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miércoles, 18 de marzo de 2015

Magical Girl.


Sacristán en la mente... y Vermut en mano.

Cuando me disponía a hacer un comentario complicado del filme Magical Girl, el director nacido en Madrid e ilustrado Carlos Vermut paseante por dibujos en Metrópolis de El Mundo, me dio con su cártel las claves necesarias para comprender la fractura de unas palabras escritas con la distante realidad.
Corazones divididos en historias que recurren a su unión casual en el centro de los vicios, necesidades, o sueños. Cuadrículas (y ventrículos heridos) que remarcan la cara más ambigua de la vida.

Confundidos en la verdad y la mentira,
sin certificar, si es su historia o la mía.
Viajar entre sueños o las reales vidas,
siendo sólo, náufragos a la deriva.
Todo es espera.

En nuestra propia penumbra, a solas, se sienten las cosas tan diferentes.
Cualquier resto de nuestra imaginación se confunde con la responsabilidad de otros, cualquier amor no correspondido se somete a la agresividad de otras manos, y todo el pasado confluye de golpe con la sintonía de una canción clásicamente española en la oscuridad de un teatro de los sueños.
Allí, esperando sentado en la butaca para vislumbrar una nueva historia, me encontré con cuatro (divididas en triángulo), era la primera vez que escuchaba una musiquilla tan histriónica como desesperante me parecieron los primeros instantes. En el Mundo tan separado de Magical Girl, con sus vestidos y muñecas, me sentí tremendamente perdido. La verdad es que esa música no era, ni por asomo, lo que preferirían mis oídos.
Sin embargo, el primer rechazo educativo había sido tan mágico, que esperé.

A la vez, algo no funcionaba en mi subconsciente, con personajes que concedían deseos que no entendía. Y tampoco imaginaba las vidas que sus rostros virginales pretendían, ya que no iba a ser necesario darles un sentido concreto en mi cabeza perdida. Ni en el corazón.
Al principio como en la creación del Mundo, todo era tan confuso como irreal. Una chica que mantiene una tensa relación a mano cerrada con su tutor y profesor, concesiones y rechazos del universo de los adultos que transitan por el lado oscuro de la vida. Tal y como, hemos sido educados con el sentido de las imágenes clásicas del cine. Educados para transformar los deseos en terrores o viceversa.

La música y los ritmos cursis difiriendo tanto de mis gustos que se transformaban con el tiempo, en melodías clásicas y sentimiento.
Y las entonaciones niponas de anime, tomaron una mayor importancia, si cabe.
Aquellas dudas iniciales, no importaban, pues Magical Girl y el guion del propio Carlos Vermut (también imbuido por sus dotes caricaturescas) avanzaba violentamente hacia otras perspectivas y personajes inmersos en la oscuridad. Aquella penumbra se despejaba hacia una atmósfera más densa, tanto que era imposible despegarse de este nuevo mundo ante mis ojos, mascando una tensión tan placentera como malsana. Aunque las presencias invisibles se difuminen en una habitación infantil o un pasillo con vistas al infierno.

En este Mundo de extrañas miradas y sintonías que cortaban el paso del tiempo, todo cambiaba hacia el averno dónde el Demonio hace de las suyas con la Carne de los inocentes. Y los vapores desprendidos se hacen cada vez más irrespirables.
Dando lugar a la sensación de pérdida y el sexo jugando con el dolor de una venganza venidera.
La música cambia y te transporta hacia la irracionalidad de los sentimientos, la irascibilidad como medida del tiempo y los reproches sobre comportamientos al límite de lo correcto.
Pues, el mundo se dividía entre el cielo de aquellos ojos inocentes, y la tentación de demonios con su carne, dónde es tan importante lo que vemos como lo que imaginamos.
Y Carlos Vermut imagina la seducción junto con los hechos sangrantes sobre la tentación, el engaño y el dolor.

Vermut, que era desconocido por mí (incluida su primera aventura llamada Diamond Flash), a partir de estos momentos oníricos formaba parte de mi lado más oscuro, de este mundo salvaje donde no queda sitio para la esperanza, y las niñas de fuego celebran sortilegios entre juegos de magia y fantasías prohibidas, recuerdos para masoquistas.
Porque la estética de Magical Girl procede de las viñetas, se reproducen las miradas entre primeros planos inagotables, que son sostenibles en el tiempo, inabarcables por barrios de angustia y caseríos repletos de temor, paseando entre la ilusión y el desencanto, la pasión y el odio. Con la voz de Manolo Caracol alzándose entre recortes y balas a quemarropa.

Así, me encuentro con el corazón partido, y en cada aurícula o ventrículo se coronan las caras de sus intérpretes. Mujer y niña, una que empieza brillantemente como Lucía Pollán y la otra ya convertida en uno de los rostros de mayor interés del cine español como Bárbara Lennie (La Piel que Habito, El Niño), impresionante. Y dos hombres enfrentados sin razón, un Luis Bermejo golpeado por la crisis y el don de la tranquilidad, y un José Sacristán que es la imagen viva de la fría justicia. Confundidos.
Son los fantasmas de la carne que sobrevive en un mundo que sigue girando, o muere, de necesidad.
Al ritmo de unos ojos... de fuego, en la piel de un actor mayúsculo como Pepe, aunque estemos en las antípodas del mundo intelectual.

Y, a pesar de todo el surrealismo conceptual y la casualidad exacerbada, las caras se mantienen en nuestra memoria dibujando unas vidas con luces y sombras, más sombras. Permitiendo que nuestra mente se crea toda esta incongruencia que no necesita de más explicaciones que las imágenes. Porque en el mundo imaginario de Vermut, muchas veces, simplemente no es necesaria.
Tampoco sería los mismo si diéramos una respuesta clara a los desaires de la atracción o el amor, si intentáramos comprender la injusta enfermedad en una vida joven, ni una situación crítica que nos lleva a realizar acciones que, de otra forma, nunca acometeríamos. Como a ser ejecutores o víctimas por ser simples espectadores de vidas de película.
Yo, admiro su valentía.

Si bien, Magical Girl comienza como una irresponsabilidad y un calificativo, se convierte en una vorágine de sentimientos salvajes, fascinación y notas coloridas de un pueblo y su raza. De la pesadilla de un zaino toro, a la negra estirpe anudada como un corbatín al cuello, y enfrentarse cara a cara con el miedo y la estocada de un verdugo en lo alto. Más reproches al borde de la cama.
Por tanto, los rostros rotos se graban en el cerebro del espectador, del mío. Antes de entrar en las puertas del infierno, demonios con cara de ángel y danzas infantiles que se convierten en aquelarres macabros. Sugieren lo injusto de nuestras vidas y la convivencia con los recuerdos innombrables y los errores del presente.

Carlos Vermut y Magical Girl, se encaminan hacia la transgresión de las reglas, el texto como motor que se aproxima hacia el culto cinematográfico.
Una especie de Bergman castizo, que deambula por laberintos insondables de la psique humana, tanto masculina como femenina. Por músicas encumbradas como poemas de sangre y dolor, protegidas de Aquí y Allí, que lograron alzarse con las mieles del triunfo en el Festival de San Sebastián.

El resultado es una de las películas más innovadoras del cine español actual y de siempre, de pluma madrileña y viñetas cercanas recortadas en una pantalla, prestando atención a sus ojos viciados y viciosos. El filme mantiene una progresión exponencial que perseguirá en el tiempo a sus personajes, para próximas generaciones de espectadores, pero no apta para conciencias que buscan comprensión o historias reconocibles en su plasticidad lógica.
Quizá por ello, el deseo de Almodóvar ha saboreado este Vermut para dibujar nuevos mundos.

Más bien, Magical Girl se comporta como una niña inocente, o no, con sus mirada cáustica y el sabor de la carne. Porque, es como esa pieza maestra de una generación nacida en Madrid que no encaja en el mundo que hemos creado.
Personalmente, mi duda al comienzo se ha transformado en una realidad con vistas al futuro de nuestro cine.

Magical Girl pasado el tiempo no se detiene, sigue creciendo en nuestras cabezas en una espiral de preguntas sin contestación, que nos llevan a pensar en los personajes creados por Carlos Vermut y definirlos de las formas más variadas, hasta llegar a convertir la película en una obra de culto.
Sirva como ejemplo, los resortes que me han llevado a imaginar cómo actuarían sus personajes dentro de una película similar a Pulp Fiction, con las conversaciones aparentemente ligeras de Quentin Tarantino y una vorágine de violencia que soltara el pasado de ellos como cuajarones de sangre durante un festival taurino. O, una entrega de un nuevo trabajo de David Lynch, que propiciara un mundo de irrealidad y música acompasando las caras desencajadas de los protagonistas, mientras la cámara se detiene en otro universo paralelo y minúsculo. Un Bergman reencarnado en Madrid.

Por esta razón y muchas otras, imagino que Magical Girl sería una entrada muy apetecible en cualquier festival de cine, y muy del gusto de la visión cosmopolita y libre de los organizadores de Sundance en el estado de Utah. Creo que sería bien acogida por la crítica especializada norteamericana (y mundial) y, por supuesto, agradaría a una importante mayoría del público.
En peores plazas hemos toreado... ¡suerte maestros!

**** Notable ****

A horas de comenzar La Cremá de Valencia...
La Niña de Fuego - Manolo Caracol

The Signal.
















Área 51:
37 x 40 kms. de espacio aéreo restringido.

Juventud no quiere decir, ser sinónimo de poca calidad. E independiente no significa que tu trabajo no pueda gustarle a un puñado de gente más amplio, aficionados a las películas de ciencia ficción. The Signal es el segundo filme del director americano William Eubank que pasa por todas las fases posibles hasta conseguir reencontrarse con lo oculto.

Nomad era una palabra que se relaciona con diversos proyectos, desde policiales al entretenimiento. Sugiere un viaje al futuro, como los aventureros adentrándose en un desierto con misteriosas desapariciones, también es el nombre de un antiguo videojuego sobre conquistas de nuevos territorios. Habría que remontarse a los ordenadores de hace un par de décadas.

Curiosamente he encontrado una relación más extraña, al girar el orden de sus letras aparece Damon, un recuerdo remoto a las visiones proféticas de un enviado demoníaco, como ya ocurriera como el hijo y enviado Demian.
Pero el filme no ha elegido este nominativo para magnificar el mal, sino para mandarnos a un viaje hacia las arenas del tiempo y el espacio.

Nomad es un aviso o recordatorio de lo que somos, lo infinitamente grande que es nuestro universo y dónde te puede llevar una historia fantástica con mucha imaginación. Quizás a una frontera perdida de nuestra memoria.
Aparece como una señal, más o menos confusa, que aparece en la vida experimental de tres jóvenes dispuestos a enfrentar un riesgo para establecer un contacto con una persona fuera de la concepción legal.

Los actores Olivia Cooke y Beau Knapp, comandados por un joven más reconocido Brenton Thwaites, con algunos proyectos importantes en su carrera incipiente (como Oculus o Maléfica), se adentran en territorios terroríficos arrinconados en la oscuridad profunda. Mientras, la figura calmada y observadora de un investigados con los rasgos de Laurence Fishburne controlan los hechos acaecidos con los personajes en una extraña noche. Porque los aventureros de internet se han convertido en presas al contactar con Nomad. Sin embargo, nada será una aproximación de lo verdadero, lo que acaece en esta extensión de terreno de Nevada.

Simplemente, lo que parecía una señal azarosa traslada toda la atención a la curiosidad de los humanos como especie y el miedo como producto de una pesadilla con la que juega el scifi.
Al amanecer del día siguiente, nada será lo mismo. Nuestros protagonistas juveniles serán separados, envueltos en un halo misterioso en una noche imprecisa y metidos en una investigación gubernamental (interna o externa) que ha captado sus voluntades y está experimentando con sus mentes. Sorprendente, pues aún no has visto todo.

Nomad es un experimento, por tanto, pero también un engaño.
Más bien, los tres amigos sirven como cebo de una enorme trampa, no arenas movedizas sin salida, sino provista de resortes fuera de nuestro alcance y en la que no vemos a los implantadores de las ratoneras. Pues, en el momento preciso observamos que el tratamiento es una suerte de prueba con cobayas humanas. Los roedores del desierto de Mohave pueden estar tranquilos, por ahora. Sus hogares ya no volverán a ser lo mismo.

The Signal es un filme independiente con recursos limitados, posee imaginación y sorpresas, reviviendo encuentros del pasado con lo desconocido en unas invasiones bárbaras diferentes. Sin preocuparse por diseccionar las motivaciones, ni buscar las causas de estas relaciones entre seres vivos, pero viendo las consecuencias. Todo comenzó como un viaje y termina con otro más alejado de la utopía, hacia el horror de la distopía futurista.
Es un encuentro sorpresa en cualquiera de sus fases que evoluciona continuamente hacia otro de primera... mano, cuerpo o cerebro.

Al final, Nomad se transforma en otro mundo diferente, fuera de los sentimientos humanos, dónde los científicos son el centro de la investigación y los ensayos más habituales con animales son recreados en una viaje al infinito.
Si abriéramos las puertas de una dimensión sensible, controlado con el presupuesto cinematográfico, se podría decir que nuestro cerebro funciona a la hora de idear historias de otro planeta, con las ideas y manos de dos hermanos del director, un trío de Eubank´s. Una perfecta tela de araña para capturar nuestra atención y la de los protagonistas.

Steven Spielberg en 1997 abrió la puerta, con Encuentros en la tercera fase, y puso el listón tan alto en lo referente a contactos extraterrestres que visionar buenos intentos de acercarse a su nivel, produce verdadera emoción. Aunque en The Signal haya unos efectos especiales humildes, correctamente producidos y medidos.

Nomad no era el queso en la trampa, era la ratonera misma.

**** Notable ****

Coherence.
















La Cola del Cometa y el agujero de gusano.

Los viajes en el tiempo o cambios espacio-temporales en el mundo cinematográfico están girando constantemente hacia la dilatación o la contracción de los lapsus y la multiplicación de escenarios repetitivos.
Lejos quedan ya los viajes de la máquina del tiempo ideada en la novela del escritor británico Herbert George Wells, dónde el glamour de los aventureros de antaño se montaban en sus cacharros ingeniosos, quedando así relegado el viaje y la expedición ante la metafísica.
Múltiples embrollos en diferentes universos, ya no paralelos sino puerta con puerta.

Ciertamente, o mucho mejor dicho naturalmente, la película Coherence hace un cierto guiño tramposo a su título intercalando el movimiento o ese viaje al que se verían envueltos sus protagonistas con todo lo contrario, la práctica inmovilidad de escenarios. Sin embargo, esto no se convierte en una premisa negativa, pues el director novel James Ward Byrkit (también guionista del filme y anteriormente de otro éxito animado de título Rango) se vuelca en la estructura narrativa y el engaño, las conversaciones establecidas por los actores respecto a las extrañas circunstancias alrededor de su reunión amistosa forman una telaraña, con momentos entretenidos y equívocos a la carta.
Aquí, en Coherence se dan todas las probabilidades de establecerse distintas perspectivas incluida la temida paradoja.

Lo que pudiera convertirse en un tremendo agujero negro en el guión, se transforma en una historia contada desde la intimidad de unos amigos celebrando un reencuentro y la contemplación de sus acciones por medio de los diálogos. Hasta que la llegada del elemento rocoso cambia el desarrollo de la acción y la trama cobra la tensión necesaria para convertir la película en un hecho caótico de acontecimientos, con un pequeño resquicio para el terror psicológico con elementos scifi.
Entonces, encuentra una zona de intercambios con la intromisión escalonada de personajes perdidos en la línea temporal, en cierta forma parecido a lo acontecido en Los Cronocrímenes del español Nacho Vigalondo, sólo que alejándose de su ambiente festivo y accidentalmente sangriento.
En Coherence siempre prima el embrollo basado en el tablero del cluedo, con el cadáver a los postres servido en la mesa.

Toda la conversación encerrada entre cuatro paredes es alterada por un minúsculo, en comparación, retal viajero de la creación del universo. Pasando de la amenaza de su advenimiento a abrir una puerta temporal que atraviesan los propios protagonistas, encabezados por la bella Emily Baldoni (casada con el actor y director Justin Baldoni) a modo de una ambición rubia en la supervivencia temporal.
La amenaza que supone el cometa y lo que adjunta en su cola en el horizonte de sucesos, transforma la personalidad de todos los reunidos y se embarcan en un suspense de malentendidos, sobre la conveniencia o no de mantenerse todos juntos, o al menos controlados.
A partir de aquí, ciertas posturas oscuras en su comportamiento empiezan a acarrear problemas en la convivencia de esas pocas horas en celebración, de las que podrá depender sus vidas pasadas y futuras.
Sin duda que la convicción o no, de los hechos que narra el director, se basa en la capacidad interpretativa de los actores seleccionados y algunas cartas marcadas que intervienen en su juego. Todos realizan un trabajo sincero y ejemplar, demostrando que el cine se construye con la palabra, además de la imagen.

Así, todo reproducido hasta el infinito se abre la temida puerta a la incoherencia paradójica. Cuando la trama se desliza hacia el infinito y el encuentro de la incongruencia. La temida paradoja insostenible, llama a la puerta. Y contesta.
El trueque toma partida en el guión creado de una mente inicialmente apocalíptica. Aunque el leitmotiv de la película es el meteorito y las extrañas circunstancias que le acompañan, será la marca y la expresividad de unos invitados a la fiesta, los que crean aquellos resortes necesarios para aumentar la ambigüedad. Sobre todo en sus momentos intermedios, ya que su parte definitiva conlleva una pregunta implícita.
Lo mejor, por tanto, esa angustia expresada ante la confusión de los acontecimientos o la incredulidad ante este devenir caprichoso. Incluso, sentimos a veces, el terror en su mirada.

El reparto, como decía, está encabezado por la actriz de origen sueco Emily Baldoni nacida en Uppsala, participante en infinidad de series de televisión. Desde la pequeña pantalla también aparecen algunos de sus compañeros como Maury Sterling (Ases Calientes o Verónica Mars), Nicholas Brendon, Elizabeth Gracen o el actor y guionista Hugo Armstrong.
También, un papel crispado para un actor semidesconocido que pone voz a un personaje de Rango, y la actriz Lauren Maher que participase en numerosos cortos y en algunas de las películas de Piratas del Caribe.

En los instantes cruciales... ¡algo se descontrola! Un poco solamente.
Por lo tanto, podríamos adjudicar el calificativo de película de cine fantástico que emerge frente al realismo de su producción independiente. Con ciertas dosis calculadas de terror sicológico, pero dentro del marco intimista de sus interpretaciones. Sin resquicio para el aburrimiento, a pesar de la escasa acción y efectos especiales.

*** Interesante ***

Coherence OST - Em's Journey (by Kristin Øhrn Dyrud)


Coherence OST - Morning

lunes, 16 de marzo de 2015

Grace.


¿Quién es esa chica?

Esta joven de unos 19 años aparece en la pantalla paseando en formato normal. Pero, será un espejismo tal y como se refleja en el cártel de la película.
Es una estudiante de cabellos cobrizos e interpretada por la actriz de origen canadiense Alexia Fast, una chica atractiva y aparentemente normal. Nada más llegar a su nueva habitación se encuentra con una compañera despampanante (en este caso voluptuosamente morena y vestida para el morbo) que empieza a introducirla entre la vida corriente de la escuela. Empieza a hacer nuevas amistades y a participar en las fiestas típicas de los estudiantes.

Pero, su nueva compañera de habitación no conoce las obsesiones que tiene la joven Grace con los temas religiosos, pareciera que alguna fuerza mental estuviera controlando sus movimientos y no lo ha percibido. Porque Grace realmente es poseedora de un libro sagrado (que alumbra como un reclamo del pasado) regalado por un pariente cercano y una educación moral exacerbada. No ha tenido relaciones amorosas o sexuales con otros chicos de su edad ni ha consumido habitualmente drogas o alcohol. Para Grace, todas estas experiencias son novedosas y el espejo refleja sus pensamientos de manera surrealista, en apariencia.
Un día se desnuda ante su imagen y descubre que parece otra persona, con una ventana al Mal.

A partir de ciertas visiones extrañas y un comportamiento que va degenerando hacia la individualidad y el encorsetamiento, el punto de vista que teníamos al comienzo de la película ha ido cambiando, sin embargo, conserva un toque de frescura y originalidad en el planteamiento de una forma de rodar demasiado trillada en los últimos tiempos.
Grace y sus ojos tristes son la referencia que tendremos a partir de estos momentos, el formato de punto de vista subjetivo o POV se apodera del filme y de la personalidad de la joven actriz para ir transformando lo que parecía una historia corriente de jóvenes universitarios en una trama de posesión demoníaca, con diferentes referencias a otras películas del género.

Una forma tan novedosa de rodar que el maestro Alfred Hitchcock ya ofrecía su punto de vista en determinados momentos de sus filmes, para remarcar una escena de acción o una reacción de los personajes. El terror o suspense visto desde la referencia física del intérprete.
Grace con su herida en el vientre y sus pesadillas crecientes se va transformado en una especie de Megan y, le irán sugestionando de tal forma que un día de fiesta resurgirá en ella una presencia, en una vuelta a sus orígenes ocultos.

¿Quién es Alexia Fast?
La actriz de Vancouver empieza a hacerse un hueco en el mundo de la interpretación y del cine, ha trabajado en algunos filmes del género terrorífico y algún que otro fracasado como The Captive de Atom Egoyan, pero su principal intervención ha sido en la pequeña pantalla. Aunque la mayoría de vosotros quizás la conozca como la provocadora joven que intenta ligar con el detective llamado Jack Reacher, el enemigo de Werner Herzog en la piel de Tom Cruise.
En cambio, a quién os escribe le ha sorprendido comprobar que Alexia también estuvo en una producción que se convierte en película de culto entre los aficionados al género de terror-comedia, con el título de Fido y recordada agradablemente por los buenos momentos que hizo pasarme su visionado. Una auténtica sorpresa cuando la actriz contaba tan solo con once años y perteneciente a una voraz familia con sirviente zombie.

Y, ¿Alexis Knapp?
Esta sexy y joven actriz de Pennsylvania, saltó a las principales páginas de la prensa rosa por su relación con Ryan Phillipe y posterior embarazo con apenas veintidós años. Ahora, intenta hacerse un hueco entre el mundo cinematográfico y sus bellos ojos se han visto pasearse por una entrega de Percy Jackson, por la fiesta reventona de Project X y las divertidas canciones de Pitch Perfect junto a Anna Kendrick (con la que estaría realizando una segunda entrega) del director Jason Moore, realizador del musical de Shrek en Broadway.

Pero, volviendo a la película Grace dirigida por el novel Jeff Chan y su punto de vista diabólico, podemos encontrar en su guion realizado en conjunto con otros escritores, consabidas secuencias cámara en mano pero desde la perspectiva de la protagonista. Quizás, como yo, muchos de vosotros esteis cansados de esta práctica tan estrábicamente extendida, como una moda invasora y fagocitaria de actores. Pero, en este filme tiene su gracia (o a mí personalmente me la hizo) comprobar las reacciones de los demás intérpretes ante los cambios fisionómicos y psicológicos que atacan a Grace desde el más allá.
La película bebe de otras historias de posesión y represión sexual, cuando entra en acción el personaje de la abuela y la trama gira hacia la archiconocida novela de Stephen King y su Carrie.

En su papel se hace reconocible la inquietante actriz Lin Shaye, conocida por numerosas participaciones en largometrajes como la saga Insidious que avanza a su tercera entrega, y muchas otras que abundan en el miedo o la ciencia ficción como The Signal. Una todoterreno que tuvo sus papeles interesantes en los ochenta como por ejemplo en mi añorada Hidden, en Perseguido o La Nueva Pesadilla. Un rostro de los que te suenan nada más verlo aunque no lo definas bien, y con cierta tendencia al histrionismo de sus personajes alocados como en Algo pasa con Mary, Dead End o la saga de 2001 Maniacos. Una actriz secundaria con todas las letras doradas de su trabajo.
En el reparto también encontramos a Joel David Moore, otra habitual en series televisivas con papeles en Más Allá de la Duda o Avatar, y que hace sus pinitos como director firmado dos largometrajes.

Al final el argumento vuelve a tomar el camino del diablo, con unas participaciones de vigilantes religiosos que toman el camino de El Exorcista novela de William Peter Blatty llevada al cien por William Friedkin y centenares de obras basadas en el mismo tema, solo que con una Megan algo más crecidita y sin vómitos de pus. Más bien se asemeja a un videojuego en primera persona con efectos mareantes.
Pero fuera de esta circunstancia resolutiva que dura un minúsculo metraje, el resto es interesante no por la novedad del rodaje sino por cierta simpatía con la historia, las chicas y los reflejos en el espejo.

En definitiva, no sé si tenía el día tonto y aceptaba cualquier producto de terror... pero me tuvo entretenido durante ese rato. Así que eso es suficiente para un aficionado al terror.
¡No le busquen tres pies al gato!

** Pasable ***

As Above, so Below.


Cheirokmeta, identificada por Zósimo de Panópolis (c. 300 d.C.).

Película contemporánea basada en las supersticiones y la magia de la Edad Media, cuando los seguidores de la alquimia se dedicaron a establecer las coordenadas para convertir los metales en oro. Simplemente mediante una leyenda generadora de una mitología arraigada en la metafísica y un pedrusco con poderes ocultos.
El filme As Above so Below parte desde dicha premisa en la era actual, para que una pareja de investigadores siguiendo unas indicaciones antiguas, intenten encontrar la consabida y especial piedra filosofal.

Dirigida por John Erick Dowdle y coguionizada junto a su hermano Drew D. (naturales de Minnesota), la película de producción norteamericana de Legendary Pictures tiene otro protagonista geográfico. De nuevo se trata de París, en esta ocasión prácticamente invisible, a pesar de los primeros minutos de visionado.
Una urbe tan idolatrada, fotografiada y romántica, que nos sumergiremos con los protagonistas en los subterráneos que se encuentran en la semioscuridad, y un producto cinematográfico tan sencillo como tramposo, bajo la capital moderna con las famosas Catacumbas excavadas en la antigüedad.

No vamos a vislumbrar en el proyecto ninguno de sus conocidos monumentos al aire libre, porque esta pareja compuesta por los actores Perdita Weeks (La Mujer Invisible, Prowl) y Ben Feldman (Viernes 13, Cloverfield) buscaran aquel poder inescrutable procedente de la alquimia o de un eslabón más perdido bajo tierra. Entonces... ¿para qué rodar en París?
Bien, nos hallamos ante una cinta de terror y nada mejor que zambullirse en una historia sobre la muerte y las puertas de entrada que separan a los humanos del averno, circulando por pasajes de la historia y las famosas catacumbas de la ciudad “ahora” por la penumbra.

Porque en esta historia claustrofóbica, la oscuridad prevalece sobre la luz (no sobre la iluminación cinematográfica) comportándose como una amenaza más. Recovecos por pasadizos intransitados, osarios frecuentados por las ratas y efectos de cámara, estos últimos plagados también de trampas por found footage; todo para que el grupo de osados personajes se atemoricen ante los protectores de los descubrimientos prometidos (tesoros incalculables y el poder reparador de la mística piedra) y salgan primer plano, huidizo de cámara.

Las trampas además de las habituales de cavernas y espacios laberínticos, son introducidas en la forma de rodar. Ya que los recorridos por las distintas cámaras son reiterativos cambiando el motivo de su estancia, con una realización bastante artificiosa. Algunos de los actores llevan incorporada una cámara disimulada, que mágicamente es pinchada en el momento que unos interactúen con los otros.
Así mismo, el argumento te introduce en el engaño sin apenas darte cuenta, repitiendo los escenarios como en una producción de serie B, y el suspense predomina sobre el peso de los personajes (bastante planos) para atraer la atención del público.
Tampoco los efectos especiales son relevantes por su presupuesto, pero el montaje se adorna de trucos efectivos y algunas estructuras mecánicas que facilitan la acción en el subsuelo.

Con la mareante cámara al hombro, los pinchazos dinámicos emergen a golpe de cambio posición y de lente, el punto de vista de los actores a modo de retransmisión en vivo sobre sus cabezas. Mucho mejor cuando la actividad incesante se detiene y se puede paladear la tensión o la fisicidad de la estructura granítica.
Por otro lado, a pesar de la repetición en distintas velocidades y los giros cambiantes de las situaciones, no podemos olvidar la humilde producción y la dificultad para rodar en dicho espacio.

Por tanto, hubiéramos preferido más pausa con los sonidos misteriosos en esta ciudad de los muertos, a través del terror sugerido que esos movimientos mareantes. Que si bien producen un efecto de pérdida en los espectadores, la imaginación de la desesperanza siempre vence a la locura de los expedicionarios bajo las profundidades del París gótico.
Aunque el guion de Así en la Tierra como en el Infierno (título en España), curiosamente mantenga siempre la atención sobre sus protagonistas, es lo de menos, pues prevalece una base histórica suficientemente atrayente, unida al terror invisible, algo paranoico y surrealista. A excepción de un par de ellos que intentan acaparar un cierto pasado en sus relaciones, cuando el interés se centra en los sepulcros sellados, o algún elemento scifi que provoca la sorpresa, y por último, el terror.

La resolución es lo de menos en este tipo de cintas, algo de imaginación basta para recrear una pesadilla entre realidad y sueño, envuelto con misteriosos ruidos y vocalizaciones guturales que abren las puertas al infierno bajo los pies parisinos.
Saldremos o no, a la superficie con menos expectativas que las iniciales.
Como se trata de una producción modesta y decente (salvo mareos), la imagen reflejada es un laberinto inverso con espejos ocultos o deformantes de su presupuesto, ocultando lo importante... que mantiene el dramatismo y el engaño hasta el final.

En As Above so Below, andarás entre carreras alocadas bajo los pies de París, y una leyenda sobre nuestras cabezas de épocas evangélicas que han llegado hasta la literatura moderna e infantil.
Si vas en busca de otra cosa, sólo la encontrarás en sus últimos minutos.

** Pasable **

domingo, 15 de marzo de 2015

Guardians of the Galaxy.


Los Guardianes de la Galaxia.

De los confines del universo, ha reaparecido una saga de héroes que andaban perdidos en las páginas del Universo Marvel.
Es curioso que una franquicia como ésta, con la variada personalidad de sus personajes, haya sido entregada a Disney para crear sus aventuras en una serie de películas. En la que Los Guardianes de la Galaxia es la primera.
Más increíble aún parece la nominación de un nombre propio, emergido de las entrañas underground o el cine casposo de los 80, a través del tiempo y el espacio, satíricos.
James Gunn ha recorrido las abominaciones y divertimentos de la factoría Troma (fundada por Lloyd Kaufman y Michael Herz en 1974) para acercarnos unos héroes infantiles o juveniles, en un entretenimiento masivo. Sin olvidar sus reminiscencias morbosas, ablandadas por la distancia recorrida en el viaje Disneyland.

Pocos se acordarán de la primera oleada de Guardianes de la Galaxia, superhéroes adelantados posiblemente a su generación, enfrentándose a mundos desconocidos y amenazas fantásticas. Alfa Centauri estaba a millones de años luz de nuestras conciencias y sus problemas se resolvían por la necesidad de unir fuerzas más que combatirlas como un equipo de élite. Muchos años de luchas intersticiales y amenazas fantasmas, para cambiar la perspectiva allá por el año 2008 con la aparición de unos diferentes y descerebrados Guardianes.
Su nacimiento tras las revueltas sociales, de la mano de Dan Abnett y Andy Lanning describía otros mundos, con personalidades y cualidades semejantes a las humanas pero con peculiaridades y superpoderes para hacer atractivo su mundo de ficción. Desde 1969 a 2008 cambiaron los componentes del grupo y el director nacido en Saint Luis (Missouri), James Gunn se fijó en su etapa más moderna.

Un casting amplio y acertado para los personajes. Su manera de contar la ciencia ficción, con una extensa panorámica que abrirá para los protagonistas, historias futuras. Además, rodeándose de actores que cambian sus apariciones acostumbradas por esta aventura espacial, como Glenn Close, John C. Reilly, Benicio del Toro o Josh Brolin.
Más un divertido grupo de cinco variados cuerpos y voces para los protagonistas.

Peter Quill o su alter ego espacial LordStar. Ladronzuelo imitador de otros viajeros en su busca de fortuna. Gamora la experta en patadas voladoras por encima y debajo de la cintura para sus escarceos sentimentales o Drax el Destructor saltando desde la cuerda de su planeta para golpear con estilo de wrestler a sus enemigos.
Y una pareja diferente, Rocket Raccon, mapache mal encarado con un tercio de hombre, diseccionado y tirador de élite; Groot, un humanoide árbol protector y sacrificado la completa. Consiguen un efecto "buen rollo" entre pequeños y mayores de todo el mundo.

Se ven obligados ha salvaguardar el equilibrio en la galaxia de la amenaza Kree (sin desmejorar sus pretensiones crematísticas) y convertirse en una fuerza interespacial atemporal, a través de espacios paralelos. De momento, sigue esta moda de fundir las páginas del cómic con la imagen digital en la gran pantalla y crear nuevas franquicias.
Gracias al creador y todopoderoso de Marvel, a quién el tiempo no parecer mellar en su longeva visión, Stan Lee el terrícola, se une a Disney para no olvidar que los tebeos que leíamos de niños, nos seducen de mayores con sugestivos recuerdos.
Algunas ideas "tromáticas" semi-olvidadas en el tiempo, como el romanticismo indulgente y rebelde de la pareja protagonista.

Otros guionistas se suman al filme para regarlo de sinsentidos, dobleces adultas y chistes soltados en cascada por estos guardianes intransferibles, saltando de la tinta a unos efectos fabricados en los Estudios londinenses Shepperton.
La habilidad del equipo técnico para crear mundos anamórficos y el atrevimiento de Disney para salir de sus proyectos más clasicistas y decantarse por la acción, la aventura, humor y música, ha sido efectivo. El argumento es mezcla de humor blanco, entretenimiento y guiños para todos los gustos y edades, con diálogos enfrascados en mundos internos y peleas absurdas.

Stan Lee y Disney entregaron los poderes a Gunn, para presentar en el cine a unos héroes poco conocidos, olvidados en planetas de segunda división de la gran Liga Marvel. Para volver como verdaderos representantes de la franquicia más lunática y risueña de la editorial.
No sabemos si tuvieron que pararle los pies o Gunn echó raíces por sí solo, pues se dulcifican las bromas o desprenden de su mirada más morbosa. Da igual, porque el resultado ha sido diversión a tope, olvidándose de Troma, o anteriores filmes, Super (un superhombre en su torpeza), Slighter o Movie 43. Su colaboración con Peter Farrelly le abre las puertas a grandes producciones.

Esto es una recreación del encuentro de Los Guardianes de la Galaxia, en plena guerra Kree contra los Xandarianos.


Abandonando el planeta Tierra no sabía lo importante que significaría la música para él en su vida futura.
Ni tripulando las naves más veloces del universo, su mente viajaría más deprisa que, a lomos de los acordes, grabados en su pequeño y anticuado walkman. Era ponerse los auriculares y dejarse llevar hacia las estrellas...

Desde su desaparición a finales de los sesenta, en la Tierra se sucedieron las guerras, y la igualdad de oportunidades entre razas y mujeres era un hecho. La música era más estridente y en el cine habían aparecido héroes como Luke Skywalker o Han Solo.
StarLord es la mezcla de ambos, con inteligencia y chispa, su juventud y apariencia de adulto, le convertía en bribón descarado y mujeriego. Un buscador de las aventuras espaciales y el romanticismo.

- Llevo años cabalgando estos rincones de la galaxia, al igual que un llanero solitario en busca de aventuras. Me lo paso bien, conozco chicas y, de vez en cuando, consigo algo de dinero.
- Ya tengo la gema en mi poder -sonrió a James Gunn, de soslayo.
- Tu consigue esa piedra que yo os haré millonarios. No os preocupéis por vuestros valores, ya con Super vi las posibilidades de afrontar un proyecto sobre superhéroes.
- Pero James, que esto no es un proyecto Farrelli. Estamos en el mundo Disney.
- Por supuesto, en el fondo soy un niño. Respeto por ellos. Nunca mienten y te dicen lo que no les gusta a la geta. Esta aventura va por ellos, aunque intentaré dejar mi rúbrica.
- Nada de vísceras saltando por los aires.
- Tranquilo, estrellita.


(Sin embargo, las fuerzas de la naturaleza ocultas en la dichosa piedra atraerán a su espacio vital, otras personalidades que confluyen en una suma de equívocos. La desintegración del buen rollo por un exceso de avaricia).

- Mirad lo que tenemos aquí, una piel verdosa cubierta de curvas y vaya curvas.
- Fíjate en las cosas que podríamos compartir tú y yo... hmmm - Gamora le atizó una patada que casi deja sin conocimiento a LordStar.
- Hey chica verde quieres que mi roll de conquistador me abandone, ay. Esa piedra tiene un propietario, y soy yo LordStar.
- Yo no estaría tan seguro, barbitas.
- Yo soy Groot.
- Esto se está pareciendo demasiado a un circo... mujeres con piel de serpiente, mapaches que hablan y un... ¿árbol?
- Yo soy Groot (cuatrero dice el humanoide mitad árbol, y le golpeó dejándole a los pies de la policía).
- Quietos los cuatro, quedáis detenidos por el desbarajuste que habéis montado. Destrozasteis una pasarela y varios puestos de venta, una fuente... Muchachos estáis peleando rodeados de gente en un centro comercial.
- Hey y tú, Zoe Saldana... vete pasando por maquillaje que te tienen que dar unas capas de azul. Te llama Cameron desde su mundo.
- Ay, madre. Pintarme de azul, para luego volver al verde que te quiero verde.


++++++++++++++++++

Gunn ha reservado el papel de cowboy espacial, deslenguado y chulesco a un conquistador llamado Chris Pratt, al regazo de pilotos con Halcón Milenario o exploradores terrestres como Indiana Jones, más musculado y con barba semi-descuidada.

- Vaya la que habéis montado, sois unos ladrones sin escrúpulos ni educación.
- Mira quién fue a hablar. El irresponsable número uno.
- Esa piedra me pertenecía, patético humano simiesco. No sabes que están acariciando con tus manos de entrometido.
- Claro que sí, chica verde. Dinero, poder y mucho dinero.
- Yo soy Groot (Y la muerte, tradujo el mapache).
- Un mapache traductor y un arbusto, esto parece National Geographic. Tenéis algo más que añadir...
- Yo soy Groot.
- Imbécil - añadió acentuando la contestación del humanoide. No intentes hacernos perder los estribos tocándonos las narices.
- ¿Narices, dices? O más bien hocicos, tal vez, raíces - dijo sonriendo.
- Yo soy Groot (Piensa en verde hombre, serás más feliz).
- Pues conmigo ni sueñes, ni me nombres, soy Raccon. Humano narigudo.


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Su heroína cambia la tonalidad que no el registro "avatárico", para meterse en la piel férrea de una fémina guerrera llamada Gamora, experta en la lucha cuerpo a cuerpo e interpretada por Zoe Saldana.

- Eh muchachos, cuidado con tocar a la dama. Su piel se identifica con dulce carácter, pero peligroso comportamiento en la lucha.
- No me pongáis vuestras sucias zarpas encima o tendréis que tocar a vuestras mujeres con una pajita. Soy Gamora hija del poderoso.... y os haré comer vuestras manitas de cerdos.
- Nosotros si te hincaremos bien el diente, perra verde - dijo el más criminal de los reclusos.
- Aquí, Drax el Destructor, caeré como una tormenta de fuego sobre el que toque a la dama. - Drax se acababa de unir a un grupo de cinco elementos a cada cual más peculiar y diferente.
- Vaya vaya, la montaña de músculos se ha enfadado, se inflamaron sus estúpidas venas.
- Y acompañado del perrito rabioso. Pareces escoria a cuatro patas.
- ¿Cómo? No intentéis detenerme... A por él... (LordStar y Groot, le pararon pataleando en el aire).
- Tranquilo muchacho enmascarado, te harás daño.
- Aaaaaaaaaah, no soy perrito de nadie... soy un mapache, y manipulado genéticamenteeeee, eh.
- Bonita historia, a Drax le han asesinado a toda su familia. Y yo, necesito la venganza.
- Todo muy bien, pandilla de chiflados, pero necesitamos salir de esta cárcel. Si queréis orinar en mejores lugares, hay que abandonar el agujero de este calabozo.
- Mirad Groot está comenzando por sí solo a mamporros. ¡Al ataque!
- Si hay que apoyarse para escapar, empezaré rompiendo algunos cráneos. Soy Drax.
- Tranquilos, las chicas también sabemos defendernos solas. - con rápidos movimientos de artes marciales, Gamora dejó fuera de combate a 4 fuertes criminales, en pocos segundos. Morder el polvo estelar.


+++++++++++++++++++

Una vez en el exterior, la gema tenía una fuerza inigualable y un precio incalculable. El interés despertado en varias estrellas a la redonda, había llamado a personajes de todo método y condición dispuestos a artes criminales para apoderarse de ella y su poder. El peligro era inminente.

- Gamora, gracias eres muy valiente y sexy luchando. Te gustan las piedras brillantes o buscas dominar el universo.
- Deseo venganza. Y tú vas un poco de sobradete, majo. Guarda tu lengua y lo que tiene bajo esos pantalones ajustados, pueden sufrir un accidente al separarse de tu cuerpo.
- Hum, fuerte carácter como me gusta, me recuerda a una pareja de gemelas que...
- shhh.
- Vale, habrá que esperar a una ocasión mejor de acercar posturas. Tal vez, bajo una lluvia de estrellas recién creadas.

(Y se puso los cascos, pulsó la tecla anticuada de Play y viajó a bordo de su pies, con unos graciosos pasos. Era el recuerdo del lugar llamado Tierra al que perteneció un día. Y a su familia...)

- Este chico está en las estrellas, es gracioso. Lo extraño es que se coloca ese artefacto en sus orejas blancuzcas y entra en un trance o alucinación... esa forma de caminar no es de este planeta.
- Baile, se llama baile. (y algún día tu piel de batracio hembra entre mis brazos, sin poder ni querer escapar).


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El trío invitado a la fiesta romántica del truhán y la princesa, es un grupo compuesto por las extremidades rocosas de un luchador del ring, Dave Bautista pelea en el espacio con el título espacial en la Unión de Constelaciones y el Cinturón de Orión, el tronco protector de la naturaleza, el dinero y los amigos de ambos en la voz monotemática de Vin Diesel, y por último la cabeza pensante, chismosa y cambiante de un zorro con máscara como Bradley Cooper. Todos forman la parte buena y chismosa de la peli.

- Somos ladrones y hemos llegado hasta aquí para sacar una buena tajada.
- Si no te hubieran inmiscuido en nuestros asuntos, ahora Groot y yo seríamos ricos. Un mapache de vacaciones en las costas del planeta Bilis-X y sus bailarinas de tres encantos. Aguas amarillentas enriquecidas con nutrientes en C-666.
- Agüita amarilla, aaagh. Yo quiero aplastar a.... he venido para mojar su oreja no mi poderoso culo.
- Pues, uno menos en el cotarro para repartir. Así, tocaremos a más nosotros tres, no es así mapache.
- Yo soy Groot (parpadeó con recriminación a lo oído).
- Ok, mi amigo tiene derecho a su parte. No le lastimemos en sus raíces más profundas.
- Está bien... así podrás abonarte... a la televisión por cable.
- Hahaha
- Yo soy Groot (no supo si molestarse, pero optó por una sonrisa "profident" sin hacer leña del árbol caído).
- No le gusta la tele, pero acepta si te disculpas. Prefiere la tranquilidad en el bosque, plantarse todo el día en el jardín a leer las hojas y susurrar el viento al resto de la naturaleza.
- Y sino, volaremos la cárcel con todos dentro. Tengo un plan, vayamos a por nuestro dinero, cara guapa.
- Con delicadeza y sin llamar la atención. Qué sois muy aparatosos.
- Ya... y tú eres un agujero negro.
- Tragón.
- No, con tu estúpida profundidad.
- Yo soy Groot.
- Qué dice...
- Que no ridiculices a su linaje, tiene parientes cercanos en tu planeta y otros imaginarios, llamados Ent.
- Yo también leí a J.R. Tolkien.
- Yo soy Groot.
- Lo dice en serio, pasos de ganso.


++++++++++++++++++++++

Todo su propósito de pasar desapercibidos, para tener a todos pendientes de 4 0 5 chicos duros, o verdes.
La mitad de la galaxia siguiendo sus pasos, sus cabezas. Necesitarían naves para esquivar las hordas enviadas por Ronan. La guerra contra los Xandarians podría acabar con la victoria total del señor oscuro si consigue la piedra.

- Vaya tela la que se está montando, las estrellas están calentitas.
- Casi morimos todos.
- Gracias por salvarme la vida. Pero, no pienses que tienes mis pies en el bote.

Mientras Ronan ponía su voz más gutural, con sus esbirros comandados por la antes pelirroja, Nébula o Karen Gillan.

- O me consigues la Ronan, o te vas a tener que echar el Oculus, en proyectos fantasmales. Nebulita.
- Como se lo diga a mi abuelo Thanos... a ti si que se te va a caer el pelo. Ronin.
- Y Gamora.
- Le chamusco el pelo a esa estúpida adoptada y malcriada.

Una vez concedidas nuevas naves con poder "láaaser", los cinco se sometían a cuestiones transcendentes y planeaban sus próximos y peligrosos pasos.

- Eeeh, tú crees que me quiere. No.
- Mira animal sin pelo, rosadito cowboy... No me fastidies.
- Cuando consigamos el dinero, podrás comprarte una casa con jardín. Pasear y hacer tus necesidades.
- Y tú, unas clases de sevillanas. No te digo.
- Creo que nos están persiguiendo...
- Poseo unas dotes de conquista, una atracción irrefrenable para el sexo opuesto. Mis pies hablan por ellas.
- Yo soy Groot.
- Dice que te los laves después de actuar.
- Humanoide-vegetal, animal-humano, venas poderosas, hombrecillo. No os quiero molestar con vuestros profundos comentarios, pero tenemos una cuadrilla detrás. Dis pa raaaaaar!!
- Maldito arbolito, ya me llamarás cuando no tengas abono.
- Ha sonado a anuncio de comunicaciones. Haha
- Mira, Rocket cepíllate esa dentadura y recuerda que no eres más que una cuarta parte.
- Yo soy Groot -quiso recordar, cinco.
- Por él ... te la hinco.
- Yo soy Groot -te quiero... lo mismo.
- Dejemos de hacernos paj... (piiiiiit Disney). Tengo un arma y sé como usarla contra los malos... Banzaiiiii!


Abandonando el romanticismo, la charla inteligente y los sueños de futuro, se sentaron a los mandos de sus naves.
El joven cowboy colocó una cinta en su walkman y comenzó un baile de disparos que iluminó todo alrededor. Había cazas por todas partes. En el espacio se intuían ruidos de explosiones, pero la música acompañaba el baile de los cisnes en multicolor. En esa batalla épica, se sentían como héroes clásicos griegos o romanos, sin embargo, estaban en el 2014 y su sentido del humor no caería en la gravedad.

- Vamos gatete, no te subas por las ramas del arbolito. ¿No sabes disparar mejor?
- Cómo te atreveeees... aaaahaaaaaaaah. -desplegó toda su habilidad para el gatillo.
- Yo soy Groot -no es gato, es mapache.
- No me hagas sacar las garras, soy un prociónido y mitad más hombre que tú -gritaba Rocket mientras seguía abatiendo enemigos.
- Siempre, mapache saltas defendiendo a don verde.
- Soy su protector, el me defiende. Somos amigos.
- Perdona Sr. Mapache y además sabes disparar. Mis músculos estarán siempre a tu servicio. Tú me salvaste también, ahora, tengo que destruir a Thanos. Por Kronos, gracias a este poderoso cuerpo. Aniquilaaaar.
- Hey, hey musculitos. Te has olvidado tus pastillas de fósforo hoy. Calma.
- Primero, debemos defendernos de Ronan y mi hermanastra o algo así, Nébula... son poderosos y sedientos de sangre.
- Dejadme al listillo del martillo. Se lo haré tragar por bocazas de la galaxia.
- Más música, ¡acción! Grandes éxitos de la Tierra en los ochenta, guau. Came on!


++++++++++++++++++++++++++

Toda fuerza fusionada en la gema deseada por Ronan interpretado por Lee Pace (volveremos a verle en El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos, como Thranduil) y por otros personajes, nos lleva a guerras en la galaxia, chistes espaciales y extraterrestres con divertidos maquillajes o diseño digital.
Compitiendo en malos modos tenemos a Michael Rooker en modo desfasado (ya apareció en su anterior película Super) maquillado y listo para clavársela al más pintado (de verde u otro color, la flecha digo). Otro que tal baila, Korath el perseguidor interpretado por el todopoderoso Djimon Hounsou. The Collector con un Benicio del Toro, divertido sobre todo, y Josh Brolin saliendo del mismísimo Titán o luna de Saturno, en su forma de semi-Dios interesado por las artes oscuras y la muerte.

- Me cachis, cada vez tengo a más tipos malvados, imitando mi voz. Pues, a ver quién la tiene más oscura.
- Soy Korath, ahí creo que os gano yo.
- Con lo bien que estaba yo, por la selva y mis revoluciones -dijo Benicio del Toro cambiándose para interpretar a Escobar.
- Dónde habéis ido a raparos. Yo siento algo de picor -exclamó Yondu Udonta rascándose con su flecha.
- Claro con lo que tiene incrustado en tu cabeza.

- No sabía yo, que una mísera piedra iba a montar todo este jaleo. A este paso podrán hacer un largometraje -Dijo Drax.
- Oye macho que estamos rodando una -replicó James Gunn.
- Yo soy Groot... (No conocéis El Señor de los Anillos o qué)
- Yo sí, apuesto a que te refieres por lo que ocurre por poseer un Anillo.
- Yo soy Groot (caramelito para el humano)
- Gamora, de los años que llevo cabalgando por el universo, nunca había visto unas estructuras tan divinas...
- Tú estás fatal, chaval.
- Ese Sauron era un primo mío, al que gustaban demasiado las sortijas -se oyó desde arriba, el vozarrón de Thanos.
- Esto se nos está escapando de las manos.
- Yo soy Groot (y las ramas)
- No seguid, seguid. Yo sigo rodando todo -sonreía Gunn tras su cámara.

- Y Arturo, conocéis al rey, la espada y otra roquita. Épico.
- Pues yo querría más Amazonas, guerreras en sus trajes ajustados. Sería otra historia.
- Tranquilo, tomo nota -contestó Gunn.
- Yo quiero participar también -dijo Tom Cruise que pasaba por allí de visita.
- Meto más Troma o no... No me atrevo. Qué diría el pobre Walt.
- Yo quiero ver a la Wonder Woman.
- Esa pertenece a otra ganadería comiquera.
- A mover la colita. Los mapaches somos más certeros que los humanos.
- Yo soy Groot (y nuestras esporas...)
- Necesitamos apoyo y una nave. Tengo un amigo azul que nos tratará bien.


- Maldito humano cobarde, ahora vienes a pedirme ayuda. Mi flecha se pone nerviosa.
- Si me matas, perderás un negocio fabuloso.
- Mi tripulación me reclama tu carne, pimpollo.
- Comerrrrrrr! -todos a coro.
- No jodáis, yo os llevo al restaurante Arguiñanus. Pero tú, te vas a tener que quitar esa cresta.
- Con este hambre y por un plato del chef de las ondas, yo me afeito hasta la perilla.

+++++++++++++++++

- Yo soy Groot.
- ¿Qué ha dicho el amigo, arbolito?
- Nada que os interese, algo de plantar una semilla.
- Chistes guarros, no eh? -avisó con cara de susto el director. Mientras miraba el pecho de Nébula.
- Os agradezco que me acojan en este espléndido grupo comandado por la estupidez machista, chicos. Yo allá en el monte, tan aburrida con mi pseudo hermana y tío del mazo.
- Guapa, nos seduces con tu boca, ojos, tersa piel de ranita... Ven te demostraré como dar unos sencillos paso de baile.
- Pues, tendrás que demostrarme más cosas. Hasta que no salves un mundo o dos.
- Qué exigencias, j... corcholis.
- Vale, vale... Cortad el rollo, yo si que he tenido una vida lamentable en los laboratorios humanos.
- Yo soy Groot -te quiero, Rocket.
- Y yo a ti pequeño, Grooty. Nuestra amistad echó raíces hace mucho tiempo.
- Bien tomo nota... La próxima aventura tendrá un "remember" de vuestro reencuentro emotivo.
- Yo quiero matarrrr...
- Vale Drax, ahora te traemos una Play o algo.


++++++++++++++++++++++++++

- No, si al final este chico, le mete por detrás el Martillo a su dueño.
- Todos juntos apretaaaar. Esto es un equipo, Vamos.
- Maldito Ronan te has dado cuenta que cambiaste una letra con Conan), imitador.
- Ya me habéis cabreado, a tomar por saco el arbolito de Navidad. Ya tenéis leña para la chimenea.
- Cómo... qué has hecho con mi amigo Groooot, muerte y destrucción a Ronaaan.
- Ya no soy Groot (Ronan es un imbécil como la copa de un pino)
- No sé, este chico tiene una mirada que contagia. Si al final se carga al malo, le voy a tener que facilitar un poco el baile.
- Hey, no os quedéis mirando. Qué yo sólo, no voy a poder combatir el poder de la gema. Dadme vuestra fuerza.
- Mecachis, ahí tienes mi zarpa. Y mi brazo poderoso... Y mi piel verdosa, cariño.
- Siento algo en el estómago. No sé si mariposas, baños de lunas, luciérnagas... o gases.
- Tomaaaaa Roniiin, burn burn! -gritaron todos juntos. (Y el Thor de negro, se derritió como un heladito en un chiringuito al sol)
- Formamos parte de un nuevo grupo... Somos Los Guardianes de la Galaxia. Y, déjame tu número de teléfono, chica verde.


Como en su nacimiento con Troma, James Gunn toma nota del cachondeo para futuras citas intergalácticas, con la necesidad de captar adeptos infantiles se pierden tramas más indeseables (recordemos su comienzo con la película Tromeo y Julieta o la más reciente Super) pero aún habrá posibilidades de ofrecer otras caras más atrevidas en siguientes entregas.

El espacio ha sido conquistado, y también los corazones de muchos aficionados al scifi y al cómic con su humor y acción, en el primer fin de semana la recaudación ha convertido a los Guardianes de la Galaxia en el filme más arrollador del verano, superando a Capitán América: El Soldado de Invierno. Más de un millón de personas ya ha visto en España la película que lleva recaudados más de 540 millones de dólares en todo el mundo, aire fresco ante los grupos monopolizadores tipo Vengadores, Inhumanos, Liga de la Justicia o X-Men. Parece que alzan el vuelo con pretensiones de seguir consiguiendo atractivas metas.
En los Guardianes habrá incorporaciones significativamente femeninas. Veremos como se posicionan, los rostros.

- Y el árbol no dice nada ya.
- No, sólo baile -contestó el director.
- Música y a cimbrear las caderas, ven Gamora.
- Ahora no LordStar. Que me parto, tronco.
- Pues, los mapaches también tenemos una vida sexual activa.
- Ese es mi gatete.
- ¡Imbécil, soy de otra especieeeee de mamíferoooos!

The Guardians Five.


*** Buena ****


True Detective. Season I
















Mi verdad y los Oscar´s

- Qué me has hecho Matthew... el Lobo era yo - Leo, dixit.
- La justicia es la verdad, y yo, soy la verdad.

(Estimados amigos, este comentario sobre una serie fue escrita justo tras la entrega de Oscar´s en la gala de 2014)

¡Qué mala suerte para DiCaprio! tener que encontrarse con la figura alargada y omnipresente del actor texano de moda en Hollywood. Ahora, tiene la propulsión necesaria para alcanzar el hiperespacio.

Casi 25 años después de la aparición del cadáver televisivo más notorio del siglo pasado, artística y mediáticamebte, ahora en 2014 dos Detectives de la Verdad, se superan en pesquisas. Se han encargado de un nuevo caso inquietantemente violento, que emociona a todos los espectadores (y la mayoría de cinéfilos por su factura y grandes diálogos). True Detective en su temporada I, es ya historia de nuestras vidas, pensamientos y percepciones.

Cada vez que suenan los compases de la cabecera de la serie True Detective, sabemos que nos sumergimos en la oscuridad absoluta, con respiraderos y olor a tabaco de antaño, hacia la narración salvaje y moderna. Nada quedará intscto en ningún sentido, ni para personajes ni televidentes. 

Hablando de visiones, con un vaso de bourbon y discos de blues-rock en la cuidada atmósfera, el ambiente es claustrofóbico, distendido por sus propias conclusiones morales y el aspecto personal que interpretan todos, especialmente, esta psreja de sabuesos, sin filtros, que protagoniza el caso.

Antesy sonadamente, sería el compositor Angelo Badalamenti el responsable de sumergirnos en una investigación onírica-épica, cambiando las montañas ficticias con su misticismo electrónico, aquí amparados por los acordes moteros de la Louisiana más árida y trágica, como si una Hammet modernista se escondiera en sus notas ocres.
También con los nuevos detectives y sus diversas caras temporales, tres ... o más, se participa de la fiesta electrónica moviendo la acción trepidante, en algunos temas y episodios.

Hoy los Oscar´s han decidido decantarse por la banda sonora que por otra parte era algo hueca y poco clásica. Dinero en los ritmos.
El vacío del espacio no requería de compases, bastaba con el silencio y la respiración. En cuanto a la mejor canción se decanta por Let it go, facturada y embalada con dulces de Disney para mayores y peques

David Lynch plasmó la investigación surreal en manos de un actor de la época, meritorio en otros largometrajes del director y emergiendo como estrella televisiva Kyle MacLachlan, cuando había viajado en montura a lomos de gusanos con él. Su personaje era observador y paciente con un pasado difuso; al igual le pasa a Rust Cohle el detective de las miradas y la mente divagante entre la metafísica y la antropología divergente, por este y algunos más papeles en la gran pantalla. 
Con el cowboy drogadicto de Dallas Buyers Club, el otro en cuestión es Matthew McConaughey, equien se lleva la dorada estatuilla, junto a su hermano caracterizado de héroe social, en enfermiza fase terminal, un excelente, Jared Leto. Impresiona e impresionante.

Vencedores junto a Cate Blanchett vestida ´no de jazmín azul` anoche, para ganar yuna  Lupita Nyong’o que confirma su esencia racial com estrella emergente en 12 Años de Esclavitud.

Por otro lado, comentar que en esta gala presentada por Ellen DeGeneres (no culpable del descalabro)... se truncaron las expectativas de emoción y distracción del televidente, con un ritmo y guion bastante deslucidos para mi gusto. Aburrida sin más. 

Y en un In Memoriam, que nos dejó lastrados moralmente, por la irrepetible personalidad memorable de los fallecidos este año. Lágrimillas a discreción.
Una gran emoción en concurso, igualmente para las interesantes películas que competían este año. Quizás un polifacético Woody Harrelson hubiera sido un emblemático y “verdadero” salto de calidad en pista con ella. Hubiera dado el do de pecho entre pechos y espalda.

Volviendo a True Detective... es posible que su impacto en nuestra generación, se distancie por la diferencia de visión étics de los tiempos que vivimos, y la enorme distribución televisiva del anterior Twin Peaks. Pero irá creciendo con los tiempos sin duda.
También el nombre de Cary Fukunaga con dos buenos trabajos en la pantalla grande, no es tan reconocido como el gigantesco Lynch y su extendido trabajo, más glorioso aún. Pero promete grandes experiencias con su visión cinematográfica de impacto y el futuro en serie. Ya lo es... 

Fotografía y montaje que funcionan como un guante para el asesinato ficcionado en encuentros metafísicos, otros muy físicos con sus rituales macabros, tema espeso y nivelado, a sus historias comprometidas con la injusticia social y la personalidad apabullante de los protagonistas.
La pareja conformada por McConaughey y Harrelson, será  referente para los fanáticos del thriller, sin paeangón, siendo la comedia negra una parte referente, con esa desviación sexual y el peligroso realismo. Una incursión fascinante y claustrofóbica, en la investigación de los asesinos en serie.

Aunque comparta pasión, con Leo DiCaprio en un sonoro golpe de pecho y reverencias hacia el oportunismo y la exageración irradiada por la economía mundial, y la magia palidez de un Jared Leto al borde de la muerte en pantalla, True Detective es monumental y a la vez, íntima. 
Amigos en fin, en dilemas contrarios,y coadyugantes.

Aaí, Dallas Buyers Club se enciende como una notabilísima pesadilla del recordado director canadiense Jean-Marc Vallée y se distingue también como vencedora, que desde Quebec ya había dado muestras de enorme talento para la dirección con C.R.A.Z.Y. o La Reina Victoria. Dep.

Pero volviendo a lo radical y lo elevado espinosamente por la interpretación, y al guionista y creador de True Detective, se eleva Nic Pizzolatto. Con él viajamos al inframundo de la mente, porque  se ha encargado de crear una colección de personajes que amplifican las imágenes y las experiencias paralelas de la serie,  con sus discursos inteligentes, brillantes y oscuros, que te dejan boquiabierto. Violencia, esoterismo y dosis de humanismo, en las relaciones personales entre ellos, son la pirámide de los sueños encendidos, coléricos, pesadillas con visos a lo real, para atrapar al gran malvado del año, the Yellow King. Un alias que es referencia, al universo de los sin sentidos de Lovecraft, en significado terrorífico, litúrgico y lisérgico.

Estas bifurcaciones de personalidades opuestas y extremo coqueteo con las adicciones,  en planos diferestes, verticales u horizontales según las posturas halladas y fotografiadas a la perfección..., dan el escopetazo conceptual a esta marejada de sexualidad con etapas narcóticas y desencuentros privados, que nos salpican. Wow, algunos se quedan grabados para siempre.

En este apartado de historias atrayentes, celebrar también, el excelente guión original del Spike Jonze con su película Her, que se queda para reinstalado de igal forma, más romàntica pero gélida en gestos, en memoria, y el más acomodadamente adaptado al gusto de la Academia de 12 Años de Esclavitud, que puede pecar de minutaje.

Pero… con la incredulidad, hemos topado.
Mucho público joven se ha identificado en los últimos registros de Matthew McConaughey, casi convenciéndoles (yo incluido) de que la verdad era lo que se representaba. Su principal agradecimiento al recoger el Oscar fue hacia sus padres y a Dios. Si ha llegado a convencer a discípulos cinéfilos de otras ideologías o pensamientos, eso quiere decir, lo gran actor en que se ha ido convirtiendo. Gracias Matthew, aunque no seamos coetáneos en dogma, al menos te acordaste también de los soñadores.

Por último, True Detective es todo lo contrario a la 86 edición de los Oscars de Hollywood, enigma, pasión y divertimento extremo, emotivo y elevado. La próxima ganadora de los principales Emmy Award sin discusión. 
Regocija adentrarse en el mundo creado por Pizzolatto, de la mano de actores en grado de excelencia, una factura cinematográfica colosal y seguidores que se multiplican como la nieve en Nebraska. 
Por cierto, gran título de otra de las tristes películas perdedoras de la noche, por su historia llena de humanismo cualitativo, interpretativo y su diseño en pantalla.

El espectáculo debe esperar a próximos premios, algunos cantados, otros sorpresivos. El caso es la introspección interior, la formación de los gustos personales y el cine… recordar que todos interpretamos algún papel en la vida. Como los detectives verdaderos.

Tal vez, el mejor personaje animado desde hace años y oscarizado, Olaf desde su verano nos hubiera hecho más divertida la pasada gala. Si el Sol se lo permitiese, claro. Mientras tanto nos desplazaremos por el espacio a tu ritmo, con el mensaje oído esa noche de ´Viva México, cabr... alleros` y damas, con toda la Gravedad.

True Detective (Excelente) 10 – 86 Edición de los Oscars (Aburrida) 0

Hasta la próxima entrega con diferentes protagonistas en True Detective2 y otra galita más de los premios de Hollywood... Ciao!


Intro / Opening Song (The Handsome Family - Far From Any Road)


The Black Angels - Young Men Dead


The Builders and the Butchers - Bringin' Home the Rain


Kavinsky - Nightcall



Starry Eyes.


La Cita de la Bestia.

Kevin Kolsch y Dennis Widmyer funcionan como una sociedad en la que cuatro ojos y dos cerebros fabrican una historia de terror, con pretensiones pero interesante. Casi me decanto por subir su nota un poco más, viendo los resultados inquietantes de su película, Starry Eyes.
Ambos provienen de la universidad y como muchos otros, se han tenido que unir de nuevo para sacar adelante su trabajo y enfrentar una producción con garantías. Cosa frecuente en el actual mundo del cine.

Sus estudios superiores en el cine y el hecho de que un par de ojos vean mejor que uno, quizás dan más empaque a lo que quieren contar. Con algunas ramificaciones hacia el cine de terror psicológico (con sorpresas) y la crítica inculcada en el comportamiento social. Además, de conseguir que el espectador pase miedo con una trama bien desarrollada.
Ambos con su dirección orientada a la voracidad del deseo, seguro conocen aquellos problemas que se encuentran habitualmente a la hora de encarar un nuevo proyecto, y las dificultades propiciadas por personajes siniestros en las productoras y la rivalidad sangrante.

Habrán tenido que lidiar con esas decisiones prepotentes o elecciones complicadas en la contratación de los distintos protagonistas de una película, aspectos que dibujan los pecados que se cometen en las mismas. Entre ellas, los ´castings` que se lanzan a la salvaje competencia, con profesionales que deberán dirimir entre la necesidad y ese deseo voraz. En Starry Eyes, hallamos todo esto y mucho más.
Aquellas estrellas que brillan en los ojos de los candidatos, en una sociedad fagocitaria de nombres y caras, masticando con sus dientes afilados sus ilusiones, como tiburones hambrientos en los sillones en busca de carnaza inocente. O, no tanto.

De aquí el título de este filme de terror, Starry Eyes, pues cuenta con un guion original de dicha pareja de cineastas, dispuestos a acosar a una chica (ya no tan inocente) que pasará de trabajar para un establecimiento de comida rápida, a dedicarse a aquel sueño de conseguir el papel de su vida. Un tema muy tratado en el Séptimo Arte, pero que tiene su propia personalidad en estos Ojos Estrellados hacia la catástrofe o la transformación.
A las puertas de un Hollywood insaciable, hasta aquí todo normal.

Todas las situaciones que hemos visto en infinidad de ocasiones, se dirigen hacia la monstruosidad del ser humano. La actriz que tiene una lucha interna con lo real y lo deseado, la dirigirá hacia caminos peligrosos, en que tendrá que ofrecer más que una buena interpretación. Entre la obsesión personal y la falta de escrúpulos de sus compañeros y los responsables de las grandes productoras.
Me encontré ante un filme que no paraba de crecer en sus intenciones terroríficas, desde diversos puntos de vista, incluido el de un reparto efectivo. Tanto de actores emergentes como algunos secundarios habituales del cine de terror.

Así, con la tensión escénica siempre in crescendo (a pesar de una banda sonora crispada e innecesaria) hacia nuevas sorpresas, los desórdenes sociales acompañan el argumento hasta desenmascarar a la bestia que se pasea entre los pecados capitales. Prácticamente todos.
Sin embargo, a pesar de estas cuestiones universales y la nacionalidad exótica de la protagonista principal cuyo nombre es Alex Essoe (nacida en Dhahran - Arabia Saudí) y con su compromiso para mostrar los cambios físicos y mentales, sentimos ese exhibicionismo al que se verá sometida. Con profesionalidad y méritos interpretativos.

Si bien la historia deambula por los caminos de esa capitalidad del comportamiento, no se ve reflejado en sentimientos religiosos, sino que despega hacia los límites de lo desconocido. Prevalecen los recursos cinematográficos para crear el suspense en primer lugar, y luego, el horror, valiéndose de la manipulación del espectador y las personalidades exacerbadas por la educación que promueve la competitividad y la agresividad.
La consecuencia es que Starry Eyes, desvela los miedos o pesadillas interiores, dónde aparecen las envidias y acosos, los celos de una sociedad enfermiza, uniéndose a la prepotencia o la lujuria que se oculta en las instituciones dirigidas por los poderosos. Tras la soberbia, emergerá la ira que remueve tus entrañas hasta el vómito. Y algo más...

Algo oculto fuera de nuestro conocimiento. Que se alimenta de toda esta tensión, anteriormente contada y ejercida. Hacia la tentación que nutre los sueños de los que intentan hacerse un hueco, jóvenes o no tanto, y se encuentran con los monstruos. No tan reales como parecen.

Por tanto, lo mejor la tensión y la transformación, y en contra, una música final que debe ser consecuencia de una producción escueta en recursos. También, algún momento repetitivo que descompone el buen ritmo establecido desde el comienzo.
Dudaba en subir algo la nota de Starry Eyes, pero me conformaré con despertaros el interés... por la bestia.

*** Interesante ****


Maps to the Stars.
















Hollywood entre el fuego y el agua.

Desde finales de los 70 y la década de los ochenta, el director canadiense David Cronenberg ha conducido su limusina particular entre las estrellas, y con su cine se ha dejado seducir por las vidas de individuos sexualmente desquiciados, animales de la ciencia, psicopáticos del volante y enfermos o expertos en cirugía de identidades inseparables.
Todas aquellas historias que tenían en común la materia o la carne como elemento sanguinolento y pustuloso, o el complejo entramado de la psiquis humana luchando contra la enfermedad, los poderes extrasensoriales o un mundo de pesadilla, muy reconocible para los aficionados a las películas de Cronenberg.

Aquel vehículo de lucimiento y paranoia es un compendio de escritores, científicos, cirujanos y sicólogos, actores del cine, la televisión o el teatro, el mundo de los videojuegos o los famosos, solitarios; circulando por las vías del éxito, frecuentando los ambientes sexuales enfermizos, manchando los salpicaderos con sangre y otras sustancias, enloqueciendo con las drogas y la química de los laboratorios. En definitiva, seres solitarios buscando su sitio en el firmamento cinematográfico.

Cómo pasa el tiempo... 45 años después de su primer largometraje Stereo, la sexualidad está comprimida entre los mismos corsets del pasado, la piel infecciosa y la carne se dan la mano entre guantes y los niños siguen siendo perturbadoras copias del comportamiento de los adultos. En Maps to the Stars vemos todo su recorrido desde un autobús que nos acerca el pasado a una lujosa limusina, y al conductor que propagará la nueva epidemia sobre la ciudad de L.A., en un Hollywood soleado aunque frío como un lavado de estómago.
Aquel gélido hombre de negocios que derrumbara el concepto capitalista en la indefinible Cosmópolis, es el mismo Robert Pattinson que ejerce de chófer y quiere pertenecer a ese mundo de estrellas o estrellados.

Ambos, emprenden este nuevo viaje con una chica de moda a bordo, Mia Wasikowska (The Double, Stoker) y la flamante actriz ganadora del Oscar, Julianne Moore, con su melena rojiza y pálido rostro igualmente que la primera, que nos acercarán una característica inédita en el cine de David Cronenberg. Los muertos como leitmotiv del paso del tiempo y lo paranormal como conciencia crítica.
Maps to the Stars es una aventura caótica del mercadeo de los famosos con billete de ida y vuelta, pues comienza en ese autobús que acerca a los desconocidos hasta las mismas puertas de Hollywood, los miedos de sus estrellas, las drogas y la envidia, o el derrumbe de la institución familiar.

Abrimos las ventanillas y comprobamos que no todo es tan luminoso como parece a prioiri (incluida Carrie Fisher rescatada del tiempo en Star Wars y próxima a aquel lado oscuro que regresará), el éxito demostrativo de triunfo personal que elude el comportamiento afectivo y aprendido entre generaciones, degeneradas. El lujo y la ostentación del propio alma, por encima, del respeto a los muertos, mezclado en un cóctel mortal con la depravación moral y carnal. Todos los reflejos que ciegan por el retrovisor del tiempo, son ecos enfermos de nuestra sociedad.
Cronenberg se rodea, como siempre, de un elenco de estrellas que ya formaban parte de este mapa celestial y otras nuevas, con el impulso de un meteoro en llamas. Como el joven y sorprendente Evan Bird, magnífico e inquietante u otra rutilante y bella como Sarah Gadon.

Hollywood se ha convertido, o Cronenberg lo ha querido, en un inframundo con visitas esporádicas, de la enfermedad atacando hasta la muerte al ser humano, las relaciones familiares causantes de separaciones dolorosas y el sexo utilizado como arma arrojadiza.
Aquellos padres que devoraron a sus hijos como los dioses por perpetuar su dominio, John Cussak y Olivia Williams, brillan con luz propia hasta que la estirpe se convierte en un engaño para nuestros ojos, pues dejaron de existir hace tiempo. Como Saturno o Cronos.

En este firmamento rubricado con el trabajo y la fama, Julianne Moore se corona como la reina (dentro en la pantalla y fuera en las noticias) cuando dos personajes tan distantes tienen comportamientos mentalmente trastornados, simplemente fastuosa (una alusión a su interpretación en Still Alice con infinitos matices). La locura transitando por un mapa que circula entre la comedia patética y el terror.
Sin embargo, la historia de un guionista multifacético, productor, actor y director llamado Bruce Wagner, no se conforma con recordarnos a antiguas estrellas del cine como si Baby Jane o Norma Desmond hubieran resucitado en la actualidad. Sino que la venganza lleva un mapa en su cabeza con las coordenadas específicas para reencontrarse con su destino.

Llamas y agua, son los elementos elegidos para que los aparecidos controlen todos esos ángulos muertos en la memoria, y soporten la miserable conciencia de terapeutas y padres. Todos fagocitados por una industria puesta en tela de juicio y creadora de monstruos, a través de comportamientos e insultos, magnificados por el consumismo de la imagen y las debilidades respecto a sus vicios. Los celos midiéndose con los egos ofrecen a Mapst to the Stars, el escenario perfecto para esta batalla inmortal entre la realidad y los sueños.
Al final, el festival de los premios se cierra con un hálito sanguinolento al estilo Cronenberg aunque sin alharacas, reapareciendo de entre los muertos y alcanzando esas alturas que sólo están al alcance de las estrellas.

Y los pequeños monstruos, encarados y malhablados, se divierten con métodos hirientes y dictadores, ejecutando la música alrededor de la cual, todas aquellas constelaciones débiles se moverán mecánicamente unas contra otras. Surgiendo por encima de ellas, el otro elemento ganador y perturbador en el rostro y la voz manipuladora de Evan Bird (Chained) como la gravedad que aplasta a sus babeantes palmeros, movidos por los intereses económicos.
En esta lucha entre lo viejo y lo novedoso, entre bellezas marchitables, volverá a renacer la atracción enfermiza en otros cuerpos y rostros que miran hacia el infinito.
Es un procesos de regeneración carnal en la órbita de Cronenberg.

Las palabras en Maps to the Stars, son accidentes mortales cargados de veneno, sin peso para la convivencia pero que provocan el caos y la destrucción.
Y una vez comenzado el proceso de la violencia, es difícil detenerlo.
Hasta que los cuerpos consumidos con sus tentáculos abrasados en la fragua de otro Vulcano (o Cronenberg en busca de algún Antiviral), hijo de dioses, se dediquen en silencio a observar las estrellas.

Mientras... Saturno es devorado por sus propios hijos.

*** Buena ****

Fire And Water - Maps to the Stars Soundtrack, by Howard Shore.


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