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sábado, 20 de septiembre de 2014

Lovelace: Amanda Profunda.
















El sexo como forma de vida.

Érase una vez, un informante del FBI que destapó un escándalo que acabaría con la carrera de un presidente... Garganta profunda era el seudónimo de un colaborador del investigador Fox Mulder en la serie The X-files que pronunciaría la famosa frase: No confíes en nadie... también es un acto sexual y una película de 1972 que revolucionaría el mundo del porno con su parafernalia surrealista y un sentido del humor bizarro.

También se conoce por la historia fuera de la gran pantalla de sus protagonistas, en unos U.S.A que no tenían una industria organizada en la comercialización de material audiovisual sobre el sexo. Con una administración conservadora presidida por Richard Nixon, saltó a la fama y el escándalo, e hizo famosos a sus protagonistas, su director y sobre todo, su protagonista femenina Linda Lovelace.
La película Garganta Profunda tuvo un litigio en los tribunales para conseguir la liberación del sector, tabú para una sociedad demasiado proteccionista. Han pasado más de 40 años ya, la historia se ha semi olvidado, pero la película pornográfica se ha convertido en una cinta de culto, por la osadía y por la historia oculta que rodeó a su rodaje y los intentos por parte del gobierno para prohibir su exhibición en cines comerciales.

Ahora, el director Rob Epstein (autor de Howl, un biopic sobre el poeta Allen Ginsberg) se une a su habitual productor Jeffrey Friedman para recordar en Lovelace, parte de los hechos que transcurrieron durante el rodaje en la década de los 70. Para ello, cuentan con un reparto lleno de estrellas, encabezados por una atrevida y deslumbrante Amanda Seyfried. Espero que este papel, la ayude a convertirse en un actriz talentosa, y comience un despegue con una nueva etapa plagada de interesantes proyectos, para su crecimiento personal y profesional. De momento se la espera en una revisión de Peter Pan dirigida por Joe Wright, Ted 2 o el proyecto de Gary Oldman titulado Flying Horse junto a Benedict Cumberbatch y Ralph Fiennes.

Habituados los directores a varios proyectos documentales, como el dedicado a la vida de Harvey Milk, olvidan el formato para realizar una versión documentada sobre Linda y la relación privada con su marido, protagonista de algunos cortos con ella, gerente de producción del filme original y chulo a la fuerza. El actor elegido para interpretar a Chuck Traynor es el norteamericano de Belleville, Peter Sarsgaard (Blue Jasmine).
Muchos aficionados al cine conocen la historia contada a través de sus protagonistas, con sentido del humor histórico, en el documental titulado Inside Deep Throat que daba a conocer, ciertos aspectos morbosos y económicos en el mundo pornográfico de la sociedad setentera. Garganta Profunda se convertiría en una película de culto y su protagonista en un símbolo del aperturismo sexual.

Sin embargo, la difícil y estrambótica relación amorosa, quedaría relegada y silenciada a grupos más reducidos (todos sus seguidores más acérrimos, los amigos y familia) hasta que la misma Linda Lovelace se atrevió a hacerla pública, por las continuas aberraciones. Las circunstancias posteriores, se aprovecharían de la situación mediática de la actriz, para aportar sus diferentes visiones al público general. La realidad es que la relación estuvo repleta de faltas de respeto y las agresiones, en una época en que la violencia de género no contaba con los medios legales para su erradicación.

Toda la vida enrevesada de Linda Lovelace se dirime en el filme de 2013, con saltos de continuidad, uniendo los relatos trágicos y los datos del rodaje con ciertos hechos simpáticos en relación con los personajes y la situación social. Esta mirada del director de New Jersey, Rob Epstein, está habituada a los biopics y comparte un exhaustivo control de la ambientación de la época, interesado en los temas sobre sexualidad en el pasado. También proyecta contar la vida de otra figura de los años 70 con el protagonismo de Uma Thurman, Anita Bryant, miss y cantante que luchó contra la discriminación por motivos de orientación sexual.

Por tanto, se puede decir que ambos directores están interesados en la década de reclamar libertades y los contenidos sobre sexualidad, los personajes con vidas azarosas y los escándalos en los encargados de proclamar las leyes prohibicionistas. Además de haber conseguido dos premios de la Academia de Hollywood en la categoría de documental, con The Times of Harvey Milk y Common Threads.
El reparto se completa con nombres como James Franco, Juno Temple, Sharon Stone, Chris Noth, Wes Bentley, Chlöe Sevigny, Adam Brody, Hank Azaria, y los rescatados del olvido, Eric Roberts y Robert Patrick.

En Lovelace, el guion queda en manos de un escritor sin demasiado recorrido llamado Andy Bellin, que consigue mantener el interés por los personajes, pero con algunas filtraciones y saltos de línea. Todo gira alrededor de la belleza de Amanda Seyfried aunque su vida y fisionomía tengan poco que ver con Linda, se agradece el atrevimiento para elegir este papel.
La actriz nacida en Allentown (Pennsylvania) deberá seguir peleando por obtener un reconocimiento más allá de su físico, haciendo olvidar otras interpretaciones que pesaron negativamente entre los críticos a su carrera. Mejores papeles llevarían a mejores interpretaciones, e ir pasando diferentes etapas que abarcan desde su trabajo en el mundo de la música como compositora y cantante, hasta sus coqueteos con el mundo de la moda, para definirse como buena intérprete.
Yo particularmente, me quedo con su físico y su mirada transparente, esperando su definitivo despegue con otros trabajos y personajes con más vida interior, como el de Linda.

En el aspecto técnico, destacar que corren dos copias diferentes de Lovelace, una con las escenas de violencia doméstica y la intimidación a manos de Traynor. Y que varias actrices estuvieron en la carrera por interpretar a la actriz pornográfica, entre ellas Olivia Wilde y Kate Hudson, y el abandono del proyecto por parte de Lindsay Lohan.
Un dato curioso para el rodaje de las escenas en que Amanda emula una felación, se utilizó una especie de paleta como sustitutivo del miembro masculino.
Las fuentes aproximadas sobre la recaudación de Garganta Profunda a lo largo del tiempo, cuentan que lograría unos 600 millones de dólares en todo el mundo, de los cuales Linda Susan Boreman "Lovelace" se llevaría 1.250$ y finalmente, sufriría un final afectada de hepatitis por una transfusión de sangre y su fallecimiento trágico por un accidente automovilístico a los 53 años de edad.

A pesar del argumento con un alto contenido sexual, las secuencias en este apartado se han rodado con cierta distancia, decantándose por la sencillez y los gustos eróticos más que por el contenido explícitamente pornográfico. Todo lo demás, corre por cuenta de la imaginación de los espectadores.
No sé si esta película ha hecho el homenaje necesario a la película y los protagonistas que participaron de alguna manera en auparla a la categoría de mitos del cine, pero si que se hace justicia con la imagen pública de Linda Lovelace y se da a conocer los problemas en la privacidad con su pareja. Lo necesario de la denuncia por aquellas mujeres que sean maltratadas por sus parejas.

Su historia fue diversión, pasión y lucha por limpiar una imagen de la que otros se aprovecharon.
Vamos lo normal por estos lares, del cine y la vida.

** Interesante ***

Tráiler La Isla Mínima, de Alberto Rodríguez. Reparto: Raúl Arévalo, Javier Gutiérrez, Jesús Carroza, Nerea Barros, Antonio de la Torre, Jesús Castro, Cecilia Villanueva, Salvador Reina.


lunes, 4 de agosto de 2014

La Migliore Offerta.


Giuseppe Tornatore, 25 años después.

El grande Giuseppe ha retornado.
Su último largometraje Baaria fue rodado hace cinco años desde su Bagheria natal localizada en Sicilia. Ahora, conmemorando el cuarto de siglo de su gran viaje por los pueblos interiores del Cinema Paradiso ha vuelto recorriendo algunas de las plazas más representativas del arte italiano, por localizaciones como Trieste en Friuli-Venezia Giulia o Roma, pasando por Bolzano, Trentino-Alto Adige y Parma, Milan de la Lombardia o en la Toscana Florencia; hasta llegar fuera del bello país con forma de bota para visitar capitales foráneas que quedarán en nuestras retinas, como la capital austriaca Viena o Praga (con su Reloj Astronómico en Old Town Square de la República Checa).

Un recorrido por las mansiones y los espacios de subastas de arte, sobre todo la pintura.
Puedes mirar la cartelera, pero seguro que no existirá otra. La Mejor Oferta ha dados sus pinceladas de mano de un cineasta completo que se encarga también de escribir una historia sobre la soledad y la falsedad, tanto en el arte como en los sentimientos. En colaboración con la productora italiana Paco Cinematográfica y Warner Bros, este filme recuerda a otras incursiones del cine europeo y americano, sobre grandes desfalcos y asaltos a pinacotecas o grandes museos.
Y debido a su valor artístico y sentimental, ganadora de premios, en total 6 David di Donatello, incluidos mejor película y director, más la mejor Banda Sonora en los Premios del Cine Europeo.

En La Migliore Offerta, existen resortes mecánicos en su engranaje que son más poderosos que el silencio (una parte esencial en muchos momentos de la película), sonidos de ruedas dentadas en su interior como un corazón ensartado en su interior y funcionamiento perfecto. Un viejo corazón.
Ese silencio de la soledad que se ve sobresaltado por un ruido de autómata en nuestras cabezas, constante repiqueteo (tic-tac, tic-tac) que nos recuerda el paso inexorable del tiempo. De nuestro tiempo.

En este giroscopio repetitivo los personajes ruedan en aparente control, flotando en su gravedad, reflejando la calidad del material de relojería basado en sus componentes encajados como un robot de funcionamiento eficaz y certero. Cada segundo, cada paso, nos lleva de la realidad a la ficción, de la verdad a la falsificación... siempre en el destino del arte, dando cuerda a los sentimientos. El espectador se conforma como parte de este puzzle a desmenuzar o desnudar su alma.
Tornatore consigue abrir su corazón (o el nuestro) esta vez desde el mundo pictórico, sin olvidar su faceta musical esencial en todos sus trabajos, estructurando una historia de acidez atemporal, una convincente propuesta sobre la enfermedad y el deseo.
La batuta se la ofrece a su compatriota, colaborado y amigo, Ennio Morricone. Sólo hay que dejarse llevar.


Rodada con el ímpetu renacentista de herederas con grandes mansiones y obras de arte exquisitas, una especie de cuento sobre grandes fortunas en castillos fastuosos y Bellas con Bestias de pelo blanco acuciadas por turgentes senos. Todo en un escenario de subastas y obras pictóricas, retratos de damas deseadas e inmortalizadas a pinceladas en el tiempo, en su tiempo. En el tiempo de Él. Del inimitable Geoffrey Rush.
Un profesional que tiene en sus mecanismos internos, sensaciones contrapuestas, la obra artística, el negocio material o el amor. Vemos secuencias rodadas como un ballet sincronizado, como un tablero de ajedrez en el que cada uno mueve sus piezas, para su interés. Para el de Ella. Un ideal holandés dibujado de rubio con los ojos y cuerpo de Sylvia Hoeks.

Sin embargo, no todo es bello en The Best Offer ya que existe una falsificación de lo auténtico, un enclaustramiento forzado para distraer la atención de lo esencial. La sociedad moderna enmarcada en moldes pétreos como estatuas de la antigüedad, amores abandonados en cafeterías y en habitaciones impenetrables, moralidades destruidas como una obra quemada que fue admirable en el pasado y con un futuro engañoso.
Porque el director siciliano disfraza de amistad lo oculto, grandes maestros del engaño como Donald Sutherland y el joven aprendiz artesano en el rostro dicharachero de Jim Sturgess. Piezas para componer un autómata de características impensables, al mejor estilo de Hitchcock, un homenaje a las adaptaciones al cine de un guionista como Anthony Shaffer y su Huella, dirigida por el gran Joseph Leo Mankiewicz. Podría haber sido esta oferta, una propuesta de dos únicos actores perfectamente, pero no importa pues se respira una cierta complacencia.

En esta trampa mecánica con diferentes formas, la ficción se confunde con lo real, la obsesión artística con la mujer y la pasión con la debilidad. La edad como símbolo entre dos mundos diferentes, la idealización de lo imaginario con lo tangible entre nuestros dedos. La curiosidad de lo desconocido. La ocultación de lo verdadero, como una firma falsa en un cuadro, el mundo oscuro del arte tan bien retratado por Orson Welles en su esencial Fraude.
El personaje que lleva en su apellido el lastre, Virgil Oldman, deberá elegir entre las dos medidas de la balanza, el todo o los bellos recuerdos.
Las elecciones son positivas cuando no son forzadas, la parte final de este filme paradisiaco no es el paraíso prometido. Ni siquiera el Cinema Paradiso cargado de recortes de besos. Es una tela de araña, tejida con artimañas mecanizadas, que le puede llevar a ser convertido en las carcajadas de un viejo autómata, en un guiño sin fin.

Todo lo buen subastador y magnífico ojo para las obras de arte, tiene un agujero ciego para el amor. Incluso para la amistad.
Sometido a un juicio sumarísimo, con una voz de juez burlona y aquel idealizado cuerpo pintado en un frío retrato de cálido recuerdo. La realidad fue algo demasiado sensual para un hombre controvertido y maniático con el tacto, que debiera tener cuidado con las picaduras venenosas de determinadas arañas.
Este juego que empezó con miradas de juventud y experimentadas, ocultadas entre rendijas, se desperezó ante la visión casi prohibida del pubis de una actriz para tener en cuenta en próximos proyectos, y terminó con la esperanza de un encuentro y su posible éxito futuro en el mundo del cine.

Pero, Tornatore disfraza el sentimentalismo de decadencia, confiscando los corazones y devolviendo el mecanismo autómata al principio del deseo, bajo la piel y la melodía de un mujer fantasma. Las piezas tumbadas sobre el tablero de juego, un cazador cazado (quizá un entramado demasiado enrevesado para un cerebro tan obtuso) y el engaño incrustado en los huesos. Para explicaciones consultar al oráculo.

¿Ha sido un feliz apasionamiento o un infausto recuerdo?
La vergüenza sobrevuela sobre este autómata, como una marioneta. Y los hilos siempre los maneja... Ella.

Felicidades por la vuelta y este maravilloso aniversario de una obra maestra, llamada Cinema Paradiso. Gracias Giuseppe Tornatore por hacer grande el Séptimo Arte, los aficionados estamos de enhorabuena con su edición renovada.

*** Buena ****

The Best Offer(la migliore offerta) Soundtrack - "Volti e Fantasmi" - Ennio Morricone


Mientras esperamos la aparición del magno Geoffrey Rush, en la nueva película de Alex Proyas de título sugestivo Gods of Egypt. Reparto: Gerard Butler, Nikolaj Coster-Waldau, Brenton Thwaites, Courtney Eaton, Chadwick Boseman, Elodie Yung. Fotos de set:


Os dejo con este tráiler del filme Brad Anderson, basado en relato de Edgar Allan Poe titulado El sistema del Dr. Tarr y el profesor Fether. Llevará por título Stonehearst Asylum. Reparto: Kate Beckinsale, Jim Sturgess, Brendan Gleeson, Michael Caine, Ben Kingsley.


Tráiler V.o., Bro's Before Ho's, de Steffen Haars & Flip van der Kuil. Reparto: Tim Haars, Daniël Arends, Sylvia Hoeks, Henry Van Loon, Theo Maassen.


viernes, 1 de agosto de 2014

El Tour de los Muppets


Un Tour sin bicicletas, no es un tour. Mira tú, muñeco.

Quién mucho pedalea, llegará a la meta cogorza.
Esto es lo que han debido pensar los productores de la compañía Henson, una vez demostrado con el anterior filme Los Muppets, que se podían reavivar el mundo de nuestros simpáticos amigos televisivos. Creados por el genio y movidos por la mano experta del recordado Jim Henson.
Sin embargo, las prisas no son buenas compañeras de escapada, y las rampas de esta montaña llamada "guion de película" son demasiado empinadas para los teleñecos (segundo alias por el que los conocimos en España). Tanto que han sufrido una buena pájara, o más bien deberíamos decir, cerda.

A veces el éxito requiere de otros pedaleos más sugerentes y calmos, ir contemplando el paisaje y respirar hondo. Un degustación estilo gourmet (borki, borki) y el tratamiento más elaborado de la información en un filme. Si consigues que este relax inunde la pantalla, todo irá rodado, asimilaremos las situaciones y empatizaremos con unos personajes (ya de por sí con la carga emocional y nostálgica del recuerdo en la infancia) en sus nuevas epopeyas cinematográficas.
Pero, para ello es necesario la estructuración de lo que estás contando, un contenido con un hilo argumental más preciso y no un revoltijo de episodios con más o menos gracia. No se puede rellenar un cielo de felpa con estrellas, sin una sincronía de luz y sonido.

Vale, tuvimos éxito y hay que aprovecharlo.
Pero, el argumento tiene que estar acorde con la fama y con los méritos del pasado, y en el caso de una comedia con gags se sugiere que un número suficiente de ellos sea acertado y con chispa. Aquí en El Tour de los Muppets todo parece inconexo y lastrado por la casualidad, a los encuentros fortuitos con los números musicales y los rostros. Figuras encorsetadas en sus maillots ajustados.
Cuando los chistes empiezan a ser demasiado predecibles por la reiteración, o inclusive inconexos, lo más probable es que el resultado final sea el batacazo.
Mucho más si esta carrera desesperada, como una novia a la fuga, está dirigida para un público variopinto, en su gran mayoría infantil. Los momentos en que los famosos aparecen no deberían atropellar a la acción, sólo por el gusto de un cameo más o menos acertado.

Porque ese había sido siempre el gran truco de los Muppets en la televisión, las apariciones estelares recalcaban un efecto de magia en la pantalla, que aquí en la nueva entrega ha desaparecido casi por completo. Podríamos estar siguiendo indefinidamente este Tour de los Muppets por medio mundo y no recalar en ningún destino concreto, se podría estar pedaleando toda la jornada para quedar empapados por el sudor frío, en el siguiente pronunciado descenso.
Este espectáculo podría durar 1 hora y 47 minutos como varios días, en cambio no hallaríamos casi resquicio para el apasionamiento debido al caótico acontecer de los elementos. Esto es, comedia y musical, acción o entretenimiento.

No todo está perdido en el futuro si se estudia y elabora una historia como la primera The Muppets, el producto no se fagocitará a sí mismo, los chistes brillarán como antaño, los vejetes entrañables volverán a lucir su ácido humor, y los demás Gonzo, Animal, Foxy tendrán un papel más relevante en las próximas entregas. Eso espero.
No se echará el lazo a la figura de turno, sin tener un buen enlace que te atrape en la escena. Así se elevará la excelencia de la relación entre hombres y muñecos, no se enamorará locamente de la primera rana que pase.

Tampoco quiero ser tan fulminante como una luna de miel en un apartado y frío gulag siberiano, existen algunas historias detectivescas que funcionan o malvados verdes con ocurrencias devastadoras, también el metraje puede estar plagado de presos peligrosamente incapacitados para el baile y el canto. Son aciertos de una escapada sin visos de prosperar.
En los tiempos que corren, dominados por la excesiva digitalización de los efectos y recursos de cámara, encontrarte con nuestros amigos de felpa es un placer, aunque se exija algo más de atención a sus lanudos corazones. Y los nuestros.
Ricky y Tina se echan a sus espaldas el espectáculo, cargados de buenas intenciones pero necesitados de un avituallamiento de buenos chistes, números roqueros casi desaparecidos por completo y más piel de trapo por contra de caricaturas más humanoides.

En esta celebración con aspiraciones multinacionales, tenemos a Richy Gervais y Tina Frey como maestros de ceremonias, pero sin carisma ni crecimiento de sus personajes. Elegidos otros con convidados de piedra a esta Gran Boda Cerda, como los animadores en la cuneta de una carrera ciclista. Aburrimiento.
Hacer mención al ganador del maillot amarillo al actor Ty Burrell (Black Hawk derribado, Amanecer de los muertos), recreando la imagen de un inspector (y su colega americano) con tintes de semejanza a los del Inspector Clouseau de la Sûreté francesa, personaje interpretado por el magnífico y añorado Peter Sellers en las películas de Blake Edwards. En la actualidad desdibujado por algunas producciones que le arrebataron ese espíritu sesentero y su ambientación parisina.


Otros rostros nos hacen sentir otros títeres más de la función en manos del avieso guionista que no otorga brillantez a sus apariciones, monótonas, descolgados del pelotón multicolor. Nos encontramos visitando los escenarios más teatrales de algunas capitales europeas, con un desarrollo precipitado y oportunista de los monumentos representativos. Como postales fijas.
Aquí nos encontramos con el pelotón de los rezagados con nombres como Ton Hiddleston (protagonista del último filme de Jarmusch Sólo los Amantes Sobreviven), Tom Hollander, Toby Jones, Frank Langella, Ray Liotta, James McAvoy, Christoph Waltz, Miranda Richardson, Saoirse Ronan, Chloë Grace Moretz, Til Schiweiger, Danny Trejo, Stanley Tucci, Salma Hayek, Sean Combs, Zach Galifianakis, Lady Gaga o Celine Dion.
Casi todos ellos testimoniales, cuánto talento desaprovechado.

Pues eso, que me ha decepcionado el segundo reencuentro con mis guiñoles preferidos de la tele, aquellas mascotas adoptadas por las diferentes generaciones de críos que crecieron con ellos. El recuerdo de un genio desaparecido y añorado Jim Henson y sus películas, que echamos de menos. Él hubiera dado mayor protagonismo a sus estrellas de trapo, no apariciones esporádicas y sin apenas relevancia en el guion (a excepción de Kermit y Peggy, y el malvado número uno del mundo), y unos gags algo más a´Tina´dos.

Deseamos que se recuperen y ofrezcan divertidos próximos encuentros (en el cine, teatros o televisión), que no pierdan las buenas costumbres de la risa o sus baquetas de rock. Que se mantenga la tradición con ilusiones de medio cuerpo y brillo de estrellas recordadas por su música o baile en otros tiempos. Viajes al corazón de la cultura, no sosas carreras forzadas al fácil entretenimiento. Sketch de famosos con argumento.

Cameos a flor de piel... de trapo.

** Floja **

Muppets Most Wanted OST - 02. I'm Number 1




Le Grand Méchant Loup.


Érase una vez tres cerditos y el Love Feroz.

La Europa del siglo XVIII fue dada a convertir pequeños cuentos o fábulas en metáforas sobre animales con características propias de los seres humanos, célebres historias en las que las pequeñeces o grandezas de los hombres se veían representadas a través del ojo infantil o crítico de escritores como Esopo, Perrault, Andersen... etc.
El cuento de los tres cerditos y sus respectivas egolatrías sobre la protección de sus casas ante los ataques de un lobo hambriento, cuestionaban las debilidades de sus caracteres presumidos respecto a los demás hermanos. Este, sin embargo, tiene autor desconocido porque se presupone ser muy anterior a los primeros escritos, y difundido vocalmente de generación en generación.

En 2007 una película canadiense dirigida por el también actor Patrick Huard con el título de Les Trois Petits Cochons, reflejaba los asuntos familiares de unos hermanos atendiendo a sus asuntos privados. Ahora, bajo la producción del TF1 y Mandarin Films, otros dos directores (esta vez franceses, Nicolas Charlet y Bruno Lavaine) han vuelto a revisar el tema de los hermanos involucrados en cuestiones de faldas y enfrascados en situaciones esperpénticas con sus parejas. Con el título de Le Grand Méchant Loup se esconde una comedia, por momentos brillante, con una intención clara de crítica al inmovilismo de la relación matrimonial y el cansancio de años de convivencia.

Aquí, la transposición de la celebérrima cita: "Y soplaré, soplaré... y tu casa derribaré", se produce en las fauces de un Love Feroz que no tiene compasión con las casas y familias de los protagonistas. Este enfrentamiento con el lobo, del amor y el sexo, se disfraza con las caras de tres actores en situación paródica excelente, contra las aptitudes machistas y enloquecidas de sus tres caballeros unidos por la sangre y las circunstancias amorosas. Ellos son, un actor nacido en la región de Wallonia (Bélgica) en estado de gracia como Benoît Poelvoorde, acompañado por el menor Fred Testot y el mayor, un sorprendentemente libertino, natural de Algeria, Kad Merad (conocido por papeles en Los Chicos del Coro o Bienvenidos al Norte).
Todo bajo el prisma de la diversión y los chistes con cierto toque surrealista.

Esta adaptación del cuento, y a la vez remake, tiene el tono de las comedias francesas de situaciones enrevesadas y controvertidas. Bajo las carnes sabrosas de los hermanos Delcroix, se esconde la mentira, el llevar una apariencia ante sus familias de una vida plena y satisfactoria, cuando en realidad su mundo interno es una farsa. Pues, las relaciones con sus mujeres y sus amantes se mantiene con el engaño y la dulcificación de las situaciones gracias al humor, en ocasiones al borde de lo absolutamente negro.
Con crítica maliciosa, las situaciones van en un in crescendo de falsedades, con un punto de vista sorprendente. El papel de la madre de estos tres irreverentes.

Porque las diferencias sociales marcan sus escarceos, tanto como algunos años de distancia entre ellos, lo que produce como resultado el observar el estamento matrimonial desde grados distintos de devaluación y empatía. Estos "cerditos-traicioneros" debaten sus historias ocultas con una cuadro familiar angustioso, pero salvado por un tipo de comedia disparatada y como he dicho de tintes cercanos al surrealismo. Que los directores Charlet y Lavaine hacen circular entre los gags de enredo sexual con la redención de los hermanos ante su madre inmovilizada.

Las metáforas son continuas entre el cuento porcino y las idas y venidas entre las casas de los participantes, a esta debacle de sentimientos, de sufridoras por culpa del disparate de las decisiones masculinas. Sin embargo, unas serán erróneas y otras acertadas a los ojos del espectador. Compartirse y engañarse, enamorarse o encapricharse, vivir o morir.
El error enfocado a una búsqueda de la libertad, encorsetada entre la figura matrimonial y el sexo no satisfecho, que tiene sus consecuencias sociales y familiares.
Todo este devaneo y juego interno, se produce en el filo del lecho de una persona que ofrece los consejos como un amigo que ha crecido con ellos, pero que había estado oculto hasta este momento. Así la combustión interna, se sofoca con la comedia y esta imagen redentora de los pecados cometidos por sus lechones.

Por tanto, es una lucha familiar pero un acercamiento también a la misma, en los últimos momentos.
Ante tanto olor de pocilga masculino, aparece la imagen femenina como solución a sus males (ideados por su propia personalidad) como marionetas en sus manos y como sufridoras con sus sentimientos revueltos. Ante la inconsciencia del género contrario y su pareja idealizada se darán cuenta del error, y en ocasiones se sentirán traicionadas, pero en otras una especie de válvula de escape ante los complejos y las obsesiones de sus maridos.
Es en ellas, dónde se reflejan los muros derruidos de sus casas, insuflados por la inmadurez y la traición. Casas que contienen cortinas que esconden el amor, los recuerdos, las indecisiones o nulos entendimientos, las apetencias... y al final el dejarse llevar ante el derrumbe de la verdad.

Hijos de matrimonios indiferentes en ambas direcciones, con el Lobo feroz abatiendo las falsas fachadas una tras otra, la provocación de unas artimañas de mujer para evitar la destrucción total, jaulas doradas de locas. Bajo estas paredes de consistencia, existe una solidez de pacotilla. Divertida debilidad.
Así, vamos pasando de una situación a otra más compleja, riendo con sus desnudas interioridades y fracasos matrimoniales. Equívocos y locuras, canas al aire y acusaciones entre medias naranjas y amantes; y como postre familiares y vecinos.

Como en cualquier cuento de época, el argumento se deriva hacia lo trágico (salvado con el pulso firme de la sonrisa) para terminar con un Lobo entre herido y travestido de happy end.
Si estás aburrido en estas calurosas tardes de verano, puedes echar un vistazo a este Le Grand Méchant Loup, servido en frío con vino espumoso y unos taquitos de jamón ibérico... ¡pata negra!

*** Buena ****

Tráiler Mil veces Buenas Noches, de Erik Poppe. Reparto: Juliette Binoche, Nikolaj Coster-Waldau, Maria Doyle Kennedy, Larry Mullen Jr., Mireille Darc, Lauryn Canny.


Tráiler En un Patio de París, de Pierre Salvadori. Reparto: Catherine Deneuve, Gustave de Kervern, Pio Marmaï, Féodor Atkine.





viernes, 11 de julio de 2014

La Mujer Invisible: entre realidad o ficción.


El amor invisible de Charles Dickens.

Estilo victoriano, si nos referimos convencionalmente a la época social y cultural de la reina Victoria de Gran Bretaña, uno de sus máximos exponentes literarios es Mr. Charles Dickens nacido en 1812 y desarrollada su educación de niño criado sin sus progenitores durante la época primera y mediada del siglo XIX, en la que ampliaría su trabajo convirtiéndose en uno de los novelistas y narradores más importantes de la literatura universal. Sin embargo, como la mayoría de personas en aquella época, fallecería demasiado joven a la edad de 58 años. Justo 10 antes, se publicarían (primero por capítulos como era menester en esas fechas) los tres volúmenes escritos de una de sus obras más personales Grandes Esperanzas, que los exportes recomponen con cierto acento autobiográfico medio oculto en sus letras.

Aquí en la obra, se observa los años primeros de un personaje de nombre Pip que intenta salir de la pobreza, teniendo como perspectiva convertirse en un caballero de la alta sociedad, y que acabaría enamorado de una joven de nombre Estella. Los historiadores y el actor Ralph Fiennes (que ya interpretó al personaje de la obra con dirección de Mike Newell) así lo acreditan, este último en La Mujer Invisible que se presenta en la actualidad como la segunda película dirigida por el inglés y educado a la sombra de la Royal Shakespeare Company como demostrase con su anterior e interesante film Coriolanus basado en la obra de Sir William.

Sin embargo, no tenemos en esta visión de la vida de Dickens estos años de juventud, más bien se centra en su etapa última a raíz de sus problemas matrimoniales y el surgimiento de un nuevo amor (mucho más joven que él) en la figura de una actriz teatral llamada Nelly Ternan, que por otro lado permanecería oculta para la mayoría de los seguidores del escritor de Cuento de Navidad, Oliver Twist, David Copperfield o Historia de dos ciudades, en las que demostraba las vicisitudes de personajes marginales en el interior salvaje de la sociedad británica del siglo diecinueve. Niños olvidados por la marginación o la prostitución de las grandes ciudades que emergían en la nueva era, pero haciendo gala de su particular sentido del humor y la crítica social.

Ralph Fiennes que se reserva con ojo avizor el papel de tan importante personaje, se fijó en la publicación de la investigadora y periodista Claire Tomalin en su best seller de 1990, que explicaba la relación muda e interior de la primera chica enamorada de una figura relevante y convertida en seguidora de masas, como uno de los primeros casos del fenómeno fan que tan de moda se pusiera en los siglos siguientes hasta la actualidad. Guion adaptado de Abi Morgan conocida autora de Shame y de La Dama de Hierro.
Un protagonista mediático y reconocible por todos, enamorado pasionalmente por una casi desconocida e incipiente actriz, que cumpliría su papel oculto en la historia. Por los convencionalismos sociales y los escándalos derivados de un amante a la sombra de un matrimonio por entonces sagrado.

Charles Dickens comenzaba a ser tratado como estrella (de letras y voz viva) de la emergente industria del entretenimiento a nivel comercial en los medios, por entonces escritos y teatralizados, pues el The Invisible Woman vemos como se multiplica el efecto llamada de la fama como una de las bazas importantes de la película. La otra sería su propia vida y obra.
Entre los hombres y mujeres de la sociedad victoriana, se expandía poco a poco el arte fuera de los focos de la alta sociedad, aunque todavía eran los individuos con suficientes emolumentos semanales para destinarlos a su crecimiento cultural. Las letras comenzaban a editarse en los diarios de tirada masiva, como columnas en cómodas entregas y con creciente interés multitudinario, serían los primeros seriales que luego se utilizarían en los medios radiofónicos y televisivos.
Justo ahora que parece que vivimos un retroceso, en la cuestión de la llegada de arte de calidad a la mayoría de los espectadores, debido a una excesiva alza de los precios de entradas o formatos.
Luego, llegarían los plagios y la piratería. Pero, eso es otra historia más moderna.

En la Inglaterra de 1060 cuando Sir Charles competían contra otros escritores teatrales y se erigía como admirador de otras figuras anteriores en la Literatura, compaginaba su vida ajetreada y anteriormente sexual (ya que tenía diez hijos) con el cansancio y la monotonía de un matrimonio sentimentalmente agotado, pero con una situación económica relevante y desahogada que le permitía los lujos principales de la época. Y como no, conocer a la joven interpretada por Felicity Jones (con anteriores trabajos basados en obras clásicas y estrella en el nuevo Spiderman) entre paseos nocturnos por los barrios bajos londinenses, dónde se fijaría en los personajes oscuros y futuros protagonistas de sus novelas. Putas, huérfanos y sin techo, conviviendo en las esquinas por las que se cruzaban los prósperos ciudadanos. Historias de suburbios con grandes esperanzas truncadas.

Esa misma esperanza que se mantenía en la oscuridad de varios años hasta su muerte, de la primera separación (sin mediar sangre como en otras épocas) de su esposa Catherine Thompson Hogart hija de abogado y consejero del escritor Walter Scott (que era admirado por el propio Dickens) así como editor del periódico Evening Chronicle para el que escribiría algunos artículos e historias. Y madre de diez. Periódicos en los que crecería el estilo particular dickensiano con su toques poéticos y cómicos, llenos de sátira.
La familia y amistades ayudaron a mantener el secreto de la relación nueva y la apagada, por miedo al escándalo y los rumores de su espíritu cristiano, y sería uno de los primeros divorcios entre gente conocida y exitosa.

El filme de Fiennes mantiene una distancia prudencial con el apasionamiento, por lo que cae en una constante dulcificación de los hechos, con el carácter ecuménico del personaje de Dickens, y la oscilante personalidad por su juventud de Miss Tenant. En una especie de juego que se dirime entre escenas bucólicas costeras y el demasiado convencionalismo dramático. Quizás, algo más de barroquismo le hubiera sentado bien a determinadas secuencias, en el episodio del descarrilamiento como alusión a una vida desmoronada por la aventura y los silencios.
He leído en ciertas críticas que, a Ralph Fiennes se le reconoce por su único papel importante en la cinta de Steven Spielberg, esto me parece de un engreimiento y desconocimiento manifiesto, e injustamente falso. También que la relación entre ambos actores no es creíble (por motivos de diferencias de edad) pero acaso, no ocurrió esto mismo en la realidad, no es cuestión harto frecuente aunque no sea del todo creíble por la sociedad... ¡Prejuicios!

Como se dice en una determinada secuencia, fueron pioneros en las ruptura adelantada a su época, la abolición de tabúes culturales y religiosos, la manifestación de que el amor no es eterno, y la necesidad de recomenzar una nueva relación si se precia.
Los cimientos del divorcio reconocido hoy por la mayoría, pues el amor no escapa de su temporal muerte. El cariño se puede mantener a flote como un azucarillo en el tea of five o´clock, hasta deshacerse por completo.
Cuando la pasión da paso al aburrimiento y a la idea convencional de proseguir por no hacer daño al cónyuge y a los hijos, se puede convertir en un infierno de terribles consecuencias dando aparición a un paso demasiado amenazador, el odio.

Está meridianamente claro que la película podría haber dado más de sí, que el personaje de la joven queda confuso en determinados episodios y que el cura, no sabemos muy bien que pinta. Pero, lo importante es su aperturismo hacia la figura de la mujer reclamando su posición en la sociedad y el surgimiento del fenómeno de los admiradores de personajes carismáticos.
El futuro del amor es un péndulo que va de un lado a otro, y nunca se detiene hasta el deceso.
Mientras que cinematográficamente tras el Gran Hotel Budapest, veremos a Ralph Fiennes en el próximo proyector de los Hermanos Coen de título Hail Caesar, en el Bond 24 de Sam Mendes y un nuevo filme dirigido por Gary Oldman. Casi nada.
Por su parte Felicity Jones tiene películas por estrenar y será la protagonista de Un Monstruo Viene a Verme, del director español Juan Antonio Bayona (El Orfanato, Lo Imposible).

Los otros actores del reparto tiene proyectos como Michelle Fairley en el nuevo trabajo de Ron Howard, o Kristin Scott Thomas intercalando apariciones en producciones internacionales entre ellas Suite Française esperada película sobre la Segunda Guerra Mundial. Completado un reparto con nombres como Perdita Weeks metida en un guion terrorífico del director John Erick Dowdle, o los siempre correctos Tom Hollander y Tom Burke.
Queda, por tanto, claro la inclinación de Fiennes hacia los clásicos literarios y hacia las historias de amor turbulentas. Libros como reflejos de la realidad, relaciones reales clandestinas en la ficción, atracciones de juventud por las letras.

*** Interesante ***

En Honor al nuevo filme de Joel y Ethan Coen, con reparto: George Clooney, Josh Brolin, Channing Tatum, Ralph Fiennes, Tilda Swinton, Scarlett Johansson, Jonah Hill. Hail Caesar de AC/DC esperando sus próximos movimientos :)


martes, 8 de julio de 2014

El Extraordinario Viaje de T. S. Spivet: el paso adulto o no, de Jeunet.


Las maletas de Jean-Pierre Jeunet.


No me importa que un director de cine se tome su tiempo para rodar una nueva película, en el caso Jean-Pierre Jeunet director galo nacido Roanne, que ahora estrena su séptimo largometraje con el título de The Young and Prodigious T.S. Spivet, no me importa este espacio de tres o cuatro años entre sus producciones si tienen la calidad y el punto de vista de su particular estilo.

Con el título en español de El Extraordinario Viaje de T.S. Spivet, nos llega una historia que nos introduce y seduce en su mundo onírico de personajes carismáticos, esta vez más cercanos a un concepto del realismo con conceptos visuales metafóricos.
Casi ha transcurrido la misma edad que posee su nuevo protagonista T.S. Spivet desde el estreno de su famoso personaje de Amélie Paulain (son doce pero en realidad el chaval de este viaje por la ciencia solamente cuenta con 10, un regalo de dos para su rodaje) y Jeunet ha dado una vuelta de tuerca a su mundo de fantasía recreando una historia desde la creatividad de una mente prodigiosa para interpolar entre la fase adulta y la infantil, haciéndonos partícipes de sus pensamientos. Junto a su fiel amigo de escritos y guiones Guillaume Laurant, dejando la impronta de anteriores trabajos en común.

El mismo estilo que aquella joven parisina sin adentrarse tan profusamente en el surrealismo fantástico ni demasiados guiños a nuevos sueños cinematográficos.
Todo en el filme protagonizado por el novel Kyle Catlett (que se apodera casi por completo de la historia) ofrece dos visiones, la infantil y la adulta, recreada y adaptada de la primera novela del estadounidense Reif Larsen. Como las dos partes ocultas de su nombre la T de Tecumseh y la S de Sparrow (o el gorrioncillo como acto conceptual entre la vida y la muerte).

Una personalidad que se desglosa curiosamente en el nombre propio del indígena que luchó por la libertad de sus territorios natales contra el ejército norteamericano junto a los jefes más reconocidos de otras tribus como Cochise o Gerónimo. Posee la fama de la inteligencia y la sabiduría nómada y su nombre significa "Estrella fugaz", una declaración de intenciones con el personaje del pequeño Spivet.
El joven protagonista se hace la pregunta por boca y obra de sus creadores (escrita y filmada) del proceso más complejo y difícil de contestar por cualquier personalidad, y más si es un personaje de 10 años con exceso de imaginación. Y ésta sería, ¿Cuándo se deja de ser un niño?

Lógicamente, esta explicación no está totalmente desarrollada en el filme, pues cada individuo se debe contestar por su cuenta y riesgo, incluso algunos negarán ese paso en la actual etapa adulta. Jeunet se adentra en la idea por medio del conocimiento científico a través de un viaje ferroviario que recordará a los primeros pioneros americanos hacia la tierra prometida, pero a la inversa. Hacia el este y con el sol de frente, aunque se monte en dirección contraria.

Aunque todo gira en torno al chaval y su mente fabulosa de niño prodigio, existen los típicos personajes que al director francés le atraen con especial predilección. Aquí salimos de las calles parisinas hacia el campo abierto, en una granja de Montana (posiblemente cercana a la frontera ya que se trata de una producción franco-canadiense y rodada en Longview - Alberta), pero rodada totalmente en inglés como demostración de los orígenes norteamericanos y perfectamente dibujados en el guion.
Esta granja idílica, sin embargo, guardará un terrible secreto entre cabras, insectos y la dura piel de los vaqueros del siglo pasado.

Todas las cuestiones que se guardan en las habitaciones y los cajones llenos de ciencia, están basados fundamentalmente en las relaciones familiares y humanas, como el amor o la amistad, la elección entre el estudio o el trabajo por la excelencia o el deseo personal. Todo a través de una mente compleja y simple a la vez, como el capricho de la herencia de la sangre entre hermanos.

El secreto silente del vaquero y su rudeza sentimental en el nombre del padre protagonizado por Callum Keith Rennie (próximo ejecutor de importantes proyectos) o la vigilancia de aparente desinterés de la madre en la mente científica de Helena Bonham Carter. La familia se compone de una bella y joven hermana con pretensiones de estrella por la actriz Niamh Wilson (próximamente en el filme dirigido por David Cronenberg, Maps to the Stars) y el pequeño e inolvidable vaquero Layton interpretado por Jakob Davies con papeles de importancia en su futuro cercano.

Entre juegos y cachivaches para la caza y el estudio en su maleta medio mágica, el secreto se mantendrá hasta el final del trayecto al otro lado del país. De los balidos de cabras y siseos de víboras en Montana pasando por un Chicago amenazador (y la música con influencias folk-rock y el minimalismo del guitarrista y compositor nacido en Montreal Denis Sanacore), hasta llegar en sintonía con el Este decididamente frío, en el Instituto Smithsonian de Washington. Todo por el descubrimiento de una energía inagotable como la del pequeño Sparrow, o al menos por 400 años.

El mundo de los inventos y los cuentos se darán la mano, entre niños y adultos jugando e intercambiando sus papeles en busca de un árbol que los cobije del frío invierno. Desde el genio de Einstein y su energía, a las propulsiones ideadas por el magnífico Leonardo da Vinci, se propagarán como la fuerza de este joven inventor del viejo Oeste rumbo a la capital, pero con una desventura personal que deberá enterrar con ciertas ayudas.

Estos personajes típicos del mundo Jeunet, capitaneados por un Popeye de las vías en la piel rugosa de Dominique Pinon, chocarán con otros más materialistas y cercanos al registro de los adultos, con la ensoñación de una dama en busca del prestigio personal con la actriz australiana y todoterreno Judy Davis, inolvidable intérprete de Un Pasaje a la India, entre otras. Por no contar, la crítica a las grandes ciudades y los medios sensacionalistas, de líneas agresivas y comercio con la desgracia personal aireando las vidas privadas.

Este maravilloso viaje en busca de la protección de ese pino especial, cruzándose con vidas sin destino aparente, observando la naturaleza desde la visión del director a través de sus ojos de niño grande, de personajes atrapados en tiempos difíciles para el romanticismo y la familia; son las características a descubrir por los espectadores que creen en estas pequeñas cuestiones humanas y si te gusta el cine de Jean-Pierre Jeunet no dudes en sacar un billete en este tren de la ciencia.

Un viaje en sentido contrario al Sol, con la vista puesta en el abrazo caluroso de los seres queridos.
T.S. Spivet no es Amélie, pero posee esa misma fuente cinematográfica, curiosa e inventiva. Y su fino humor, también.

**** Muy Buena *****

The Young And Prodigious T.S. Spivet Soundtrack.


sábado, 5 de julio de 2014

Short Term 12: "Las Vidas de Grace"


Indispensable Ayuda Social.

La ayuda social es esa labor, casi siempre secuestrada por la ideología, que no estará nunca lo suficiente pagada.
Personas que normalmente debido a una situación crítica en sus vidas, se han cambiado en los papeles y dedicado a ayudar a los demás. Muchas veces sin ninguna recompensa, más allá de la plena automotivación y la compensación espiritual. Una situación que requiere una dedicación y una sensibilidad determinada que algunos individuos no tendrían el valor de ofrecer, de dedicarse a la reeducación, de regalar.

Ya que muchas veces, en nuestras sociedades repletas de medios de comunicación, canales y emisoras o publicidad comercial, se esconde una situación denunciable, pero complicada de sobrellevar, de difundir.
De vez en cuando, la maldad en su vertiente más privada se ceba con los más débiles, el mal absoluto intenta apoderarse de las conciencias inocentes, transformando la ilusión y la esperanza por la vida, en sufrimiento imperecedero.
En silencio, son vidas tiradas al contenedor del olvido, son las presas de adultos sin escrúpulos, sangre por sangre del mismo ADN.

Entonces, crecerá en el interior de esos niños maltratados, mancillados en su orgullo infantil, un heroísmo de supervivencia y de rebeldía contra la sociedad que les rodea, por no haber sido capaz de protegerles. Un valor especial se apodera de su personalidad, como contrapunto a sus familiares que se comportaron como cobardes tras las cuatro paredes de la propia casa. Jóvenes que transformaron todo el odio en facilitar la ayuda a los demás, para que no se vuelvan a repetir las mismas evidencias.
El horror.

Y esa labor oscurecida en nuestra sociedad, tapada por la vergüenza, vuelve a la luz con pequeñas historias satisfactorias. Con películas independientes como Short Term 12 (nombre numerado de esta residencia de ayuda a jóvenes con problemas), tomando la iniciativa de la denuncia y la satisfacción de nombrar a los olvidados. Jóvenes directores como el hawaiano Destin Daniel Cretton que aprecia el trabajo de aquellos que en el pasado fueron maltratados, exprimidos, devorados por sus padres; a lo largo de duros años de silencio, grito tras grito, golpe tras golpe, o lo que es peor, violando su inocencia.

Las Vidas de Grace (título en español) es denuncia, pero también redención de ese abandono social.
Niños castigados que se han convertido en hombres y mujeres, con sus problemas, intentando salir adelante ayudando a los nuevos abandonados, con sus ideas renovadas y la fuerza del conocimiento. Personas que han avanzado a fuerza de estrellarse contra sus muros personales. Observando con cautela, los ojos medrosos de los nuevos chicos y chicas que llegan de noches de insomnio, y rojizos por las lágrimas de la angustia.
El hecho de ser los propios padres, los depredadores, convierte la caza en una jauría sangrienta y penosamente más habitual de lo que desearíamos en nuestra sociedad tan idealizada por los avances y la modernidad.

El dedo acusador de Destin, asimismo creador también del guion, acierta en una herida abierta, auto-mutiladora, provocadora de daños que durarán toda la vida. Pero, también regeneradora y llena de esperanza, de volver a empezar aprendiendo de los errores malignos que nos provocaron esos malditos carceleros en sus habitaciones de pánico familiar. Una generación nueva que emprenda el difícil camino de la educación de sus propios hijos, a pesar de las terribles consecuencias, gracias en parte, a las personas que comprenden esa situación de duda personal.
No es de extrañar que Short Term 12 o Las Vidas de Graces, haya ido cosechando premios en su presentación en festivales de cine, en nombre del director y de sus protagonistas, la joven y aguerrida actriz Brie Larson (Scott Pilgrim, Don Jon) y John Gallagher Jr. participante en cintas interesantes como Margaret, o incluso, haciendo sus primeros apariciones con grandes como Woody Allen en Si La Cosa Funciona. Junto a otras caras de futuro brillante como Kaitlyn Dever o Rami Malek, involucrados en próximas producciones.

Todo este dolor y esperanza, se acompaña con una música adaptada a las íntimas relaciones con acierto por el compositor y actor Joel P. West. Por tanto, una cinta de futuro, con nuevos rostros unidos a una historia de comprensión al sufrimiento ajeno.
Individuos maltratados en los que emerge la vocación y el deseo de seguir mirando al futuro con la cabeza alta, sin miedo, denunciando a esos padres maltratadores o enfermos, y guardando el rencor (si es posible) en el fondo de nuestra alma.
Encarcelar a esos monstruos que destruyen la personalidad.
Qué se pudran en las cárceles de olvido y horror, a las que sometieron a sus propios hijos.

Día tras día, una jornada como otra cualquiera,
amanecer de un nuevo día, mojado, olvidado,
forastero, desenfunda tu pistola de agua.
Soy Grace la pistolera de almas perdidas.

Mi trabajo es buena obra, la ayuda social.
Vamos, dejad de hablar, escapa nuestro chaval.
Ansias de libertad.

Devuelto a la realidad de su cama y juegos,
entre historias con amores cocinados.
Edades peligrosas de niños vigilados.
Soy Grace, en Short Term 12, te veo.

Esperando la edad mágica, descubriendo,
que los 18, pudieran no ser tan buenos.
En busca de un café compartido a dueto,
capuchinos y futuros arrepentimientos.

La Gracia de la ayuda y la venganza,
su mano defensora de joven causa.
Soy Grace, bateadora de su amenaza.

¡Mi casa es vuestra casa!
Cobijo del hastío olvidado,
vilipendiado, abusado,
aunque no olvida su cara.

Soy Grace, doy gracia de vida,
en entrañas castigadas, cautivas.
Mi fiel y cocinado amor,
gracias a tu comprensión.
Mi herida, sanará.
Tu hijo, nos salvará.

Mirando con esperanza, cabezas rapadas,
por el odio, se verán compensadas.
Denunciando cinturones, de sangre y miedo,
con amigos y rap, pasteles y juegos.
Soy Grace, cicatriz, honor y fuego.

Ha amanecido otro día, familia,
contando historias de risa y esperanza,
abanderando nuestra labor humanitaria.
Soy, Grace, cuidado... el crío se lanza.

El Futuro, es comenzar de nuevo.

**** Notable ****


jueves, 3 de julio de 2014

Prisoners: celdas de cine.


¡Tras los incendios… Prisioneros!

¿A qué seres es van dirigidas las plegarias que enviamos a dioses preconcebidos?
Pareciera que un cielo plúmbeo nos devolviera las lágrimas sobre nuestras cabezas, sin ser demasiado escuchadas.
En grandes ciudades o pequeñas poblaciones como la que desarrolla esta terrible historia de Prisioneros, en Conyers (estado de Georgia).

Un mal día te das cuenta que es un canto desafinado y estéril, entonces te encuentras atrapado en tu pequeña población, con tu familia en la casa e inclusive, en ti mismo. Porque ese momento de celebración y recogimiento se fractura, las notas desentonan en un compás imponderable a nuestro entendimiento.
Y la lluvia borra las huellas de cualquier caravana del horror, aparcada frente al número de nuestro domicilio.
Las siguientes jornadas a la tragedia son una cuenta atrás y un mecanismo de frustración, con el que nos hallamos en una prisión infranqueable, sin alma ni amigos, apenas sin tus seres queridos, y por supuesto, sin tu raciocinio libre y diáfano.

Cuando los niños se convierten en prisioneros por la fuerza de mayores sin remordimientos, se convierten en presas semejantes a los tiernos venados disparados desde lo oculto del bosque. Y los sufridos padres y familiares son secuestrados con ellos, desprovistos del entendimiento del diálogo, sólo de escuchar aquello que queremos oír y actuar sin un camino muy definido.
Algunos incluso se transforman en verdugos por un sentimiento culposo por estar desprevenidos.

La venganza se sirve fría y el ánimo caliente nos hace tomar Prisioneros en sótanos terroríficos, como cárceles dónde se recluyen las frustraciones.
Al poco tiempo ya no nos reconocemos, hasta confundirnos con los verdaderos lobos, cazadores de esas tiernas presas.
Ya no sabemos quién es el prisionero, porque Prisioneros podemos ser todos en un instante.
Así, nos podemos encontrar esos lobos en viejas casas poco iluminadas, en la calle dentro de caravanas de muerte, en ordenadores repletos de pornografía prohibida o en los sótanos de cualquier vecindad.
Inteligencias devastadas por nuestras sociedades imperfectas.

El director de Québec (algo se está moviendo cinematográficamente en esta locialidad canadiense) Denis Villeneuve ya hizo una reflexión terrible sobre la separación traumática de los padres de sus hijos en su anterior y notable film Incendies. En Prisoners vuelve a desarrollarlo, esta vez ambientado en otro tipo de guerra igualmente violenta pero más cercana.
En el filme todos los protagonistas se ven recluidos en una pesadilla que es más habitual y personal que los incendios en una batalla en tierra extraña. Cuando se produce, salta a las primeras páginas de los noticiarios y el horror se transforma en debate social.

Villeneuve toma un conjunto de actores Prisioneros a los que exprime y saca sus lados más oscuros y dramáticos. En primer lugar, a las víctimas más débiles de la familia, las niñas pequeñas y hermanos que comienzan a hacerse un nombre en el mundo del cine.

En la octava celda hallamos a un actor guionista de nombre David Dastmalchian con su papel desasosegante y con un futuro brillante en su carrera cinematográfica (ya le vimos en una pepel en The Dark Knight y en Sushi Girl).
En los puestos 6 y 7, dos padres obligados por las circunstancias y con una amplia experiencia en la interpretación, son Terrence Howard (Iron Man, El Mayordomo) y la nominación del año pasado al Oscar por su papel en The Help, Viola Davis.

Tras las rejas, una madre destrozada, Maria Bello nos demuestra que cumple con creces en esta situación desesperada, aunque la edad no perdona. Sin embargo, una madurez que le viene bien para adaptarse a otros papeles.
Mientras que dos grandes actores ocupan los siguientes lugares a pesar de estar disfrazados, dificultando su identificación pero demostrando que están en plena forma para afrontar cualquier papel, tía y sobrino, son un Paul Dano (Looper, Ruby Sparks) intrigante y silencioso, junto a la gran Melissa Leo (The Fighter, Flight).

En su jaula de oro de gran estrella hollywoodiense, tenemos a Jake Gyllenhaal (que también participa brillantemente en la siguiente película de Villeneuve, Enemy), saliendo de su celda, últimamente más ocupada en papeles acomodados y simplones. Aquí interpreta a un detective presionado por su trabajo y el respeto de las leyes, desafiando los riesgos de su profesión o la vida de un inocente.

Sin embargo, Hugh Jackman se enfoca como gran ganador y su actuación se merece un habitáculo más amplio. Algo así como una gran fiesta, en la que se otorgue un premio a mejor actor, si el ciclón Matthew McConaughey (Mud, Dallas Buyers Club) se lo permite.

Una de sus mejores interpretaciones, en una notable película, en la cual el espectador se convierte en la presa de una tela argumental bien desarrollada, y con un Villeneuve en unos momentos espléndidos en la creación de personajes e historias cinematográficas. Es también, el gran vencedor por los riesgos que acomete en sus escasos trabajos de gran calidad.

**** Notable ***

martes, 1 de julio de 2014

Al Filo del Mañana: Tom Cruise en pedazos.

Un filo con diferentes aristas.

Se utiliza la expresión, pasar sobre el filo de la navaja, como transcurrir una época alocada y con vistas a correr cierto riesgo (tanto físico como psíquico), pues bien eso es lo que ocurre con Tom Cruise en esta película del director neoyorkino Doug Liman.
Tom parece estar viviendo su particular día en el que se predice el fin, no del invierno sino de la propia juventud. No me gusta referirme a la edad de las personalidades que comento, pero en el caso de los 52 años del actor nacido en Siracusa tiene un rigor casi científico. El descubrir el número de veces que se simula el ocaso y posterior renacimiento de su eterna etapa adolescente o de personajes de acción con cierto romanticismo.

Sin embargo, en el caso de Al Filo del Mañana, es un resurgimiento hiperactivo por medio de un traje hecho a la medida para la batalla y una casualidad sanguínea que le introduce en un agujero espacio-temporal. Ocurre como con su carrera que acierta en algunas ocasiones y yerra en otras, una de cal y otra de arena (lo veremos ahora que se anuncia una nueva entrega de Misión Imposible, Top Gun y Jack Reacher, seguro), una película interesante y otra un pequeño desatino. Siempre intentando no romper con su imagen de estrella juvenil y conquistadora, de héroe de acción sin tregua o volviendo a repetir los errores del pasado (aquí cada uno tiene sus pequeños bodrios en la mente).

Como en Edge of Tomorrow, título en inglés, Cruise parece estar en el filo del mañana.
Quizá debería olvidarse de aquella fama de actor en superproducciones y osar a adentrarse en pequeñas películas independientes de mayor calidad argumental, pero no está por la labor de ello, y favorecer la brillantez de cintas como Magnolia en oposición a participar en un nuevo Van Helsing. Ya veremos que mañana nos deparan todos estos proyectos. De momento hemos descubierto que esta película no ha triunfado en la taquilla americana, pero sí ha recuperado parte del dinero en producción en el resto del mundo. Algo está cambiando con nuestro amigo Tom.

Así, en la película que comento de ciencia ficción, Tomo es vapuleado una y otra vez en una especie de reencarnación (sin nueva juventud) sólo acaparando conocimientos en la guerra contra los invasores. Eso sí, al menos en esta ocasión se distancia de la imagen de conquistador de jovencitas al uso, compartiendo una visión diferente del amor con su compañera y protagonista del filme Emily Blunt. El ligue contenido por la emergencia en resolver el asunto extraterrestre en el guion de Christopher McQuarrie, autor de Sospechosos Habituales y Jack Reacher.

Emily Blunt se ve involucrada en otro caso parecido, reviviendo el incipiente enamoramiento con las dotes en la lucha, pasando por una etapa parecida a la de Cruise, con aciertos cinematográficos y no tanto. Próximamente la veremos a las órdenes de Rob Marshall junto a Johnny Depp y en el filme Sicario de Denis Villeneuve (que carrera de tres filmes lleva con Incendies, Prisoners y Enemy), es otra historia.

En el aspecto técnico, tenemos a Doug Liman con el éxito a sus espaldas de una entrega de Bourne, pero aquí en su versión más recalcitrante como en el caso de Sr. y Sra. Smith o Jumper. Bueno, tampoco exageremos, no es tan desafortunada. Si tiene los efectos especiales destinados al público de blockbusters e imaginación limitada, pero tiene algunos gags con cierta gracia y la reiteración en las imágenes es un juego de descubrimiento y segunda oportunidad, al estilo día de la marmota. Aunque sin la gracia de Bill Murray, por supuesto.
En la parte negativa, tenemos a nuestros viejos amigos los marcianos de formas de calamares, mitad mecánicos como en Matrix y mitad conciencia común para la conquista de la tierra. Y la oportuna confección de los trajes de moda para combatirlos, la moda de Robocop haciendo furor en las últimas temporadas, con aciertos muy dispares en producciones recientes.

La gracia de ver el desembarco del día D, aprendiendo de los fallos como una suerte de Murray pegando tiros y ejercitándose es el placer bélico de la cinta. No quiero que se entienda mal con las comparaciones, esta Al Filo de la Mañana es otro ritmo, otra película e historia. Algunos incluso se divertirán viendo hincar las rodillas una y otra vez al bueno de Cruise ante la invasión de estos chipirones a lo V.
Al final veremos una ensalada de metralla y explosiones para acabar con una mente no muy agraciada en tonalidades flúor, que te hacen olvidar las ocurrencias y gags anteriores. Perdemos el hilo (que no el filo) por los subterráneos de París, en penumbras y un plasma modernista y colorido, también la conexión con los personajes protagonistas y secundarios a los que habíamos tomado cierta empatía.

La papeleta se arregla con la liberación mundial de la especie humana. ¡Pues vaya!
La sangre es lo que tiene, que siempre tira al monte como las cabras. Una salida de ADN que puede poner en marcha el reloj de nuevo. Uno, dos, tres... cómo te iba diciendo.

** Pasable **

sábado, 28 de junio de 2014

Fort Apache: El fuerte de Ford.


Fonda / Wayne, caracteres enfrentados.

John Ford fue un maestro de las historias épicas contadas desde su perspectiva de hombre forjado a sí mismo, hijo y hermano de familia numerosa, sus padres de orígenes irlandeses le educaron con la visión de su tierra natal, que luego el director americano se impregnaría en sus viajes y contactos con las raíces más puras de la verde Irlanda.
Su cine no es casualidad ni predestinación, ya que sigue los pasos de un hermano mayor haciendo su particular carrera en Hollywood en la incipiente industria cinematográfica, allí junto a él aprende los diversos oficios y la etapa de colaboraciones en el mudo le ofrece la posibilidad de crear sus propios guiones. Siempre con características cercanas a su tradición familiar y tocando géneros muy diferentes.

Aunque, no lo vamos a descubrir ahora y menos un servidor en este comentario, la aportación de Ford al western se evidencia desde los primeros momentos del mudo con su largometraje más importante hasta ese momento, El Caballo de Hierro. Luego, vendrían muchos otros configurándose como uno de los mayores directores en el género de los grandes pioneros del Oeste, junto a un grupo de actores fetiches y amigos, como el caso que nos ocupa en Ford Apache.

Sus filmes precursores cumplieron con una perspectiva más amplia que los simples rodajes de héroes a caballo disparando, en este mundo de los pistoleros, Ford hace partícipes a los personajes de la acción completando una interacción entre ellos poco vista hasta entonces, tras tocar géneros muy diversos llegaría en 1939 La Diligencia, dando los primeros pasos al mítico vaquero que lucha contra las circunstancias y las diferencias sociales para defender el honor de una dama en apuros. A la vez que rueda en blanco y negro, con los exteriores y escenas motorizadas en horizontal en el grandioso y épico Monument Valley.

En Ford Apache rodada en 1948 volvería a usar las conocidas técnicas de rodaje, eligiendo igualmente el blanco y negro (en esta ocasión desechando la opción del color que ya hubiera utilizado casi 10 años antes en Corazones Indomables), sin duda esta elección fue buscando la expresividad de los rostros y las miradas en su aprendizaje por el mudo. Si bien perdimos la posibilidad de los grandes planos en exteriores a todo color, Ford Apache ganó en el relato en corto y la profundidad de los personajes. Quizá llevado también por la película rodada por Raoul Walsh, de la cual hablaré más adelante.

Existe una confusión (casi maldición) por una parte de los aficionados al cine, que por otro lado va enderezándose con el tiempo, en creer que el género de vaqueros e indios es siempre lo mismo, caballos, persecuciones y pistolas. Craso error si observamos la ampulosidad de los personajes del cine fordiano, renegando de la simplicidad y del uso del revólver sin más, como un artículo de acción. Sus actores tienen un porqué y se mueven por unas coordenadas determinadas por su mente creadora, además de conseguir con los paisajes desérticos de la frontera entre Utah y Arizona o con los ranchos texanos, una figura argumental más dentro de la historia. Respiran como ellos.

Por tanto, el western en John Ford ejerce un parentesco con las batallas épicas de la historia del mundo, tragedias griegas o romanas dónde valientes o traicioneros guerreros morían con las sandalias espartanas puestas. Se desenvolvía en las escenas bélicas con un simbolismo cercano a las epopeyas clásicas, de familias unidas o desestructuradas según lo requiera la acción, de epopeyas entre la heroicidad y la traición, de asesinos implacables y defensores de las causas justas. La guerra transformando a los hombres en muñecos rotos y las jóvenes en ávidos buscadores de sangre o venganza.

En Ford Apache (y otros filmes de Ford) se describen las aristas que caracterizan su obra, sombras de una superficie que esconde el peso de una colaboración primera con el guionista Frank S. Nuguent (autor a posteriori de Tres Padrinos, La Legión Invencible, Caravana de Paz, Dos Cabalgan Juntos o Centauros del desierto, y fuera del western El Hombre Tranquilo, El Último Hurra, Escala en Hawaii o La Taberna del Irlandés; siempre con el maestro aunque también firmara por ejemplo Angel Face de Otto Preminger) una unión que formaría parte de la historia del Séptimo Arte.
Los grandes temas de su filmografía (recordar que Ford Apache forma parte de una Trilogía denominada de la Caballería junto a La Legión Invencible y Río Grande, relatos originales de James Warner Bellah coautor de otro guión de venganza y política en El Hombre que Mató a Liberty Valance), todo mezclado con unas secuencias de un costumbrismo familiar filmadas con claridad meridiana frente al polvoriento ambiente de batalla.


Los personajes no se circunscriben en un ámbito simplista, como he dicho anteriormente, las diferencias sociales y de rangos en la sucia confrontación por el poder político o económico, el romanticismo como una lucha de conquista y el valor frente a la profesionalidad mal entendida, son los ejemplos claros de la apabullante claridad mental de Ford. Así, se daría cuenta de la impresionante figura e importancia de las estrellas de cine, todo se resumiría en una respuesta que dio al preguntarle qué era el cine para él. Respondería: "¿Usted ha visto caminar a Henry Fonda? Pues eso es el cine".
Luego vería el especial carácter dramático de Fonda (tras su pasos mágicos por la comedia romántica, como por ejemplo Lady Eve) y comenzaría una colaboración de varias películas, con títulos como el Joven Lincoln, Corazones Indomables, Las Uvas de la Ira, Pasión de los Fuertes, El Fugitivo; y este papel inolvidable del Coronel Owen Thursday como contraposición al valiente y frustrado héroe del Capitán York, interpretado por John Wayne. Otro actor que sus pasos rezumaban puro cine y su figura es parte de la historia norteamericana.

John Ford capaz de coger al hombre más tranquilo y de ojos más limpios, y transformarle en un pobre en busca de fortuna, en vengador o severo, rozando lo cretino, militar formado en West Point y con ínfulas de grandeza casi real cegado por sus obligaciones. Imperial Henry Fonda.
Se trataba de hacer justicia con la vida profesional de unos hombres destinados a carne de picadillo, como la historia oculta de la versión pulcra y reajustada de Murieron con las Botas Puestas (sin embargo, entretenida película del antes nombrado Raoul Walsh), como dos caras opuestas de la tragedia. Guiones muy distintos, camuflados entre las plumas de las diferentes tribus indias, comanches, mescaleros y chiricaguas, unidos contra la discriminación y la alcoholización de sus guerreros atrapados en pequeñas reservas que cortaban las alas de sus dioses en la naturaleza. Gerónimo y Cochise luchando por sus llanuras con las mismas armas que vendían hombres sin escrúpulos en busca del vil metal.

Entre Winchester de repetición se escribe también la historia de una hija (casi en sus últimas apariciones interpretada por Shirley Temple) en guerra con su padre y el rechazo a un amor de diferente rango social. Un romance con un joven de apellido irlandés y miembro de la Caballería de EE.UU. como soldado del Séptimo Arte escondido por John Ford. Ante tanta confrontación, el director norteamericano nacido en una granja de Maine, ofrece escenas de humor a su viejo estilo depravado, con soldados de su nómina (Pedro Armendáriz, Ward Bond, Victor McLaglen o George O'Brien) hartos de sus años de lucha y de barriles de whisky (una alusión a los bebedores de la película empezando por el mismo director); y otras de un baile prodigioso en el que simplemente con el movimiento de los pies, sabemos de qué cojea cada uno de los participantes en la historia. Ya sean O´Rourke, suboficiales o coroneles flemáticos.



Henry Fonda y John Wayne, pareciera que tienen los posibles papeles cambiados y es el mayor acierto, por que lo bordan en su juego de gestos y miradas, desafiante uno y resignado el otro. La altivez elegante como los botones de la casaca y sus lustrosas botas, a juego con los emperadores de otras épocas en las grandes batallas, siguiendo con sus dotes de escuela para la táctica bélica llevada hasta las últimas consecuencias. Con su pañuelo bajo la gorra del regimiento, al estilo de los faraones de Egipto llevando a simples soldados de regimiento a la gloria o el infierno.
El ruido de la corneta en toque de carga y de órdenes ensordecidas por los rifles a bocajarro desde colinas de sangre, contra el silencio de una muerte que quedará callada por los escribanos, como aquella de Little Big Horn en 1857, cuando el general Custer y parte de su familia cayeron como consecuencia de su prepotencia. Victoria o el horror botas salpicadas por la sangre de fantasmas.

Este Ford Apache épico, tiene las grandes escenas rodadas al mismo nivel que los especialistas, espectaculares caídas de pericia en cabalgadura, galopes frenados por las balas desde la altura de un desfiladero de muerte. Sables en mano contra indígenas luchando por la dignidad de un pacto roto por la política y el racismo. La historia no contada con la sangre de unos valientes por la extralimitación de la locura del honor mancillado.
Muchos de esos muchachos de origen variado, irlandés algunos probablemente como el padre del joven teniente (con el rostro aniñado del actor John Agar) aliviado de su función junto a un John Wayne entregado al destino de la rendición. En busca de una paz que durará todavía en conseguirse. Y el recuerdo en sus palabras: Por todos aquellos soldados del regimiento, que no serán recordados por la historia, pero que estuvieron allí por su profesionalidad y acatar las órdenes.

Cuando un director italiano apasionado por el western, recreó los escenarios que hicieron épicos directores como Raoul Walsh, Anthony Mann, William Wyler o John Ford (algunos de la trilogía del dólar en nuestra Almería española) habían pasado 20 años del rodaje de Ford Apache. Pero, seguramente recordó aquel papel interpretado por Henry Fonda, y al iluminarse su mirada azul en Technicolor en los primeros planos de Hasta que Llegó su Hora (Once Upon a Time in the West o C'era una volta il West) tendría muy claro como sus ojos, del poder oculto en el bueno de Henry Fonda.
Sergio Leone le encargaría la misión de crear uno de los malvados más recordados de la Historia. Reminiscencia de un Coronel que bailaba al son que le tocaban. Fuera un vals o una harmónica.

Cuándo fallecieron estos héroes de películas, el cine perdió algo de su impronta real para crear mitos... qué gracias a los Hermanos Lumiére podemos seguir recordando en sus celuloides inmortales, como el Fuerte Apache.



John Wayne, Henry Fonda, y el matrimonio en 1945–1950 John Agar y Shirley Temple.

John Ford ‪winning the Oscar® for Directing "The Quiet Man":

lunes, 23 de junio de 2014

Heli: México lindo y... brutal.


La cotidiana violencia.

A menudo nos llegan noticias diarias de violencia en cualquier extremo del mundo, no variando mucho la forma y los discípulos que se autoproclaman corresponsables de escenas que parecieran calcadas o aumentadas en su vertiente más sórdida. Las mafias y los estados policiales corrompidos por el dinero, para salir de una miseria arrolladora se repiten por doquier.

El director mexicano Amat Escalante nos presenta Heli, su tercer largometraje en solitario (tras el recorrido crítico y compartido con otros nombres del cine mexicano sobre la Revolución iniciada en 1910 por Francisco I. Madero) ahora con producción a cuatro bandas Francia, Alemania, Holanda y como no México.
Con guión del propio Amat junto a Gabriel Reyes, nos cuenta la historia de una figura que pasaría inadvertida y de nombre Heli, un joven padre e hijo, en una familia humilde dedicada a sus labores difíciles de mantenerse a flote. Estudio vs. trabajo.

La historia es una visión de cómo crear un personaje que resulta agradable y sencillo, se resigna para volver su vida patas arriba debido a una confusión o un devenir insospechado. Las trazas que dejará el resultado del acontecimiento en la familia serán de una dureza y violencia, sin vuelta atrás, solamente la indefensión se apoderará del joven para luchar contra la injusticia social.
Si alguien se propone recrear la realidad más cruda en una película, no debería olvidarse y adentrarse en la monótona vida de este Heli mexicano, su pobre familia y la situación en la que se hallan personas débiles ante la escalada de las bandas organizadas y las luchas contra los gobiernos por el control comercial de las fronteras. Las redes mafiosas se apoderan de nuestra sociedad.

Aquí en una pequeña población de México, la batalla entre policías paramilitares y los narcos es un asunto cotidiano, demasiado diría yo, va dejando una ristra numerosa de cadáveres de ambos lados. Pero, sobretodo lo más dañino son los infortunados inocentes que conviven con el dinero de la droga para intentar salir de una situación desesperante a través del tráfico de estupefacientes.
Heli se encuentra en una encerrona que proviene de esa necesidad y de un sueño, el de salir de la pobreza por medio de ir contra la ley, en favor de un amor desafortunadamente inocente y temprano.

El joven interpretado por el actor Armando Espitia, pasará de padre e hijo sin experiencias vitales, a erigirse como protagonista de la violencia sin desearlo. He leído algunas críticas que se ceban con el carácter reaccionario y evidente de la cinta, pero es este el motivo por el que me parece atractivo el desarrollo del horror. Porque estamos demasiado habituados a tales noticias y excesos, nos parece demasiado calculado y obvio.
Por supuesto que el guion está perfectamente estructurado y calculado, el estudio de un hecho luctuoso es en sí mismo lo que describe de principio a fin, la repulsión por parte de la gente normal. Cuando nos muestra las situaciones más horribles y salvajes de la cara violenta, es cuando no deberíamos cerrar los ojos. Es una lucha que hay que vencer individualmente.

Heli y su familia se derrumba por causa de una amor de juventud demasiado temprano, pleno de ensoñaciones de vidas mejores, poderosamente irracional aunque real en las sociedades contemporáneas de determinados países dónde los niños dejan de serlo demasiado pronto. Y la violencia y el dinero fácil, están ganando la partida a la educación y los juegos.
El juego de la gallinita ciega o el golpe de la piñata, se cambia por un regalo sangriento, de niños que juegan a la guerra en duro entrenamiento y a niñas que dejan de ser princesas para convertirse en madres tempranas.
Esas pequeñas que recién comienzan su andadura y ya tienen el futuro hipotecado, abocadas al cuidado de su casa contra sus ideales de estudios y libertades, amores que llevan a padre y hermanos a un callejón sin salida, por sólo unos gramos de falsa ilusión.

Lo verdaderamente espeluznante es lo habitual del caso, el realismo que ya apenas nos asusta.
Estamos tan acostumbrados que vemos la ficción y la confundimos con los hechos de casos parecidos en los diarios, el impacto de la barbarie inquieta por la crudeza pero lo vemos casi sin pestañear, por lo habitual. Otra masacre más que salta a la primera página de los noticieros.
Sin embargo, no entiendo esta crítica en contra de la película. Pues, dibuja una sociedad de trabajadores en fábricas, de un amor de andar por casa, de juventudes abandonadas, de vidas retratadas con realismo occidental (estilo centroeuropeo o británico), la marginalidad de nuestras grandes ciudades o pequeñas poblaciones saltando el charco. Eso sí, vista por la mirada latinoamericana.

Las imágenes del mexicano Espitia, ganador de los premios en Cannes y Ariel como director, ofrece ese realismo anglosajón del trabajo en fábricas por escaso jornal y la pobreza, conviviendo familias con varias generaciones en pequeños habitáculos. También, se da la mano con las producciones asiáticas, conjugando la denuncia social con la extremada violencia de cintas chinas o coreanas. Esto que parece simple para otras cinematografías, se critica de forma insospechada en cinematografías de otras latitudes, siendo historias semejantes con individuos simples que se ven sometidos a presión y a un estallido violento de su mundo. Hombres contra los depredadores y las mafias que ejecutan sus propias y salvajes reglas, en este caso, con la idiosincrasia latina reflejada.

Por último, un dato que desconocía es que el director Amat Escalante fuese discípulo de Carlos Reygadas (autor de una Batalla en el Cielo, para mí desafortunada o Luz Silenciosa) y si bien toca el tema de la violencia, las diferencias fronterizas y el ambiente rural casi desértico, de la historia de Heli le hace alejarse en el aspecto devastador de la misma.
Como ya dije, veo más paralelismo con hombres de honor de la cultura oriental, que toman partido por la lucha contra la injusticia y practican con los poderosos criminales la deseada venganza. Aunque no será suficiente para devolverles lo perdido, sí para continuar con sus tristes y decadentes vidas en la normalidad de su estado social.

El olvido, si es posible, ya vendrá con el tiempo... y el amor.

*** Buena ****
Tráiler The Immigrant (El Sueño de Ellis, en español), de James Gray. Reparto: Marion Cotillard, Joaquin Phoenix, Jeremy Renner, Angela Sarafyan, Antoni Corone, Dylan Hartigan.


Mariah Mundi and the Midas Box (o El Secreto del Cofre de Midas), de Jonathan Newman. Reparto: Michael Sheen, Lena Headey, Sam Neill, Ioan Gruffudd.


Cinemomio: Thank you

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