Cinecomio busca

EnglishAlemánFrancésEspañolItalianoNetherlandsRusoPortuguésChino SimplificadoJaponés
CoreanoÁrabe

domingo, 18 de enero de 2026

Dark Matter. Season, only

 


La Física actual, ha podido comprobar que es un hecho, que la Materia – o algo parecido a esa complejidad de átomos -, puede coexistir en dos estados muy diferentes… Pero, en cambio, que la inteligencia dentro de nuestro cerebro – no en el del famoso Gato de Schrödinger -, sea capaz de multiplicarse, menos aún dividirse, en varias realidades simultáneas.

No existe de momento, esa Caja de los Ingenios, que engendraría un multiverso al que visitar según conveniencia… de momento… Controvertida teoría de vacaciones disgregadas, que sugiere la historia de esta serie, a veces denostada, nombrada como Dark Matter en la constelación creada entre Sony y Apple TV, como los Silo, Constellation e Invasion… Así, igualmente caprichosa sería ese momento en que nos encontrásemos con nosotros mismos, dejando atrás la arcaica paradoja de la existencia, creando una multitud posible de versiones. Eso sí, parece que unidas por un pensamiento, diríamos… unipersonal.

Seres inteligentes, en distintos mundos paralelos… unos dirigidos hacia la felicidad y el bien común, otros a la desintegración de la realidad o el llamado apocalipsis, autoprogramado. Y después… ¿qué?

Pues se trata de la archiconocida historia, del viaje al infinito en el cosmos, que es el océano del tiempo… repetido hasta la saciedad como si de una lejana Ítaca se tratara, pero visitándonos a nosotros mismos, a nuestras familias en diversas fases, a las amistades, o no… Y con los candidatos a quedarse con nuestro reino, y amores. Mira que… ¡nos lo avisó Homero! O quién quiera que fuese aquel… escultor de las letras.

Los Viajes…

Paseos arrebatados de nuestros mundos posibles… muchos sufriendo calamidades y pérdidas de amigos, guerreros… Hasta encontrarnos a la vuelta,  con el posible traidor… Un suplantador de lo que hubiéramos sido, o nos hubiéramos convertido con el tiempo.

Junto al capitán, llamado Joel Edgerton, jefe del invento disociado, para transformar dos mitades, a priori antagónicas… en otra vuelta de tuerca, que nos aleje del suspense y el terror. Hacia una calma, tras las múltiples marejadas, que se han vuelto algo monótonas, según avanzábamos en la navegación, como ecos de canto de sirenas… pero sin ellas. Es decir, sin las magníficas replicantes de Blade Runner, o las fauces voraces de las creadas sobre el mar calmo, o Mediterráneo luminoso… Ya veremos, no, en que lo convertirá, el bravo, en ceniciento pensamiento, Mr. Nolan…

Sin embargo, un inciso… porque realmente yo quería hablaros de una magna, aunque humilde producción en la que confluyen los hechos descritos como verdaderos, con la gran leyenda de Ulises y la increíble odisea hacia Troya. Como buen ciego, sería transcrito en la época helenística como las grandes fábulas entre los actos de los hombres, las hazañas de los héroes… y los sueños de los dioses. Y si, en lugar de uno… fueran varios… ¿eh, poetas?

Pues así, nos hallamos con The Return, en cánticos o quizás alabanzas entre Italia, Grecia y Reino Unido, para conglomerar aquellas leyendas en acertijos posteriores, en tensiones familiares, indisposiciones mentales, dramas románticos, tensos como tendones de arcos, y flechas que nos parten el corazón en dos… dirigida por Umberto Pasolini, también guionista… entre Odiseo y la fiel Penélope, entre fantásticos, Juliette Binoche y Ralph Fiennes… E hijo, que también en trío familiar de la Materia oscura, guiado como Telémaco al tránsito, hijo de Boardwalk Empire, Charlie Plummer, que luego engendraría a Perséptolis, o Persépolis… Increíble curiosidad histórica, de la actualidad…

Entonces, la auténtica esencia de la Odisea de Homero, sin las famosas batallas de antaño y aquellos monstruos… no, no está en ninguna Materia Oscura en serie que, los posee como balas de repetición, sin ton ni son,  sino en esta entrañable película que es, bastante recomendable y fiel de una era, un reencuentro, para versión inédita en cine… de una idea. El retorno de un fabuloso viaje…

Versiones… una, otra…

Claro, invasores en ausencia, ha habido unos cuántos y siguen arribando sin parar a esas costas… suplantándonos, arrebatándonos la esencia, ocupando nuestros hogares… y siempre, siempre, ha existido un monstruo de un solo ojo, un Polífemo blasfemo, y hediondo…

Para ello, ella, también es imprescindible, como la resistencia, unas ocasiones resplandeciente como aquella mirada, otras enfermiza, quebradiza, como una viuda no abandonada, enamorada de una imagen… como la de aquel líder del Laberinto de Jim Henson, uno de mis odiseicos héroes… sí, me refería al inolvidable David Bowie, el hombre de los dos ojos distintivos… como una bandera ondeante en Marte.

Y ella, era Jennifer Connelly (Snowpiercer, el otro viaje televisivo), podéis comprobarlo… siempre estuvo allí, danzando con él, en su inalterable ficción fantástica, como también lo ha estado normalmente, en su dilatada carrera ya, entre esos desvíos o confluencias entre la realidad y la fantasía… y recuerdos de muchos entonces, desde sus heroicidades junto a The Rocketeer o Hulk, hasta sus pesadillas antropológicas, con el Robert de Niro de Érase una vez en América, o mucho más oscuras, como en Dark City, Phenomena o Requiem for a Dream… lo dicho, un sueño de cine.

La pequeña versión del engendro, esto es el hijo… posee su corazoncito en la piel de Oakes Fegley, y va a estar catalizado por los humores en el film de Steven Spielberg, The Fabelmans, hasta pilotar por el espacio próximo en, When the Moon was Twice as Big. Mientras que, el verdadero Telémaco en la película de Odiseo, Charlie Plummer, estará como hijo de la gángster-a Angelina Jolie…

Vamos a ver, todavía me queda en recorrer un camino, mirando a las estrellas… así como Odiseo nunca terminó su viaje del todo – al menos mentalmente hablando, después de tensar aquel arco… interpretativo de Ralph… fiel Fiennes -, y acercándonos a otros viajes fantásticos del futuro, como entradilla cinematográfica… y las vías posibles fueron infinitas como las venas de los héroes, las falacias de… los monstruos.

Hasta que, uno atacó al Ulises desde debajo de la cama, y en ese caso… a su hija, para Atrapando a un monstruo, llamado Mads Mikkelsen, que en el juego, tantas veces fue monstruo también… a las manos del director Bryan Fuller (Hannibal, American Gods). Por otro lado de este viaje cinéfilo, algunas penumbras me ha dejado ese viaje, hacia las pesadillas entre los infantes y los adultos, que no acabo de despejar en la mente. Al igual que, me ha quedado alguna huella, es ese otro camino polvoriento, del Hijo del Carpintero, con un monstruo/heroico, conocido como Nicolas Cage, que dejando la extraña historia a un lado, entre obscuridad, claridad, enfermedad… y adicciones venenosas… lo mejor es encontrarnos con los jóvenes Noah Jupe, que nos versionará The Death of Robin Hood, junto a Bill Skarsgärd y Hugh Jackman, y a Isla Johnston (que disfrutamos en Invasion y Gámbito de Dama), para extraviarnos con ella, en una visión, diferente de Juana de Arco… seguramente, Baz Luhrmann mediante… o doliente, depende.

Todo en orden, gracias al emperador del cine Ralph Fiennes… en el único orden posible… el camino correcto, del Actor, con mayúsculas.

Ya no hay monstruos…

Como aquel creado por Mary Shelley, sino que más bien, luchamos con los mitos, realidades unipersonales, males de ojo solitario… mirándonos, por encima del hombro… como si fuera una repetición infinita de la misma historia, hartante, como la multiplicación de los números…

Peces, y… puertas… gili… que nos llevan a la destrucción de la nueva Ítaca, que siempre resistió mil embates, menos un… parto. De caballo… y ya no hay talón de Aquiles que lo resista… ni posible versión de cantos y hundimientos anunciados… ni ningún Ulises/Prometeo, siendo devorado de nuevo, hepáticamente por un hambriento águila. Ya que, en el exceso, bastantes veces, no reside la excelencia… eh, Dark Matter… pues el recorrido de los capítulos se condensa, se pierde la naturaleza de la materia, física… y la caja se estrecha a nuestro alrededor, hasta asfixiarnos, y dejarnos aislados… de lo que prometía el inicio del viaje.

Mary Shelley – en el fondo igualmente, Guillermo del Toro -, también sabían que los creadores, o científicos absortos en sus deseos, absorbidos más bien… se envuelven en sus propias penumbras… y sino, que recuerden versiones alternas de ellos, Albert Einstein o Robert Oppenheimer… y los monstruos que nos amenazan, ahora.

No, resta casi nada…

Esas vidas, como rumbos alternativos, unas veces a un lado, la luz; otras a otro, darkness… es lo que hallamos en el Carpintero con Mr. Cage, muy disparatado en versículos… y en Tron: Ares, que si bien se remonta a los recuerdos ochenteros, es plagiado por el mismo Disney, hasta componer un monstruo con distintas partes… En la que, resalta por encima de todas, y es omnipresente como dios… la música de Nine Inch Nails… invadiéndolo todo, devorando todas las representaciones, los músculos en trajes, los colores, y la multiplicidad de esos mundos fantásticos… y Atticus Ross y Trent Reznor, mutaron en héroes odiseicos, for ever.

Indivisiblemente, o sí… sólo me resta hablar – que es mucho…- de Mr. Robert de Niro… Sí, aunque no coincidamos en algunos trayectos, viajes, retornos… Porque, algunos le han puesto de vuelta, tras lo de la multiplicidad de Alto Knighs, y no… a mí me ha parecido una gran disgregación de su materia, como lo ha sido, el reencuentro con estos Caballeros del Séptimo Arte, extremos… junto al incombustible y eficacísimo, Barry Levinson. Vamos a ver… quién no está deseando que llegue su trabajo dirigiendo una serie llamada The Jury Room, marcialmente… o en otra versión del asesinato más famoso, la trío compuesto por tres monstruos, como Brendan Fraser, Bryan Cranston y Al Pacino… Pues eso…

Como ya no hay caballeros, probablemente sólo resten monstruosidades humanas… en el nuevo panorama de la creación… no tan brillantes como para alumbrar estrellas… sino, con más o menos, luces. O no fue Miss Shelley, la única capaz de crear uno de los más resplandecientes, fulgurantes, eléctricos… y James Whale, estuvo a su altura, entre la pesadilla y la necesidad, de una Elsa Lanchester…

… y ya, sólo quedan los hijos… o de… que apenas comienzan a caminar, comprender y aprender, poco a poco… no, a ser carpinteros… ni músicos siquiera… casi todo es conglomerado… falsete… ¡Esa es la senda! ¡This is the Way… que dijo el otro! Deseando de verte, creación… de la mente.

Creación irreal, o no… entre el Mal y el Bien. Ocasión para el dolor del hígado, hasta el tuétano, del talón de Aquiles, hasta el corazón del monstruo… Entre la multiplicidad de serpientes, nidos con entradas reiterativas, víctimas propicias como Nicolas o Robert´s… hijos del Tron, no del dios del Trueno, sino de los plasmas electromagnéticos de la materia informática… nosotros, los arcanos, de la realidad paralela, hermanos de sangre de los ochenta… hijos del rock&roll.

Bienvenidos, los defectuosos… las miércoles de sesenta años, que no la de Tim Burton… los primeros chicos de las temporadas de los Things… el primer Snowpiercer, Dark City y la adicción de los sueños… El Laberinto del Toro, hoy… la sangre en los pies. La ayuda en un Kubo... Hola Minotauro, adiós Polifemo… ¡Eres feo, por dentro!

Ah, próximamente… toca hablar de esos monstruitos… Música, maestro

 

Cinemomio: Thank you

Las más alteradas del Cinecomio

Etiquetas

Serie TV-Scifi series - Ciencia Ficción Serie - Crimen Serie Tv - Terror Serie - Biográfica Serie - Humor Matthew McConaughey serie Dramática Clint Eastwood Emma Stone Jake Gyllenhaal Serie Tv - Thriller Series TV - Animación Humor Amy Adams David Fincher Denis Villeneuve Ewan McGregor Mads Mikkelsen Ridley Scott Tom Cruise Tom Hanks Woody Allen Ben Affleck Cine Documental Game of Thrones Joaquin Phoenix Kristen Stewart Leonardo DiCaprio Martin Scorsese Mike Flanagan Oscar Isaac Ryan Gosling Serie - Bélica Tim Burton Tom Hardy Videojuegos Alex de la Iglesia Animación Japonesa Anya Taylor-Joy Benedict Cumberbatch Brad Pitt Christopher Nolan Christopher Walken David Cronenberg Eddie Redmayne Francis Ford Coppola J.J. Abrams James Gunn Josh Brolin Julianne Moore Kenneth Branagh M. Night Shyamalan Meryl Streep Nicolas Cage Nicolas Widing Refn Paolo Sorrentino Quentin Tarantino Rosamund Pike Scarlett Johansson Scott Derrickson Series Tv - Terror Stellan Skarsgard Steve McQueen Tilda Swinton Twin Peaks Wes Anderson Winona Ryder Woody Harrelson Zoe Saldana Alexander Payne Alexandre Aja Alfonso Cuarón Alfred Hitchcock Animación Animación Digital Armie Hammer Bradley Cooper Brie Larson Bryce Dallas Howard Cilliam Murphy Duncan Jones Hnos. Coen James Cameron Joel Edgerton John Ford Jordan Peele Julia Roberts Kevin Costner Lars von Trier Leos Carax LiLy Collins Mahershala Ali Marvel Mel Gibson Michael Haneke Michael Keaton Mindhunter Morgan Freeman Mélanie Laurent Natalie Portman Netflix Orson Welles Park Chan-wook Paul Thomas Anderson Paul Verhoeven Richard Linklater Robert Eggers Robert Redford Roman Polanski Stanley Kubrick Stephen King Steven Spielberg Terry Gilliam Thandie Newton Thomas Winterberg Tom Hiddleston Uma Thurman Vince Vaughn Viola Davis Willem Dafoe Yorgos Lanthimos
Licencia de Creative Commons
Obra está bajo una licencia CC en España.