e ¿inevitable?... Viendo el rostro ajado de Sean Penn, creo que nadie va a poder pararle los pies, a este ex-boxeador.

Remontándose un siglo antes, por territorios más inhóspitos si cabe, los pioneros precursores de la conquista moderna, comenzaron a llegar a la costa Oeste de Estados Unidos. La violencia y las armas era inherente de aquellos hombres. Gracias a muchas vidas, se comenzaron a poner los cimientos de las nuevas ciudades que conocemos. Su construcción fue a base de sudor, sangre y fuego.

Ruben Fleischer el director de Gangster Squad, sigue edificando con cierta firmeza su carrera cinematográfica (práctica y motivadoramente recién comenzada), démosle tiempo al tiempo. Y balas a las pistolas.

Por estas tierras salvajes del Pacífico, se sucedieron los incidentes y peleas entre vecinos-granjeros, para conseguir adueñarse de una parcela de terruño (más o menos fértil) y poder labrarse una existencia adecuada para él y su familia. Pero además, la construcción de ciudades cada vez mayores, trajo un mundo anquilosado a las mismas. Ya no se trataba sólo de cultivar y comer. Una caravana de individuos buscadores de fortuna se encaramó a los nuevos territorios, hombres y mujeres de vidas muy diferentes.

Aquellos que poseían la callosidad en sus manos por el duro trabajo, vieron invadida su tranquilidad. El sudor de su frente parecía una nimiedad comparado a la prosperidad que se avecinaba por el horizonte a la salida del sol. Porque la proliferación de negocios y comercios de todo tipo, produciría la consecución de caminos ilegales para conseguir dinero.
Las grandes ciudades se iban a convertir en urbes del mal. El juego y el alcohol, la prostitución y los nuevos mercados de compra-venta de armas y drogas, crecieron a la sombra de políticas poco consecuentes y corruptas.

La Costa Oeste era terreno virginal para nuevas industrias. Y la cinematográfica no fue una excepción. Welcome to Hollywood.
Miles o millones de jóvenes de diferentes procedencias, se embarcaron hacia Los Ángeles y transformaron una serie de colinas en la meca del cine. Empezaban a verse tantas estrellas por las calles como en el cielo.
Esos jóvenes (y otros no tanto) fueron el motor para producir el mercado de los sueños. Sus cimientos son los que vemos ahora en las salas de todo el mundo.

Pues bien, los pistoleros llegaron cargados de balas y deseos de hacerse ricos a toda costa. Cambiaron sus cabalgaduras de pelo, por máquinas de asientos encuerados y motores voraces de combustible. Se necesitaba más dinero para costearse una vida moderna. El transporte puso en la cúspide a muelles y puertos de carga, por los que las mercancías entraban y salían por delante de los ojos de agentes muy sobornables. La mafia había llegado al Pacífico.

Algo tarde a la costa de enfrente. En el Atlántico, las mafias eran dueños por la fuerza de negocios, hombres, mujeres y la ley del más fuerte. Las pistolas llevaban años sonando a grandes sumas de dinero. Las muertes no se dirimían por cuestiones de vida, se arreglaban desajustes bancarios. Y la corrupción política siempre mirando hacia el mismo lado.
Hasta que en todas las partes, cuecen habas. Cuando los asesinatos salen diariamente en la prensa, y los ciudadanos de bien se ven acosados e impedidos de salir a las calles, algunos hombres buenos tienen que hacer el trabajo sucio.
La mafia tomaba posiciones, desde Chicago y Nueva York, hombres curtidos en mil batallas, en cuadriláteros de sangre, buscaban el control de nuevos estados.

Los mafiosos abusaban del poder político, con amenazas y ráfagas de brillantes metralletas.
Pero, un pequeño reducto de "galos" o de otras nacionalidades o etnias, fueron llamados por incorruptibles, a combatir a hombres como Mickey Cohen, el ex-boxeador. Brigadas de policías cansados de ver caer a sus amigos. De ver morir a los jóvenes en las calles como consecuencia de partidas de drogas adulteradas. De chicos que disparaban a chicos, para hacerse con un control ficticio de las propiedades del barrio, cuando los capos dirigen en la sombra.

La expansión del imperio estaba tomando su forma. Y los Gangster Squad se oponían frontalmente a la mafia, usando sus mismas armas. La fuerza y la intimidación, la guerra de guerrillas.
Las balaceras de pistolas y ametralladoras automáticas, se fueron recrudeciendo para salvaguardar a las generaciones no natas.
Era el resurgir de la violencia, de aquellos pioneros del Oeste, con sus Colt´s en la mano, el lejano Oeste en la edad cercana. Los hombres duros volvían a hacer uso de sus gatillos y sus puños con duro hueso de roer. Todo para evitar la nueva invasión de los conquistadores más sanguinarios.

Un ex-boxeador con deseos grandilocuentes de poder e imagen, un jefe y ex-soldado de grandes guerras reclutando a su nueva compañía de asalto, unos compañeros hastiados de ver injusticias en sus barrios, un compañero ligón de chicas apartadas de la circulación por sus poderosos novios, un comisario que impone con la cara de Nick Nolte, mujeres de policías que sufren y otras de mafiosos que no pueden huir. Una comitiva de corruptores y corrompidos, degradados en negocios y asuntos turbios, bandas luchando por un terruño de ilegalidad y tráfico de sustancias.
La chica que quería hacer carrera en el mundo del cine, y se ha convertido en la pelirroja voluptuosa y peligrosa. Su misión ahora, es ser la dueña de una lujosa mansión en Berverly Hills y ver su vida publicada en papel couché.

Sin embargo, otros barrios repletos de comerciantes y trabajadores empobrecidos, de diferentes etnias formaron sus propios territorios en el downtown del extrarradio. Códigos de conducta diferentes, culturas diferentes y amistades también. Así, Chinatown emerge como otra pequeña ciudad matrioska de la gran urbe angelina.
La lucha policial de estas brigadas, se tuvieron que adaptar a sus escasos recursos técnicos y económicos, se adentraron en las culturas de sus nuevos conciudadanos, aprendieron a recorrer sus calles diferentes. Estos Gangster Squad se forjaron a golpes fuera de la ley, con golpes guerrilleros para derribar estos poderosos cimientos mafiosos.

Su función fue necesaria para mantener un cierto orden, dentro del caos. El derecho a la vida debía estar asegurado, la de sus familias y vecinos.
Por tanto, este nuevo y trepidante a ratos film de Ruben Fleischer (a pesar de no poder visualizar su versión original) alcanza un aceptable grado de entretenimiento. Con interpretaciones de gestos duros. Actores de rostro impenetrable en la actual cinematografía americana.
Los pioneros de botas y vestimentas de piel de res, se cambiaron en el siglo veinte, por hombres violentos de sombrero y traje de fieltro. Es el cambio esencial del espíritu sanguinario del hombre. Sólo cambiar la fachada.

*** Interesante ***

Distribuidor: Warner Bros. Spain --- Facebook

martes, 5 de febrero de 2013

Le fabuleux destin d'Amelie Poulain.


El mundo mágico de Jean-Pierre Jeunet.


2001: 2 BAFTA: Mejor guión original y diseño de producción. 9 nominaciones
2001: 4 Cesar: Película, director, música, diseño de producción. 13 nominaciones


Amelie es una sonrisa.

Amelie no es únicamente una película, es una mujer. Una idealización aventurera. Un sueño.

Sus ojos negros profundos podrían ser acechantes como una noche sin luna, pero sin embargo, devienen en cálidos y luminosos. Porque van acompañados a todos los sitios por una boca sonriente. Su espíritu risueño se basa en el buen humor y el compromiso.
En dicho mundo, muy personal y emancipado, la femenina Amelie ha cumplido atemporalmente los 40 años.
Gracias al cine se nos conservará joven y aventurera, toda la vida. De su estreno han pasado 12 y se mantiene en forma, ya que la magia sigue presente en sus escenas oníricas.

Es posible que ya no sea, la misteriosa jovencita que enamoraba con ocurrencias ingeniosas y chistosas, aunque creo, proseguirá con su carácter filantrópico.
Algunas arrugas recorrerán ya su fino y terso rostro, mas los sueños no tiene que ver con la fisicidad natural de un joven parisina.
Quién te ha visto y quién te ve, Amelia, tu cabello negro liso, tus ojos profundos mohínos, tus zapatos-botín vuelan tus ilusiones en tacones de pisada firme, resolutiva. Vestidos uniformados en coloridos tonos salmón.
Creo que seguirás siendo la misma.

De su nacimiento en el barrio mítico, cuasi mitológico completamente bohemio de Montmartre, en un París acompañado por el acordeón, pocos datos se conocieron. Pero, unos años después la bebé, se convertiría en una "polvorilla" inquieta.
Sin embargo, el público sabe que la vida es un tiovivo continuo. Y la felicidad sube y baja (por eso, a lo mejor, la gente cargada de realismo no comulga con el imaginario de la cinta, los menos). En Cinecomio nos gusta, el surrealismo.

Amelie no lo sabe todavía, pero la causalidad le reserva sorpresas alegres y no tan positivas. A partir de ahora, deberá compartir los sueños con su desolado padre.
No te desprenderás de la condición de hija, y comprometida con todos, sobre todo el que te dio la vida, destinas tus esfuerzos para mejorar su autoestima. Una perspectiva que mejorará los rasgos de padre, hacia una persona más sociable y con deseos de seguir adelante. Porque descubrir es vivir. Viajar.

Ya en tu edad más madura, enamoraste a muchos espectadores. Quizás a mi también. Otros te odiaron, quizás por tu forma tan positiva de ver las cosas. Y eso no es aceptable en los tiempos inestables actuales, donde los sueños se han recortado.
Pero, tu dedicación a los demás, no te permite lujos con el coqueteo amoroso. A Amelie le gustan los juegos y acertijos.
Para ella, el amor sin misterio no es lo mismo. El amor es un antifaz, aventurero.
París se convierte en su campo de juegos.
La estación y una máquina de fotografía instantánea, un amor a descubrir. Que se convertirá en un amor para atrapar.

La vida es una telaraña que se entreteje cada día, haciéndose un entramado de personas con sus deseos, sueños y terrores. Se podría decir que Amelie es la araña, que vigila para devorar todas esas pequeñas historias que se cimbrean en su hilvanada seda. Brillante, llamativa y atrayente, esta tela tejida de historias paralelas, tienen su vida propia. Privada, pero descrita a voces por Jean Pierre Jeunet, elaborado a la verde limón con su amigo Guillaume Laurant. En tonos vívidos fotografiados por Bruno Delbonnel y montada con una música inolvidable de Yann Tiersen.


El acordeón. De rancio abolengo austriaco ideado por Marck Muñichz en 1829, parece que el origen europeo de los instrumentos de lengüeta libre está en los órganos soplados orientales, que se habían extendido por Rusia en el siglo XVIII, el invento se atribuye al emperador chino Nyu-Kwa, 3000 años antes de Cristo (el Sheng).
Numerosos inventores acoplaron diferentes características al instrumento. Desde el parisino Pinsonnat, creando el typófono, que daba una sola nota fija, hasta Eschembach, que unió varias. En cambio, sería Cyrill quien se hizo con la patente, aportando a la sonoridad un fuelle y cinco botones, cada uno al ser pulsado, producía dos acordes, uno al abrir y otro diferente al cerrar el fuelle. Estos diez acordes bastaban para acompañar numerosas canciones.
Yann Tiersen - La valse des monstres:


Pues bien, 1973 en París, en una onírica calle del barrio de Motmartre, nace Amélie Poulain. En el seno de una familia pinturera y pintoresca. Genuinamente francesa. Le encantaba hacer muecas, jugar con serpentinas en forma de matasuegras, comer gominolas con formas llamativas en las yemas de los dedos, serpentinas y recortes de papel a discreción e incluso, está en posesión de su flamante máquina de fotografías.

Durante esos primeros años, convive con las manías y fobias de sus progenitores, asimilada por un mundo adulto que no comprende sus ensoñaciones y jugueteos con la magia de vivir. Además, estos mayores no se dejan entender ni quieren.
Además, de su lustrosa y brillante cabellera recortadamente zahína y su apertura de ojos considerablemente bellos, su rasgo más distintivo es su atractiva personalidad y arrebatadora imaginación.

Cuando esa cabecita se pone a pensar, puede detener el tiempo jugando con pequeños recortes de papel, con golosinas en forma de dedal comestible, haciendo muecas sin parar, Una probable vocación cortada de raíz debido a las equivocaciones del mundo de los adultos. Verá postergada su incipiente interés por el devenir futuro, y su relación inequívoca con el retrato. Quizás, el periodismo impreso habrá perdido una surrealista y atrevida fotógrafa. La repostería gana una simpática y servicial camarera en una de las cafeterías más recordadas del cine. Les deux molins.

Es probable que el fallecimiento extrañamente prematuro de su madre, más bien kamikaze, le impulsara a una búsqueda de trabajo sin mayores pretensiones que ganar un poco de dinero. Da igual, el café abre sus puertas diáfanas por sus enormes cristaleras y su luminosa sonrisa esparce sus influencias por la pintoresca sucesión de personajes que por allí van a convivir. Cómplice de sus vidas.
Amélie trabaja como camarera y también como maestra de ceremonias del costumbrismo imaginativo del director galo. Jean-Pierre Jeunet.
Se establece una relación de afecto del público de pantalla grande con el pequeño círculo de todos estos bohemios.

La complicidad de Amélie con ellos, conlleva a una conclusión. A falta de perspectivas individuales, en la búsqueda de aventuras exóticas con héroes y enamorados, su mirada irá a ayudar en el reencuentro de la felicidad de sus amigos. Si lo consigue ella será la mujer más feliz del mundo. ¿O no?.
Desde luego el egocentrismo no entra en los planes de la joven por ahora. Mira, a su padre ya le ocurrió. Y por ahí sigue enloquecido con sus cachivaches y perdido en construcciones metafísicas sobre templos enajenados con el pasado. Un monumento coronado con el enano y posterior compañero de viajes de la "Blancanieves" voladora.
Pues, toda esa propagación del bien en sus congéneres, choca con el recuerdo que le prohibió hacer sus fotos por provocar accidentes. Si los mayores son los que los provocan. Una pesadilla recurrente que desvaría en la obscuridad de la noche, a través de la contemplación de viejas series y películas en glorioso blanco y negro.
No hay justicia en este mundo.

Toda vida rutinaria, tiene sus momentos de fractura con picos de ensueño. Amélie un día conocerá a Nino y el mundo dará un giro como la torre Eiffel de alto. Tan enorme como una estación central. El amor se va a propagar por el barrio.
En cuerpo y alma se entregará a su nueva meta. En carne y mente.
Mediante su poderosa mente imaginativa, Amélie idea un juego surrealista para alcanzar el corazón del joven y posible hombre de sus sueños.
Ella es de las mejores personas de París (esto parece molestar a algunas personas a ambos lados de la pantalla), y sus amigos se lo agradecerán cuando el gran juego termine. Con su colorido vestuario en tonos pastel ribera francesa, impregna el atractivo visual que desea compartir con los demás. Un tono para cada collage de este guión.
Esta chiquilla es capaz de hacer llorar al pintor más enclaustrado y prófugo en creatividad colorista. Al encuentro del surrealismo inalcanzable dará al lienzo los colores de la vida que le faltan. Un niño en edad adulto, en sus ojos renacerá la ternura como consecuencia de su emotiva relación. Las pinceladas se volverán firmes en manos y mirada rejuvenecida.

Amélie se encarama a su disfraz de Zorro, repartiendo la justicia para todos. Sin olvidarse por fortuna del buen humor y la aventura. Se vengará, sin infringir heridas graves, del tontorrón frutero que vilipendia al gentil aprendiz. El ultraje del tirano, es necesario, para cicatrizar el deshonor de lo injusto. Lucien reirá: "Collignon tête à gnon".
Difunde cartas de amor con perfume a coqueteo. Risas de sexo desenfrenado contra la pared. Ruidos jadeantes de cafetera expreso. Golpes y chinchineo de vidrio. Los hombres han vuelto sus miradas al amor y se olvidan los achaques de la edad. Una camarera ha abierto esas puertas herméticas, dejando un resquicio para mirar desde fuera. Dejando hacer y disfrutando. Sonriendo.

Ella tiene a su padre, y a su gato. Pero, va a necesitar algo más. Amélie va a dejar atrás muchas cosas. Ya están entregados a su dueño los objetos encontrados tras la baldosa del olvido. Cambiará el recuerdo de las fotografías de antaño por otras más actuales que le llevarán a volar en estaciones de metro. En cabinas de la suerte.
Todos contentos. ¿Esto es malo?. No.
El aprendiz se revela como maestro. El tirano arrepentido se convierte en asustadizo. El público feliz.
El escritor sin éxito encontraría una buena historia en todo este maremágnum emotivo. El gnomo viajero su destino. Los sueños se enfrentan al realismo de lo cotidiano, porque los objetos cobran vida. La música envuelve lo visual.
Dulces sueños, Amélie.
Buenas noches.

**** Excelente *****

La Valse D'Amelie (Piano):



Yann Tiersen with Orchestra in New York:



Los Personajes Principales:
Audrey Tautou ... Amélie Poulain
Mathieu Kassovitz ... Nino Quincampoix
Rufus ... Raphaël Poulain
Lorella Cravotta ... Amandine Poulain
Serge Merlin ... Raymond Dufayel
Jamel Debbouze ... Lucien
Clotilde Mollet ... Gina
Claire Maurier ... Madame Suzanne - la patronne du café
Isabelle Nanty ... Georgette
Dominique Pinon ... Joseph
Artus de Penguern ... Hipolito
Yolande Moreau ... Madeleine Wallace
Urbain Cancelier ... Collignon

martes, 29 de enero de 2013

Flight: Un Washington de altos vuelos.


La Culpa.
















En una sociedad en la que salen a relucir las noticias y sus repercusiones, sobre escándalos económicos y morales, la corrupción se instala en todas las capas de la misma. Lógicamente, éstos producen unos efectos negativos en todos los aspectos. Sobre todo, la fiabilidad de puestos de responsabilidad, en manos de personas poco capacitadas o nocivas en cierto momento.

Denzel Washington encarna a la culpa de todos esos individuos.
En la película dirigida por el director Robert Zemeckis, Flight, le ofrece una oferta que no puede rechazar. Washington vas a despegar y sobrevolar sobre las distintas opiniones que pudiera tener la crítica cinematográfica en los papeles anteriores que acometiste... y el bueno de Denzel, dijo, bueno Robert me voy a ir comprando en traje de Ícaro, si me consigues hacer renacer de las cenizas.

Dicho y hecho. El actor norteamericano realiza una de las mejores interpretaciones de su carrera, siendo merecidamente reconocido en su nominación a mejor interpretación masculina en los Oscar. Y totalmente, digno contrincante de Daniel Day Lewis.
Su papel del capitán Whip Whitaker es una muestra de cómo un actor (o cualquier otro individuo en su trabajo), tiene la oportunidad y el reconocimiento en un momento determinado de su carrera extensa. La edad no tendría porqué ser un óbice para contrastar la valía de un intérprete, o trabajador en otros funciones.

Además esto, Denzel Washington lo ha sabido utilizar muy bien en su interpretación, de sufrido y avocado al desastre, con un piloto de aviones comerciales que se ve en la encrucijada de elegir. Una elección dificultosa para cualquier ser humano. Salvar la piel quemada de uno mismo, a base de ungüentos insospechados y poco fiables; o por contra hacer frente al mal sin tapujos. Desnudar su alma y despojarse del lastre de la mentira, en un descenso imparable al infierno del olvido. Sin bálsamos de Fierabrás. Ya que si uno, es capaz, de renacer de la incineración de sus alas y posterior caída al vacío, debería hacerlo sin sumar cargos adicionales y criminales a sus conciencias.

Vivimos en una cultura de la legalidad muy cuestionable.
Soportamos y reconocemos, la parcialidad (casi una postura cercana a lo criminal) de los representantes que deben velar por la verdad ejerciendo una justicia, nunca mejor dicho, consecuente con la misma.
Por lo tanto, la protagonista principal del filme Flight, además de la culpa, es la responsabilidad. Como ciudadanos de bien, nosotros y los representantes de impartir justicia, abogados y jueces, deberíamos hacer acto de conciencia de servir a la verdad. Si no, ejercemos esa responsabilidad sobre nuestros propios actos, y medimos las consecuencias de los mismos, estaremos debatiendo siempre si hicimos lo correcto.
Por tanto, si la mentira prevalece en nuestra postura errónea, el peso de la culpa recaerá sobre los hombros hasta el fin de nuestros días.

Sin embargo, Robert Zemeckis, reparte durante el metraje algunas e indiscutibles verdades. Lo que añade brillo a un trabajo bien realizado.

El humor que desprende Flight, siempre ha estado presente de alguna forma en su cinematografía. En cambio, en esta película se hace representante diferencial de un sentido crítico, y bastante cínico. Un humor que se separa radicalmente de todo su trabajo anterior.

Sus filmes primerizos reflejan una espontaneidad más dirigida hacia la franja joven del público. La carrera de Zemeckis ha sido también una especie de Ícaro de altos vuelos. Con el éxito generalizado en taquilla, quizás, le faltó un reconocimiento más experimentado con otro tipo de historias que contarnos.
Forrest Gump, y posteriormente algo menos Naúfrago, fueron los puntos de inflexión (para un servidor) en su carrera. Siempre haciendo guiños a los recuerdos de nuestros héroes de juventud, musicales o literarios, Elvis y soldados caídos en la destrucción de la guerra o Robinson Crusoe luchando contra los elementos de la catástrofe. Así, ocurría también en su trilogía de Regreso al Futuro o sus referencias al comic y el cine negro en, ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, o más modernos y cercanos a sus amigos como Spielberg, admitiendo el regusto por los aventureros de civilizaciones perdidas en Tras el Corazón Verde.

Pues bien, tras aventuras desiguales en la animación digital, nos trae su cinta más adulta. Con un reparto experimentado y potente.
Segunda verdad: para representar unos diálogos que sean convincentes, es mejor, rodearse de los mejores actores. Y he aquí, que Flight tiene a un ramillete de ases en la manga (sólo hay que repasar sus trabajos anteriores), como Kelly Reilly, Bruce Greenwood, James Badge Dale, Melissa Leo, pero sobre todo Don Cheadle y el inigualable John Goodman.

Lo de Goodman es otro trabajo para recordar, por su fuerza interpretativa y naturalidad ante la cámara.
Pues bien, tras aventuras desiguales en la animación digital, nos trae su cinta más adulta. Con un reparto experimentado y potente.
Sólo tengo elogios para todos ellos, encabezados por su protagonista D. Washington.
Aderezados con un magnífico guión y una banda sonora con canciones, que ya de por sí son historia del rock y de nuestras vidas.

Tercera verdad: La verdad.

Un guión que premia la verdad como fin último. Ideado por John Gatins, joven e inexperto en estos lares tan comprometidos de la escritura para el cine, y que sorprendentemente por su calidad, ha sido premiado con su candidatura para El dorado.
Porque una vida no puede fundamentarse en una huída contínua. En cerrar los ojos ante nuestros actos más detestables, ya que de ello dependen las oportunidades de muchos otros que nos rodean.
Porque el uso del alcohol y las drogas en determinados ambientes laborales es inaceptable, para cualquiera con dos dedos de frente.
Sumando las consecuencias políticas de las empresas, los pactos con compañías aseguradoras, medios de comunicación difamadores o engañados, magistrados, etc, etc... Muestra a este Flight en una "fight" en el barro de la realidad actual.

Y por último, la responsabilidad.
La de un cineasta con un público que ha crecido con él, y que le pide más emotividad y sentimiento.
La de un actor negro, que ofrece otra visión de su carrera como héroe ejemplar. En múltiples matices cromáticos.
La del uso de productos ilegales. Con la aceptación de las consecuencias y estragos que pueden causar en la vida.
La de abogados que defienden las causas imposibles, con medios poco edificantes. Periodistas que se dejan engañar por el impacto mediático de la noticia y el éxito personal. Los empresarios que manejan grandes cantidades de dinero, sin considerar las almas que ayudan a su propio beneficio.
El peso de nuestro pasado, que engaña a nuestro futuro.
La aceptación de la muerte, como algo natural.
El honor... de los que ya no están.

**** Notable ****

Flight-Soundtrack:Joe Cocker Feeling Alright
 


miércoles, 23 de enero de 2013

Bestias del Sur Salvaje: Somos hijos de la Tierra.


Coherencias bestiales.
















Una película algunas veces se mide por las miradas.
Como por ejemplo la mirada de la pequeña Quvenzhané Wallis.
Y la sal del mar y las lágrimas.

Cuando nuestros antepasados luchaban por su vida, en territorios extremos y salvajes, sus ritos quedaron plasmados en piedra y otros materiales. En La Bañera, esas grabaciones se imprimieron en carne.
Si bien aquellos primeros artistas, en sus cuevas iluminadas con fuego y manos temblorosas por el frío y la humedad, propagaban sus escenas de caza o batalla, ahora los tatuajes cuentan las antiguas historias como carnales juglares.

En tiempos remotos, las bestias buscaban subsistir con sus progenies, enfrentándose a valientes guerreros por la necesidad de la carne. Sólo los más fuertes sobrevivían con el fin de perpetuar su especie. ¿Salvajes?.
Pues bien, Las Bestias del Sur Salvaje, se quedaron dibujadas para la posteridad de las generaciones en carne y piel. Y sólo, sobreviven los más poderosos, en efecto.

En esta Bathtub (sita en el Delta Sur de New Orleans, Louisiana), su sociedad empobrecida se quedó anclada en el agua. Casi arrinconada, aunque no de sentimientos. Sus habitantes luchan igual que sus antepasados, por la supervivencia, día a día. El tiempo detenido en una Edad Media de enfermedades, hambruna y muerte.
Serían las bestias de épocas pasadas, pero también existe una especie de alegría y ganas de vivir, a pesar de las muchas dificultades y pertenencia a la tierra y el mar.

Estas luchadoras comunidades atrapadas en la pobreza y el lodo, poseen unos valores individuales que priman y están basadas en la libertad.
Y hay que ser muy fuerte, como Hushpuppy, para salir adelante. Su futuro le pertenece, porque sus ojos son puros y oscuros como el mismo.
Todo lo que observamos es a través de su profunda e inolvidable mirada. El joven director neoyorkino Benh Zeitlin pone la cámara con gran acierto en sus ojos negros. También en el padre de Hushpuppy, el actor debutante Dwight Henry. Casi al mismo nivel que la pequeña y también primeriza en trabajo y nominación al Óscar. Quvenzhané tiene su pequeña "gran" oportunidad.

La unión de sus dos personalidades construyen unos lazos, que aunque parecen resquebrajarse ante tanto infortunio, permanecen inquebrantables por su envidiable limpieza de espíritu.
Ya que las lágrimas derramadas servirán para nutrir a aquellos que nos alimentaron en nuestro comienzo. Las manos que nos sujetaron en infinidad de ocasiones para no dejarnos caer, estarán unidas en el barro salado, luchando como los cazadores contra estas nuevas bestias.

Personalmente, me ha encantado la poesía y la banda sonora que desprende por todos sus fotogramas. Los personajes quedarán como luchadores en el barro, y su pelea infatigable, en una mirada llena de ternura... y con unos ojos difícilmente olvidables. Para la eternidad del buen cine.

Cuando la vida nos obliga a ser duros,
mientras las bestias buscan nuestra carne,
cruces de lanzas con colmillos de uros.

Hushpuppy con su viva mirada inquietante,
derramará sus lágrimas buscando coherencia.
Con su padre una sóla persona, una existencia.
En Bañera de vida y muerte, emergente.

Somos hijos de la Tierra,
y del agua salada.
En una descorazonada,
la herida no se cierra.

Pequeña muchacha de ojos azabache,
protectora, tu madre vigila.
Desde de este lejano escaparate,
latas para gato, te envía.

Como carne en La Beñera
a todos da la vida.
Fuego y agua,
la niña crecida.

Elementos purificadores,
asesinos acechadores.
Fragua y humedad,
casa y ojos, soñad.

Tú, serás una Hushpuppy de verdad.
Pues, la fuerza acompaña tus manos,
y tu corazón, evidentemente.
Inmersa en tu enorme voluntad,
como bestias y hombres en el barro,
niña, te convertirás en mujer coherente.

Y si el mar, devora todo a su paso,
no sólo la sal, también el retraso.
La conciencia ecológica a la deriva,
escuchadla, o no tendremos salida.
El corazón y sus lágrimas son el caso.
Hushpuppy´s, padres,
Bestias del Sur Salvaje.

No os perdáis esta película.

***** Excelente ****

Benh Zeitlin: Once There Was a Hushpuppy - B.s.o. Beasts of the Southern Wild.


domingo, 23 de diciembre de 2012

Holy Motors: función especial.



El Paraíso Perdido en Limousine.

Emoción ante lo imprevisto.
El patio de butacas estaba a reventar esa noche, y con inusitada expectación. El actor se asoma tras el público en estado catatónico.
Esta nueva función, nunca antes vista, ha sido alabada en prestigiosas revistas culturales. Críticos de prestigio han ensalzado sus cualidades técnicas y argumentales.
Entre ellos, le alabamos el atrevimiento, en Cinecomio.

La función está a punto de comenzar de nuevo.
Creemos que, es de obligada revisión una segunda vez.


Se abre el telón, y un silencio profundo destaca, como siempre debe suceder por respeto a los artistas en el escenario.

La Creación está a punto de comenzar.
Una figura enjuta, pero poderosa se hace cargo de la escena. Todo va a girar en torno a él. Por medio de la mujer y la música. En una banda sonora sorprendente y activa con el guión del film.
Monsieur Denis Lavant, es el protagonista omnipresente en esta sagrada y mística obra llamada Holy Motors, en evidente referencia motorizada y sagrada.

Además su director es particular por su trabajo. Así que guarda silencio en su palco, observando reacciones de un público, sin duda, algo especial.
A través, de una pared acceso a un nuevo mundo. Un ser anodino y consumido por los excesos, se ve inmerso en una sala de espectadores pecadores y custodiada por Cerbero.
Su trabajo diario, extraño pero fascinante, le espera. Se despide de su familia, hoy.

Leos Carax, se debate entre seguidores y detractores, y aunque desata la polémica a su paso, el poder de su aspecto visual no deja indiferente a nadie. Su imaginación desbordante, ya que el director galo es también propietario de su cuidado guión, le proclama uno de los artistas cinematográficos más impactantes del panorama actual.

El público se ha dividido (cosa lógica en pensar de antemano). Carax lo ha conseguido, nadie va a quedar indiferente, reacciones se dirimen en combate ante el poderoso rugido de este "motor", mas con una carrocería a prueba de balas.

ENTREMESES:












Lavant se convierte en un pequeño e inquietante jefe de ceremonias. Un anciano como un lisiado Matusalem (bien pudiera ser el mismo Dios), es ignorado por los transeúntes.
Denis se maquilla, se viste con disfraces y desnuda en cada escena. Vive la vida de los otros, teatralmente.
Su interpretación está sobrevolando la genialidad, y desde luego, una de las más brillantes e importantes de este año en el mundo cinematográfico. Incluso debería estar cerca de la fábrica de los sueños de "Holy-wood".
Su presencia es arrogante y fuerte. Como un diablillo cojuelo en el imaginario bosque urbanita de una noche de verano. Hemos acabado ya con los bosques, se pregunta.
Un paseo por las edades de la mujer, y sus problemas en las sociedades antiguas y actuales.

La representación ideada por Carax, nos dará una vuelta por los 7 pecados capitales (remarcado en el peor de ellos según la tradición, la soberbia). Además, de un caracter reivindicativo de la condición femenina, aunque dejando una libertad a los espectadores para formarse una idea no predeterminada de lo que observan.

1er. ACTO:

Céline, interpretada por Edith Scob, es chófer y parece la única confidente.
Monsieur Oscar, con piel elástica y acrílica (MoCap), se adentra en el nuevo mundo creado.
Dominado por la ira y la lujuria.
Encontramos elementos de la Divina Comidia de Dante, como si nuestras vidas se dirigieran al descenso infernal.
Todas las amenazas son reales en Holy Motors. Los comportamientos del ser humano son preocupantes.
La violencia y el sexo nos golpea desde mundos descafeinados, mundos audiovisuales desnaturalizados.
Los avances tecnológicos nos aislan, alcanzan a cualquier individuo independientemente de su sexo o edad. La fría relación con la máquina. Sexo rápido y con contactos digitales en las manos, con tactos cibernéticos. La lujuria tecnológica desatada en un Apocalipsis divino, entre monstruos, uno macho Behemot y hembra o Leviatán.

La ira puede envolver un día cualquiera un cerebro debilitado, apasionamiento por la guerra y las armas, que devuelva a los usuarios carácteres confusos. Los canales de Tv, films ultraviolentos y video-juegos sangrantes con conexiones neuronales catatónicas. El diablo llama a las puertas del infierno, en mundos estereotipados y falsos.
Dante´s del averno digital.

2º ACTO:

Este nuevo acto, nos muestra a un Sr. Óscar amenazador, glotón y violento. Todo lo devora en sus zancadas firmes, como un Fausto desenfrenado y controlado por la bajeza del diablo. Un descenso a los infiernos, trastoca su apariencia y de famélico, pasa a la superioridad de una inmortalidad errónea. La burla del diablo.

La gula del devorador de cosas, de la fagocitación del consumismo. Luego, la gula se transforma en lujuria. Y quizás mas importante aún, en soberbia. Es un camino desenfrenado hacia la destrucción del hombre.
El apetito del infierno, insaciablemente devora con los ojos. Los sentidos abotargados por la belleza enfatizada de una mujer afamada. La crítica a la búsqueda de la libertina fama.

Denis Levant se desnuda ante la idealización inalcanzable, y así se queda frente al público. En un acto de concepción divina, frente a la virgen sin mácula. Como un rapto de Hades (Dios del inframundo o Plutón en la mitología romana), para la procreación.
Desnudo frente al patio de butacas concentra toda su atención en la erección del miembro y los ojos de una mujer velada.
La figura de la religión tapando el cuerpo y la personalidad femenina.
Después del sexo cibernético frío, emerge la mujer y la ocultación de su cuerpo frente a la desnudez del hombre, en un claro acto de imposición de la carnalidad.
Cuando la libertad de elección es anulada, se quiebra el derecho inalienable de cualquier mujer a decidir su propia vida y como vivirla.

Algunos machos ven un enorme atractivo y morbo en esta cuestión. Sin embargo, las imposiciones masculinas rechazan el acto público de la desnudez de la mujer. Se representa con vestimentas impuestas por la superioridad mal entendida.
Por tanto, el hombre queda dormitando en el regazo cubierto, soñando con sus propios deseos reprimidos. Es la procreación sin contacto.

3er. ACTO:

Dos pecados capitales viajan de la mano en la siguiente escena. Todos los deseos humanos se camuflan en la exhibición de aquello que no somos. Las apariencias de la avaricia y el defecto de la envidia.
Son los disfraces impuestos por la sociedad, nos maquillamos para aparentar lo que no somos, y tal vez, nunca llegaremos a ser. Como si fuéramos los actores de nuestras propias vidas teatralizadas.

Toda esa imaginería estereotipada del convencionalismo social. Querer parecernos a los tipos generalizados, a la idealización de nuestros mitos o semejantes poderosos y bellos.
Imágenes falsas de nosotros mismos, el yo mata a nuestro otro yo. Así como, Caín mata a Abel por envidia.

Esas apariencias físicas idealizadas a través de operaciones estéticas sin justificación, por desear tener los mismos rasgos de nuestros ídolos. Desdibujando nuestra propia personalidad. Pero, la cirugía estética del alma es imposible de cambiar.

4º ACTO:

La educación y el maltrato psicológico de la mujer-niña.
Un padre debe proteger al indefenso. Las edades más tiernas son complicadas en una sociedad como la nuestra actual. Se impregnan de experiencias de vida, que pueden resultar catastróficas para la mente en la edad adulta.
El castigo es vagar con una pena eterna. Y siendo, mujer más difícil por los convencionalismos del machismo.

ENTREACTO: Desde los tiempos de las representaciones teatrales en la antigüedad, el intermedio se amenizaba con actuaciones musicales o cómicas fuera de la obra principal. Leos Carax está dispuesto a amenizarnos la espera con música, de manera sorprendente y yo me muestro agradecido por ello.
Mr. Lavant se viste de música ambulante, en templo sagrado. Coge su acordeón y forma un coro circulante que interpreta un tema magistral y mágico.

"Let my Baby Ride" by Doctor L (RL Burnside Cover)- Holy Motors B.S.O.


5º ACTO:

Al salir a la calle, sin maquillaje, nos hallamos con la inmoralidad.
Los hombres poderosos que manejan el dinero de todos, con la avariciosa intención de acaudalar montañas. Talantes fraudulentos y engañosos a la vista de todos. Con la mentira como medio para enfundarse en trajes y lujo. La muerte del banquero a manos de un asesino o terrorista coronado de espinas.
Es lícito conseguir así la libertad... ¿un acto terrorista puede estar justificado? ¿la libertad conseguida con manos ensangrentadas, es justificable?. No, pensamos.

La ira no puede nunca ser buena consejera. Las tendencias irascibles del hombre no perpetran un camino a seguir, y desde luego, no sería lo más representativo de una divinidad. El hombre irascible está expuesto a los fantasmas de la inmoralidad absoluta, el quitar la vida de otro hombre nos convertiría en demonios.

Por contra, si no actuamos contra los actos de inmoralidad y corrupción, nos daremos de bruces con otra de las consecuencias de la inactividad social. La pereza.

6º ACTO:

Un ser perezoso, con ínfulas de grandeza. Deseando posesiones de aquello que no le pertenece y envidiando a los demás. Seres depreciables y desairados andando entre la confusión de la sociedad actual. Con los designios de los dioses y ángeles caídos, especulando sobre nuestros actos terrenales.
Mandamases en la oscuridad muy humanos. Nos vigila el Gran Hermano.

El argumento de esta representación tiene la potencia de las obras vivas, transpiran y se dilatan en nuestra mente. A algunos le parecerá algo rebuscado, pero quién dijo que el arte debía ser fácil.
El actor tiene su fuerza en los personajes que representa, se impregna de ellos. En cambio, el realizador no se decanta por tomar partido directo. Los testimonios son un escaparate, para que la encarnación de las bajezas se refleje en los ojos perfilados del actor.
Cuando llegue el momento de recabar decisiones, seremos los diferentes públicos quienes lo haremos. Si los hubiera...
El mal está ahí fuera, ¿debemos actuar o quedarnos a contemplar extrañados?.

Sin embargo, no hay enjuiciamiento en Holy Motors. El vigilante invisible toma decisiones por nosotros y nos afectan diariamente. Nosotros nos creemos inmortales, cuando Lavant representa su muerte, en la piel arrugada de Mr. Vogan.
La soledad del anciano, cansado y enjuto, aunque tranquilo. Sus cuerpos no les pertenecen representados en la escena, y menos en la extrema unción.
No sabemos a ciencia cierta si por la reencarnación, la existencia del alma o la resurrección. La felicidad no terrenal, expiación de los pecados ante la bella "ángel" de la muerte.
Cuestiones éstas, demasiado soberbias para pobres mortales, como yo.

7º ACTO:

Sin duda, los animales no tienen estos comportamientos tan incívicos con otros congéneres de su propia especie. Difícilmente atacan a sus crías, como nosotros.
La muerte o abandono de un niño o neonato son decisiones que nos separan de ellos. Un peso demasiado fuerte para una azafata, y un castigo en su alma estrellada.
Ideas que naufragan entre el sentimiento de culpa, el asesinato y el suicidio, desde tejados confabulados con el buen "Samaritaine".

Por último, una despedida inusual e impactante. Música para simios o chimpancés subiendo a nuestras casas, cansados de representar toda la podredumbre que nos rodea. Aquellos ancestros naturales de la evolución, chocan con la teorías bíblicas de nuestra aparición en la Tierra.
Es la teoría de la involución humana (sugerida por Kubrik en su Odisea Espacial).

Los animales como una parte de nuestra familia, una cuenta regresiva en la evolución humana. Una vuelta a los orígenes. Representado visualmente por una metafórica conciencia natural.
Si amamos y respetamos a todos los seres vivos, alcanzaremos un estatus más elevado y seremos más felices.
Desactiva esa pereza innata, demostrando el deseo y amor por la conservación animal. Ellos, no lo harían... siendo como ellos, formaremos parte de la creación divina.

Gérard Manset - Revivre (B.s.o. Holy Motors).


POSTDATA:

Ángel vengador o actor comprometido, el Sr. Óscar no se esconde de la actualidad ni del horror del comportamiento humano. En un recorrido tintado (pero dando la cara) por un París de Sodoma y Gomorra. Sacando a relucir sus inmundicias sociales.

Viaja bajo la comodidad del poder, y su función ha sido mostrar los males de la sociedad, en nuestras calles místicas y comportamientos pasotas, sólo observando como pasajeros en lujosas berlinas. Espectadores pasivos de la representación de Holy Motors.
Una invasión de cadáveres motorizados. Soberbios aparcados. Religiones a parte.

Denis Lavant ha sido el representante terrenal, una actuación cautivadora y fascinante. Los espectadores se quedan sentados pensando, auténtico visionado. Pensar.
Es o no necesario. Así sea.

Shostakovich Symphonie 4 - Largo - Marche funèbre / Funeral March.


***** Excelente *****

Holy Motors - Daft Punk / Prime Time of Your Life

miércoles, 19 de diciembre de 2012

OS3: Nosotros tres.

















Soñadores en Brasil.

Un trío.
Siempre ha sido un número típico de historias cinematográficas y literarias. Produce en las pantallas una atracción por los líos y problemas. Como la vida misma.
Un trío, también tiene otras apreciaciones, por ejemplo, el morbo.

Cuando en una relación "amorosa", existe o aparece un tercero, el escándalo o el morbo pueden estallar en múltiples derivadas. El tercero es sin duda, un invitado a la fiesta, un elemento hostil o un voyeur.
En el caso de la película brasileña dirigida por Nando Olival, es partícipe de una relación consensuada por todas las partes. Incluída el sexo.

Lo normal sería que en un triángulo afectivo, destaquen en el cine los celos, la deshonra y la sangre, sobre todo eso, el crimen. Muchas películas toman partido por la violencia de género en los procesos compartidos por tres, sin embargo, no es el caso de Nosotros 3.
En ella, los personajes principales conviven y comparten entre las mismas cuatro paredes, por convencimiento o por convenencia.

Ciertamente OS3 entronca con el film de Bernardo Bertolucci, The Dreamers (Soñadores), y sus actores principales Michael Pitt, Louis Garrel y Eva Green, tienen más relevancia pero el mismo cariño por parte del público que Gabriel Godoy, Victor Mendes y Juliana Schalch. Salvo que bastante menos cartel, ya que hablar portugués cierra muchas puertas.
Siempre reconociendo por mi parte que, enamorarse de Eva Green fue un impacto en Soñadores.

Si bien Soñadores contaba una historia de un triángulo sexual y libertino, dentro de un ámbito revolucionario y comprometido, en el que los tres personajes comparten cama, ideas e ilusiones. Sueños de seductores.
Bertolucci desnudaba a sus personajes, con un guión de Gilbert Adair que nos recuerda a épocas de libertad sexual, de ideología hippie (con una banda sonora poderosa con nombres como Janis Joplin, Bob Dylan, Eric Clapton, Jimi Hendrix... casi nada).
Una época revolucionaria del 68 francés, dónde se descubrían películas de culto entre los jóvenes universitarios parisinos. Aquellos genios ocultos y tapados bajo capas de recesión económica y espiritual. Y el grave problema del paro.

Por contra, el director Nando Olival (ayudante y co-autor de su compatriota y amigo Fernando Meirelles), encontramos esos paralelismos de juegos sexuales que Soñadores, entre camas y cámaras de cine. Momentos grabados por voyeurs para voyeurs.
Destacando la reinterpretación de los sentimientos en una especie de Gran Hermano, para sorprender al espectador. Y una guapa y joven protagonista Juliana Schalch, de belleza distinta a Eva Green, pero con igual atractivo.
Dos mujeres de dos épocas distintas, unidas por sus deseos y experimentaciones, en busca de un futuro mejor. Compartiendo sin rubor sus momentos amorosos que les permitan crecer personalmente.
Por el contrario, ambas no interpretan de igual forma las reglas ni participan en las mismas batallas, y por ello, no pagarán las mismas consecuencias vitales.

Si es cierto que todo en la vida tiene un precio... ¿todo se puede comprar o vender?. Incluídas las emociones o vender la vida privada y sexual.
Viendo programas de televisión, no cabe ninguna duda. En estos tiempos revueltos, si las circunstacias lo determinan, los partícipes en el negocio venderán su alma, a cambio de su amor morboso y sexual.
Los sentimientos y las atracciones sexuales de cualquier signo, se camuflan en la sucesión de escenas, compartidas en un secreto a tres bandas. Excepto, cuando Nosotros 3 se fija en el dinero. Aquí cambia todo.

Con tríos como Nosotros 3 (o Soñadores) pareciera que los celos no existen.
Tríos de ases corazones, al rojo vivo.
Triángulos de amor y sexo bizarros.
Sueños de tres.

*** Buena ***

Trailer de Amor es todo lo que necesitas (Dinamarca), de Susanne Bier. Reparto: Pierce Brosnan, Kim Bodnia, Paprika Steen, Trine Dyrholm, Sebastian Jessen.


Teaser de El Cuerpo (España), de Oriol Paulo. Reparto: José Coronado, Belén Rueda, Hugo Silva, Aura Garrido, Juan Pablo Shuk, Cristina Plazas.


Trailer (v.o.) Más allá de las Colinas (Rumanía), de Cristian Mungiu. Reparto: Cosmina Stratan, Cristina Flutur, Valeriu Andriuta, Dana Tapalaga. Mejor guión y actriz, en Festival de Cannes 2012.

Tres años después de su presentación en el mundo, por fin, se estrenará en España. Blue Valentine, de Derek Cianfrance. Reparto: Ryan Gosling, Michelle Williams, Mike Vogel, John Doman, Ben Shenkman, Liam Ferguson, Maryann Plunkett.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Margaret: una historia nada convencional.



Anna Paquin vuelve al cine de calidad.

Pareciese que Margaret fuera un título tuviera un cierto aire nobiliario e histórico. Pero, esta Margaret del film, siendo noble y valiosa, no tiene nada de lo segundo. Más al contrario, se trata de una historia bastante actual. Y distinta.

Así, nos hallamos con un argumento que se desarrolla en el actual y caótico New York. Realismo a golpes de conductores y transeúntes, a través de una red de miradas y de luces intermitentes, rojas y anaranjadas, pasos a un verde engañoso. Un bosque de señales y un hervidero de vidas.

En cambio, cuando las miradas se encuentran en un eterno despiste, sí, un mero abrir y cerrar de ojos. Una petición visual o una coquetería. La rutina se detiene en un sorprendente y tremebundo caos de silencios.
Un parpadeo que juega con el destino. Nuestras cegadas y hastiadas pupilas se congelan en una visión del horror. Así, prevalecerá nuestra visión del infierno en nuestras descuidadas vidas.
Todo puede cambiar para siempre en un segundo.

Margaret, por tanto, es un film sobre la culpa.
Sobre el peso abrumador de la conciencia humana, y la pérdida de la inocencia a través de la realidad cambiante. Sobre el traumatismo del ser humano con su conciencia para el resto de su vida.
Ya puedes considerarte una persona fuerte e inquebrantable de carácter, con una de esas personalidades a prueba de choques emocionales. Un hecho como el relatado de Margaret es capaz de desestabilizar todo tu mundo. Y el de aquellos que te rodean.

Cuando el peso de "esta" culpa te aprisiona el pecho, las imágenes se agolparán como cromos del terror en tu cerebro en la noche. Tanto que tu familia y amigos pueden pagar las consecuencias de tu estado. La ira.
Además, si te consideras aún lo suficiente joven para la desestabilización, como lo es el personaje principal de la película, el golpe puede ser aún peor. El papel interpretado magníficamente por la reaparecida Anna Paquin (vuelve por sus fueros como buena actriz), realiza una interpretación repleta de contrastes.

A través de sus cambios de estado, viajamos por una pesadilla interior. Anna se disfraza de un abanico de atractivos y sensuales gestos, y de la introspección de un ceño satisfactoriamente guiado a la cámara.
El director Kenneth Lonergan retoma la dirección tras un receso de más de 10 años, tras su anterior y único film hasta entonces, Puedes contar conmigo. Y lo hace con pulso firme y un guión que crece en tensión durante todo el film.
Suma a la cinta valor, un reparto bien seleccionado y compuesto por nombres conocidos como Matt Damon, Mark Ruffalo, J. Smith-Cameron, Matthew Broderick, Jean Reno, Kieran Culkin, Allison Janney y Olivia Thirlby. Calidad.

Pero, ¿puede una realidad casual hacer tambalear tu futuro?. Quién lo duda.
Un hecho fatídico.
Abogados sin escrúpulos.
El dinero en boca de todos.
La insoportable levedad de la juventud.
Perdida.

*** Notable ***

Nico Muhly - Margaret Soundtrack.


Trailer Behind The Candelabra, by Steven Soderbergh.


viernes, 30 de noviembre de 2012

Unforgiven: El Sol del Crepúsculo.



Con Eastwood renace el Western.

Hace ya tiempo, algunos años olvidado en la memoria, el Oeste parecía decrépito y desgastado. Mas, sólo algunos maestros, podían quitar tanto polvo acumulado en el cuero de sus botas.
Desde aquella trilogía de Leone, habían pasado 26 años (para nosotros ya sumarle 20 tantos más, por favor) y crea un universo con aroma a áquellos films de sus inicios como actor. Pero, también a los más consagrados dioses del Western, como John Ford o Howard Hawks.
Comenzaré un relato, a modo de homenaje. Para Unforgiven y Mr. Clint Eastwood.

La figura del viejo pistolero enmarcada en una rojiza y perenne puesta de Sol, podría ser el comienzo o el final de una historia de antiguos héroes y villanos en el salvaje oeste.
El cawboy va desapareciendo recortado en la lontananza a lomos de un caballo enardecido por sus brillantes espuelas. Pasará del amanecer sin destino al crepúsculo de un film inmortal.
Clint Eastwood vuelve a ser ese vaquero que desaparece en el ocaso en un western crepuscular como pocos, en busca de un nuevo amanecer en su vida.
En el caso de Sin Perdón, intentará retomar las riendas desbocadas de su familia.
El rojo Sol será la señal de un nuevo día y futuro mejores.

Además, todo ello toma una envergadura de misticismo cinéfilo.
Un rostro curtido y cortado por mil batallas frente al desierto y la cámara, la figura resaltada de una elevación física y facial sin oposición, y de una interpretación al alcance, únicamente, de los más grandes en el género.
Clint Eastwood, volvió para quedarse con el público e idolatrarle como actor-director en estado de gracia absoluto.

En fin, un pistolero surgido de charcos de sangre en el pasado que ha terminado con sus huesos fatigados en charcos de fangos en la granja de sus sueños.
Un asesino de mujeres y niños que mutó a dominador de puercos manchados de inmundicia, siempre ocultando los primeros caídos en el antifaz del alcohol manipulador.
Sin embargo, la edad no perdona y las caídas de estas monturas encabritadas, pueden devolverle como anciano imperdonablemente justiciero.

Mientras el pequeño ganadero William Munny, en las polvorientas llanuras de Wyoming, dedica su esfuerzo a sacar adelante su parcela y alimentar las bocas de sus vástagos huérfanos de madre, en la ciudad de Big Whiskey (antes lejana por la inminente llegada del reluciente ferrocarril), un cuchillo cobarde corta la carne de la lujuria.
La lucha del irracional machismo por la posesión de la mujer, a cualquier precio, esta véz no quedará sin perdón.

Un grupo de prostitución, mujeres como casi siempre, no permitirán que la vulgaridad y el salvajismo campe a sus anchas por la ciudad.
Como posesión, ellas tendrán algo que dilucidar de su futuro.
Y esto es, la venganza.
La ilusión de un dinero que podría suponer un nuevo comienzo, llegará a los oídos de viejos vengadores empolvados en el camino del Oeste. De aquí y allá, se deslizarán los revólveres, a caballo animal o de vapor.
Y nuevos trovadores, paparazzis de la época, se encargarán de contar las últimas hazañas o actos violentos (sin más), plumas y balas brillando en las páginas de periódicos y libros, que empiezar a llegar a la gran civilización urbanizada.

Las pistolas pendencieras de antaño, se convertirán en rivales por la dignidad y la ética de los viejos blues en tiroteos y ajustes de cuenta.
El ganador será el mejor postor. De viejos como Gene Hackman, Morgan Freeman y Richard Harris, a los nuevos rostros aniñados y envalentonados, como The Schofield Kid (interpretado por Jaimz Woolvett). Todos embelesados en el vil metal.
Ni los pocos años ni el alcohol añejo, podrán reponer el valor perdido.

Todos los encuentros, se centrarán en el mal. Un mal reluciente de puntas plateadas. Un brazo peligroso por armado, de la ley, de la mala ley.
La ostentosa ley del más fuerte. La estrella plateada de la muerte.
Otro grande, él, Gene Hackman como Little Bill Daggett. De pequeño no tiene nada, este gran "cabronazo" de la escena.
Un quinteto enfrentado por unos cuantos dólares, por cabezas sin inteligencia, vaqueros de pantalones bajados, esperando la muerte en cualquier putrefacto sumidero. A manos de uno cualquiera, llegado con ínfulas de grandeza y espantado con arcadas y sollozos apagados por el whisky.

Y las prostitutas verán en los refulgentes revólveres, las muescas de la justicia por su mano.
En un mundo sin ley, la pólvora amartillada en salas sin demandas que resolver.
Marcas por almas sin piedad.
Letras escritas a sangre en los ancianos libros de historias de forajidos y forjadores de los territorios salvajes conquistados.
Unforgiven de Clint Eastwood ha entrado por la puerta grande, de los western clásicos del cine.

El Sr. Eastwood se viste como director, sus rancias botas con espuelas, para entrar en una escena oscura. Salida de las mismas entrañas del infierno, como aquél otro jinete pálido sagrado, el final del film se disfraza en película de terror.
Un fantasma infernal herido en su amor propio, repiqueteará por última vez (haciendo homenaje a sus maestros Sergio Leone y Don Siegel), esas espuelas míticas, y cuasi místicas.

Y cuando el viejo demonio, encontrado a base de lingotazos, alarga sus terribles garras de venganza... Nadie quedará a salvo. Nada, vivo.
Excepto las letras. Si se dan prisa por huir del salón.
Las únicas salvadas del hombre sin perdón.

Al término, de las justas arcaicas del western, el viejo director de cine se alzará en triunfador arrinconado por premios y oro. Pero, con el aprendido oficio forjado a golpes de experiencias y enseñanzas pasadas otrora.
Capacidades intactas que sigue demostrando en la actualidad, y que adornarán las vitrinas cinéfilas de cualquier aficionado al arte de los 24 fotogramas.
Fieles por siempre a Clint Eastwood. Sin Perdón. Gracias.

***** Excelente *****

Tema de Claudia, b.s.o. Unforgiven.


Clint Eastwood y su otra pasión la música... Está en pleno desarrollo de la adaptación del musical dirigido por William A. Wellman en 1937, Ha Nacido una estrella. Clint Eastwood dirigiendo un musical pleno.
Estracto de Ha nacido una estrella, versión de George Cukor 1954, con Judy Garland:

jueves, 29 de noviembre de 2012

Playing for Keeps: Un Buen Partido...y más pelotas.



Del Pentágono al almíbar.

Esta es la historia de un hombre de edad mediana, con pasado cargado de ilusiones y éxito. Con un físico agraciado para el deporte de élite, y complesión fuerte.
A la vez que casado con un bella mujer de ojos impenetrables y cuerpo escandaloso. Ambos tienen un hijo que, aunque pareciera ser mal criado y intratable, acaba por parecer un chico espabilado y hasta simpático en ocasiones.
No existe ni un acto, ni una sola palabra que pudiera considerarse dentro del guión, una acción producto de la mala fe ni la maldad. Ni aparentemente algunos engaños insalvables sin escándalos económicos o sexuales.
Al pasar del tiempo, ese hombre nos aparece con las características de Gerard Butler (y claro se lleva de calle a todas la mujeres de la zona), convertido en una especie de ser perdido en la vida, con alteraciones del control y la autoestima. Y yo voy y me lo creo.
El caso es que el destino aciago, le ha llevado a esta situación de arrinconamiento. Terrible desasosiego, todo lo ha fundido. ¿Cómo? ¿Porqué? No lo entendemos. Quizás huyó.

Su reaparición estelar en el presente. Su intención, al menos, es recuperar la confianza y el cariño de su vástago. Por la casualidad del oficio, una hecho fortuíto le hae encargarse del pequeño e infantil equipo de fútbol o soccer en USA, del mismo.
Y el caso es que, el australiano, no la toca mal del todo. Y no será lo único que toque. Ejem. A pesar de ser un profesional retirado.

Por que claro está, una joya con ese brillo, que al sonreír encandila a toda bicha viviente que le rodea, va encendiendo pasiones sin proponérselo. Por tanto, es un fuego carnal que despierta una avalancha sentimental a su paso. Un triángolo que se convierte en paralelogramo, y hasta pentágono.
Las escapadas furtivas y una serie de conjunciones copulativas, derivan su visión de afanoso padre, creando una tensión endeble y facilona.

Esos ángulos del pentágono, se concentran en su persona. Butler es el centro continuo del film y la historia se ramifica, entre una extraña amistad de interés con Dennis Quaid, fuera de sí. Y los cuatro puntos cardinales.
Un póker de bellezas y estrellas fulgurantes con luz propia. A saber Uma Thurman, Jessica Biel, Judy Greer y Catherine Zeta-Jones. Todas convergen en su centro más humano, simpático y, como no, sexual.

Butler se convierte en Un Buen Partido o Playing for Keeps, en una galán con inclinaciones cómicas, demostrando que puede tocar la pelota sin desprenderse de otros "territorios", melodramáticos y humorísticos.
La directora italiana Gabriele Muschino abandona el drama más compulgido de anteriores trabajos en Hollywood (En busca de la felicidad y Siete Almas), y me parece que no escoge demasiado buen camino (aunque a mí particularmente no me proporcinarás ninguna novedad interesante).
Sus intentos por parecerse a la realidad, son infructuosos. La supuesta comicidad de los escarceos sexuales, quedan demasiado banales y vacíos. Gabriele se centra en la comicidad de los personajes, bien interpretados, como choques casuales, simples y meramente divertidos.

Todo en Un Buen Partido pasa por el tamiz del sentimentalismo y la recuperación de los valores perdidos en el pasado. El amor por el hijo. Y, quizás algo más.
Butler necesita como su personaje, una recuperación de sus capacidades profesionales, en la ficción y en el cine. Podría llegar a alcanzar el éxito de nuevo, ascender a metas profesionales más altas. Conseguirá un Ferrari último modelo... Lo veremos.

Con todas estas características, así cualquiera.
Pese a todo, la película se deja ver, no sin cierto cansancio en el último momento. Viendo desfilar a rostros tan popularmente atractivos.
Si, además, te gusta el fútbol y tienes novia, con tendencias a la comedia románticona, otro punto a tu favor.
¡Invítala al cine! ... Si tu presupuesto te lo permite. Claro está.

** Regular **

Ya está aquí, ya llegó. Son Los Miserables, de Tom Hooper (El Discurso del Rey). Reparto: Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Amanda Seyfried, Sacha Baron Cohen, Eddie Redmayne, Aaron Tveit, Samantha Barks. Trailer:



Trailer de El Molino y la Cruz, del polaco Lech Majewski. Reparto: Rutger Hauer, Charlotte Rampling, Michael York, Joanna Litwin.


Por último, el esperado nuevo trabajo del director francés Jacques Audiard, Rust and Bone. Reparto: Marion Cotillard, Matthias Schoenaerts, Céline Sallette, Bouli Lanners. De Óxido y Hueso:

jueves, 22 de noviembre de 2012

Trouble with the curve: A la vejez... pelotas de béisbol.



¿Sólo es un juego o la vida?

Cuando me llegó el pase para el film Trouble with the Curve distribuida por Warner, y conocer que se trataba de una historia desarrollada en su mayoría en el deporte del béisbol, me pregunté cuándo me pude interesar mínimamente por este juego.

Recordando... me acerqué a esos tiempos de niñez en mi barrió. Un barrio de un pueblo cercano a Madrid, dónde los chavales nos reuníamos en la calle a jugar y establecer lazos de amistad. Una de las actividades que tuvo su momento estelar, fue el béisbol. Ocurría que nos juntábamos entre 20 a 40 niños y niñas, juagando a golpear una pelota de tenis con bates de madera. Muchas veces tallados de ramas caídas de árboles de los parques cercanos.

Cómo pudo ocurrir esto, si en España no hemos dado un sólo golpe de efecto.
Lanzábamos la bola hacia los edificios de entrente, era una calle sin salida superior, por lo que pasaban coches sólo buscando aparcamiento. En ese momento, todo se paraba y nos retirábamos para que el automóvil en cuestión atravesará la mitad de la calle y el terreno de juego. A veces, la pelota bateada paraba en la ventana abierta de algún balcón, e incluso, en el mismo techo del edificio, pues a menudo se cambiaba la madera por el cordaje de una raqueta.

Sí es cierto, esta actividades proporcionaban un nivel de camaradería, competencia sana (en ocasiones enfrentamientos sin llegar la sangre al río) y diversión ante todo.

Así, recuerdo mis primeras incursiones en el béisbol.
No sé quién tuvo la brillante idea de practicar este juego, además de los más habituales claro está.
Lo que si recuerdo es haber visionado una película que me marcaría en edades tan juveniles. Ver entonces a Gary Cooper, tomando los mandos del equipo de sus sueños, entrando al Yankee Stadium y convertirse en un héroe de la sociedad americana encarnando al jugador Lou Gehrig, y enamorado de su sufrida esposa interpretada la guapa Teresa Wright y flanqueado por el omnipresente Walter Brennan. Cómo olvidar aquel discurso ante ojos atónitos y humedecidos por la trágica despedida. Mítico.

En Golpe de Efecto, mucho mejor llamada originalmente Trouble with de Curve, el director Robert Lorenz, su ayudante en dirección en películas como Los puentes de Madison, Mystic River y Million Dollar Baby (aquí en su primeriza e interesante puesta en escena en el rodaje), Clint Eastwood no encarna precisamente al héroe típico americano. Más bien, es el héroe silencioso, observador y oteante, de ruidos y silencios.
Porque en el deporte existe este tipo de personaje. Un ojeador que pasea sus ojos cansados por el tiempo y la experiencia, por campos de juego para futuribles. Pequeñas estrellas por descubrir de manos de estos avezados profesionales, pocas veces reconocidos.
Sin embargo, Clint Eastwood nos vuelve a tocar la fibra sensible. Una mirada o una frase jocosa suya, bastarán para hacernos inclinar ante su personalidad y naturalidad. Una micción de sinceridad, ante la cámara y el público. Admirable.

Trouble with the Curve, es una película sobre perdedores y vencidos. Pero, también de triunfadores en la vida. Por que el talento tiene que ser reconocido al final.
Además, posee un reparto muy acertado y correcto. Destacando a Amy Adams, como la hija del mismo Clint, una actriz que enamora a la cámara y al espectador en cuánto hace acto de presencia.
El béisbol es un nexo, un hilo conductor, para contarnos otras materias más relacionadas con el amor padre-hija, el amor más carnal y la amistad. Un vehículo para establecer un nido de relaciones y sacrificios personales. Para poder vencer hay que arriesgar siempre algo.
El resto del reparto, es perfecto, aunque con nombres como Justin Timberlake, John Goodman, Matthew Lillard, Robert Patrick, Bob Gunton, Ed Lauter, y el propio hijo del jefe, Scott Eastwood (perimiso concedido jiji); es evidente tenía que salir bien forzosamente.

Clint clava otro personaje en plena edad rabiosa de resistencia a la juventud. En este drama mezclado con la comedia romántica y ácida. Sonrisas y lágrimas a dósis justas. Todos buscan encontrar algo importante, Clint a su hija, la hija el reconocimiento y el cariño, el yerno futurible y su búsqueda por el amor de su vida, la gratitud de los viejos amigos de siempre, el castigo de los abusones y trepas, etc.
Pero, al final. Todo es un juego. La vida es un juego.

Un juego en el que se gana o se pierde. El viejo vaquero triunfador en mil duelos fronterizos, se va a encontrar otra vez sólo.
Apoyándose en su profesión y su pasión. Observando bolas con efecto, a la izquierda o a la derecha, altas o bajas, pero siempre intentando encontrar el camino recto de las cosas bien hechas. Capacidades innatas de un ojeador y fenomenal actor.

Debemos disfrutar de este mito viviente, llamado Clint Eastwood. Disfrutar de toda su experiencia y savoir faire, ante y detrás de las cámaras. Hasta en las pequeñas historias que se convierten en regalos cinéfilos que nos proporciona.

Por lo tanto, recomendable disfrutar de esta pequeña bola curvada, por momentos algo envenedada. Con una pequeña sonrisa dibujada en su cara blanquecina y amante de un guante de recepción. Si vale no es nada del otro mundo, pero...

Otro sencillo strike para Robert Lorenz, y su maestro, Clint Eastwood.

*** Buena ***

Trailer End of Watch (Sin Tregua), de David Ayer. Reparto: Jake Gyllenhaal, Michael Peña, Anna Kendrick, Frank Grillo, America Ferrera.


Trailer de la película Invasor, de Daniel Calparsoro. Reparto: Alberto Ammann, Antonio de la Torre, Karra Elejalde, Inma Cuesta.

sábado, 17 de noviembre de 2012

The Bridges of Madison County: Clásico instantáneo.



“Hombre, acuérdate que polvo eres y que al polvo volverás”.
Génesis, III, 19.


Así parafraseando libros divínamente arcaicos, sin eufemismos, el hombre está conformado de materia orgánica y en ella derivará en sus instantes últimos. En el polvo comienza (y termina) una de la mayores historias de amor reproducidas en el cine. Vemos y casi creemos.
Por que las historias vitales, inclusive las más románticas, acaban con seres humanos de ambos sexos, flotando ingrávidos como partículas de polvo grisáceas. El tiempo.

Meryl Streep y Clint Eastwood, tanto monta monta tanto. Han recreado unos personajes que forman ya parte de la cultura cinematográfica, y tan sólo en 18 años. Los Puentes de Madison, han cumplido ya su mayoría de edad y se conserva cada día mejor.
Ambos actores en estado de gracia (y yo creo que algo más) recrean vívidamente esos momentos de enamoramiento que son conocidos universalmente, miedos, dudas, deseo. Una fase de calentamiento-enfriamiento que ni los años venideros podrán hacer olvidar. Tan sólo la muerte.

Amor, ¿hasta qué punto?.
Por supuesto, hasta el punto y final.
¿Realidad o ficción?.
Eso, sólo lo pueden saber los verdaderos protagonistas. Los Puentes de Madison han retratado un universo íntimo sin parangón, y lo dirige el mismo Clint Eastwood. ¡Increíble!.
Y me parece muy bien que quede oculto y misterioso. Que más nos da, cuando el viejo cawboy del poncho raído, se pone detrás y delante de la cámara, y con su ojo en el visor enmarca hermosas estampas de tal calado. Su enorme figura como actor y director queda patente en un estado de gracia absoluto. Al golpe sonoro de la claqueta, Clint y Meryl se rindieron a la cámara sin tapujos y crearon una auténtica Obra Maestra del cine romántico.

Como un viento sedante de verano, vamos observando el proceso, sin velos. El condado de Madison en Iowa, está flanqueado por dos grandes ríos Missouri y Mississippi, y los puentes son pequeños espacios para cruzar vidas.
Un aire templado que igual puede rozar sensualemente un vestido vaporoso medio abierto, (de los momentos más inteligentemente íntimos rodados por el larguilucho vaquero), o igualmente, esparcir las esperanzas infranqueables y los recuerdos cálidos en cenizas al aire.

Así, las partículas de ceniza se transforman en letras, y éstas en palabras, apuntadas y enfebrecidas por la pasión. En las cartas quedará marcada, disimulando besos a hurtadillas como máxima expresión de la libertad individual. Pero, la elección es un mal creado por los seres humanos. Las dudas y el engaño, los miedos y la madurez racional, también lo son.

Robert y Francesca, Clint y Meryl, comparten todos secretos pululantes en el viento con sus familias. Las cartas de amor se convierten declaraciones de ley y sorpresas de maternales demostraciones. La ley del amor. Y como aquellas cenizas arremolinándose en jirones y volutas mortecinas, la declaración quedará olvidada por el tiempo y la vida de todos.
La magia del cine y la maestría de Eastwood mezcla con dósis perfectas, estos dos tiempos familiares en el mismo plano argumental. Funde las risas y los llantos equilibradamente. Y nos recrea con una composición de sentimientos universales unidos a instantes precisa y preciosamente corrientes. Mágicos.
Esos pequeños momentos dentro de la vida de cada uno. Habituales e íntimos que te sumergen en Los Puentes de Madison, creyéndote partícipe de ritual amoroso.
Siempre acompañando las bellas instántaneas con una música deliciosamente jazzística y soul.

Clint Eastwood, duro rostro, cerebro brillante. Se ha transformado. De aquellos héroes errantes por polvorientos caminos y avenidas cargadas de violencia, nos acerca una cara más dulcificada que nunca. Qué gran actor y director.
De sus inicios, guardados en antiguos arcones quedan las botas con espuelas de finas puntas, el poncho raído por mil y una polillas, y su cigarro apagado encima de las cenizas del tiempo. Del gris al dorado inolvidable.
Su carrera a esta alturas se ha desenrollado en alfombras rojas, con todo merecimiento (aunque recordemos que Los Puentes de Madison no tuvo la fortuna, ¿cómo?, he dicho la consideración de acaparar premios importantes. Sip). Visto y comparado con western crepuscular, me parece totalmente injusto para tal joya del romanticismo.

Como has podido Clint, pasar de los colts a una pequeña e íntima historia sobre el amor y la traición. Magnífico. Esperamos que aguantemos por muchos años más y puedas seguir ofreciéndonos estos peliculones. Qué tus cenizas estarán a salvo ya, para siempre, en pequeños receptáculos metálicos de celuloide.
Ahora, ya de múltiples series de bits. Jajaja. Gracias y god save to Clint.


Meryl Streep, no dudo en un solo segundo, adentrarse en esa casa y a esta aventura contigo. El papel le brillaba en los ojos como un amor primerizo.
Dibujó contigo el mejor personaje de su carrera, una mezcla de americanismo a la italiana, muy sensual.
Sin embargo, con matices. Por que una sufrida y casada mujer de la Iowa campestre, cuasi sureña, luchará por la estabilidad y sus cadenas versus la aventura y el romanticismo adulador. Pero, ¿qué hubiera ocurrido con el transcurrir de los años?.
Yo creo que, como la mayoría de las parejas, habrían terminado algo aburridas. Los años pesan en el cuerpo y en la mente. Y su amor escrito, se hubiera difuminado en sus vidas, transformándose en una simple anécdota. Es el desgaste de la convivencia.

Meryl y su transcendente y genial interpretación, no puede empezar esa nueva vida. Escapar para qué y adónde. Por el contrario, Clint se encargará de encender aquellos rescoldos humeantes. Una carta, pulsera y collar... un poema.
Todo ello desencadenarán las amargas lágrimas del pasado. Palabras de amor húmedas. Las mismas lágrimas disimuladas ante el diluvio reflejado en su deseperado rostro. Una llorando. El otro, quízás también, por una manecilla inmóvil y maldita.

Un único adiós.
Una mirada y unas sílabas entrecortadas por la emoción. Tráqueas de espectadores, jóvenes y mayores, tragando galones de saliva.
Seres vivos que buscan en vano el amor, o incluso, han tenido que hacer volar al viento cálido, las cenizas de otros seres queridos.

Clint y Meryl desnudaron sus cuerpos y sus almas en 1995. Y el público con ellos.
Todos sabemos que el futuro, es como el de ellos, convertirnos algun día lejano en polvo.
El rostro de Clint, piensa palabras. Todos estos momentos, se perderán como cenizas en la lluvia.

***** Obra Maestra *****

B.s.o. The Bridges of Madison County.


Trouble With The Curve, dirigida por Robert Lorenz.

Parece que Meryl Streep, tiene un nuevo trabajo dirigido por Tommy Lee Jones, The Homesman. Y otro posterior, junto a Julia Roberts, Ewan McGregor, Benedict Cumberbatch, Abigail Breslin, Chris Cooper, Juliette Lewis. Se titularía, August: Osage County. Quedamos a la espera.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Ruby Sparks: El amor entre líneas.




La letra con amor entra.

Según Ruby Sparks en muchas ocasiones, el amor es como un hoja en blanco y vacía de contenido. Es decir, de sentimientos.
En ella, se pueden ir escribiendo lecciones sobre el orgullo y la admiración, la apatía y la crisis existencial, los celos y la necesidad.
Siempre que no se esté inmerso en una crisis creativa o emocional.
O ambas conjuntamente.

Y las letras en los capítulos vitales, se funden en la nival presencia impertérrita del folio, unas veces con colores vitales y optimistas, aunque lo más normal es que sean en un maravilloso negro. El negro da seriedad al asunto.
Así, una declaración de amor personal, escrita sobre idealizaciones sobre la mujer u hombre soñados, puede convertirse en algo especialmente mágico. Pero claro, la magia es uso y costumbre de los prestidigitadores, acostumbrados a manipular chisteras y conejos, y por tanto, una ilusión.

Ruby Sparks se piensa y se escribe, se conforma como una persona a la que poder modelar a tu antojo. Y Paul Dano, el escritor, en su proceso creativo le otorga de todo aquello que le hará a sus ojos, especial.
Sin embargo, el amor platónico se suele escribir en sueños. O en papel.

El film nos propone un triángulo de amor bizarro, una relación creativa y enfermiza, entre Paul Dano y Zoe Kazan (sus rostros, su expresión y hasta sus nombres son peculiares). En el que el tercer ángulo obtuso será una máquina de escribir. Además, de las antiguas como los ancestrales deseos y miedos humanos.
Estas obsesiones de los procesos creativos, normalmente se desarrollan en el interior de nuestras mentes, en cambio, Ruby Sparks es de carne y hueso. O no.

La simbiosis entre máquina y novelista, no siempre es perfecta ni real. Cuando se pone a acariciar las teclas de su flamante y antediluviano teclado, emergen frases y palabras que se desean, o se fatigan del uso. Por ello, en último instante se fracasa, al planificarlas.
Las letras en el "love" se pueden convertir en un "velo" que cubre nuestro razonamiento. Y el mago, predistigitador de palabras, se transforma en loco.
Ruby Sparks es la creación, el monstruo devorador de amor. La novia de Frankenstein.
Sólo que está constituida de trozos y retales de cadáveres, y esos muertos proceden de las experiencias fallidas del escritor. Un poco Dr. Frankenstein con sus gafitas de verlo todo con el poder de la inteligencia.
La bella y el monstruo... El genio y la lámpara maravillosa.
Por que el surrealismo puede ser vida.

Paul Dano es un actor que ya nos llamó la atención en anteriores trabajos, con un rostro y una forma de actuar, que se desencasillan de los clichés de Hollywood. Y para mí, una fanático de la interpretación, eso es una cualidad a tener muy en cuenta. Por otro lado, está Ruby Sparks, la creación, interpretada por Zoe Kazan. Dano y Kazan, curioso y además ambos con aspiraciones artísticas más amplias. Música y escritura.

Zoe es una propuesta de actriz, fresca e innovadora, aunque a veces, me resulta algo cargante por su exceso. Quizás por motivos del personaje que desarrolla, en ocasiones dulce y rallana en lo empalagoso. Otras chirriantes y desquiciadas, como un amor que no se queda quieto ni atándolo. Ya habrá tiempo de medirla en otras películas, pues está cogiendo impulso.
Se completa en los papeles restantes con un Antonio Banderas y Annette Bening, muy acostumbrados a lidiar con sus papeles de padres. Ningún inconveniente, al igual que tampoco ningun dato relevante en su aportación al argumento. Correctos.

Ya no es tan noticia pues se da en bastantes ocasiones, Jonathan Dayton y Valerie Faris, son su pareja de directores californianos. Lo que si es relevante es que el guión parta de la cabecita de la joven actriz que interpreta a Ruby Sparks. Para mí, una agradable sorpresa.
Ni que decir tiene que los realizadores me dejaron perplejo con su anterior cinta, Pequeña Miss Sunshine. Ácida y tierna fábula moderna, para disfrutar y reflexionar.

Por tanto, Ruby Sparks es como aquella dulce chica, enamoradiza. Una Audrey Hepburn que era la creación "real" del maduro William Holden en una interesante película llamada Encuentro en París. Un sueño hecho realidad para el escritor.
La realidad a veces se disfraza de amor, y otras se embarca en la persecución y asesinato del protagonista de la novela, como en el caso de Will Ferrel. El director Marc Forster, ya extrajo a sus personajes de la novela y los hace interaccionar con los del film. Doble ficción unida a la propia desarrollada en el cerebro de cada espectador. Genial película y sorprendente Más Extraño que la Ficción.

En cambio, podríamos confirmar a Woody Allen, como el mago de la disfunción de los personajes.
Contínuamente se desdoblan en pasado o futuro, en realidad o ficción.
Bien sea como actor galán y aventurero, que rompe los moldes de la certidumbre con su aparición en el patio de butacas.
Buscando romance y aventuras, en la magnífica película La Rosa Púrpura del Cairo.
Otras como, camaleones mimetizados entre el mundo imaginario y el histórico en Zelig.´
Así muchas otras, que marcaron el paso a esta Ruby Sparks.

No hay nada como abrir bien los ojos, para enfrentarse a la realidad.
Paul Dano lo hace, y decide.
Al final los personajes son del creador, y toma la partida por una bonita ensoñación.
La libertad del monstruo.

*** Buena ***

Cinta independiente de Tribeca Films, llegada desde el Festival de Sundance. For Elle, de la directora koreana So Yong Kim. Reparto: Paul Dano, Jena Malone, Margarita Levieva, Jon Heder y la joven actriz Shaylena Mandigo. Trailer V.O.:


Otra cinta que refleja el mundo de las letras, con Paul Dano, Robert De Niro, Jualianne Moore, Olivia Thirlby. Dirección de Paul Weitz. Trailer de Being Flynn.

Entrevista en v.o. con Michael Fassbender. Habla de su nueva película junto a Steve McQueen. Reparto: Paul Dano, Brad Pitt, Benedict Cumberbatch, Paul Giamatti y Sarah Paulson.
Título del film Twelve Years a Slave.


Cinemomio: Thank you

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